Envíopostaporteñ@ 1290

Entrismo en Uruguay

Quiero referirme a la mota de Rolando Astarita "La Táctica Trotskista Del Entrismo", publicada en el Nro. 1289 de Posta Porteña.Comparto el contenido de esa nota, y el rechazo que manifiesta Astarita por la táctica del entrismo, pero no es mi intención acá entrar en ese tema. Los textos de Astarita son muy valiosos y deberían ser motivo de intercambio de opiniones.

Para aclarar, por si algún lector no tiene claro de qué estamos hablando, esto dice Astarita:

"En lo esencial el entrismo consiste en la incorporación de los marxistas a partidos o movimientos de masas para profundizar eventuales procesos de radicalización que puedan ocurrir en su seno, y ganar franjas amplias de militantes de esas organizaciones"

A lo único que quiero referirme acá es a la lista de casos de aplicación de esta táctica que detalla Astarita, quien agrega:"Con estas enumeraciones no pretendemos agotar el fenómeno, simplemente mostrar que se trata de una táctica relativamente extendida, y con variantes importantes".

Pero al lector uruguayo puede interesarle saber que a esa lista hay que agregarle también un caso local, que aunque no haya tenido la trascendencia de otros, tiene el valor de mostrar que no hablamos de un fenómeno que nos sea ajeno.

La corriente posadista del trotskismo hizo entrismo en Uruguay en el Partido Socialista en los años 50 y principios de los 60. Esta experiencia estuvo ligada a la formación del grupo "Vanguardia Socialista" que luego se integró al POR (Partido Obrero Revolucionario-Trotskista Posadista). Varios de estos militantes fueron al final expulsados del PS. Se trató de una "variante sui géneris" del entrismo (en el sentido de "disimulada") como se la calificado en otros casos

Este caso aparece mencionado entre otros textos en el libro de Eduardo Rey Tristán "La izquierda revolucionaria uruguaya, 1955-1973" al que nos hemos referido en otras oportunidades

"Históricamente el entrismo no ha dado resultados (y sigue sin dar resultados)", Dice Astarita, -y yo comparto- y agrega:

"Ganar algunas decenas o centenas (en el mejor de los casos) de militantes, no es sinónimo de influencia de masas".... "El balance típico sigue siendo “ganamos adherentes”, o “nuestros militantes entraron en contacto con las masas”; no hay registro de que se haya avanzado en algún lugar o momento en influencia a nivel masivo, con un programa anticapitalista y socialista"

En caso uruguayo es un buen ejemplo de lo acertado de este severo juicio. Como es sabido, el PS de esos años fue un verdadero vivero de muy diversas experiencias de intención revolucionaria, de diferentes formas, contenidos y alcances. A diferencia del entrismo, se trataba en todo caso  de corrientes auténticas surgidas de la vida política del partido, su lucha interna y la crisis aguda que vivía como una expresión concentrada de la crisis de toda la sociedad.

Bien podemos decir que lo común a todas ellas es haber fracasado, es cierto. Y en algún caso las consecuencias de ese fracaso aun persisten, Pero una cosa es fracasar luego de intentar una experiencia auténtica y trascendente, que aun en el error deja un saldo político y una enseñanza, y otra pasar sin pena ni gloria, ni consecuencias ni enseñanza ni nada.

En todos lados se cuecen habas, y también acá se cocinó alguna. Es lo único que quería agregar a esa muy buena nota de Astarita