Edición 512 : ¿ Choque de Trenes ?
Miguel Salazar 28 Nov 2014
Mi comentario de la semana
Siempre se ha comentado acerca de las disputas internas que se libran en el Gobierno, pero dado el hermetismo de Miraflores, la combinación entre los hechos demostrables y las invenciones, hacen frágil la frontera entre lo real y lo fabulado. Nuestro escenario político es prácticamente una iglesia, donde una poderosa “teocracia” política interpreta el socialismo de una forma muy peculiar. Cuando se oculta la lucha por el poder se recurre al honor y al sentimiento de lealtad, como si se pelearan contra la reencarnación de Vellido Dolfos (el gran felón recogido en el Cantar del mío Cid). Cuando se les menciona el asunto, lo más granado de sus protagonistas echan mano al argumento de la hermandad que “prevalece” entre ellos. No obstante, nuestra historia republicana abunda en ejemplos de camaraderías que han quedado tendidas a lo largo del camino en la lucha por el poder: Bolívar y Miranda; Páez y Bolívar; Gómez y Castro; Medina y López; Pérez Jiménez y Chalbaud; CAP y Betancourt; Caldera y Fernández; Cabello y Maduro. ¿Qué tienen en común todos ellos? La pareja reciente está llena de incógnitas, todavía más cuando ambos tienen orígenes y vidas políticas sin paralelismos. La trayectoria de Maduro es un rompecabezas, empezando porque fue beneficiado en una sucesión, como heredero de un legado. Siendo liceísta se inició en la izquierda con el ascendiente de su padre (un dirigente sindical formado en las filas de AD). ¿Es Maduro un producto político de la casualidad? Su hoja de vida no lo presenta como un dirigente destacado en la Liga Socialista. Contaba con apenas 14 años cuando el secretario general de la LS (Jorge Rodríguez) fue asesinado. Maduro no formó parte de una generación que entró prematuramente a la lucha política. En 1993 se relaciona con Chávez e ingresa en el MBR-200. Se ha dicho que Maduro fue formado en La Habana, cuestión que no cuadra con su tiempo como trabajador del Metro y colaborador de David Nieves en el antiguo Congreso Nacional. Su acercamiento a los cubanos se produce siendo canciller. Lo demás es historia patria. Mientras, el advenimiento militante de Diosdado Cabello también representa un misterio, sólo se conoce que ingresó a la Academia Militar desde el seno de una familia adeca, muy cercana a Luis Alfaro
Su conducta política es socialdemócrata. Nunca fue marxista. No conoce de militancia partidista hasta la formación del MVR. No es afecto a la revolución cubana. Sus contactos con los chinos fueron inducidos por Chávez con la misión de establecer una escuela de cuadros para el PSUV; no obstante, desaparecido Chávez, esa propuesta quedó engavetada más por la indiferencia de Cabello para con el marxismo, que por cualquiera otra cosa. Hoy, la política venezolana transcurre en el escenario del fin de las ideologías. El pragmatismo se ha impuesto a toda sustentación teórica, más cuando el común de los políticos apenas se interesa por algo que no sea obtener mayores prebendas y tiempo para el ocio y la diversión. Tanto Maduro, como Cabello comparten el poder en el PSUV. En el aspecto económico los dos tienen una influencia pareja en los principales grupos empresariales afectos al chavismo
Sólo en el sector militar Cabello aventaja a Maduro. El influyente círculo castrense denominado Grupo Grecia es cercano al primero, mientras que los militares afectos al segundo comparten posiciones administrativas en el Gobierno, razón por la cual carecen de capacidad de mando en la FANB. Actualmente, la estrategia política de ambos se fundamenta en la maquinaria partidista. Son políticos de manuales, más no de enciclopedias. Los dos desconocen que sin teoría revolucionaria no hay práctica revolucionaria. Hoy, cuando se plantea una, por ahora, soterrada lucha por el poder, se ponen de manifiesto dos posiciones que coinciden en lo pragmático y en la desatención por la teoría política, donde ambos convergen inevitablemente en los dogmas de la socialdemocracia, pero que difieren en sus visiones del socialismo. Hablar de traiciones no me permitiría tener un concepto claro de la lucha por el poder. Por ello rechazo ese enfoque. Aunque políticos como los mencionados no son monjes trapenses. Ninguno de los dos tiene a la Constitución Nacional como biblia ni libro de consulta. Tarde o temprano, ambos definirán sus papeles en la supremacía por el poder (el principal afrodisíaco del ser humano). Puede que después nos sea familiar la frase: Yo no quería, pero lo hice porque no había más remedio que hacerlo
VOTOS. El pasado lunes fue secuestrado Luis Augusto Ramírez (hijo del periodista y amigo J.R. Ramírez). Para el momento de circular esta edición, el joven abogado de 23 años no había sido liberado. Me llama la atención que los medios no hayan reseñado la noticia. Por ello viene a mi memoria un verso de Charles Chaplin: Ríe y el mundo reirá contigo; llora y el mundo, dándote la espalda, te dejará llorar. Desde Las Verdades de Miguel hacemos votos por la liberación de Luis Augusto sano y salvo. Plena solidaridad con sus padres José Rafael y Matilde..
ANTICORRUPCIÓN. Leoncio Guerra, Julio César Mora y Humberto Ramírez, todos juramentados como miembros del Cuerpo Anticorrupción, pertenecen al equipo del general Néstor Reverol. Leoncio Guerra fue quien argumentó la expulsión de la DEA de territorio venezolano. Sus detractores cuestionan su modo de vida porque lo consideran no cónsono con sus ingresos; Guerra vive en un costoso apartamento en Valle Arriba. Mora es un coronel de la GNB que trabajó en operaciones antidrogas (mantiene bajo perfil) y Ramírez, exdirector del Cicpc, es hermano del gobernador de Mérida
SECRETO. En misión no conocida, un grupo de oficiales de la alta jerarquía militar viajó esta semana a La Habana a entrevistarse con los Castro. El grupo está conformado por tres miembros del Ejército, tres de la GNB, dos de la Marina y uno de la Aviación. MONTAÑA. El exbanquero Gustavo Gómez López se asoció con Rafael Sarría en la compra de El Universal. ¿Fusión de la IV y la V repúblicas? El inquilino del Cuartel de la Montaña debe estarse revolviendo en su tumba. Pareciera que el Comandante Eterno está bien sepultado.
DUCTO. El antiguo excorredor de seguros Diego Salazar compró Seguros Caracas. La negociación fue por 300 millones de dólares. El presidente de la institución será Iván Durán. Salazar también compró la reaseguradora nacional Reaseguradora Americana. En esta operación lo acompaña otro poderoso empresario del ramo. La estrategia es simple: se pagan y se dan el vuelto. Antes estaban obligados a invertir sus utilidades en Venezuela, ahora no. Se abre el ducto de la fuga de capitales.
CATATUMBO. Las cosas no andan bien en el Puerto de Maracaibo. Tiene trabajo el Cuerpo Anticorrupción. A cargo del puerto está un capitán de fragata. Actúa un empresario responsable del negocio de los silos. También interviene otro marino, actual comandante de la Policía Naval (Vargas)
ARANOSOS. La manipulación es su constante. De la felonía a la irresponsabilidad. ¿Por qué nos ocultan la verdad? A continuación los más recientes embustes de los políticos que siguen jurando que los venezolanos somos pendejos: Vamos a pulverizar el dólar paralelo (Rafael Ramírez).Queremos a los aspirantes más idóneos para el TSJ (Elvis Amoroso). Noscontamos por millones (Tania Díaz); No hay posibilidad de golpe de Estado (Carmen Meléndez); La gran batalla contra la miseria y la pobreza extrema para que Venezuela esté libre de miseria en 2019 (el Gobierno); Yo creo que quien quiera ser dirigente político en la Venezuela del presente y del futuro, tiene que oler a pueblo y saborear pueblo (Jesús Torrealba); Apoyo popular: PSUV 37% y oposición 18% (Encuesta reciente de Hinterlaces)
INCONCEBIBLE. El próximo 10/12 tendrá lugar la audiencia en el Tribunal 11 de Juicio, que tratará lo relativo al expediente 629 (Caso IVSS, denunciado en 2007), por hechos de corrupción. Insólito: serán sancionados quienes denunciaron las irregularidades, ordenándoles a las víctimas que reintegren el dinero que en su oportunidad les devolvió el cuerpo que investigó y detuvo infraganti a los extorsionadores (hoy día cumpliendo una sentencia condenatoria)