Como para que no queden sorpresas ni malentendidos, en este 2014 gris, y muy a pesar a pesar de la excelente imagen mediática producida por el Fraude Amplio del Uruguay, los gestos, los hechos, del gobierno progresista, contradicen la dialéctica de supuesta justicia social y verdad emanada desde el gobierno.
La realidad del personaje simpaticón que subyace tras el estilo descuidado de Mujica, no es más que una careta estrechamente ligada a oscuros acuerdos con los militares, a centros internacionales de poder, e intereses geopolíticos que transforman a Uruguay en una mera cabecera de playa del imperio.
Este nuevo "gesto" de generosidad de Mujica, el que premia la tortura, la violación, con una más que generosa jubilación, con una impunidad garantizada, con el saludo fraterno, esa generosidad de Mujica no representa otra cosa que el visto bueno a la continuidad represiva de un sistema sustentado en la muerte y la sistemática violación a los derechos humanos
Mujica, bigotito pa' rriba, sigue dando discursos, vendiendo mentiras, mientras que su "compadre", el mísero Eleuterio Fernández Huidobro, ese, denunciado como "apuntador" de compañeros, hoy nuevamente es reconfirmado como ministro de defensa del gobierno de Vázquez, confirmando la continuidad de la presencia de torturadores en el ejército uruguayo, reafirmando la continuidad de la presencia de tropas extranjeras (léase gringas) en nuestro territorio, reconfirmando acuerdos militares con Israel, o sea, todo igual o peor.
En estos gobiernos "progres" los delitos de "lesa humanidad" no solo no se condenan, se premian.
La jueza Mariana Mota fue"sacada de medio", removida de su puesto (por el gobierno) por querer hacer justicia, todos sus expedientes contra los militares incautados, y ella "transferida" a una oficina menor, donde el tema de derechos humanos no existe. El fiscal Enrique Viana sufrió igual destino, sumado a un ametrallamiento de sus piernas, mientras que el procesamiento contra activistas de Memoria y Justicia continua, la injusticia de un sistema que garantiza la impunidad.
Pero a pesar de todo seguirán los escraches, porque la memoria popular resurge como el yuyito rebelde, una y otra vez. Siempre.
En estas navidades no olviden a los miles y miles de desaparecidos nuestros en Latinoamérica, ellos son el pasado, pero aun mas, son el futuro para que el horror del pasado no se repita. NO a los políticos traidores, no al Fraude Amplio, cómplice de la impunidad, la realidad está allí, sólo toca abrir los ojos, porque el silencio suele parecerse demasiado a la complicidad, o no?....