Nisman y los desaparecidos(1) de La Tablada
La carrera judicial del fallecido fiscal Alberto Nisman pegó un salto con la investigación sobre las desapariciones de dos militantes del MTP que en 1989 asaltaron el cuartel de La Tablada. Su tarea, solicitada especialmente por el juez Gerardo Larrambebere, convalidó la versión del Ejército: Iván Ruíz y José Díaz habían logrado escapar desarmados y heridos, después de combatir durante ocho horas, de un cuartel rodeado de policías y militares
Por: Felipe Celesia-Pablo Waisberg* Infojus Noticias 24/1/15
La carrera judicial del fallecido fiscal Alberto Nisman comenzó a pisar sobre firme con la investigación sobre las desapariciones de dos militantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP), que el 23 de enero de 1989 asaltaron el Regimiento de Infantería Mecanizada 3, en La Tablada. Su tarea, solicitada especialmente por el juez Gerardo Larrambebere, convalidó la versión del Ejército: Iván Ruíz y José Díaz habían logrado escapar desarmados y heridos, después de combatir durante ocho horas, de un cuartel rodeado de policías y militares.
Nisman -que fue encontrado muerto el lunes pasado- trabajaba en el Juzgado en lo Criminal y Correccional 1 de Morón, a cargo de Larrambebere, cuando se produjo el asalto. La investigación les correspondía a ellos. Nisman llevaba otros temas en el juzgado pero Larrambebere se quedó impresionado por algunos de sus escritos y lo sumó al equipo que tuvo en sus manos la causa políticamente más delicada de aquel momento.
Uno de los temas que le encargó fue investigar la desaparición de Ruíz y Díaz. Los dos militantes habían logrado salir de la Guardia de Prevención el 23 de enero por la tarde, después de combatir desde las seis de la mañana hasta pasado el mediodía. Saltaron por una ventana cuando el techo se desplomaba por el fuego que consumía la estructura e inmediatamente los detuvieron los comandos del Ejército que participaban de la recuperación del cuartel, que terminó con 39 muertos –entre civiles, policías y militares- y cuatro asaltantes desaparecidos.
De ese momento existe una serie fotográfica, que tomó Eduardo Longoni, donde aparecen los guerrilleros saltando por la ventana, uno de ellos visiblemente herido. Ambos estaban desarmados y fueron llevados hacia los fondos del cuartel por dos o tres militares. Todo eso se ve en las fotos tomadas por Longoni y publicadas en los diarios de la época.
Con los testimonios de los militares -Larrambebere constituyó el juzgado en el cuartel y le tomó declaración a todos los uniformados-, Nisman empezó a reconstruir el destino de Ruiz y Díaz: el teniente Carlos Alberto Naselli se los entregó al cabo primero Hugo Stegmann; que los dejó a cargo del mayor Jorge Varando; quien los derivó en custodia al sargento ayudante Ricardo Esquivel. Pero Esquivel murió en la batalla.
La versión militar completa sostenía que Ruiz y Díaz se habían fugado y sugería incluso que eran los responsables del balazo en la cabeza que había recibido el santafesino Esquivel. Nisman dio por válida esa versión que habían evaluado en el juzgado, elaboró el escrito, lo firmó y se lo llevó a Larrambebere para que sumara su firma. En esa misma resolución dictaron la captura internacional de los dos guerrilleros, que estuvo vigente hasta 1997, incluso cuando en el registro final de sus vidas se los veía postrados y desarmados ante un militar con un fusil en la mano
El juez y sus colaboradores evaluaron que no había alternativa de “prosecución” de la investigación y que si se seguía adelante era parte de una “convicción” personal pero que no había pruebas.
—¿Entendieron o sintieron que los militares les habían mentido?- le preguntamos en 2013 a un integrante del equipo que analizó el tema durante la investigación para La Tablada. A vencer o morir. La última batalla de la guerrilla argentina.
—En ese momento, no tanto; bastante después, sí, como que en definitiva a esos tipos los habían sacado del cuartel con vida. Estaban los que opinaban que evidentemente los sacaron y los mataron, y los que no creían para nada en eso. Algunos decían que en el fragor del combate, cotejando con otras declaraciones que los militares habían hecho con anterioridad, más o menos cerraba que hubieran muerto en combate. No te digo cincuenta y cincuenta, pero legalmente se llegaba a ese punto. La duda pasaba por un tema de convicción, pero no basado en prueba del expediente.
Quince años después, el sargento retirado del Ejército José Almada presentó ante la Justicia una carta que envió al general de brigada Juan Carlos Willington después del asalto. En la misiva, el sargento precisó que durante el recupero de La Tablada fue testigo de las “brutales” torturas a Ruiz y Díaz a manos de dos oficiales de inteligencia. Almada también aseguró haber visto como Iván y José eran introducidos en un Ford Falcon y sacados del predio por gente de civil, cerca de las tres de la tarde del 23 de enero.
Nisman también investigó las torturas a las que fueron sometidos los trece militantes del MTP que sobrevivieron al asalto en la oficina de Logística, ubicada en los fondos del cuartel. Los guerrilleros denunciaron que fueron golpeados, quemados, vejados, y que se realizaron al menos dos ejecuciones sumarias: las de Berta Calvo y Pablo Ramos. También, que se llevaron con vida a Francisco Provenzano y Carlos Samojedny, aún desaparecidos.
En su evaluación de la denuncia, Nisman desestimó las acusaciones por carecer de “sustento fáctico suficiente” y fundamentó: Juan Carlos Abella fue revisado por médicos legistas cuatro veces, sin que se encontraran heridas; Miguel Faldutti, que denunció haber sido drogado, no tenía rastros de sustancias en la sangre; Dora Molina y Manuel Burgos no habían podido reconocer a sus agresores y Daniel Gabioud no tenía las lesiones que dijo tener.
Con esta sutil mezcla entre que no se podía probar y que no era cierto, el Juzgado Federal 1 de Morón, y sus integrantes, cerraron la vía judicial para investigar y castigar los excesos militares cometidos en el cuartel durante un gobierno democrático. Ruiz, Díaz, Samojedny y Provenzano se convirtieron en los primeros desaparecidos políticos tras el final de la última dictadura
Veinticinco años después, la procuradora Alejandra Gils Carbó, estimó ante un pedido de los familiares de los desaparecidos, que la Justicia argentina no había extremado sus esfuerzos para investigar las violaciones a los derechos humanos en La Tablada y consideró que debía reabrirse el expediente. Pocos meses después, en la última acordada del año, la Corte Suprema de Justicia ratificó este criterio haciendo suyos los fundamentos e instó al aparato judicial a que avance para determinar qué ocurrió con estos cuatro desaparecidos cuyo paradero, y destino, la democracia tiene pendiente.
1 Quieren decir "detenidos-desaparecidos".
* Autores de "La Tablada. A vencer o morir. La última batalla de la guerrilla argentina" (Aguilar, 2013).
enviado y titulado por Juan del Sur
Reflexiones sobre el caso Nisman
Desde el partido Guevarista todo lo analizamos de una perspectiva de clase y esta no es la excepción. En esta novela de agentes secretos , piqueteros conversos , políticos al servicio de las grandes empresas multinacionales ....queda más que claro que ninguno representa los intereses de la clase trabajadora ni del pueblo en general.
No vamos a pedir, como muchos, la "democratización de los servicios de inteligencia", como pedirle al estado burgués que acabe con su principal soporte represivo?? el sistema no se suicida y cuida muy bien a sus "empleados"
En que Benefician las disputas interburguesas a los trabajadores??
La dudosa muerte del fiscal Alberto Nisman, quien con una profusa documentación elaborada durante 10 años por lo menos junto al Mossad, la CIA y los servicios Alemanes entre otros, había delatado-incriminando a Cristina Fernández de Kirchner y al canciller Timmerman, y la tropa de reconocidos “pinches perejiles servis” (grupo al que han sumado a Burlando), kirchneristas, de ocultar la responsabilidad de Irán en la voladura de la AMIA, a cambio de transacciones comerciales, Esto indudablemente, desató a una crisis política que a varios días de ocurrido el hecho todavía no puede dimensionarse en toda su magnitud.
Si bien todavía no puede determinarse el carácter de la muerte de Nisman, sí se sabe de las considerables relaciones que el fiscal tenía con los servicios de inteligencia, lo que lleva necesariamente a pensar que de la otra parte concretamente IRÁN, reaccionara y no de manera pacífica, menos aun si se piensa que Israel acaba de asesinar a un general de la guardia real Iraní junto a 6 combatiente de Hesbolah.
Los trabajadores y el pueblo debemos estar alertas ya que como ocurre siempre en estos casos ante las disputas de las distintas fracciones burguesas o bien cuando declaren su guerra, los muertos siempre los pone nuestro pueblo una vez más debemos organizarnos para evitar esto, que sería si un crimen espantoso para nuestra gente, ya se ve como en las calles empieza a funcionar el lobby sionista, tanto norteamericano como latinoamericano, reclamando venganza, al grito de “Cacen a Esteche y Delia”, por lo que consideran un hombre de ellos muerto, pero de otra parte hay un acuerdo fraudulento, o no, pero los iraníes van a reclamar su vigencia, y puesta en práctica, por todo esto decimos, que no sabemos en que terminara esta crisis, hasta es posible que, ante el vacío de poder se lo intente llenar con personaje como Duhalde con el respaldo de los Milani, o bien llamar a elecciones anticipadas con tal que algunos de los tres candidatos elegidos por el imperio se haga cargo del poder la antes posible
Los diferentes gobiernos que pasaron desde 1994 a la fecha se esforzaron en preservar la impunidad sobre la “pista local”, debemos exigir que el gobierno abra todos los archivos para que se pueda avanzar en la investigación de la causa, Por esa razón sí!! es necesaria una comisión investigadora independiente, exigiendo a la vez la apertura de todos los archivos secretos, no sólo de algunos como hizo Cristina, pero a la vez que independiente del gobierno, también lo tiene que ser de la oposición patronal, y de la burocracia sindical y principalmente con la participación de los familiares de las víctimas al frente y gozando de todas las libertades para investigar
De lo que no cabe duda es que estas voces comienzan a alzarse como expresión del cimbronazo político que atraviesa el estado nacional, provocado por la sospechosa muerte de Nisman, que demuestra cómo el gobierno es incapaz de controlar a sus propios perros de caza, o sea, los Servicios de Inteligencia
Sea como sea es una interna de dos sectores de la burguesía que tienen intereses encontrados pero que lejos están de representar los intereses de la clase trabajadora y el único camino que nos queda es seguir construyendo organización revolucionaria y no caer en el inocente discurso de algunos que plantean desarmar los archivos de la SIDE ....sabemos que el poder político no se suicida , al poder político hay que conquistarlo y arrebatárselo a estos dignos representantes del sistema capitalista.
PARTIDO GUEVARISTA