Creo no estar equivocado si leyendo los siempre oportunos, bien escritos y por demás interesantes aportes en este caso de c.e.r., Moyano y Bittan, en Posta N° 1344, encuentro motivos para opinar constructivamente. Aclaro que el suscrito don nadie está en la misma trinchera con ellos y con tantos otros cuyos trabajos también leo, aprecio y de los cuales aprendo
Comenzando con la ciertamente tenebrosa trayectoria del giboso o cebuino y sus adláteres, observo un error al decir que Uruguay es el país más pequeño de América Latina. Todos los países de América Central (con excepción de Méjico) y todos los del Caribe y Antillas, son notoriamente más pequeños que el nuestro. Mismo en América del Sur, hay uno que es unos quince mil kilómetros cuadrados menor, Surinam, ex de Holanda. Pero lo importante para mí, más que el tamaño, volumen de riquezas naturales, extraídas y/o procesadas, etc. es la relación área productiva para alimentos/N° de habitantes. Uruguay, con 3.300.000 habitantes y 176.000 km cuadrados (sin el mar actual), clima y suelos pródigos, con poco más de 10% del área de tierra firme improductiva, es, me parece, inigualado en el concierto mundial. Claro, si le restamos la propiedad entregada al extranjero por la política de todo el espectro de partidos con representación en el poder, más de un tercio de la superficie, tal vez hasta Nicaragua nos supere en área y el cociente al que hacíamos referencia se nos venga abajo. Casi que no hay speech de Mujica donde quejosamente no insista en la pequeñez de Uruguay (absolutamente falsa), pero contradice su concepto siendo co-actor responsable y traidor de su venta al capital externo apátrida e incluso a empresas con paquetes accionarios de estados extranjeros. A título de ejemplo, tendríamos al estado Finlandés poseedor de unas 30.000 hectáreas forestadas, más su participación en la industria de la celulosa
En lo referente a la nota sobre la cierta y repetida expoliación de nuestra América (y otros lugares del mundo), con la bendición de la Iglesia Católica, debo afirmar que el Cristianismo va a la cola de la iniciativa codiciosa de los imperios de entonces, particularmente España y Portugal. Nos espanta el ultraje cometido por la conquista, los crímenes, la expoliación, las violaciones, el saqueo y la mismísima inquisición. Pero siempre y equívocamente, ponemos al cristianismo casi como inspirador o instigador de los hechos. Son incontables las acciones en la letra y en los actos del evangelizador para mitigar el desenfreno de la codicia humana de la barbarie conquistadora, y no solamente enseñar la religión al indio. Desde que pisaron estas tierras, aquellos curas misioneros reconocieron al indígena como ser humano. Abunda documentación al respecto. Sólo que la jerarquía eclesiástica demoró más de cuarenta años en establecer oficiosamente (por bula papal del año 1537) quelos indios eran hombres verdaderos, que podían disponer libremente de sí mismos y de sus propiedades. De esos mismos tiempos son numerosísimas las expresiones inclusive del orden jurídico de aquel entonces, en favor del pleno derecho de los indios. Las Leyes de Indias, que aparecieron un poco después en aquel tiempo y contexto, me impresionan sobremanera en su favor. Como casi siempre, en la historia de la humanidad se impone el poder, la ambición, y la interpretación que se hace de Aristóteles según que unos nacen para mandar y otros para ser mandados y los inteligentes servirse de los burros. Hay que realizar un esfuerzo grande y reconstruir como podamos aquel tiempo de 500 años atrás, para ser objetivos y ecuánimes en nuestra valoración de los errores y supuestas bondades. ¿No era acaso lícito espiritualmente evangelizar imperios “paganos” donde se sacrificaban millares de seres humanos arrancándoles el corazón como ofrenda a los dioses, establecer verdaderas sociedades de clases con aristocracias esclavistas, vivir en permanentes acciones de conquista?
Vaya esto principalmente para Incas y aztecas a quienes, de todas maneras, no dejo de admirar en muchos aspectos. Alabamos a Fray Bartolomé de las Casas por su tremenda lucha en favor de los indios, pero condenamos también su inaudita propuesta esclavista a costa de los negros, más dóciles y resistentes. Importantes sectores del reciente apartheid sudafricano calvinista consideraban que nacer negro es un castigo de Dios. Eso, en la segunda mitad del siglo XX! Una cosa es llamarse cristiano y otra es serlo realmente. Conocí en África a muchos misioneros y cultivé su amistad. Dos de ellos, ejemplos de vida, uno portugués y el otro mozambiqueño, fueron asesinados en el lugar –Angonia- desde donde pude escapar a tiempo rumbo a la cercana Malawi. No supe nunca si fueron tropas del gobierno revolucionario de izquierda o la guerrilla ultra derechista creada y sustentada por Sudáfrica. Se acusaban mutuamente de la infamia. Negar la existencia de una indefinible entidad o inteligencia superior que llamamos Dios, invocando complicadas expresiones físico matemáticas cosmográficas es un acto de soberbia. No estará mal recordar a Einstein. Creo sinceramente, que la razón nos lleva más a creer y a la fe, que a negar.
Si hablamos del oro del Vaticano donde se sienta el Papa y el valor que Moyano estima en 3.500 millones de euros (una parte muy menor de toda la riqueza material de la Iglesia Católica), y comparamos con la cantidad de hambrientos, 1.000 millones más otros 3.500 millones de pobres, vemos claramente que estaremos lejos de eliminar la pobreza del mundo dos veces, ni con los 80.000 millones –más o menos hoy- que donaría el capo del sistema operacional MS-DOS de Microsoft, Bill Gates, ni sumados a los 70.000 del turco Slim. Pongamos a Bergoglio en su justo contexto y descubramos no sólo el lastre malo de la historia. Yendo a la opinión del Papa sobre los hechos en torno al semanario Charlie, diría que la opinión se ajusta a su investidura religiosa y política, aunque representando, por cuestión de fe, a la mayoría mundial. De mi parte, opino que unas libertinas, estúpidas, obscenas y de pésimo gusto caricaturas, costaron la vida a un montón de personas que al final, le estaban haciendo mandados al terrorismo sionista yanqui pudriendo más la cosa en el escenario mundial, para mal de todos
Por último, una aclaración sobre la nota de Bittan, preocupada por el encuestador Botinelli. De familia colorada, como la mayoría de los tanos descendientes, estuvo más de 15 años en la secretaría del Fraude Amplio, muy cerca de Seregni y después, si no me equivoco, en la redacción del Observador, así que calculale.
Saludos a c.e.r. , a Fernando, a Bittan y su bicharada