Envíopostaporteñ@ 1361

Una marcha fracasada: Balance y Perspectivas Necesarias?y réquiem para un ortiva

“Niño bien, pretencioso y engrupido

Que tenés el afán de figurar,

Pelandrún que la vas de “abacanado”

Y siempre hablás

“de la plata de Papa”

(letra bien conocida y modificada de un tango bien conocido)

Cuando una marcha fracasa, cuando no obtiene resonancia popular, ni apoyos masivos, ni despierte entusiasmo colectivo y solidaridad, el primer deber de los organizadores es pensar que han hecho algo mal, algo que ha llevado a resultados negativos.

Se dijo –cronista y reportaje mediante, en Salto - que venían “a mover” la capital. No movieron nada.

Se dijo después- en el acto donde se reflejó la decepción y la soledad- “¿Qué pasa con los sindicatos, con la central, con los parlamentarios, con los antiguos obreros ahora en puestos ministeriales?” Algunos radicales urbanos que no pudieron sino aportar sus magras presencias personales aplaudían. Nos parece más acorde con la ocasión…que se hubieran puesto a llorar.

Pensamos que mas que aplaudir deberían analizar qué pasa  con ellos mismos que con sus actividades no consiguen dar apoyo, más que el personal.

El argumento “de que los demás tienen la culpa, de que mi movilización fracase”, nos parece –como razonamiento- pueril e ingenuo. Son otras las preguntas que los asalariados del campo deben plantearse y analizar.

¿Qué es lo que mata estas movilizaciones? ¿Es acaso fallas organizativas en la misma marcha? ¿Es el trabajo de preparación previo? ¿Acaso tiene algo que ver las formulaciones y las consignas? No tendrá que ver con la corte de “izquierdistas urbanos al cuete” que se nos pega como lapa a las piedras?

Recuerdo que cuando al apoyo a la movilización por las 34 hectáreas, que ahora son 32 -de acuerdo a cierto crítico y ortiva- nos llamó la atención las sesiones interminables, la falta de efectividad, y el carácter de algunas discusiones que mostraban que los urbanos del apoyo, tenían problemas…entre ellos. Entonces las reuniones se realizaban o realizaron en el sindicato de Conaprole, en la Avda. Suarez y a veces en un predio aledaño que parecía entonces una cancha de deportes en ruina y abandonada.

 Concurrían a la misma ciertos activistas sociales conocidos, hacían su arenga con brío, entusiasmo…y falta de público. Era un poco triste ver tanto entusiasmo discursivo y no compararlo con la contradicción del escasísimo público presente. Recuerdo que en la segunda o tercera de esas reuniones, un compañero amigo que venía de Suecia, antiguo sindicalista portuario, expreso, militante activo y de iniciativa y que podía llegar a interesarse y en su vuelta organizar apoyo y solidaridad, se declaró aburrido del espectáculo y señalo: “son siempre los mismos problemas, la falta de diálogo leal, el lucimiento personal de algunos, la reserva recelosa, y lo otro…lo que pasó antes, en oportunidades anteriores

Sabía bien de lo que hablaba porque había sido uno de los militantes de las campañas de apoyo, entonces a la Policlínica.

Recuerdo, en otra ocasión, a cierto militante también expreso y reincorporado en Uruguay como chofer, encarar un dialogo crítico, con otros militantes radicales que insistían con el tema de que el PIT-CNT era “amarillo” y había que utilizar la estadía y el reclamo para manifestar delante del edificio de la central, que entonces estaba en 18 de Julio, cerca del Obelisco, para hacer “su” agitación, la de los “radicales”. El espectáculo era, para decirlo con cortedad, entre patético y ridículo. ¿Se va a apoyar, o se va a justificar el apoyo, para que dé aguas para el molino propio?

En aquellos tiempos, recién llegado al Uruguay, contemplaba estas discusiones ociosas, con reserva y discreción. La impresión que se recibía era que había una competencia entre agrupaciones minúsculas de militantes, con algunas figuras veteranas y tradicionales que…competían entre si, en prestigio y prejuicios. Más que una discusión sobre un tema de solidaridad gremial, sindical, había un debate político entre contendientes de apoyo, rivales entre sí.

Después y a lo largo de todos estos años he visto otros eventos similares. La constante: una izquierda radical, casi insignificante, 7 u 8 agrupamientos, con cuatro o cinco militantes, entre ellos algún líder que los representaba y llevaba la palabra. Asambleas de 50 a 60 personas, si sumamos al conjunto, los “bronces” históricos,  su empacado silencio de “próceres” y, la denominada militancia “independiente”

Todo parece indicar que años después, seguimos en las mismas

Nada que ver esta UTAA, con la UTAA que llegaba a la capital, precedida del prestigio de Raul Sendic, como organizador de aquel sindicato. Aquellas eran marchas que cuando llegaban a la capital ocupaban cuadras y cuadras de militantes urbanos marchando, junto a los cañeros, que eran solo algunas decenas, y una observación francamente simpática de los vecinos de los barrios, por los que circulaba la marcha, agolpados  en las aceras. A miles, en diferentes grados, tocaban las “marchas”, les provocaban simpatías, les concitaban la curiosidad.

Ante la repetición –casi anualmente- de las “marchas” que ahora no tienen ni la simpatía, ni la mística de antaño, se impone una reflexión, pero sabíamos que cualquier señalamiento crítico provoca -en la izquierda “radical”- iras insensatas, estallidos de frustración…que se la agarran con los críticos. Un alto porcentaje de “radicales” tienen vocación de secta. Un alto porcentaje, no todos. 

Se han posesionado del papel de custodios de una tradición “revolucionaria” que existe solo en sus cabezas. Y creen que cuanto menos somos, mejor estamos. En consecuencia practican un sectarismo feroz, con otros “competidores” y logran de esa manera, ser cada vez menos

Cierto autoproclamado “burgués”, que paga su entrada de circulación en dichos círculos del radicalismo con la plata heredada “del papá” encuentra el rol anhelado, el nicho “salvador” que andaba buscando en esa farándula. Y después –alardea o se queja? De cuanta “plata” le salió la diversión y el esparcimiento malsano, de su triste y aburrida vida.

 A más de un militante, la dicotomía de este “estanciero” metido a redentor les ha llamado la atención.

 Pero ahora, forzando la máquina, el “hombre” también ha pasado a ser “ortiva”, de anonimidades que prometió, párrafos antes, respetar

¿Cómo se llega a estas actitudes contradictorias? –Se llega por falta de militancia social, por no haber conocido los códigos elementales, que la vieja militancia sí conocía. Se llamaba entonces, “estaño, boliche”, pero quería decir “roce social”, sensibilidad, un estado de alerta de los sentidos, de comprensión superior de los problemas y de las problemáticas. El Che, lo definió una vez, a su manera: “Endurecerse sin dejar de ser humano”

W.Y. se convierte así  en una especie “de contradicción con patas” como acostumbran a decir los militantes con pasado en prisiones, en su típico y florido lenguaje. Otros, más avisados y conocedores, nos previnieron de su “pasado” en cierta isla “socialista” donde coqueteaba con la idea de convertirse en “agente” sin que sus esfuerzos tuvieran mucho andamiento por los “responsables” del G2, encargados de controlar a esta verdadera “bala perdida”. En consecuencia no pudo ser “revolucionario” en Uruguay, ni en Cuba, y ahora es “radical”

El incidente, nada dramático, bien baladí, intentó corregirse dándole a esta cabeza hueca los elementos que podía testimoniar sus quejas por “haber sido utilizado cuando puso plata”, pero como nos catalogó también, en un ataque de soberbia de “viles y cobardes” le facilitamos  los elementos para poder satisfacer su bronca, hacerse justicia por mano propia, y sostener con el brazo lo que balbuceaba con la lengua

Bonita situación: burgués autoproclamado, ortiva manifiesto y además, y para colmo, maula. No…, si tenemos algunos radicales que son, verdaderamente…, de antología.

Le va mal a W.Y. con sus pretensiones de ganar popularidad, con la plata que le dejó “el papá”. Tuvo problemas con los “Economistas de Izquierda, tuvo problemas con el PIT-CNT, tuvo problemas con el “6-puntismo”

Es –quizás- hora de que comience a analizar como compagina sus aspiraciones de “agente” fracasado del G2 cubano, su carrera de medicina no ejercida, los rechazos que recibe y esa “lengua de trapo” que se dedica a “poner plata” como “filántropo militante” al mismo tiempo que se “queja” de lo que aportó en círculos privados y particulares y, cuando como ahora se le señala lo niega, se ofusca, se pone “nervioso” y empieza a mariconear. En Uruguay cuando un amigo pone plata por un amigo o, una causa, no menciona el “favor” realizado. No es de hombres, ni de paisanos, ni de orientales. Y podríamos seguir, con otras  “quejas” que jalonan la vida de este “ortiva”, pero por el momento la dejamos por acá.

Le repetimos sí, “yo sé, y sé que él sabe”, con esto, en lo particular, me basta, porque ni dándole la dirección “arranca”. Pero como Uruguay y particularmente Montevideo es chico, en cualquier momento, nos topamos

Vayamos a lo otro, lo concreto. Cuando Mujica, entonces ministro habló de los que “ponían palos en la rueda”, sabía bien que más allá de movilizaciones con corte de ruta, tenían (el gobierno y su ministerio) elementos para satisfacer exigencias. Por algo hay varias “cooperativas” ahora, que antes no se lograban. Para ciertos “radicales” son “triunfos” y “victorias” de la movilización popular, para nosotros son simples riesgos calculados, opciones gubernamentales bien sopesadas para neutralizar a sus críticos.

Pero cuando hablábamos de “vicios” y de “avivadas”, nos referimos a los que se largan por “la libre” a ver si bajo la lucha colectiva les “sale” la personal

Dijimos también, que para nosotros ni “UTAA”, ni Artigas como departamento tienen “coronita”. Es un problema de falta de fuentes de trabajo en el interior, (aspecto particular de nuestro subdesarrollo y dependencia) y en estos días el problema se pone de manifiesto, en otros puntos del territorio, donde “otros asalariados” rurales se encuentran con “el cierre” de sus fuentes de trabajo

La prensa burguesa, el diario “El País” haciendo punta, en varios números últimos ha analizado el tema, y sería conveniente leerlo. Por lo menos porque allí se mencionan cifras y resultados, pero también se analizan ciertos “radicalismos” sindicales de algunos que creen que estamos en los prolegómenos de “la gran transformación” sin atender que ahora gobierna Tabaré Vázquez, su ministro de Economía es Danilo Astori, y éste ha hecho con respecto al futuro “ahorro”, declaraciones que no tienen desperdicio.

Ciertos “radicales urbanos” creen – vieja apelación lírica y general, obligatoria para ciertos “radicaletas”, cuanto más en el aire, mejor- que todo se soluciona con “el gran cambio general”, la ERRE con mayúsculas y sonoridad. Nos sonreímos un poco ante la apelación, porque de cacareos revoltosos, de disparadores profesionales que nunca estuvieron en cana, y a los que nunca los torturaron, estamos …”hasta el copete”. Al “burgués filántropo” que es un disparador sin motivo, no lo buscaba, cuando rajó, “ni la perrera municipal”. Colijo que ni para ladrar servía. Pero él sabrá mejor. Nosotros le señalamos –de pasadita nomás- que en las prisiones conocimos cientos de militantes perseguidos, a W.Y. no lo vimos nunca. O sea “Ud. no es nada, no estuvo nunca en nada”

Y ahora nos va a dar cátedra con la “gran ERRE” futura, déjese de historias y termine con quimeras que estamos demasiados maduros, para “que ahora –como dice la canción- venga alguno como Ud. a contarnos historias de degollados”

Y disculpe la franqueza, pero “en las vueltas de la vida”, los expresos con respecto a los ortivas, cuando comprobamos que “son” ortivas, no tenemos consideraciones ni piedad. El “ortiva” fue y será siempre un sujeto miserable. Ya sabe entonces, como están las cosas y lo que -llegado su momento- puede esperar. Hace escasamente un año, nos tuvimos que sentar en medio de entre él, y otro preso “el Colorado M.” al que -en su falta de tacto y soberbia de “lengua de trapo”- W.Y.  llamó “tarado”. Como conocíamos al hombre, nos pusimos en el medio, para que la reunión no terminara con la trompada justiciera y certera que este “boca abierta” del “burgués filántropo” se merece. Si sabríamos, que “el Colorado M” se  “lo comía”, de dos mordiscos y sin pan!!!. Así que vaya “calculando” que “son varios” los que le tienen hambre y ganas…por arrogante y boca abierta.

 Le va a pasar como a la moraleja del cántaro de barro, “que tanto va a la fuente”…hasta que al final,… dios lo ayuda.