Insisto, la polémica sobre la transición y sobre Rusia en particular, está dominada por la ideología estatal de ese país. Tanto por las fuentes citadas como por los hechos que se cuentan los mismos resultan deformados y tergiversados por la ideología Estatal dominante. A pesar de los esfuerzos de Moyano por explicar lo honesto de sus fuentes lenino/trotskistas cae en todos los mitos ideológicos de esas fuentes.
No es que la idea prime sobre los hechos (como se pretende atribuirme, para descalificar lo que expongo), sino que los hechos contados por el leninismo, están filtrados por la obra ideológica de la socialdemocracia y el Estado ruso. Nada fue ni es como cuenta la socialdemocracia y el leninismo
Se sabe y se conoce que el estalinismo y el leninismo construyeron la historia según los intereses del Estado Imperialista ruso. Todos conocen el libro de Orwell 1984 que escribió en 1948 en el que retrata la sociedad Rusa como si fuera una ficción para el 1984. En fondo describe lo que ya existía y como se falsificaban los hechos históricos (hasta cambiando citas, fotos y hechos del pasado) en función de los dictámenes del Gran Hermano (Stalin) y el Ministerio de la Verdad
Pero a pesar de eso se repiten todos los grandes mitos que ese Estado construyó sobre “la revolución”. Todas las fuentes leninistas, estalinistas, trotskistas repiten un conjunto grosero de mentiras sobre el desarrollo mismo de la lucha revolucionaria en Rusia, descalificando las luchas históricas del proletariado revolucionario durante todo el siglo XIX y principios del XX y sobrevalorando hasta el absurdo el papel del partido bolchevique como si hubiese sido un partido revolucionario cuando en realidad nunca lo fue
Moyano me acusa de partir de ideas para analizar la historia y en realidad toda su visión de la historia rusa reproduce la construcción ideológica y mentirosa que el Estado ruso construyó citando fuentes Estatales: es él que solo parte de ideas del Estado como si fuesen hechos.
No solo se disimuló el terrorismo de Estado y la justificación ““marxista leninista” de ese terrorismo en nombre del “socialismo”, sino que toda la historia de Rusia fue armada en función de inflar el papel supuestamente proletario y revolucionario de los bolcheviques distorsionando todo el resto. Si se quiere realmente discutir sobre hechos, lo primero que tendría que hacerse es buscar fuentes NO ESTATALES…, utilizar como fuentes las de los perseguidos, de los presos en los campos, de los luchadores sociales revolucionarios. ¡Y no de los leninistas! ¡no de los defensores del Estado ruso!
¿o no pensamos lo mismo de “nuestra experiencia” en el Cono sur…? ¿Se puede confiar en la versión de los milicos o la de las oposiciones democráticas a ellos que están hoy en el poder? ¿Por qué no aplican eso a Rusia?
Así se ha constituido el mito de que los bolcheviques fueron el “partido de la insurrección” y el “partido proletario”, cuando en realidad no fue ni lo uno ni lo otro: hasta el 17 fue un partido de intelectuales burócratas y arribistas que abiertamente declaraban llevarle la ideología socialdemócrata a los obreros y reclutarlos en base a ello. Frente al zarismo como todos los socialdemócratas siempre habían sido una oposición exclusivamente oscilante, democrático burguesa, y reformista y su horizonte era la “Asamblea Constituyente”. Por eso hasta los presos socialdemócratas eran tratados en forma privilegiada frente al calvario que sufrían los presos revolucionarios, no se los torturaba, desaparecía y ejecutaba como a tantos revolucionarios sociales.
Pero todo ha tenido “final feliz” en el mito bolchevique que acomodó la historia en función del resultado (el PODER LENINISTA) como en “1984”
Así, si ese partido se opuso a la insurrección como en junio/julio de 1917 cuando el proletariado salió a las calles dispuesto a derrocar al gobierno provisorio bajo la consigna de “todo el poder a los soviets” y Lenin y Trotsky lograron frenar el movimiento y salvar a los ministros de ser linchados, la historia oficial dirá que se trataba de la estrategia genial de un Lenin porque no “el proletariado no estaba pronto”. La actuación contra la revolución es desde entonces un problema de “táctica leninista”: cada vez que se ponen del lado del poder dirán que es una cuestión “táctica”. Como en la defensa del parlamentarismo, el sindicalismo y las Asambleas Constituyentes
Cuando siguiendo las consignas revolucionarias y anarquistas que contradecían las consignas bolcheviques, el proletariado armado disuelve por la violencia, ese centro de la contrarrevolución democrática que era la Asamblea Constituyente, los bolcheviques dirán que en realidad esa acción no la dirigieron los anarquistas porque Zhelezniakov (revolucionario que a la cabeza de un grupo decidido dirigiera la acción)antes de morir, unos años después, ¡habría confesado haber roto con el “anarquismo pequeño burgués,” y adherido al “marxismo leninismo”! Por supuesto que de tal “confesión” solo hubo testigos policiales y del aparato del Estado. Detalle tras detalle se han construido las versiones oficiales: estalinista, trotskista, que es la que divulgan personajes como Broué, repiten y amplifican pintando de revolucionario a los bolcheviques.
Hoy se lee toda la historia en función de un pasado distorsionado y deformado por los leninistas que dicen que antes que ellos sólo existía una oposición populista, cuando en realidad el socialismo en Rusia desde un siglo antes se define como revolucionario, anarquista, comunista, etc.
Moyano defiende el punto de vista estatal y socialdemócrata leyendo toda la historia pasada del socialismo revolucionario en función de esa visión. Esta es la prueba irrefutable de ello:“Es decir, todos los actores políticos esperaban una revolución burguesa anti-absolutista del tipo del que estaban acostumbrados a ver a partir de la Revolución Francesa…” ¡textual de Moyano!
Esto es absolutamente falso, los únicos que pensaban así eran los socialistas demócratas, pero no los socialistas que se habían definido a sí mismos como revolucionarios
Moyano agrega: Con presencia de masas obreras, por supuesto, como lo fueron todas, pero en el papel de tropa de fuerzas políticas de conducción de tipo burgués. Así fueron las revoluciones del S XIX y así se trato de interpretar también a la revolución rusa de 1905, sobre la que hubo una aguda polémica, que nunca se terminó de saldar.
La discrepancia que había entre las corrientes marxistas era solamente sobre el grado de protagonismo político de clase obrera, como queda muy claro en este título de Lenin: Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática”
En realidad esta versión, que es la oficial del Estado ruso, se basa en la visión eurocentrista de la socialdemocracia Europea: para ella todo lo anterior es populista, pre-socialista y no suficientemente “proletario” (visión obrerista e industrialista). Para el “marxismo leninismo” luego todas las luchas anteriores eran “atrasadas”, “campesinas”, “antifeudales”… Hasta la consigna finalista “tierra y libertad”(1) es leída por la socialdemocracia como populista y como reformista: según ellos no se pelea por la tierra y la revolución sino por el reformismo agrario. En función de esa revisión de la historia llegarán incluso a suprimir el calificativo de revolucionarios, de comunistas con que se designaban quienes peleaban por “tierra” y serán designados por la historia posterior, la historia oficial leninistas como “populistas”
Los socialdemócratas rusos, muy lejos de las luchas sociales en su propio país, sostenían lo mismo que sus pares de Europa: ¡eran tan eurocentristas como ellos!
Pero van más lejos la historia posterior construida por el “marxismo leninismo” (incluido Broué y lo que repite Moyano) oculta y desfigura un siglo de guerra social contra el capital y el Estado en Rusia
¡Borraron de la historia a los miristas (comunismo histórico ruso), a los bakuninistas, a los terroristas, a los maximalistas, a los anarcoscomunistas, a los socialistas sin partido y revolucionarios que tomaban las armas contra el poder y que habían marcado la lucha histórica contra el zarismo! ¡Es como si nunca el zarismo hubiese tenido que soportar, por ejemplo, la guerra social de Bialystock que conmovió en 1905 no sólo a Rusia sino a todo el viejo imperio de la Gran Rusia, en aquella confluencia histórica de los anarquistas comunistas, los socialistas revolucionarios de izquierda y todo tipo de maximalistas (sinónimo de los revolucionarios que rechazaban el programa mínimo) que duró meses, superó fronteras nacionales y radicalizó las juventudes proletarias de innumerables pueblos y grandes ciudades (entre ellas: Ekaterinoslav, Odesa, Varsovia, Bakú…)
La diferencia histórica real entre Europa y Rusia fue que la nefasta influencia de la socialdemocracia como partido histórico de la burguesía para el proletariado empezó a tener una fuerza mucho más tarde. Justamente por eso durante un siglo los socialistas en Rusia no se definían como demócratas, ni socialdemócratas, sino como revolucionarios, designándose a sí mismos como “revolucionarios”, “internacionalistas”, “terroristas”, “maximalistas” “partidarios de la Alianza” ,“anarquistas”, “comunistas”, “comunistas anarquistas”, “socialistas revolucionarios de izquierda”, etc.
Es totalmente falso lo que dice Moyano de que todos los actores políticos esperaban una revolución burguesa antiabsolutista. Al contrario SOLO los socialdemócratas (sus mencheviques y bolcheviques) tenían esa concepción tan mecanicista, limitada y contrarrevolucionaria, porque eran totalmente ajenos al movimiento mismo del proletariado contra el Estado.
¡Sólo quienes habían desarrollado la ideología de las tareas democrático burguesas esperaban las tan mentadas tareas democráticas! La enorme mayoría de los luchadores sociales, los que soportaron todo el peso de la guerra abierta contra el zarismo, se definían abiertamente por la revolución destructora de toda opresión (incluida la capitalista) y de todo Estado.
Para negar el papel histórico del socialismo no democrático (¡no burgués!) la socialdemocracia impone la historia formal, en vez de “entender” el socialismo revolucionario como contraposición histórica y viviente al socialdemocratismo reduce todo a los partidos formales y nos dice con Moyano: “A la tesis de Ricardo de que el verdadero partido proletario en esa coyuntura es el Socialista Revolucionario,no le encuentro sentido. Los SR sostuvieron e integraron el Gobierno Provisional”
¡Cómo le vas a encontrar sentido si la deformás!
Si transformás lo histórico social sobre el socialismo revolucionario y no democrático en lo que hace en un momento dado una parte del partido formal de los “socialistas revolucionarios”. Justamente una parte ínfima democrática y burguesa que nunca fue considerada parte del socialismo revolucionario (sino definido como parte de la socialdemocracia estatista) y que cuando se constituye en Gobierno para parar la revolución, como harían los bolcheviques unos meses después, es considerada traidora y contrarrevolucionaria por todo el movimiento social del proletariado:
¡El socialismo revolucionario llamó desde el principio a continuar la lucha revolucionaria contra ese gobierno!
El proletariado con y sin partidos, los revolucionarios sociales y los socialistas revolucionarios continuará luchando abiertamente contra todos los Gobiernos y derrocarán a todas las instituciones estatales hasta octubre/noviembre 1917 y ni siquiera contentos con ello llamarán a la “tercera revolución” por un verdadero socialismo revolucionario contra los bolcheviques, que como Kerensky antes frenaban la revolución(2)
También se falsifica a Marx
Bakunin y “Stepniak”, Nechaiev y Kropotkin… así como sus miles de compañeros, sus escritos, manifiestos y bombas, sus insurrecciones urbanas y sus guerrillas rurales, la más impresionante guerra social ejemplo de lucha revolucionaria mundial hasta 1917, nunca existieron. La historia oficial leída desde el punto de vista socialdemocrata y leninista y llevada a su extremo por Moyano declara que antes de los bolcheviques el movimiento social era sólo democrático y no tenía más horizonte que la democracia
Pero como si esto no fuese suficiente, también la historia filtrada de la socialdemocracia falsifica a Marx, diciendo que éste no concebía la revolución socialista en un país atrasado. Moyano también repite esta falsedad e incluso escribe varios artículos tomando esa falsedad como fundamento de todo las elucubraciones que realiza después: “Marx se equivocó…” etc. (3)
Es verdad que, dada la dominancia de la ideología socialdemócrata en Alemania y Europa entonces, el punto de partida de Marx sobre Rusia era una la visión según la cual en Rusia no se luchaba por la revolución social, aunque contradijera lo que decían las acciones y sus compañeros de la AIT en Rusia y otros países de Europa del Este (con los que Marx y Engels tenían correspondencia) y , así como sus contrincantes internacionalistas como Bakunin (¡ paradoxalmente éste tampoco creía que el socialismo revolucionario pudiera prosperar en Alemania!) y sus compañeros de la Alianza.
Marx al principio no veía en la lucha del MIR (es decir la comunidad agrícola) contra el zarismo y el capitalismo, una tendencia al comunismo. Pero en base a cientos de discusiones con los militantes internacionalistas rusos (concretamente con muchos que se reivindicaban de la AIT y particularmente con algunos que difundían y traducían la obra de Marx al ruso, de lo cual hoy hay varios volúmenes publicados) Marx fue comprendiendo el contenido directamente comunista de esas luchas
En forma cada vez más rotunda y contra toda la socialdemocracia eurocentrista, Marx afirmará la posibilidad de la revolución internacional generalizada en Europa del Este y del Oeste. Incluso hará, más de una vez, la previsión de la confluencia de esa resistencia comunista del MIR y las luchas proletarias de Europa occidental. Es decir que Marx afirmará abiertamente la posibilidad de la revolución directamente comunista en lo que la socialdemocracia considera “países atrasados”. El propio Marx se referirá a ese movimiento como comunista y en varios textos define a los del MIR como “viejos comunistas rusos”
Esa afirmación contiene la aceptación de la tesis socialista revolucionaria rusa, que era muy común en ese país, de que la resistencia de la comunidad agrícola en Rusia no pertenecía solo al pasado sino al futuro revolucionario, que esa resistencia es directamente comunista y que la vida comunitaria de esa parte del proletariado lo prepara para una lucha que no requiere pasar por la fase democrática porque ya contiene el proyecto de futuro socialista
De más está decir que todo esto ha sido sistemáticamente ocultado por el leninismo en su manipulación de la obra de Marx y Engels…Roger Dangeville denunciaba en los años 70 que la mayor parte de la obra de Marx no publicada concierne... Rusia (¡más de 20 por ciento decía!) y explicaba que se había censurado porque lo que Marx dice de Rusia, como centro del despotismo europeo, nunca le gustó a Stalin. En realidad el marxismo leninismo como conceptualización ideológica es demasiado contradictoria con lo que dice el propio Marx. Han mentido demasiado, no se puede olvidar que la lectura que se hace de Marx es estatista, la crítica de todo Estado por parte de Marx se ha ocultado, así como sus textos más claros. En cuanto a Rusia el marxismo leninismo ha ocultado sistemáticamente las múltiples declaraciones y cartas de Marx sobre Rusia porque eran a favor del socialismo revolucionario en la que no esconde en absoluto su simpatía por la acción directa contra el zarismo. El apoyo de Marx de la lucha revolucionaria del proletariado en Rusia nunca fue condicionada por la ideología democrática y etapista que desarrollaría, ya en esos años Plejanov, padre ideológico de la socialdemocracia rusa y del propio Lenin.
La falsificación histórica es tremenda. Moyano no parece tener ni idea de la fuerza de la ideología socialdemocrática. Al reducir eso a una simple cuestión de idea que no puede primar sobre la materia (¡!!) termina repitiendo toda la falsificación histórica que la socialdemocracia ha construido, como si fueran ellos los que habrían comenzado a luchar verdaderamente por la revolución proletaria. ¡Cómo si la ideología socialdemócrata y la falsificación leninista fuese sólo una idea!
Hasta es falso que alguna vez los bolcheviques tuvieran más obreros en Petrogrado y Moscú que el socialismo verdaderamente revolucionario, como también es falso que fueron los bolcheviques los que hicieron “la revolución de octubre”… Esos son leyendas, cuentos, historietas fomentados por la historia oficial, pero no hechos. Lo que realmente hicieron los bolcheviques es inscribirse en ese movimiento para afirmarse como Gobierno del Estado zarista o dicho de otra forma su principal actuación en el proceso insurreccional fue subirse al carro y apropiarse del Gobierno para inmediatamente llamar al fin de la insurrección
Pero la revolución de octubre fue mucho más que eso, el mismo derrocamiento de Kerensky y la disolución de la Asamblea Constituyente se hizo a pesar de la enorme mayoría de los bolcheviques, que obedecían a los Kamenev, Zinoviev…. La historia oficial bolchevique miente dándole un protagonismo que los bolcheviques no tuvieron y oculta sistemáticamente que su papel trascendente viene por el reconocimiento pre insurreccional que los socialdemócratas rusos tienen en el campo de la diplomacia internacional. Así se ocultan y se disimulan sistemáticamente el papel fundamental que las negociaciones en nombre del Estado Ruso con Alemania tuvieron antes y enseguida después de la insurrección fue lo que más facilitó la consagración de los bolcheviques internacionalmente como Gobierno de Rusia. No debe olvidarse que de ese mismo reconocimiento y consagración, así como del llamado a parar la revolución social, surge la consolidación nacional y las paces imperialistas, así como la represión del proletariado revolucionario que llamaba a continuar la lucha por la revolución social.
¡No debe olvidarse que hasta lo más elemental de rechazar toda paz imperialista y separada era traicionada por las negociaciones bolcheviques, desde antes del derrocamiento del Gobierno provisorio!
La socialdemocracia y sus tareas democrático burguesas
Esa falsedad histórica, de que el proletariado en lucha en 1917 sólo aspiraba a una revolución burguesa (“todos los actores políticos esperaban una revolución burguesa anti-absolutista”),que sigue repitiendo hoy la socialdemocracia leninista es, hay que reconocerlo un triunfo de la contrarrevolución, logrando esconder con esa ideología la verdadera historia de la lucha proletaria. Es en base a esto que se dice que “la revolución es igual al poder bolchevique”, cuando en realidad el poder bolchevique fue el principio del fin de la revolución social en Rusia
En efecto, el movimiento histórico del proletariado ruso NUNCA partió de las tareas democrático burguesas, sino de la lucha contra la explotación y la opresión capitalista: en realidad siempre la lucha proletaria parte de esa necesidad vital y no de las ideas. Pretender que el proletariado deba pasar primero por la democracia es ya en sí la mayor de las mentiras y falsificaciones: ¿cuándo la lucha contra la explotación tuvo ese punto de partida?
Fue la socialdemocracia que al decir de Kautsky y Lenin, introdujo esa ideología de los intelectuales burgueses en el proletariado…En las dos primeras décadas del siglo XX las organizaciones de los proletarios se dividieron en base a ello entre quienes no aceptaron esa ideología burguesa y proclamaron la necesidad de luchar por el socialismo revolucionario y los socialdemócratas que sostenían la necesidad de hacer una revolución exclusivamente burguesa
En esto la socialdemocracia, mencheviques y bolcheviques, fue coherente proclamando que los proletarios no eran socialdemócratas y que no entendían nada del “socialismo” de ellos (Kautsky, Lenin…), que sólo luchaban por sus intereses materiales (‘“economicistas” falsificaban ellos!) y que la socialdemocracia les debía explicar lo que era el socialismo, que ellos como “intelectuales burgueses” (¡no lo digo yo sino Lenin!) “debían introducir en la clase la consciencia socialdemócrata”, es decir la necesidad de las etapas, de la democracia, de las tareas democrático burguesas…, “para aprender a luchar por el socialismo”. También es coherente el hecho de que los bolcheviques mismos se definían como intelectuales burgueses que organizarían a los proletarios, en contraposición con los partidos proletarios de entonces que luchaban contra el capitalismo y el Estado. El circulo histórico real se cierra de esa manera: fue la socialdemocracia, es decir los intelectuales burgueses, reformistas y estatistas quienes impusieron en el proletariado esa ideología de hacer las tareas democrático burguesas, desarrollando el capitalismo y apoyando al Estado en vez de luchar contra ellos
HECHOS E IDEAS
Ninguno de estos procesos históricos de revolución y contrarrevolución parte de la idea (¡como alguno de los contrincantes me quiere hacer decir!), sino de la práctica social. Claro que, el desarrollo de las contradicciones del capital determina las luchas revolucionarias y la reacción contrarrevolucionaria. Pero las ideologías no se encuentran solo en el mundo de las ideas como cree el materialista vulgar, sino que son una fuerza material y social y parte decisiva de la contrarrevolución efectiva, real, material
El partido de la contrarrevolución no parte de ideas, parte de relaciones de fuerzas, pero esas relaciones de fuerza son también y fundamentalmente ideológicas. ¡Sin la cohesión ideológica todo el edificio del capital se vendría abajo! No es por la fuerza numérica que la contrarrevolución se impone, sino porque una parte importante de los proletarios, incluso la mayor parte de ellos, están dominados por la ideología dominante y por eso son utilizados por el Estado contra sus propios compañeros.
La ideología dominante no es un conjunto de ideas, sino que “cuando se apodera de las masas (Marx)… es una fuerza material” que explica por ejemplo el leninismo y el estalinismo hayan incorporado a miles de proletarios al Estado al servicio del orden del capital; o para dar un ejemplo más cercano a nosotros, que hace que la mayoría de proletarios uruguayos se interesen más, en hablar de futbol y votar a Mujica/Tabaré que leer a Moyano, e interesarse por la liquidación de la revolución en Rusia. ¡Subrayar la potencia contrarrevolucionaria de la ideología no tiene nada de Hegeliano y de hacer primar la idea sobre las relaciones de fuerza y las relaciones de producción! ¡Sostener lo contrario es una maniobra oscurantista que lejos de contribuir a la discusión la confunde!
La ideología socialdemócrata de que la revolución social contra el capital y el Estado es imposible y que son las tareas democráticas burgueses, se mama desde chico en la escuela y la familia. Esa ideología sigue todo el proceso en Rusia y actúa contra la revolución durante todo el proceso. Fue también el argumento de Lenin para hacer la apología del capital, de las medidas capitalistas y de la defensa del capitalismo de Estado (que para Lenin es lo mismo que el socialismo de Estado). La historia de los socialdemócratas (mencheviques y bolcheviques) es la historia de la imposición de esa idea entre los proletarios, como lo es su pata complementaria ¡el terrorismo del Estado zarista! En base al atraso siempre defendieron el capital como un progreso.
En el momento más álgido todo ese proceso esa ideología se resquebraja y hasta los socialdemócratas consideran necesario adoptar el programa revolucionario (Lenin quiere imponer las tesis maximalistas a su propio partido socialdemócrata por lo que envía sus tesis de abril), pero en última instancia esos mismos socialdemócratas lograrán imponer al proletariado su tesis de que el socialismo no es posible por el atraso ruso, que destruir al Estado tampoco y en base a ello se acoplarán con sus pares imperialistas: acuerdos de paz Brest- Listovsk, Rapallo, pacto con Hitler…etc.
Así por ejemplo la fuerza de la socialdemocracia en Rusia y de los bolcheviques en particular, no viene de la cantidad de obreros industriales como sostiene el materialismo vulgar y la historia oficial (forma parte de la falsificación del poder el decir que los bolcheviques eran más “obreros”) sino por la potencia histórica del partido socialdemócrata internacional y sus relaciones con el resto de partidos burgueses, por la educación y cultura burguesas, por las relaciones con el zarismo (la represión zarista siempre trató diferente a los socialistas democráticos) y con el Imperio alemán, hasta llegar al extremo de que en plena guerra imperialista se haya impuesto el acuerdo de la extraterritorialidad del tren que condujo a Lenin a Rusia y el financiamiento imperialista de las publicaciones socialdemócratas gracias a las cuales ganarán mucha fuerza entre los proletarios: ninguno de las organizaciones revolucionarias del proletariado tuvo tal entrada de dinero fácil. La fuerza del bolchevismo fue fundamentalmente la fuerza del imperialismo y capitalismo mundial en transformar, la guerra social contra todos los imperialismos, en paz separada e imperialista y desarrollo del capital.
También eso fue camuflado, desfigurado diciendo que eran historias que contaban los reaccionarios y por supuesto que las tesis de abril de Lenin pasaron a ser una adaptación genial del líder máximo al espíritu revolucionario del proletariado, ocultándose el hecho de que si para el proletariado las mismas eran tan “normales” era porque las conocían perfectamente por ser un plagio de las tesis de los maximalistas como sostiene Jacques Baynac en su monumental obra “LOS SOCIALISTAS REVOLUCIONARIOS” que permitió conocer una parte fundamental de la lucha de clases en ese país totalmente enterrada por el leninismo
* * *
Hubiese querido entrar de lleno en el tema de la transición pero la lectura ideológica (socialdemócrata, leninista, estatista…) de mis contribuciones provocan un conjunto de tergiversaciones y deformaciones, confundiendo la revolución con la contrarrevolución lo que me han obligado a aclarar antes:
- este asunto previo sobre la falsificación de la historia social de Rusia por parte del Estado leninista.
- Y responder a esa falsificación según la cual el denunciar el carácter contrarrevolucionario de la socialdemocracia y el leninismo sería no ver la revolución en Rusia, sería desconocer la lucha revolucionaria del proletariado en Rusia como groseramente se ha permitido escribir Moyano: “Ricardo que sólo ve en la revolución rusa una contrarrevolución capitalista”…”
Como desarrollaré en una próxima nota, sostengo POR EL CONTRARIO que en Rusia fue necesaria una contrarrevolución capitalista internacional por la importancia histórica de la revolución social en ese país
Justamente en eso estriba la importancia contrarrevolucionaria del leninismo y el estalinismo que resulta imprescindible denunciar. La clarificación de ello también requiere una nota
notas
(1)Sin dudas será Ricardo Flores Magón el que explique mejor en lengua castellana el carácter finalista, es decir revolucionario y comunista de esta consigna en total contraposición a la visión populista actual.
(2) Evidentemente que la historia del socialismo revolucionario está también plegado de contradicciones, por lo que dentro de ese proceso algunos sectores como los más anarquistas acusarán a otros de hacerle concesiones a la democracia. Siempre lo formal desfigura las contradicciones reales. En este sentido puede señalarse la participación en el Gobierno de Kerensky y sobretodo de quienes fueron la fuerza decisiva en la insurrección del 17 en el Gobierno Bolchevique, pero ese fenómeno como se sabe ante la afirmación de la política y paz imperialista del bolchevismo la ruptura fue inmediata y continuaron su lucha insurreccional por la revolución social.
(3)También forma parte de una lectura lenino estalinista de Marx considerar a dicho militante como un socialdemócrata y en general atribuirle una concepción democrática y estatista de la revolución. Es, con esa base, que el leninismo construyó una concepción de la transición al socialismo estatista, focalizando “la transición al socialismo” en un solo texto de Marx: la crítica al programa de Gotha. Volveré sobre el tema que constituye la quintaesencia de la concepción socialdemócrata y leninista del “pasaje al socialismo” y como los lectores de PP saben la supuesta explicación de que en Rusia o Cuba habría existido algo de “socialismo”