NUESTRA VISIÓN Abril 2015
Comenzó el tránsito de la recta final del actual gobierno
A pocos meses de las elecciones, la burguesía no tiene un candidato que garantice la gobernabilidad. El oficialismo y la oposición patronal pujan por posicionarse como la mejor opción para un período que se caracterizará por el ajuste y el endeudamiento.
Las primarias abiertas son, desde su origen, un intento de ordenar y componer lo que cada vez está más desordenado y descompuesto: el Estado y la institucionalidad de la clase dominante.
Los períodos de contracción y crisis del capitalismo arrastran siempre, por estos pagos, a los partidos que representan a las diferentes fracciones de la burguesía local e internacional, pero a diferencia de los anteriores períodos de crisis, luego del 2001 estos partidos no lograron recuperarse como herramientas sólidas para garantizar la gobernabilidad.
La decadencia viene desde hace décadas y en la actualidad se puede ver en su forma más burda, la sucesión de pactos, rupturas y saltos de un partido a otro como quien cambia de camisa.
En el caso de la oposición burguesa, el candidato estrella hace unos meses, Massa, parece tener posibilidades solo en la provincia de Buenos Aires. La alianza Macri-UCR demuestra la preocupación de fondo tanto del oficialismo como del resto de los partidos patronales. La cuestión es quien puede ser una garantía (como lo fue el Kirchnerismo) para los intereses del capital en tiempo de crisis. Según palabras del senador radical Gerardo Morales: "Hay que avanzar, no en una coalición de gobierno sino en una coalición parlamentaria. Los acuerdos tienen que estar en el Parlamento, y el que gane que gobierne tranquilo, porque si no termina siendo un rejunte y un salto al vacío"[i]
Esa tranquilidad para gobernar es el gran problema, y la ausencia de una conducción sólida con base territorial, dificulta aún más la tarea al próximo gobierno.
Dentro del gobierno, a menos de 90 días del cierre de listas, todavía no definen un candidato. Scioli tiene peso entre los caudillos del conurbano, pero no consigue la bendición presidencial, ante la imposibilidad de un candidato propio. Para el núcleo duro del kirchnerismo la opción sería colocar un “vice” salido de este espacio (en ese camino realizaron la demostración de fuerza del 24 de marzo), siendo uno de los nombres que suenan el del actual ministro de economía.
De fondo…
Lo central en este sainete es el fin del ciclo de acumulación local y el contexto recesivo internacional.
La caída del precio del petróleo produjo un leve alivio en el gasto público para el Estado nacional, ya que importa energía, pero a mediano plazo es una espada de Damocles que amenaza la inversión en Vaca Muerta y opera sobre el precio de todas las materias primas.
“Las causas de la caída del precio son tres: un estancamiento en la demanda por la crisis y sus efectos sobre China, Europa y Japón. En segundo lugar, un contexto de sobreproducción por el crecimiento de la extracción en Estados Unidos, país que produce un 10% de la oferta, empujada por la explotación de los no convencionales (shale). A eso se suma la decisión de Arabia, el mayor exportador mundial y miembro más poderoso de la OPEP, de no reducir el bombeo”[ii]
A raíz de la caída del precio de la soja, este año podríanperderse u$s5.000 millones en exportaciones por el declive del precio de los granos, más de la mitad del superávit comercial de 2014[iii]. Esta merma en la renta diferencial perjudica aún más al resto de los capitales que dependen de las transferencias de parte de esta renta para subsistir. Otro elemento importante es la devaluación en Brasil que absorbe cerca del 50% de las manufacturas industriales y 30% de las agrícolas [iv]. Esta situación aumenta la brecha en la competitividad con la industria local, de menor productividad.
El valor de las mercancías depende (bajo condiciones normales) de la productividad del trabajo, pero esta a su vez, de la escala de la producción[v]y los capitales que operan en Argentina, en las ramas que dependen del mercado brasileño, son chicos en relación a la media mundial.
En este marco, con una crisis internacional que persiste, con la desaparición de las condiciones que dieron lugar a los diferentes populismos, el ajuste en marcha y la profunda descomposición del Estado, existen permanentes luchas aún dispersas pero con una fuerte tendencia a que continúen y se profundicen. En ese sentido es necesario destacar que durante el año 2014 se produjeron 6.805 cortes de vías públicas en todo el país, 18% más que en 2013, cuando se registraron 5.767. Se trata de una cifra récord para los últimos seis años [vi]
Consideramos que intentar canalizar este proceso en la lucha parlamentaria, es un error. Fundamentalmente por la ausencia de un partido revolucionario que pueda elaborar una táctica adecuada de intervención en el parlamento, que debe consistir en denunciar y hacer visible el carácter de clase del Estadoy no llevar adelante una campaña que no rebasa los marcos del republicanismo burgués.
La ausencia de un partido que pueda garantizar la gobernabilidad y la ganancia a la burguesía no es el único vacío. La debilidad también la tenemos los trabajadores, debido a la ausencia desde hace décadas de un partido revolucionario que termine de quebrar la hegemonía del capital.
Consideramos que se abre una oportunidad y además es una necesidad, urgente de la izquierda revolucionaria, de gestar una unidad programática, partiendo de las reivindicaciones más avanzadas de la clase obrera y el pueblo, pero fundamentalmente mostrando que la única salida es terminar con el capitalismo y sus instituciones: la salida es la revolución socialista.
[i] Página ; 23/03/2015
[ii] El tobogán de los precios del petróleo- Luis Lozada
Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO) y Bravo Sur.
[iii] Infobae; 04/03/2015
[iv] El Economista 24/03/2015
[v] El Capital TI vol. III.
[vi] www.diagnósticopolítico.com.ar
FRENTE DE ACCIÓN REVOLUCIONARIA