La ironía puede ser un arma fina de argumentación, o puede ser la tapadera de una gran frustración, que cuando existe aflora siempre, indisimulable. La frustración no es buena consejera
Usualmente la ironía victoriosa no necesita del adjetivo agraviante, y logra, por la lógica de su propia argumentación, que sea el lector el que califique como se debe al destinatario de la ironía
Lo de Pipo ya llega a la demencia. Pero en algo este Pipo, que se autoconfiesa espía, tiene razón: ya no estoy para serenatas. La edad pesa
Me ocuparé de la construcción interna de la UP, y seguiré disfrutando en silencio de sus provocaciones, a menos que sus balbuceos me acusen de algo concreto y deshonesto
Ahora lo electoral se acabó. La UP demostrará su vocación de fuerza política y no simplemente electoral. Y cada cual mostrará su verdadero rostro.
(nder.: el titulo de esta nota del compa Gonzalo es de posta )