Experiencias latinoamericanas de hoy:
URUGUAY
Cierta izquierda se corre hacia el centro. ¿Le atan las manos? ¿Le amarran los pies?
¿Le cierran la boca? ¿Los arrinconan, los marca, los controlan? ¿Cuán tan fuerte es el poder de la derecha? ¿Por qué busca los EEUU aislar principalmente a Bolivia, Nicaragua, Venezuela?
No hay neutralidad ni pragmatismo en la política. ¿Es un pretexto para virar hacia la derecha?
¿Miedo? ¿Incoherencia? ¿Incapacidad? ¿Ventajismos?...
¿Qué sucede?
¿Partidos políticos vs movimientos sociales? ¿El sistema se come a los medias tintas? ...
¿Qué hacer?
SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO
Dos interesantes artículos a estudiar
José
1. El Extractivismo de izquierda en Uruguay, por Eduardo Gudynas
2. Entrevista a Jorge Zabalza: Capitalismo de verso humano (que fue publicado nº anterior posta)
EXTRACTIVISMO de IZQUIERDA en Uruguay
Eduardo Gudynas | Globalización con equidad |
Columnistas
La Primera, sáb. 09 de julio del 2011
La polémica sobre la apertura a la mega minería de hierro a cielo abierto en Uruguay deja muchas enseñanzas sobre las tentaciones que enfrenta un gobierno de izquierda. Uruguay es un diversificado productor agropecuario (exporta más carne vacuna que Argentina). Pero a pesar que ésta se basa en recursos naturales renovables, y es económicamente muy exitosa, el gobierno progresista de José Mujica, desea crear un país minero.
Los altos precios globales de ese mineral volvieron rentables unos yacimientos charrúas, en los cuales una empresa desea invertir unos tres mil millones de dólares. Una cifra enorme para un pequeño país. Se atacará un yacimiento de hierro con una ley promedio del 28%, con el objetivo exportar de 18 millones de toneladas por año, durante 15 a 20 años. Serán necesarios un largo mineraloducto, un nuevo puerto oceánico, y una mucha agua y energía baratas.
Demasiados impactos en un pequeño país.
Este caso muestra muchas diferencias pero también muchas semejanzas con la situación peruana. El hierro Uruguayo no se encuentra en una zona vacía ni atrasada, pero de todas maneras estalló la resistencia y la protesta ciudadana. Observamos una política del revés: la izquierda gobernante apoya la minería, y los que se oponen son los partidos conservadores.
El presidente Mujica, en el pasado luchaba contra el capitalismo, pero hoy apoya el extractivismo transnacionalizado.
Fiel a su estilo de saltar de una posición a otra, Mujica comenzó por lanzar la idea de una consulta ciudadana sobre la implantación de la gran minería; al día siguiente dio marcha atrás, para aclarar que solo se consultaría sobre el destino de las regalías mineras. Un día después dijo que el gobierno no tenía una decisión tomada; una advertencia entendible ya que ni siquiera se completó la evaluación del impacto ambiental. Pero 24 horas después, afirmó que era un “fervoroso” partidario tanto de la minería como de la propuesta empresarial.
¿Porqué embarcarse en cargar con los costos sociales y ambientales del extractivismo en un país que tiene un alto estándar de vida y un crecimiento del 6%?
La respuesta se encuentra en la falta de eficiencia y planificación del gasto estatal, lo que ha hecho que se volviera a caer en un gobierno sediento de inversiones.
Un peligro que Perú deberá evitar si quiera salir de la dependencia extractivista.