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SITUACIÓN de los REFUGIADOS en Alemania

Hola Amigxs del sur!

Acá les mando un texto desde Berlín, que escribió una compañera de nuestro grupo para Colombia. Como acá pasa un tiempo muy movido y me parece una buena oportunidad de contarles un poco de que está pasando aquí. Como organización de mujeres refugiadas/ en exilio y amigxs estamos en un momento de una lucha muy fuerte. Todo los días pasa algo, ataques racistas y fascistas, también mucha gente que quiere ayudar y sobre todo leyes que están cambiando con mucha velocidad cuales quitan la libertad a la gente migrante cada vez más.

Quiero compartirlo y estamos en contacto! Abrazos!

SILVIA

Una avalancha llega a Alemania: 100 000 refugiados solamente en agosto, 20 000 en un fin de semana de setiembre. Parecería esto completamente inesperado para alguien no informado

Los principales noticieros de Alemania ocupan cada día sus primeros minutos mostrando los miles de refugiados de todas las edades que llegan a las puertas de Europa. La mayoría viene huyendo de la guerra en Siria o Irak, vienen a pié después de haber recorrido cientos, miles de quilómetros

No hay camino legal para llegar como refugiado a Europa. Alemania no da visa y eso implica que los refugiados no pueden comprar pasajes de avión o de barcos, tienen que buscarse otros caminos muy peligrosos

Hasta el verano del 2015 los refugiados provenientes de medio oriente o África intentaban entrar en Europa con barcos precarios y balsas desde Libia, miles morían cada año en el mar mientras Europa observaba con „tristeza y espanto “pero la posición del gobierno alemán estaba clara „nosotros no los queremos". Debido a la posición principalmente de Alemania la unión europea puso en funcionamiento una norma llamada "Dublín" que obligaba a los refugiados a quedarse en el país al que llegan primero, esta normativa ha provocado que Grecia e Italia reciban a una cantidad de refugiados que los desborda en sus posibilidades.

A mediados del 2015 la situación humanitaria desbordó, los políticos en Bruselas se vieron obligados anunciar "una guerra contra el tráfico ilegal de inmigrantes", Barcos de guerra zarparon a la mar para “desentusiasmar" a los refugiados y los traficantes de inmigrantes, no para ayudar o mejorar la situación humanitaria. Incluso se habló de invadir militarmente a Libia (después de haber bombardeado y acabado con el gobierno de Gadafi) con la única razón de detener a los traficantes de inmigrantes. Pero los refugiados y las personas que comercian con su sufrimiento encontraron rápidamente otros caminos hacia Europa, a través de Turquía a Grecia cruzando las fronteras caminando a Macedonia, Serbia, Hungría, Austria hasta llegar a Alemania

Una vez en Alemania el gobierno controla, registra y selecciona a los refugiados que cada día llegan al país. Hace tiempo se separa entre “buenos" refugiados y “malos" refugiados. Los buenos son los que Alemania busca, con formación y de clase media aptos para trabajar, ya que la población activa de Alemania está disminuyendo desde hace años. Los refugiados Sirios cumplen ahora con estas características al contrario de los refugiados provenientes de África, de regiones en donde la globalización (entrada de empresas occidentales en la región principalmente) y la mala distribución de los recursos han destrozado la perspectiva de un trabajo, estudios y de una vida digna

Desde hace más que 20 años Alemania viene encerrando a los refugiados en “Lagers“ (Centros de internación para extranjeros) ubicados lejos de los centros urbanos en donde se realiza la vida cotidiana. Los refugiados no eran bienvenidos y se les hizo sentir.

En el 2012 algo empezó a cambiar

Tras del suicidio de un compañero de 20 años en un Lager los amigos refugiados marcharon durante 4 semanas desde el sur de Alemania hasta Berlín a pie, un camino de 600 km. Llegó a ser la primera noticia del día en la prensa. Durante el trayecto rompieron en frente de las cámaras televisivas sus documentos de refugiados, no les era permitido traspasar las fronteras federales alemanas con ellos, y mostraron su determinación de no aceptar más ser los excluidos, su decisión de luchar por tener una perspectiva de vida mejor. Ocuparon una plaza pública en el centro de Berlín y una escuela pública en desuso, rompiendo el silencio sobre sus condiciones de vida en Alemania. Alemanes que hasta ese momento no se habían interesado por ellos, especialmente gente joven, se acercaron y se solidarizaron. Hubo marchas y acciones de refugiados y alemanes para demandar cambios en las condiciones de vida de los refugiados, darles la posibilidad de moverse (salir de los Lagers) y de trabajar

La cantidad de inmigrantes que recibe Alemania no es algo nuevo, con la destrucción de la antigua Yugoslavia (con aviones y tropas de la OTAN, por primera vez desde 1945 también de Alemania) hubo una gran cantidad de refugiados que provocó en la población alemana xenofobia y ataques racistas (con consecuencias fatales en algunos casos). El estado alemán respondió a estos ataques limitando el derecho al asilo en vez de perseguir a la ultraderecha fascista alemana dejando que ésta siga movilizándose y creciendo cada año

Durante el 2014 creció en Alemania un amplio movimiento anti-refugiados de tal forma que en Dresden se manifestaban todas las semanas decenas de miles de personas en contra de brindar asilo y de los refugiados. Hoy en día cada semana la ultraderecha prende fuego edificios destinados por el estado alemán para la acogida de refugiados, los neonazis se acercan a los Lagers para amenazar a los refugiados y se producen ataques xenófobos. De esto se habla poco en Europa y en Alemania, se habla más de la gente que ayudan a los refugiados pero lamentablemente la polarización social se agudiza

Las condiciones y las posibilidades de vida de los refugiados se diferencian mucho:

-   Los sirios que vienen ahora reciben rápidamente asilo y permiso de residencia, pueden alquilar apartamentos y trabajar.

-   Los menores de edad de donde sea que llegan solos sin padres reciben la protección del estado, viven en albergues atendidos por asistentes sociales y van a la escuela. Sus perspectivas en Alemania son inciertas pues después de cumplir 18 años son adultos y se les trata como tal, refugiados

-   A los refugiados que vienen de otros países que Siria y que no son iraquíes cristianos les toca una suerte distinta, los ponen en “Lager” donde se quedan meses y años sin saber su futuro y sin poder hacer algo. Y si después de años son deportados o pueden quedarse por un tiempo indefinido o reciben permiso de residencia depende de cambiantes decisiones políticas

Amjad es un hombre del Kurdistán Sirio, trabajó de ingeniero electrónico en una pequeña empresa al norte de Siria hasta que la sede de la empresa fue bombardeada, de manera similar perdió su casa. Cuando el estado islámico (IS) lo quiso reclutar huyó a Beirut dejando en un sitio seguro a su mujer e hijos. Descartó los campos para refugiados de Jordania, Líbano y Turquía como una opción digna para él y su familia ya que éstos albergan a cientos de miles de refugiados en condiciones de miseria e intentó pedir desde Beirut una visa para Alemania pero no llegó a pedirlo pues la Embajada ni siquiera daba turnos para pedirlo. Siguió su camino hacia Turquía pero le fue imposible encontrar trabajo y decidió seguir hacia Europa. A través de un "traficante de inmigrantes" compró una plaza en una balsa para cruzar el mediterráneo y llegar a Grecia, vio morir a varios de sus compañeros de balsa, el viaje siguió a pié, durmiendo bajo puentes, en albergues o a la intemperie hasta Austria en donde lo pusieron junto con cientos otros refugiados en un tren desde Viena hasta Múnich. Hace cuatro días que llegó a Alemania, luego de un viaje de dieciséis meses está feliz, solo espera al permiso de residencia para poder traer a su familia

Elisabeth llegó hace 20 años con sus dos hijas pequeñas desde Somalia huyendo de la guerra civil. Hoy tiene 59. Es una mujer menuda, amable, con voz baja. Después de su llegada a Alemania ella y sus hijas vivieron durante siete años en un “Lager”, lejos de todo. Sin trabajo, sin escuela, sin curso de alemán. El "lager" tenía 20 habitaciones para albergar a 40 personas, una sola cocina y dos baños sin cerradura para las puertas, en cada uno de los cinco pisos, la mayoría de refugiados eran hombres jóvenes o de mediana edad, muchos traumatizados por las duras condiciones del viaje hacia Europa o por las situaciones que los obligaron a emigrar, los residentes del Lager no compartían la misma cultura, idioma o religión. En estas condiciones la violencia de género era algo cotidiano y la desprotección máxima.

Elisabeth esperó en estas condiciones años, sin saber si iba a poder quedarse en Alemania o si iba a tener que irse. Después de 7 años se le permitió salir y buscar su proprio apartamento en Berlín. Fundó junto con otras mujeres una organización de mujeres refugiadas para no dejar a las mujeres solas en esas condiciones

Halidou tiene ahora 16 años. Todo su cuerpo expresa profunda tristeza. No se acuerda cuando empezó el viaje desde Mali junto a su madre escapando de la guerra civil y de las tropas francesas, su padre se había ido hace años hacia Europa y nunca más volvieron a saber de él. Cruzaron África central, el desierto, Níger, a pie, sobre buses y camiones, hasta llegar a Libia. Halidou no sabe cuánto tiempo demoró la marcha. Después de meses, años llegaron a Libia. Allí los detuvo una de las muchas milicias que controlan el país, esa fue la última vez que vio  a su madre. Junto con otros africanos subsaharianos se hizo a la mar en una balsa hacia Lampedusa (Italia) y desde allí le costó otro año llegar a Berlín.

A los refugiados menores de edad que llegan a Alemania sin sus padres el estado alemán les proporciona cama, comida y atención médica pero no les asegura su estancia, Halidou está en el limbo hasta los 18, después se verá