1. El viernes 18 de setiembre de 2015 estudiantes de Enseñanza Media de Montevideo agrupados en su Coordinadora de Estudiantes de la Enseñanza Media (CEEM) concurrieron a la dependencia del CODICEN, sito en Avenida del Libertador Lavalleja y la calle Colonia. Presentaron ante las autoridades de la Institución (lo ya realizado ante el Ministerio de Economía y el Ministerio de Trabajo) su plataforma reivindicativa tendiente a que fueran contempladas sus opiniones en procura de mejorar el presupuesto para la enseñanza y otras reivindicaciones. El Poder Ejecutivo les cerró las vías de diálogo (a través de los ministerios antes mencionados) por tal razón concurren al CODICEN. Este organismo los recibe rechazando de plano sus planteos. En claro que tanto el CODICEN como los organismos gubernamentales pretendieron ganar tiempo ya que le Ley de Presupuesto había entrado al Parlamento con plazos acotados (el mismo fin cumplió el decreto de Esencialidad). Los estudiantes tenían prevista esta circunstancia por lo que procedieron a quedarse en la dependencia mencionada. Sobre la hora de cierre las autoridades perciben que aún estaban los estudiantes en la dependencia, por lo cual los intiman a retirarse. Los estudiantes contestan que el lugar ha sido ocupado al no contemplarse sus reclamos amparados en el legítimo derecho de huelga. Las autoridades del CODICEN lacraron los lugares que estimaron convenientes retirándose del local.
2. Enterados de la noticias los estudiantes reciben apoyo y solidaridad de padres y adultos. El tema que se habló de inmediato fue la gran cantidad de menores. Los adultos permanecimos en el exterior para abastecer a los ocupantes y en el caso de agresión darles nuestro apoyo y nunca nos involucramos en sus decisiones. En la tarde del viernes 17 de setiembre concurrieron funcionarios policiales del Ministerio del Interior y de Inteligencia a preguntar que “iban a hacer los estudiantes”. La respuesta era obvia, las autoridades del CODICEN y del gobierno la tenían, 4 funcionarios de grupo de choque policial adoptaron posición “de cierta agresión” por lo que procedimos a hacer una cadena humana en el acceso exterior (vereda) de la Avenida Libertador; luego de momentos de tensión la policía se retiró. En los días siguientes, del sábado al lunes continuaron los movimientos policiales sobre la calle Colonia y en el estacionamiento de la Plaza del Entrevero sobre la calle Río Negro. Todos los adultos mayores afuera y estudiantes menores y estudiantes mayores adentro, permanecimos los 5 días en la incertidumbre de un posible desalojo por sorpresa.
3. El día lunes 21, una delegación de los estudiantes de la Coordinadora de Estudiantes concurre al parlamento vislumbrándose cierta esperanza de una posible solución. Al volver los estudiantes convocaron (en las instalaciones del CODICEN) una asamblea que por las distintas posiciones manifestadas, la discusión duró hasta el otro día.
4. El martes 22 sobre la hora 18:30 los ocupantes brindaron una conferencia de prensa informando del desarrollo de todo el conflicto percibiéndose una posible solución ante la multitud de personas que se congregaron. Solidariamente se mantuvo “la guardia” en la parte externa pese al frío y lluvia existente. El sindicato de trabajadores del taxi concurrió sobre las 21 horas con cerca de 30 o 40 taxímetros y mucha gente, lo que otorgó estímulo, solidaridad y gran apoyo efectivo. Hasta ese momento no se recibió apoyo masivo de los sindicatos de la enseñanza y nulo del Pit-Cnt. Maestros y profesores lo hicieron a título personal. Vimos que se encontraba presente el presidente de la Institución Nacional de Derechos Humano, Juan Faroppa. Sobre las 21:45 se retiró el sindicato del taxímetro entre gritos, cánticos, bocinas y saludos, aparentemente habría una solución. Minutos después se acercan los mismos policías que habían estado el viernes. A ellos se unió el Jefe de la Guardia Republicana y Juan Faroppa (INDDHH) que llevó “voz cantante”. El vocero de los estudiantes ocupantes fue el abogado Pablo Ghirardo, dialogó con ellos rodeados de la gente. Intimidaron con el desalojo “que podía pasar a mayores, etc.” Por último se llegó a un acuerdo entre todas las partes, se mantendría ocupado sólo el CODICEN. El abogado Ghirardo manifestó que se labrara un acta, “que se realice acá” acotó Faroppa. Se acordó 30 minutos para que pudieran discutirlo los estudiantes. Es aceptado, los estudiantes convienen ocupar sólo el CODICEN. Ghirardi lo comunicó a la otra parte y preguntó quién firmaría el acta por parte del gobierno. Juan Alfonso Faroppa manifestó que él no tenía potestades para hacerlo; se consultó, entonces, vía telefónica al Ministerio de Economía y al Ministerio de Trabajo. ¡Rechazo total! El gobierno no firmaba ni garantizaba nada. Quería desalojar sin importarles las consecuencias. El jefe de la Guardia Republicana se retiró del diálogo abruptamente, luego los del Ministerio deI Interior seguidos por los de Inteligencia. Comenzamos a gritar ¡cadena humana! Se venía la represión. La policía atacaría.
5. Los estudiantes ocupantes quedan adentro del edificio. Afuera se forman cadenas humanas, brazo con brazo, mujeres y hombres, profesores, maestros, estudiantes de otros lugares que no estaban en la ocupación, universitarios y trabajadores. ¡Hay que defender a los estudiantes que ocupan! ¡Defender los GURISES! Nadie lo discutió, surgió de la gente. Fue un rugido de rabia, anónimo.
6. En la zona se habían ido apostando cientos de policías de los cuerpos especiales de la Guardia Republicana, 300 se contabilizaron; periodistas nos informaron que habían más en camiones estacionados por las calle laterales y las fotografiaron, esas fotos no han aparecido aún ¿acaso los dueños de los diarios lo han impedido? ¿sólo se publican las fotos de los adultos que defendieron a los GURISES hasta que salieron?
7. Para atacar, los grupos de reserva táctica (GRT) de la Guardia Republicana formaron en estructuras compactas, parecidas a las que utilizaron los romanos en la antigüedad, 15 hombres de frente por otras tantas columnas de fondo. Un grupo se posicionó en la vereda del CODICEN, otros grupos en la playa de estacionamiento del mismo.
8. Las mujeres y los hombres (profesores, maestras, padres y otros adultos) se agarraron de los brazos para resistir la embestida de las “tortugas” GRT en las puertas del CODICEN. Se escucharon ruidos de vidrios en el fondo del edificio, la guardia republicana entró al edificio por una puerta que los ocupantes desconocían. En ese momento avanzaron por la vereda de la calle Libertador, no teníamos nada con qué defendernos, los brazos los utilizamos agarrando al compañero o compañera de al lado. Avanzaron golpeando las botas contra el suelo pronunciando cánticos “jup, jup, jup, como en el fútbol”. Se notaba que ya la habían practicado en las canchas deportivas, cuando están a unos 2 metros recibieron de los de atrás lo que encontraron a mano, todo sirvió, hay que defender a los GURISES. En el momento que atacaron algunos estudiantes menores estaban saliendo por la puerta de Libertador. Los policías que habían entrado por el costado trataron de apoderarse de la puerta de entrada, un periodista salió golpeado; volaba todo por el aire, la gente corría para todos lados, la cadena humana se rompió avanzando otra “tortuga” para unirse con los policías de adentro, empezamos a ser desplazados, todo es desorden, se apoderaron de la puerta e intentaron cerrarla por dentro, todo es caos, un adulto que estaba contra la puerta recibió un golpe, se inclina hacia adelante pero no cae.
9. Imposible rescatar más estudiantes ocupantes por la puerta de Libertador. Nos replegamos hacia la calle Colonia, se resistieron los embates de la policía, no hay orden de ningún tipo, cada uno hace lo que le parece conveniente, la mayoría corrió hacia los canteros de Plaza. Nos persiguió una nueva “tortuga” manteniendo la estructura son lentas para avanzar, me caí, me levanto y sigo corriendo por Colonia. Los policías al que agarraban le pegaban entre dos o tres, rara vez los hicieron solos “vaya valentía”. Los videos son elocuentes, mano a mano la pierden. Vi la puerta sobre Colonia por la que se ingresa al edificio del CODICEN, estaba abierta. Varios GURISES estaban saliendo, gritan que hay más adentro. Una mujer adulta corrió, sube las escaleras hasta el tercer piso “los milicos están adentro salgan, bajen, rápido” por ella bajan los estudiantes, algunos llorando, descompensados, vieron el miedo y la golpiza muy cerquita; salen, son chicos, los últimos tres, ¡vienen cargados de cosas! Uno lleva un pesado equipo con el cual pasaban música y servía de parlante en la calle que solidariamente había prestado el sindicato de trabajadores del CODICEN; otro trae colchonetas y bolsos, el último con una computadora que olvidó o no pudo llevar otro compañero. ¡Increíble! Con los policías en la nuca, con mucho miedo. Hermoso gesto y mucha responsabilidad de los estudiantes, si se hubiera perdido el material nadie se los hubiera reprochado, pero ellos sabían del sacrificio para conseguirlo y consecuentes lo salvaban. A todos le dijimos que corrieran sin caerse hacia los canteros rumbo a 18 de julio, el camino está libre. “Salieron todos” les gritamos a los compañeros que todavía resisten en Colonia y Libertador. Se enfrentaba para sacar a los compañeros, luego de eso ya no valía la pena, había que retirarse. En ese momento no teníamos idea de la cantidad de heridos o detenidos. Nos avisan que vayamos a la Facultad de Ciencias Sociales. Subí por Julio Herrera y Obes, en 18 en la acera norte hay un herido con la novia, me acerco, tiene una gran inflamación y sangre en la cabeza, se le formó un bulto del tamaño de un huevo, le digo que lo llevo al hospital, no quiso “ya me vienen a buscar”, “no importa, vamos” le dije preocupado de su estado, lo vi muy mal. Paró un auto, bajó el padre o un familiar, subió y se fue. Sucedió tan rápido que olvidé preguntarle el nombre. Llegué a la Facultad, había golpeados por todos lados, algunos muy nerviosos, una compañera de unos 20 años muy dolorida en los brazos y una pierna, se quejaba. Avisan que llegó una ambulancia “que lleven a los heridos”. Nos enteramos de 12 detenciones, que fueron llevados a la Comisaría 3ra. y luego a la dependencia de la Guardia Metropolitana en la calle Magallanes, de los heridos no se tiene noción de cuántos fueron. Golpeados hay muchos. La mayoría de los heridos y golpeados leves no se presentaron en los centros asistenciales por miedo a ser “fichados”.
10. La policía no encontró una sola arma entre los adultos que respaldamos a los “GURISES” cuestionadores de la política del gobierno y el CODICEN. La lucha que pretendieron montar los medios de prensa de ciertos “demonios” sólo fue gente aislada que enfrentó con los puños o piedras a los cuerpos especiales, entrenados militarmente, mientras estos lo hicieron agrupados, con organización militar armados con pistolas, escudos, garrotes, un arma de tres puntas, etc. y por si fuera poco, si ellos no hubieran sido suficientes a pocas cuadras había camiones repletos de RGT, por esta razón se cansaron de dar palo. Una desproporción de fuerzas infernales, un ensañamiento de la policía total, sólo querían golpear, tal vez como castigo o escarmiento, ellos cuentan con esa responsabilidad la de ser mercenarios y golpear a la población en el CODICEN, en el fútbol o en los barrios. Un par de horas antes balearon casas de vecinos de Santa Catalina efectivos de esta misma guardia. Ellos son responsables de las golpizas y los autores intelectuales son los gobernantes que han puesto toda su intelectualidad al servicio de estas acciones para poder realizar los ajustes necesarios en el bolsillo de la población. Quieren una población sumisa, pero todavía existen “transgresores” como estos chiquilines que saben resistir y que ni imaginaban lo que se les venía encima.
11. Como muestra de los valores que poseen, las normas que respetan y el modelo de sociedad que desean los autores intelectuales de esta represión basta ver lo que hicieron con el negociador de los estudiantes Pablo Ghirardo. Él no corrió cuando empezaron los incidentes, se quedó entre la gente para ayudar, sin embargo al negociador de los estudiantes los agarraron tres GRT lo tiraron al piso, le pegaron con los palos en el cuerpo, lo levantan del piso tomándolo violentamente por el cuello con sus “llaves”, las pruebas los videos de los periodistas y de la propia policía seguramente puesto que existe una cámara encima de ese incidente. A pocos metros se encontraba el “observador” el presidente de la Institución Nacional de Derechos Humanos, Juan Alfonso Faroppa vio todo y nada hizo. Creemos que la institución quedó profundamente lesionada a los ojos del pueblo y sería interesante que se manifestara sobre los hechos y en especial de la actuación con el negociador de los estudiantes y con la actitud asumida por Juan Faroppa. Un nuevo elemento aportado a la prensa por el ministro del interior Bonomi expresando que él solicitó a Faroppa a que concurriera al CODICEN. ¿Casualidad?
12. La respuesta a tanta brutalidad fueron en los sucesivos tres días movilizaciones multitudinarias de estudiantes y adultos mayores (una minoría) para denunciar la represión, para decirles “continuaremos luchando por un 6% para la educación”. Y ahora, después de la “noche de los palos” ya se conoce lo que tienen enfrente, que los represores sepan que el pueblo ganó en experiencia ellos en la utilización de la fuerza. Que prosigan con el show mediático. Tarde o temprano todo pueblo encuentra su camino.
Manuel Marx Menéndez
Villa del Cerro
Montevideo
26 de setiembre de 2015
El gobierno quiere detener a palos la lucha educativa
Abajo la violenta represión en el conflicto de la educación
La salvaje represión que ordenó el gobierno del Frente Amplio a través de su Ministro del Interior, Eduardo Bonomi, para desalojar la ocupación pacífica que realizaban los estudiantes secundarios en medio del conflicto de toda la educación pública, es el intento de acallar a palos los reclamos de docentes, maestros y estudiantes.
Esto también pone de manifiesto la escalada del gobierno de Tabaré Vázquez de reprimir los reclamos populares, que comenzaron con el decreto de esencialidad, y que se profundizaron ante la continuidad de la ocupación del CODICEN por estudiantes de liceo. Fue con una terrible represión, que dejó a varios heridos, entre docentes y estudiantes, incluidos los secundarios, cosa que se intenta ocultar.
Las imágenes que se vieron por los medios, a pesar de su manipulación, no dejan lugar a dudas. La Guardia republicana al grito de “hagamos como en el futbol” y golpeando sus escudos, avanzó sobre los manifestantes a quienes tiraba al piso y los golpeaba rodeándolos de varios policías que los sostenían en el suelo mientras los pateaban y le daban garrotazos a los manifestantes.
Una salvaje represión contra los estudiantes y trabajadores
Marcelo Hospitale, estudiante de Ciencias Políticas y de Veterinaria, fue uno de los 12 detenidos en medio de la violenta represión. Aseguró que “mientras estudiantes negociaban por la puerta de avenida del Libertador, la fuerza de choque policial ingresó al CODICEN por una puerta del estacionamiento. Desconociendo esas negociaciones, que precisaban algunos minutos más para concretarse” (…) "los policías ingresaron sin aviso previo, sin buscar el diálogo, rompiendo vidrios, pateando todo, golpeando a los estudiantes que estaban dentro" (…) "ellos (la policía) provocaron. La piedra la tiraron ellos porque ellos habían hecho un acuerdo y lo violaron", al ingresar violentamente al edificio cuando habían acordado que no iban a ingresar porque los estudiantes iban a entregar todas las oficinas que no eran del CODICEN.
La FEUU también denunció "la brutal golpiza a quienes luchan por mayor presupuesto para la educación", en el comunicado leído en la protesta frente al CODICEN el jueves por la noche.
“(…) lo que se buscó el martes no era una desocupación pacífica, era golpear y amedrentar a los estudiantes que se encontraban en el edificio. Por lo que Bonomi miente en sus declaraciones cuando dice que no hubo violencia en el interior del edificio (…) Bonomi miente cuando dice que la represión se desató como consecuencia del SUATT y de la Plenaria Memoria y Justicia".
FEUU junto a ADES Montevideo, exigieron la "remoción inmediata" de Eduardo Bonomi y del Ministro de Trabajo, Ernesto Murro.
El decreto utilizado para desocupar, es el Nº 345 de 2010, aprobado bajo el gobierno de José Mujica, que prevé el desalojo de los edificios por la policía y evidenciando que la intervención de la policía en las ocupaciones, fue preparada desde hace años dentro del FA.
Esta violenta represión también mostró, como veníamos sosteniendo, que el gobierno no está solo en esta envestida contra los trabajadores y los sectores populares. Que cuenta con un gran respaldo de los partidos Blanco, Colorado y el partido Independiente, que cierran filas junto al gobierno, culpando en sus poderosos medios de comunicación, a los “radicales” –donde centran todas las noticias-, para así justificar el accionar del aparato represivo.
No es extraño que desde el gobierno, la “oposición” (blancos, colorados, Partido Independiente) y el Ministerio del interior, se intente desviar la atención y responsabilizar por los hechos a la “participación de grupos radicales en la concentración”. Esta noticia ha sido amplificada por los grandes medios de comunicación, donde intentando desviar la violenta represión de la policía, culpabilizan a Irma Leites y al sindicato del Taxi por los hechos.
Lo sorprendente si fue, que a este coro reaccionario y de represores, se sumara la declaración vergonzosa de los máximos dirigentes del PIT-CNT que “repudió la metodología de pequeños grupos”.
El verdadero objetivo de la represión
El gobierno con esta escalada represiva intenta detener la lucha por el 6% del PBI para la educación pública, y no conceder los 30 mil pesos reclamados por maestros y docentes en su plataforma. El objetivo del FA es avanzar con los planes de mercantilización de la enseñanza, de privatización con las PPP (Participación Público Privada), de mantener pautas de rebaja salarial en todos los convenios colectivos e intentar por esta vía que la crisis económica la paguemos los trabajadores.
Las dos marchas estudiantiles posteriores, las ocupaciones de otros centros secundarios posteriores a la brutal represión y los paros decididos por los maestros y profesores, demuestran no solo el repudio al gobierno y sus métodos represivos, sino también que la pelea aún está abierta.
Los trabajadores necesitamos enfrentar a estas medidas económicas del gobierno, que se destinan a darle más beneficios a los poderosos y capitalistas, destinando una parte importante del presupuesto al pago de la deuda externa.
Es necesaria la unidad de todos los conflictos si queremos triunfar, basta de luchas aisladas! Salgamos todos en unidad, docentes, maestros, estudiantes y trabajadores, y decidamos en conjunto un único plan de lucha decido en asambleas. Solo así tendremos la perspectiva de conquistar nuestros reclamos y enfrentar la criminalización de la protesta social.
Repudiemos la violenta represión!!
No a la criminalización de la protesta!!
Exigimos el desmantelamiento del aparato represivo!!
6% del PBI Ahora para la educación!!
Salario de media canasta -30mil- para todos los trabajadores!!
No a la mercantilización de la enseñanza!!
No a la PPP en las obras públicas ni en la enseñanza!!
IZQUIERDA SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES
No lo soñé
Por Soledad Platero.caras & caretas 26/9/15
El violento desalojo del local del CODICEN, la noche del martes, volvió a poner sobre el tapete la cuestión del uso de las fuerzas represivas para contener manifestaciones políticas. Para cuando esta nota esté publicada seguramente ya todos habremos visto hasta el cansancio las imágenes que muestran las escaramuzas de los manifestantes que estaban fuera del edificio y la respuesta de la Guardia Republicana, arremetiendo sobre ellos del único modo en que saben hacerlo cuando no están apelotonados y quietos detrás de los escudos. De acuerdo con el comunicado del Ministerio del Interior, en los hechos participaron un Grupo de Reserva Táctica (GRT), cuyo cometido era hacer salir a los estudiantes del interior del edificio, y la Guardia Republicana, que estaba apostada afuera para hacer frente a los eventos que pudieran desatarse con los que habían ido a apoyar a los ocupantes.
El edificio en el que funcionan las oficinas del CODICEN alberga, además, oficinas de otras instituciones del Estado. Según la declaración de una ocupante no identificada*, alrededor de las seis y media de la tarde un funcionario que dijo ser del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social se hizo presente en el edificio para dejar una orden de desalojo. Los ocupantes (estudiantes de secundaria) dijeron, siempre según esa versión, que no iban a recibir el papel hasta que llegara su abogado. El funcionario, que en ningún momento se había identificado salvo de palabra, arrojó el papel al piso y se retiró, en un auto con matrícula del Ministerio del Interior. Poco rato después llegó el jefe del GRT, habló con el abogado de los estudiantes, que ya estaba presente, y explicó que en realidad ese edificio no es todo del CODICEN, y que en los otros pisos hay oficinas públicas que debían ser desalojadas. También les dijo, aparentemente, que el CODICEN no había dado la orden de desalojo (que seguía “apostando al diálogo”) y que lo mejor era que desocuparan los pisos de las instituciones que no tenían nada que ver en la cosa. Los jóvenes optaron, entonces, por juntarse (abroquelarse, dice la estudiante) en el tercer piso, que es del CODICEN. Eran unos sesenta, aproximadamente. Los agentes del GRT comenzaron inmediatamente a provocar, a circular por las escaleras haciendo retumbar las botas y gritándoles a los adolescentes que se comunicaran con sus familias porque no las iban a ver más. Según la joven, el clima dentro del tercer piso era de mucho nerviosismo: estaban encerrados, sin ningún lugar por donde salir y con un montón de guardias enardecidos amenazándolos. La cosa recién aflojó cuando los que estaban afuera empezaron a hacer presión y los agentes se movilizaron hacia el exterior. Fue entonces que los adolescentes lograron salir por una de las puertas, que había sido liberada. Esto es lo que dice una de las estudiantes que estaban adentro. De los que estaban afuera, algunos dicen que había manifestantes “no identificados” incitando a la violencia. El Ministerio del Interior, por su parte, identifica a los agresores como “manifestantes miembros del sindicato del SUATT y Plenaria Memoria y Justicia”.
Lo que pasó afuera fue lo que vimos todos. Lo que dice el gobierno, hasta el momento en que se escriben estas líneas, es lo que dice el Ministerio del Interior.
El asunto es que este hecho parece dividir a la izquierda entre los que sostienen que la represión es inaceptable y los que la justifican porque estaba Irma Leites
He visto a varios militantes o simpatizantes del gobierno preguntándose qué hacía ahí Irma Leites, como si los dirigentes del Frente Amplio no hubieran estado millones de veces acompañando ocupaciones y manifestaciones, como si los parlamentarios no hubieran tenido que acercarse cientos de veces a lugares en los que se corría el riesgo de que las fuerzas represivas hicieran destrozos, como si fuera incomprensible que militantes y sindicatos acompañaran una medida de lucha estudiantil.
Pero claro, el problema, según parece, es que los adultos que acompañaban la ocupación eran de la Plenaria y del SUATT (el sindicato del taxi). En primer lugar hay que decir que eso es sólo parcialmente cierto. Entre los que acompañaban a los estudiantes había, además de familiares y profesores de los que estaban adentro, también militantes que no integran ni la Plenaria ni el SUATT. Por otro lado, veo con preocupación que la Plenaria y el sindicato del taxi ya sean los árabes de la película, como decía alguien. Si están ellos, la acción represiva está justificada de antemano. (El propio ministro Bonomi dijo en una radio que los ocupantes del CODICEN estaban encapuchados y con “pañuelos talibanes”, como si eso de por sí hablara de su peligrosidad).
Yo no comparto en absoluto las tácticas de Plenaria Memoria y Justicia (la estrategia ni siquiera la conozco), y creo que el sindicato de los taximetristas ha mostrado varias veces la peor cara del sindicalismo; la más patotera e irracional. Pero no ocultan lo que son, y si se les hace el campo orégano no es porque engañan a los niños con dulces y a las viejecitas con canastas de fruta. Es porque canalizan ciertas expectativas que el Frente Amplio parece haber renunciado a canalizar.
Si el debate en torno a cuestiones estrictamente políticas se ha diluido detrás de la pamplina de la gestión, los técnicos y las cifras, la culpa no es de la Plenaria. Si el Frente Amplio prefirió distraerse en el problema de su presidencia cuando todo el país estaba pendiente de la ley de Presupuesto, del conflicto de la educación y de la anunciada desaceleración económica; si hay voceros de sectores del Frente Amplio haciendo campaña contra la decisión de abandonar las conversaciones por el TISA; si hay dirigentes de izquierda a los que no se les cae la cara de vergüenza cuando admiten que casi 500 mil trabajadores ganan menos de 15 mil pesos y que eso, 15 mil pesos, es lo que cuesta alquilar un apartamento modesto de dos dormitorios, realmente, no sé cómo se sorprenden de que la izquierda no frenteamplista sea la que toma las calles.
Pero la despolitización voluntaria de la opinión pública que ha llevado adelante el Frente Amplio desde que está en el gobierno (por acción o por omisión) tiene muchas consecuencias, además de ésta, evidente, de dejar en manos de los más radicales a los más jóvenes y a los más jodidos. Una de esas consecuencias es la naturalización de la represión como respuesta para todo. La evidente militarización de la Policía (ya se anuncia que hasta la Caminera será parte de la Guardia Republicana) obedece a una tendencia global que avanza a medida que se vuelve más importante controlar localmente a las poblaciones que responder a situaciones de guerra con países vecinos. Mecanismos para interceptar las comunicaciones, cámaras de vigilancia, policías militarizadas, vehículos de guerra para uso en las ciudades y, sobre todo, una política orientada a hacer que la población misma reclame cada vez más presencia de las fuerzas de seguridad.
Los que se asustan cuando ven a Irma Leites agitando en la puerta de un local ocupado deberían tomarse la molestia de leer los comentarios de la página de Facebook de la Guardia Metropolitana. Deberían prestar atención a la construcción de una retórica del miedo como mecanismo de control social. Deberían fijarse en cómo las palabras que fueron de la izquierda pasaron rápidamente a integrarse a los discursos más reaccionarios y de la manera más aberrante (reclamos de represión en nombre de los derechos humanos, movilizaciones para pedir seguridad en nombre de los trabajadores asesinados, invocaciones a la libertad de enseñanza para reclamar subvenciones para la enseñanza religiosa). Deberían preguntarse por qué se han mezclado tanto las palabras y las cosas, y por qué, en la puerta del CODICEN, sólo estaban los que, según parece, buscaban lío.
*El audio se puede escuchar en
https://soundcloud.com/mat-as-dak/lo-que-paso-en-el-codicen?fb_action_ids=472666176250773&fb_action