Envíopostaporteñ@ nº 592

NI LA TELE NI LOS POLÍTICOS TIENEN VALORES PARA ENSEÑAR

Verano sueco.

Los veranos de la querida Suecia a veces faltan sin aviso, y el tiempo se comporta como si estuviésemos en un suave invierno del cono sur de nuestra América, frío y lluvioso.

Menos mal que hay amigos para calentar el corazón y compartir buenos mates.

Y también que tienen una administración que funciona por teléfono, Internet o en persona. Eso hace que los trámites -aún estando en verano, cuando todo el mundo se ha ido a las playas de otros sitios más cálidos, sean rápidos y efectivos. Es una pena que no aprendamos de estas cosas que facilitan la vida.

Mantener limpias las calles, ahorra trabajo a las intendencias.

El transporte para en su sitio en las paradas, y se acerca al cordón y baja el nivel del bus, para que nadie tenga que hacer esfuerzos al santo botón. Pedí hora al médico sin hacer cola y me la dieron en el día, enviando las recetas por email a la farmacia.

El tránsito es ordenado, se mantienen las distancias, se respetan las vías para los buses.

 Hay delincuencia como en todos sitios, pero comparativamente, es menor que en ciertos países. Creo que no es un tema de tecnologías. Las tecnologías las tenemos todos. Para mí se trata del buen uso de ellas. Y también de educación.

Me refiero a la educación de un pueblo que prefiere andar con un papel en el bolsillo hasta encontrar una papelera, y también a la educación de intendencias que hacen limpiar las papeleras a diario.

Si el país va bien uno lo nota en el cambio permanente de las ciudades. Guambia que digo todas las ciudades y no sólo la capital. Mejoran las carreteras, se construyen puentes, túneles, etc. En fin el país crece y se ve adonde va el producto del crecimiento. No se hablan siglos acerca de reflotar el ferrocarril, si hay que construir más vías se hace, si hay que comprar trenes, se hace. Para qué quiere uno superávit en las arcas de un banco.

Pasando a otra cosa. Estoy de acuerdo que la sociedad ha perdido valores.

 Pero los valores no solo se enseñan en las escuelas. Se enseñan en la familia, dando ejemplo tanto los ciudadanos de a pié como los políticos. Si uno ve que ciertos representantes son chantas semimafiosos de 4a, chupamedias, acomodados, que andan atrás del poder como desesperados, eligiendo a dedo sus cargos de confianza, haciendo que unos ganen 4000 pesos (pensionados con lo mínimo) y otros cobren 10, 15, ..., hasta 100 o 1000 veces más. Los valores los enseñaban en casa nuestros padres.

 Mi viejo siendo jefe de compras de la Intendencia de Montevideo, jamás aceptó una coima. La honestidad era su más preciada cualidad.

Decir la verdad era otra. Ser derecho y leal, también eran sus cualidades. Amén de otras cosas... Mis padres crearon una familia compuesta de 11 hijos que se casaron y tuvieron nietos, y biznietos, y tataranietos. Más de 100 personas que también tienen estos valores. Todos laburantes, peleadores por la vida, un orgullo para la familia y para un país.

Si no hay criminales en mi familia, ni drogadictos, y si trabajadores (sin apoyo estatal es cierto) no se debe a que no ven los informativos de la Televisión Nacional o Internacional. Las noticias de la criminalidad no solo pasan por el asalto en un barrio, sino en los genocidios en África, o Palestina, en el ataque a países petroleros para robarles sus riquezas naturales. ¿No es que faltan valores a nivel internacional?

Cómo nos vamos a asombrar de lo menor (que tiene suma importancia), mientras damos la mano a asesinos en masa, a criminales de lesa humanidad. ¿Qué valores enseñamos cuando afirmamos que un oficial de alto rango era un nene de pecho cuando cometió el crimen de asesinar a una joven mujer?

En fin pensemos, meditemos, y hagamos algo.

Yo no creo que la solución la den los políticos, así que lo tendremos que hacer nosotros.

Enseñemos esos valores al más próximo. Que sea uno a uno, y quizá levantemos una ola, tal como el efecto mariposa.

Abrazos para todos