Edición 551 octubre 2, 2015
por Miguel Salazar en Las Verdades de Miguel
La situación castrense
Es fácil sacar a los militares de los cuarteles, lo difícil es hacerlos regresar (Ramón Velásquez)
Nunca como ahora los militares habían tenido tanta participación en el Ejecutivo. Distante el recuerdo del general Rafael Ravard como presidente fundador de PDVSA y así otros pocos de uniforme que una vez retirados ocuparon cargos en la Administración Pública; no obstante, hoy la desincorporación castrense no es una condición para ser llamado a Gobierno. Si afirmáramos que el presente es un régimen militar, tomando en cuenta su presencia no estaríamos lejos de la verdad
Hoy es más importante resaltar la categoría de comandante en jefe del Presidente que su civilidad. Entretanto, ha aumentado considerablemente el gasto militar; sin embargo, el componente armado no está exento de las insatisfacciones que nos aquejan. Erróneamente, la atención hacia sus efectivos presenta una clara disparidad; mientras los altos mandos gozan de todas las prerrogativas, en los estadios subalternos la situación es distinta y el descontento subrepticiamente recorre los cuarteles; aun así, no hay dudas de que el mundo castrense se encuentra mejor articulado en todo el territorio nacional, amén de contar con posiciones clave en el Ejecutivo, desplazando a los civiles. El TSJ es el único poder (antes de la deserción del magistrado Eladio Aponte) que no tiene un militar en un puesto destacado
En PDVSA cuentan con un representante en la junta directiva. Además, 12 gobernadores regionales (incluyendo a Henry Falcón) son militares. Quiérase o no, la formación académica de un militar está fundamentada en la obediencia, cuestión que no es sana en las lides democráticas, por cuanto el civil no es sujeto de obediencia ciega. La afluencia de militares ha ido creando en la Administración Pública un sentido de cuartel, donde se nota claramente la ausencia del intercambio de ideas
Hoy se echa mano al Estado de Excepción para enfrentar situaciones muy concretas como la fronteriza, pero, ese EE toma cuerpo ante una eventual conmoción social con el consecuente peligro de la aparición de una “autoridad suprema”. En ese escenario nadie puede criticar, censurar ni discutir las órdenes de mando, con el agravante de que sus atribuciones se amplíen derivando en un Gobierno de facto
Se fortalece la concentración de poder en una élite; se pretende la implantación de una doctrina global. En conclusión: se fortalece la tendencia de transformar la política oficial en un mecanismo de control
OVP condena y rechaza el Secuestro, Robo y las Agresiones sufridas por el Defensor de Derechos Humanos Marino Alvarado
Por medio de la presente el equipo del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) en nuestro carácter de Organización No Gubernamental, condenamos y rechazamos rotundamente el Secuestro, Robo y las agresiones sufridas por el Defensor de Derechos Humanos Marino Alvarado y su hijo el día de ayer 1 de octubre de 2015, asimismo expresamos nuestra solidaridad y apoyo para con su esposa, hijos, familiares y allegados.
Los hechos ocurridos son motivo de preocupación ya que, una vez más, queda demostrado que Estado no garantiza la seguridad de las personas y no ha implementado las políticas públicas adecuadas para combatir los hechos de violencia e inseguridad que afligen día a día al pueblo venezolano.
Recordemos que el Defensor ha sido objeto de una campaña de hostigamiento y persecución por parte de funcionarios del Estado, en virtud de su labor en la defensa y exigibilidad de derechos humanos, por lo tanto aun cuando los hechos hayan sido producto de actuaciones de una presunta delincuencia común, queda de los órganos competentes realizar una investigacion inmediata, exhaustiva imparcial que estimen pertinente
El Estado debe garantizar la seguridad y protección de todos sus ciudadanos y actuar de forma diligente ante los hechos de violencia ocurridos contra el Defensor Marino Alvarado y uno de sus hijos, por lo tanto instamos a las autoridades y órganos competentes tomen las medidas necesarias para el resguardo de Marino Alvarado y su familia, así como también se garantice su protección y respeto a su labor en defensa de derechos humanos. Por estas razones, nosotros, Observatorio Venezolano de Prisiones repudiamos los hechos ocurridos y manifestamos nuestra solidaridad con Marino Alvarado y su familia y lo acompañaremos en las acciones que se tomarán para hacer frente a los hechos ocurridos