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Venezuela | El lente de Allende y la marea hiperinflacionaria

  Antulio Rosales

7/1/16 FUERA DE RADAR

Carmen cayó rendida, exhausta y humillada junto al lente de Salvador Allende a las 3 de la mañana después de 11 horas de cola. Logró comprar detergente, pollo, carne, toallas sanitarias, papel higiénico, champú, aceite y pasta. La bolsa le costó 3.600 bolívares. Fue el 27 de noviembre de 2015, a pocos días de las elecciones del 6 de diciembre. Ese día llamaron a los funcionarios del Ministerio a comprar en un Mercal organizado exclusivamente para ellos. Era momento de aprovechar para llenar las alacenas con el empobrecido sueldo, y ocasión para chantajear al funcionariato para que votara por el PSUV días más tarde.

La cola fue extenuante. Ella era la número 645. Desde afuera golpeaban los portones, los vecinos y otros grupos organizados. Hubo coñazos y hasta tiros. El funcionariato fue protegido en su humillación-privilegio, pero hubo forcejeos con uniformados que agarraron lo suyo sin hacer la cola. Cayeron sus cuerpos cansados y dolidos a las 3 de la mañana junto al lente de Salvador Allende en sillas improvisadas. En algún momento Carmen despertó porque una vieja amiga de la universidad y compañera de trabajo la vio y se sorprendió de encontrarla ahí. Ninguna de los dos creía completamente dónde estaban.

El 6 de diciembre un aluvión de votos aterrizó en Plaza Caracas contra Maduro y su partido. El presidente aceptó la derrota sin reconocer la realidad. Según Maduro, ganaron los malos, la guerra económica, el fascismo. En su afán de heroísmo se sintió víctima de un golpe, como Allende. No ha podido aún reconocer su parte en el problema, no se enteró de que en las colas, la gente que se abalanza por un pollo, los que revenden y los que no, son víctimas de sus políticas. A Nicolás Maduro le fascina la figura de Salvador Allende. Durante su tiempo en la Cancillería, el sobrino de Cilia Flores, Erick Malpica, se avocó a una costosa remodelación del edificio del Ministerio, como lo había hecho tiempo antes en la Asamblea Nacional. Era el administrador del Ministerio, también lo había sido del parlamento y lo sería luego de la Vicepresidencia. Lo esperaría la Tesorería Nacional y la vice-presidencia de finanzas de PDVSA cuando el tío llegó a la cúspide del poder. Taladraron el mármol negro del lobby de la Cancillería, el piso Simón Bolívar, y lo reemplazaron con otro material. Instalaron una escultura de gran tamaño, un lente roto, el de Salvador Allende, simbolizando sus restos el 11 de septiembre de 1973

Ahora además declara una guerra contra la gente. Desmantela formalmente el Banco Central de Venezuela y oficializa las funciones que ha venido asumiendo en los últimos años. Ministerio de impresión monetaria, financiador del déficit y leña del fuego inflacionario. Invita al gabinete económico a quienes argumentan que monetización del déficit no incide en el alza de los precios. Impulsa el modelo de controles, pero además, decreta la legitimidad de la opacidad. En términos concretos, el gobierno declara la especulación como regla de vida, si no ¿cómo podríamos planificarnos sin conocer siquiera los más elementales indicadores que nos rigen? Solo queda espacio para la elucubración.

El gobierno quema sus últimos cartuchos, defiende su modelo y se lanza al vacío. Mientras, un septuagenario con poder recién adquirido invierte tiempo útil en personalmente deshacerse de imágenes que rindan cultos paganos

La pedantería adeca se detiene en alimentar excusas para la diatriba fácil, sin advertir la seriedad de las faenas por venir. Al tiempo, el liderazgo chavista se empeña en taladrar con voluntarismo obcecado cuanto piso de mármol encuentre para hundirse más. La marea hiperinflacionaria no respeta portones, ni guardias a medio entrenar, se lleva todo por delante, se salva quien agarre algo primero, y continúa su feroz camino al día siguiente

 

PASANDO LA HOJA / Ramos vs Maduro

17/1/16 MANUEL ISIDRO MOLINA

Nadie esperaba un discurso distinto por parte del presidente Nicolás Maduro ante la Asamblea Nacional. La lectura casi escolar del decreto de Emergencia Económica por el ministro Luis Salas, vicepresidente del Área Económica del Gabinete Ejecutivo, había matado toda expectativa a media tarde del pasado viernes, apenas cuatro horas antes de la cita presidencial en la AN.

Tampoco esperábamos la inusual e impertinente intervención del diputado Henry Ramos Allup, presidente de la AN, polemizando con parte de lo dicho por el Jefe de Estado en su mensaje ante la representación popular nacional, cuando lo correcto debió ser dar por escuchado el mensaje presidencial y despedirlo cordialmente, antes de clausurar la sesión.

Maduro hizo una defensa mentirosa (omisiva) de su gestión, al margen de la insostenible realidad económica y social que sufrimos en Venezuela con records latinoamericanos y mundiales de inflación, corrupción, caída del producto interno bruto (PIB), inseguridad, escasez de medicamentos y alimentos, inseguridad, déficit fiscal y derrumbe de las reservas internacionales.

Su propuesta política de “comisión paritaria” para investigar los 43 asesinatos de las “guarimbas” 2014 (olvidó los 11 asesinatos provocados por el llamado de Henrique Capriles a “descargar esa arrechera”, el 14 de abril de 2013) lució como un ardid presidencial de poco vuelo para obstruir el prometido decreto de amnistía de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) con su mayoría de dos tercios en la AN.

El imprevisto match Ramos vs Maduro resultó pobre, además de innecesario. No fue nada novedoso; y menos, encomiable. Otra vez, ambos bandos quedaron muy mal parados ante la opinión pública: el gobierno con Maduro incompetente, casi indefenso; y la oposición con un Ramos majadero, expuesto por su protagonismo personalista sin soporte suficiente en los 109 diputados opositores presentes, pues la bancada adeca no pasa de 25.

La frustración fue colectiva nacionalmente, y desestabilizadora hacia lo interno de cada bando: en el chavismo por la pobreza de espíritu y falta de grandeza de su líder; y en el antichavismo por la pretensión protagónica de su presidente parlamentario.

Este nuevo episodio volvió a demostrar lo entrampada que está Venezuela. Quienes han sido corresponsables de la profunda crisis que sufrimos, lo son hoy también de su profundización. Maduro expuso la incompetencia gubernamental para comprender la dimensión y naturaleza de la crisis; y Ramos, la incapacidad opositora para ofrecer opciones distintas a la restauración de la política neoliberal fracasada en los últimos mandatos de Carlos Andrés Pérez (“Gran Viraje”, 1989) y Rafael Caldera (“Agenda Venezuela”, 1996). Se demuestra así, el agotamiento de dos opciones –la estatista y la neoliberal- que son inviables.

Toma mayor valor la pertinencia histórica de avanzar en la construcción democrática de una fuerza alternativa que contribuya a elevar el debate nacional frente a la estéril confrontación chavismo-antichavismo, que bastantes perjuicios ha causado a la nación. Para concebirla, impulsarla y organizarla eficazmente es indispensable romper con ambos bandos definitivamente, discutir el compromiso ético con la reconstrucción de la República y asumir los equilibrios básicos para una economía mixta integradora que convoque y facilite la participación responsable y productiva de los sectores públicos, privados y asociativos de trabajadores y comunidades organizadas.

Solo la vocación de paz del pueblo de Bolívar, aleccionado por la destrucción material y humana, con enormes sufrimientos, durante el último cuarto de siglo (1989-2014) ha impedido hoy que comencemos a matarnos otra vez en ciudades y pueblos. Para superar las miserias acumuladas por la irresponsabilidad de los actores del cepo chavismo-antichavismo, nuestro pueblo sabrá empinarse democráticamente con decisión transformadora y solidaria

 

VIENDO EL DECRETO DE EMERGENCIA ECONÓMICA

SACO ALGUNAS CONCLUSIONES

1) Estamos mal. Muy pero muy mal. No es juego de carrito lo que se viene. Quien desee verlo como chiste, pues que lo vea. Pero NO HAY DÓLARES, NO HAY PRODUCCIÓN y estamos sencillamente en un rumbo incierto

2) Cerrarán el flujo de dólares para viajes, recreación y demás cosas no necesarias. No más SICAD ni mucho menos SIMADI. Buscan alguna forma para asumir compromisos de deuda con aerolíneas y se apuesta quedarse sólo con Conviasa en materia de vuelos internos

 3) La escasez se profundizará hasta niveles insospechados. Hasta lo más bajo de lo que se haya podido uno imaginar. El acceso a los alimentos será cada día peor. Dificulto que los bachaqueros puedan hacer algo, puesto que el estancamiento productivo más el excesivo control del Estado llevará a la economía a un estado enfermizo

 4) Todo ello se traduce en el aumento de la pobreza. Ya no habrá ni clase media baja, ni alta, ni media media ni nada. Solo existirán dos clases EL ESTADO dueño de los recursos y la GENTE, dueña de nada

5) Los precios del petróleo NO SE VAN A RECUPERAR. Pese a que vean ligeras alzas, siempre tenderán hacia la baja, hasta que alcance su suelo 5-7 dólares por barril. Esto no afectará a TODOS los países productores, sino aquellos que dependan únicamente del petróleo (Venezuela). Arabia Saudí es la que está generando todo este clima, con el único fin de afectar Rusia. No le importa ni la OPEP, ni mucho menos las alianzas establecidas

 6) Necesariamente, debemos dejar las divisiones políticas y la crispación. Es el momento de que el gobierno entienda que necesita lo mejor que puede haber en la oposición, y que la oposición también entienda que el gobierno necesita ayuda. Sé que es difícil pensar esto. Sobre todo, cuando hay tanta polarización

7) Traten de pagar sus tarjetas de crédito y salir de ellas. El crédito en Venezuela, con altos niveles de endeudamiento de complicaciones económicas terminará por consumir lo poco que ganen los venezolanos. Reduzcan gastos (aun más de lo que hayan reducido) No es la hora de lujitos ni nada de esas cosas. Esto va, para los que sienten que esto que se viene NO LOS VA A AFECTAR

 8) Busquen la forma y la manera de tener TODOS sus documentos en regla. Tanto los suyos, como de sus hijos y parientes (cédulas, partidas de nacimiento, permisos, constancias de trabajo y de residencia, pasaportes, visas) (si no la tienen, vayan solicitándola), apostilla de títulos, certificaciones, informes médicos con sus tratamientos) ESTO ES DE VITAL IMPORTANCIA

9) Vuelvo y repito, SI TIENEN DÓLARES, NO LOS VENDAN , BAJO NINGUN MOTIVO O CONCEPTO. El valor depreciativo del bolívar cada vez será menor, al punto que no es descabellado que se tenga que dolarizar en el corto-mediano plazo parte de la economía nacional

10) Proteja su hogar. Inste a sus hijos, u amigos que se mantengan en comunicación. Y es importante llegar temprano. Para los menores de edad, NO SE LAS DEN DE ADULTOS. Anden con sus amigos y generen redes. Señores, TOMEN EN SERIO lo que se viene. Esto no es alarmar por alarmar. Ni generar ansiedad. Ni falsas expectativas. Lo que se viene es una VENEZUELA que nadie ha visto. Una Venezuela que ni siquiera se vio entre 1830 y 1999. Un abrazo, y que Dios (para los que creemos) nos de la sabiduría para afrontar todo este apocalipsis que se le viene a Venezuela

 Un abrazo,                        

Arvin Alejandro Rodríguez Rosales | Internacionalista UCV Profesor Universitario Analista Político

 

La noche que Ramos Allup le tumbó el discurso a Maduro

y enjuició a Hugo Chávez

Por Juan Carlos Zapata

Me quedé corto. Pensé que iba a ser nada más la foto. Del adeco arriba y Maduro abajo. Resultó ser más que eso. Más para la oposición y Henry Ramos Allup; más para el país democrático y para el país que espera soluciones a la crisis; y menos para Maduro, el Chavismo C.A. y la estructura de poder. Dije en mi artículo La foto de mañana es la Nicolás Maduro abajo y el adeco arriba que el Presidente estaba obligado a pronunciar un discurso distinto, a la altura de un estadista, y no fue así. Desaprovechó la ocasión, aunque puede rescatarse de aquellas tres horas haber reconocido que los índices económicos anunciados por el BCV en la tarde del viernes eran catastróficos y el llamado al diálogo para superar la crisis.

La imagen, en cadena, era elocuente y Maduro la reforzaba otorgándole a Ramos Allup el título de jefe de la oposición. Por algún momento pensé que iba  soltar lo del parlamento adeco burgués. No lo hizo. Sin embargo, las tantas menciones que hizo del presidente de la Asamblea Nacional llevaban implícitas el puntillazo, pues la idea de Maduro y el Chavismo C.A. es polarizar con lo que llaman el rostro del pasado: el adeco.

Entonces ocurrió lo inesperado. Ramos Allup tomó la palabra. Estaba acordado el evento. Lo que no, era la naturaleza del discurso del diputado que, para comenzar, tiene el mérito de que todo lo que dijo lo expresó ante el poder en pleno, y más allá. Ante Maduro, ante el TSJ, ante el CNE, ante todo el Consejo de Ministros, ante los gobernadores, ante toda la bancada roja, ante el Alto Militar, ante el pueblo,  que lo veía en cadena nacional. Los mejores 30 minutos de Ramos Allup. Mejores que los 15 minutos de la noche del Palacio de Miraflores. Y así como en aquella ocasión del 14 de abril de 2014 lo que la opinión pública recordaba era lo que le había dicho a Maduro y a Diosdado Cabello y a los militares, esta vez opacó y superó con creces el mensaje de un Presidente que poco tiene que defender como obra de Gobierno. Por ello KonZapata adelantó en un acertijo de la noche del viernes que después de lo dicho por Henry Ramos Allup nadie iba a recordar el discurso de Maduro

De modo que decir lo que dijo ante el poder en pleno tiene ese impacto. Poco importaba que el control mediático no lo ayudara –como sí ocurrió con Maduro por el apoyo de los videos que había preparado-; pues aunque la cámara se limitaba a enfocar a Ramos Allup, este, sin embargo, con su estilo particular, describía y confirmaba lo que el audio ya nos ofrecía: las barras y diputados rojos intentando frenarlo, sabotearlo, descolocarlo. Pero como él mismo lo aclaró: Tiene mucho kilometraje en su haber para que puedan sacarlo de sus casillas

La cámara no mostraba los rostros pétreos de Cilia Flores, Diosdado Cabello y Gladys Rodríguez. La cámara no mostraba que Tibisay Lucena contenía con esfuerzo la risa, y no por burla al diputado, sino porque la verdad dicha a quemarropa puede ocasionar el efecto de la carcajada nerviosa como mecanismo de protección. Pues a quemarropa, Ramos Allup, repito, ante el poder en pleno del chavismo, no solo le advirtió a Maduro que la sucesión de errores conduce a más errores y más graves; no solo reivindicó el origen soberano de la Presidencia de la República –que es unipersonal- y la Asamblea Nacional –que es plural y corporativa-, sino que, además, allí, a los demás poderes les recordó su naturaleza derivada por no decir subalterna, y que por tanto, ese foro, el Parlamento, iba a cumplir con las funciones constitucionales, entre otras, legislar y controlar.

Sí, el Chavismo C.A. estaba incómodo. La bancada roja no dejaba de estar incómoda. Y mientras Maduro aguantaba con estoicismo, Ramos Allup no dejaba de repetirles a los diputados del chavismo que o se tapaban lo oídos o tenía que irse pues él igual iba a decir lo que dijo. Por supuesto, nadie se fue. No esta vez. No podían dejar solo al Presidente, y este tampoco podía levantarse de la silla ni tampoco los demás poderes pues no iban a desdecir el acto de la comparecencia con el que reconocían la legitimidad de la Asamblea. De hecho, Maduro previamente había reconocido la mayoría parlamentaria, aunque la trató de circunstancial.

El caso es que a pesar de los intentos de desubicarlo, Ramos Allup le confirmó al Presidente la crisis “cotidiana” del país; la crisis de las empresas del Estado; la crisis del modelo; la falta de rectificación; y lo inútil que resulta llamar a diálogo cuando este no conduce a nada. De todas maneras, el presidente de la Asamblea Nacional, con la majestad que le confiere el cargo, le apuntó: Bienvenido el diálogo; pero un diálogo que tiene que ser permanente, fluido, (nada excepcional para que sea noticia), y que alcance resultados. O sea, la coincidencia está en la mesa. Lo que se desarrolle de aquí en adelante va a depender de la dirigencia opositora, del vicepresidente Ejecutivo, Aristóbulo Istúriz –Ramos Allup destacó su designación- y del propio Maduro, a quien el diputado le recordó que en el debate de abril de 2014 le aconsejó que tomara la iniciativa en aras de arribar a hechos concretos.

Hubo más. Difícil valorar qué era lo más importante. Pero Ramos Allup se atrevió lo que nadie había hecho en un foro de tal envergadura y en cadena nacional: enjuiciar a Chávez. Enjuiciar la gestión del extinto Presidente. Enjuiciar el estilo de gobernar. Enjuiciar cómo despilfarró los recursos petroleros. Y afirmar que la crisis que padece el país cuidado si con Chávez fuese hoy peor, más profunda. ¿Quién se ha atrevido a tanto? Pues claro que los diputados rojos protestaron tal herejía. Pero ya estaba dicho. Como dicho que Maduro había heredado esa crisis, las consecuencias de un modelo erróneo, “la cola de un proceso muy complejo”, y que ahora requiere rectificaciones.

Hay que afirmarlo. El rating de la cadena subía. El Chavismo C.A. no podía impedir la catarata de verdades. Verdades que empataban con el diagnóstico previo de Maduro. Lo cual nos lleva decir que entre el discurso de Maduro y el de Ramos Allup lo que quedó al desnudo fue la profundidad de la crisis y la ausencia de medidas.

El juicio a Chávez incluyó el Plan Bolívar 2.000 –al que algún día habrá que investigar, dijo- y el rezago en la construcción de viviendas que condujo a la creación de la Gran Misión Vivienda y aunque reivindicó –no tuvo empacho en ello- lo positivo del programa, también le dijo a Maduro que las viviendas no eran suyas ni de su condominio privado sino del pueblo, con lo cual pasó a respaldar el proyecto presentado por el jefe de la fracción parlamentaria de la MUD, Julio Borges, de otorgarle la propiedad a los beneficiarios de casas y apartamentos.

Ni en este tema ni en otros hubo medias tintas. Ramos Allup sabía que era ahora o nunca. Que tal vez en mucho tiempo no se le presentaría otra oportunidad similar. Por ello, insistió en la Ley de Amnistía y al tiempo  que recogió la idea de Maduro de formar una comisión de la verdad (nada nuevo en realidad), que aborde los hechos sin dejar de lado víctimas y victimarios de la violencia de 2014, le apuntó que ojalá y se conformara, pero que investigara sin parcialidad, pues de los 49 muertos que el Gobierno le atribuye a la oposición, lo cierto es que la mayoría fue producto de la represión policial y militar.

Y allí estaba el ministro de Interior. Y allí estaba el Alto Mando Militar. Y los militares, los jefes de la Fuerza Armada, tuvieron que escuchar que esta es la Fuerza Armada Nacional a secas, sin apellidos, y no beligerantes y que como tal se le debía al país y no un partido. Ya entonces había advertido lo del golpe de Estado. Porque desentonado, Maduro, ante la propuesta Borges sobre la propiedad a los beneficiarios de la Gran Misión Vivienda, dijo que pasaría solo si lo tumbaban, solo si le daban un golpe de Estado, y lo dijo rabiosamente: No y No y No. Golpeando el podio. Quería expresar fuerza y más bien parecía un mandatario al margen de la majestad.

¿Qué ocurrirá con el movimiento indígena venezolano?

Vladimir Aguilar

(Universidad de Los Andes / Grupo de Trabajo sobre Asuntos Indígenas-GTAI)

El principal balance del movimiento indígena venezolano en estos años de “revolución”, ha sido el de la inserción de sus derechos colectivos en el nuevo texto constitucional.

No obstante, esa realidad ha estado acompañado de varios desbalances: uno, las organizaciones indígenas fueron confiscadas por las dos principales fuerzas electorales del país y, dos, ante la ausencia de demarcación, los derechos territoriales indígenas siguen siendo derechos pendientes en Venezuela.

A pesar de la dispersión del movimiento indígena venezolano, el nuevo cuadro político en la Asamblea Nacional abre una oportunidad para avanzar en las tareas inconclusas. Sin embargo, todo el peso del Estado westfaliano, blanco y racista arremete de nuevo contra lo indígena.

Luego que los tres diputados indígenas electos garantizaban, mediante una mayoría calificada, el necesario tránsito hacia una democracia intercultural en el país, la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia decide inhabilitar la representación indígena de Amazonas.

A todas luces, la discriminación negadora del principio de igualdad recogido en el artículo 21 de la Constitución, produce efectos jurídicos contra la representación indígena electa.

La sentencia ha dejado fuera de lugar, no solo el derecho a la participación política de los indígenas consagrada en el artículo 125 de la CRBV, sino lo que es peor, discrimina a la representación indígena de participar en los asuntos que les conciernen, tal como lo prevé el artículo 119 de la Carta Magna.

Se evidencia así la patraña del poder ejecutivo y judicial del país en contra del movimiento indígena. En esos actos subyace todo el poder “blanco” de un gobierno ausente de los problemas reales de los pueblos indígenas del país.

Quizás por eso es que el recurso de amparo haya sido incoado por una militante política disfrazada de indígena, candidata suplente en lista por el Estado Amazonas, en un intento de malinchizacion de la política venezolana.

PROVEA - Programa Venezolano de Educación - Acción en Derechos Humanos