A propósito de algunas acciones de los Tupamaros en sus primeros tiempos, de reparto de víveres entre el pobrerío como las mencionadas en el libro de Zabalza, Pelusa formula algunas preguntas. Entre ellas me dirige alguna a mí, sobre el plan Tupamaro, y sobre en qué andaba yo en ese tiempo. Creo que eso ya está claro en mi comentario al libro de Zabalza. Pero no tengo problema en repetirlo y aclarar, por supuesto.
Nunca integré el MLN-T ni tampoco fui simpatizante o afín. Cuando ingresé a la Juventud Socialista me enteré que esa organización llamada “Tupamaros” que realizaba esas acciones desde la clandestinidad, era una fracción del Partido Socialista que actuaba por fuera del Partido. Estuve en Partido hasta ese Congreso de 1965 que menciona Zabalza en su libro, en el que se produjo una división, luego formamos una organización diferente, llamada Movimiento de Unificación Socialista Proletaria.
En contra de lo que dice Amodio, nunca hubo ningún contacto entre esa organización y el MLN-T. Es completamente falso que Amodio haya dado un curso de tiro a esa organización, y que uno de sus “alumnos” fuese Saúl Feldman, como dijo en una ocasión. No tiene sentido, además, porque esa versión contradice la lógica de la línea del tiempo, tal como lo expliqué en su momento.
Por esa condición de ajenidad me parece que no tiene sentido que me ponga a opinar ahora, después de tantos años, sobre una actividad con la que no tuve nada que ver, me refiero a esas acciones “Robin Hood” como las llama Pelusa. Entre otras cosas, sería injusto hacia los que sí participaron. Eso es lo que puedo contestar a la amable pregunta de la compañera.
El MUSP tuvo una presencia breve en la vida política de la izquierda, pero fue muy importante. De cualquier manera es otra historia, no viene al caso.
Dice Amodio que no me conoce. En ese tiempo del Partido Socialista mi militancia era muy activa pero se concentró en la Juventud Socialista, y era casi desconocido en el Partido por un criterio de compartimentación que aplicó en el último período la Juventud, un criterio que violaba el estatuto partidario y que fue resuelto para proteger a la militancia. Por eso Amodio no me conoce.
¡Lo bien que hicimos! ¡Lo bien que hicimos! ¡Lo bien que hicimos!
“Yo creo que Fernando Moyano desafina, aunque lo más justo sería decir que entona otra partitura. Y pese a que se refiere a mí con cierto desprecio, no se lo tengo en cuenta, porque creo que es uno más que se ha creído 'la oficial'...”. Eso dice Amodio, la corto por ahí porque no vale la pena.
Parece que gracias a su fineza de oído al final se dio cuenta, no era necesario esforzarse tanto, alcanzaba con leer el título de la partitura y punto. Si lo mío es un atentado contra el régimen de Partitura Única, me declaro culpable. ¡Aún después del fracaso y la vergüenza, siguen con lo mismo!
No tengo ningún interés en mantener un diálogo con esta persona, voy a aclarar esto por única vez.
Dice Amodio que lo que hizo lo hizo para salvar su vida. Yo también tengo cierto aprecio por la mía, por eso no me interesan ciertos contactos. Nunca, eso sí, salvé mi vida entregando otras vidas. Dice también que me refiero a él “con cierto desprecio”. No es eso, vamos a aclararlo.
Es: andate a la...
Por favor, que no se malinterpreten mis palabras