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Honduras | SE REIMPLANTA LA DOCTRINA DE SEGURIDAD NACIONAL, DSN

La Izquierda Socialista Hondureña (ISH), integrada por las organizaciones revolucionarias: Partido para la Transformación de Honduras ( PTH); Organización Política Los Necios (OPLN); Círculo Patriótico Morazanista (CPM); Movimiento Democrático del Pueblo  (MDP); Movimiento Nueva Democracia ( MND)  y Movimiento País ( MP). Se dirige a la opinión pública nacional e internacional  para exponer y exigir lo siguiente:


I. ALGUNOS  ANTECEDENTES

En la historia contemporánea, Honduras ha sido utilizada como base ideológica y política-militar, por parte del imperialismo norteamericano contra  los países limítrofes vecinos y como plataforma geoestratégica de nuestra Mesoamérica.

Nunca la persecución al pueblo hondureño ha tenido raíces nacionales, cada vez que los Estados Unidos de América considera en riesgo  sus posiciones  en la zona, implanta medidas defensivas en el área y estas acciones de seguridad para sus intereses en todo momento, en Honduras, han tenido la complicidad servil de las Fuerzas Armadas, El  partido Nacional y el Partido Liberal, coludidos con las cúpulas de  la Empresa privada del patio y las transnacionales.

Algunos ejemplos de servilismo gubernamental en defensa del Imperio, se remiten a Mayo de 1954, cuando el gobierno nacionalista de Juan M. Gálvez firma un tratado bilateral con Estados Unidos, para defender al país de las influencias “del gobierno comunista guatemalteco” de Jacobo Árbenz Guzmán, responsabilizándolo por el gran alzamiento de los trabajadores contra las empresas bananeras.

Desde el año 1959 el mandato liberal de Villeda Morales  aprobó en forma incondicional todas las políticas contrarrevolucionarias promovidas por la Organización de Estados Americanos (OEA), contra el naciente Estado independiente cubano, dirigido en forma soberana por el Comandante Fidel Castro.

En 1965 el régimen militar de Oswaldo López apoya la intervención armada internacional contra la República Dominicana, para derrocar al intelectual Juan Bosh, quien sustentaba como principio una Patria independiente, con beneficios sociales a su pueblo.

El anticomunismo de los gobiernos estadounidenses lo respiraban con más aires exógenos sus voceros asalariados en Honduras, así como ahora en forma ridícula vociferan contra los gobiernos populistas del continente y del mundo, que dirigen a sus pueblos en forma soberana bajo la bandera del  Socialismo  del Siglo XXI.

Los intereses de Estados Unidos se sintieron golpeados con el derrocamiento de los Somoza y el triunfo sandinista  en Nicaragua en Julio de 1979 y con el auge inmediato de las guerras revolucionarias de El Salvador por medio del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), con sus repercusiones naturales en Honduras. 


II. LA GUERRA FRÍA DE  LOS AÑOS OCHENTA

En plena guerra fría los Estados Unidos utilizando  sus gobiernos obedientes en Centroamérica,  deciden hacer desde Honduras una base ideológica-política-militar de control y acoso al movimiento revolucionario regional en ascenso y principalmente,  contra los gobiernos antiimperialistas de Cuba y Nicaragua.

Ya en 1980, hasta 1984,  40 asesores militares argentinos del grupo de Tareas Exterior del Batallón 601, llegaron a Honduras, para asesorar la represión interna que produjo más de 200 desaparecidos y asesinados por los cuerpos militares y paramilitares creados.

La Doctrina de la Seguridad Nacional (DSN)  se había instalado en Honduras y se convirtió en una cruzada militar ideológica y discursiva cuyo objetivo teórico central fue “nominar y conceptualizar al enemigo y sus características  e inscribir cada cruzada en las raíces occidentales y cristianas”.

Las operaciones de la  DSN comenzaron interviniendo las organizaciones populares como las magisteriales y neutralizando a los sindicatos más importantes acompañados de una fría y metódica selección de objetivos que incluyó , asesinatos políticos, secuestros, torturas y desapariciones en perjuicio de la hondureñidad.

Se implantó el terrorismo  de Estado.

Tal como ahora, eran perseguidos y vigilados hombres, mujeres y jóvenes que exigían incrementos salariales;  no era común el debate sobre ideas socialistas; era prohibido como hoy la organización de sindicatos; se persiguió como hoy a los campesinos organizados; se  silenció la crítica a las empresas transnacionales y eran vigilados los encuentros o congresos de intelectuales y artistas.

Se estableció  que los sindicalistas o sindicatos tenían que ser apolíticos.


III. SE REIMPLANTA LA DOCTRINA  DE SEGURIDAD NACIONAL ( DSN )

Con todo este perfil reincidente podemos asegurar que en Honduras se ha reinstalado la Doctrina de Seguridad Nacional  acompañada de altos índices de criminalidad contra la población más pobre del país; la inseguridad ciudadana y la indefensión social, que siendo temáticas centrales de las últimas campañas políticas, con el ascenso a la administración del Estado del régimen presidido por Juan Orlando Hernández,( JOH ), estas se han disparado hacia arriba en forma geométrica.

A esto debe agregarse el crecimiento de los déficit educativos y de salubridad; el alto índice de desempleo; incremento de la indigencia en las zonas rurales y barrios marginales de las principales ciudades de Honduras, junto a la desnacionalización de los recursos naturales y los servicios públicos a lo que debe sumarse los nuevos problemas que profundizan más la crisis del modelo neoliberal como el crimen transnacional, tráfico de drogas hacia los Estados Unidos, migrantes indocumentados, tráfico de armas, terrorismo de signo fundamentalista, delitos medioambientales, delitos cibernéticos, pandillas o “maras” producto  de la exclusión social, movimientos internos poblacionales no planificados,  disputas inter municipales por fuentes de agua, enriquecimiento exagerado de menos de quince familias, la corrupción y otros males generados por el colapso  del modelo neoliberal, acelerado a sangre y fuego desde Julio de 2009

IV.  EL GOLPE DE ESTADO

Precisamente el Golpe de Estado de 2009 ha venido a desarrollar más, la arraigada pobreza que por muchas décadas ha   sufrido nuestro pueblo y que, con la aplicación de la DSN en su nueva versión, tenderá a aumentarse inevitablemente.

El atropello que  sufren las organizaciones sociales del país y sus dirigentes, es parte de la aplicación de la DSN; los asesinatos en masa de nuestra población es parte de la DSN; el asesinato político de altos dirigentes de la oposición no confiables para los Estados Unidos es parte de la DSN; la creación de nuevos aparatos policiales, órganos represivos y  el crecimiento cuantitativo exagerado de las Fuerzas Armadas es parte de la DSN; las campañas mediáticas contra los sectores populares y contra el nuevo pensamiento y accionar político, es parte de la DSN; las megacampañas  mediáticas pagadas con fondos del Estado  contra los gobiernos populares, independientes y soberanos de América, es parte de la aplicación de la DSN desde  Honduras en pleno S-XXI

V. DISYUNTIVAS DE HOY

Dos preocupaciones motivan a la izquierda Socialista Hondureña ( ISH) a manifestar sus puntos de vista. Una es  la militarización del Estado de Honduras y las constantes represiones, en medio de grandes confusiones generalizadas como  la indefinición entre defensa nacional y política militar o estrategia de índole castrense; la asociación de seguridad externa con seguridad interna; la vinculación entre estrategias policiales y estrategias militares, así como políticas de seguridad con defensa nacional.

La peligrosa militarización de Honduras pone en riesgo de alta intensidad la paz centroamericana, porque en esa misma medida los ejércitos vecinos tenderán a incrementar  sus armamentos para el equilibrio castrense en la región.

Y dos, que la radicalización de estas políticas gubernamentales con la Doctrina de  Seguridad Nacional,  se están  acentuando en forma antidemocrática, represiva y unilateral  en momentos en que el pueblo hondureño se interna en un proceso electoral para elegir el próximo gobierno, cuando estamos inmersos en una polémica sobre la segunda ronda electoral, la reelección  y otros aspectos políticos  que tienden a confrontar a los mismos protagonistas de ese evento  nacional.

Sin embargo, nuestro pueblo con la inteligencia que lo caracteriza resiste en forma autónoma y se prepara para nuevas luchas en contra de la reinstalada Doctrina de Seguridad Nacional, impuesta por el imperialismo para nuevamente hacer de Honduras una base desde la cual pretende construir su portaviones ideológico, político y militar, con el fin de rescatar las posiciones perdidas en el Continente  Americano, insertándonos en una guerra regional en forma abusiva e innecesaria, con el visto bueno del corrupto régimen anti-patriótico y servil de JOH.

Con la aplicación de la DSN el movimiento social a la defensiva, trata de conservar sus conquistas gremiales desarrollistas con algunos beneficios para los obreros, campesinos y maestros, que, de ninguna manera afectan al sistema económico impuesto. Los neoliberales en el poder cada día sustraen violentamente los pocos beneficios ganados por el pueblo en beneficio de las empresas transnacionales.  

     VI. EXIGENCIAS MÍNIMAS DEL MOMENTO

Ante la desnacionalización de la hondureñidad, la Izquierda Socialista Hondureña demanda:

1.      El cese  de la militarización del Estado  de Honduras por parte del gobierno y la  creación inmediata de mecanismos de defensa popular con todos los sectores sociales y políticos, que eliminen definitivamente las masacres  a la población más pobre del país y de otros estratos de nuestra comunidad,  que  también están siendo textualmente liquidados por comandos vinculados a los aparatos militares fortalecidos en los últimos años, sin ninguna aclaración aceptable.

2.      Desmontaje de los cuerpos políticos unipolares inquisidores, al servicio del Presidente de la República, como el Congreso Nacional, la Corte Suprema de Justicia, Fiscalía del Estado, tribunal Superior de Cuentas, Tribunal Supremo Electoral  y otros, para que sean sustituidos de inmediato por instancias  con credibilidad y al servicio del pueblo. Estos cuerpos políticos civiles  operan como oficinas complementarias  del modelo  reimplantado con la Doctrina de Seguridad Nacional (DSN),  que está asesinando a nuestro pueblo.

3.      Reglas claras y de consenso en  el proceso político que se está iniciando y que culmina el último domingo de Noviembre de 2017 como la exigencia y rechazo a la reelección de Juan Orlando Hernández; Tribunal Supremo Electoral participativo; segunda ronda electoral; control de credenciales electorales para evitar su compraventa; campañas electorales en igualdad de condiciones y la implementación de un modelo político con participación de todas las fuerzas sociales y políticas de Honduras.

4.      Respeto a la independencia y soberanía del país. La transnacionalización o mundialización de la economía genera nuevas reglas universales entre los países, como la creación de bloques de naciones, pero eso no significa la desnacionalización de cada Estado o la entrega indiscriminada de su territorio o recursos naturales.

5.      Respeto a las libertades públicas. La libertad de organización sindical y sus derechos. Respeto a la organización magisterial y sus derechos. Tierra y asistencia técnica al campesinado excluido. Defensa patriótica y consecuente de aproximadamente millón y medio de migrantes hondureños que sufren constantes atropellos en los Estados Unidos. Respeto al género humano, a la juventud reprimida y a la tercera edad. E insistimos en la exigencia generalizada del cese de asesinatos masivos a la población y de asesinatos políticos constantes a la oposición.

   Tegucigalpa, MDC,   Honduras, Febrero de 2016.                                                          
 

                     IZQUIERDA SOCIALISTA HONDUREÑA  (ISH)

Los Necios - OPLN