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Brasil: Golpe o patada en el tobillo

Hay cosas que recuerdo, por una razón o por otra. Dos de ellas las recuerdo por el escándalo; en el buen sentido de la palabra.

Una de ellas, el Mundial de fútbol 86, con Maradona y, creo que fue en ese partido, “el gol de la  mano de Dios” . Si me equivoco, perdonen los futboleros.

Estaba en casa de una amiga uruguaya, en Gävle, al norte de Uppsala.Por aquel entonces, no había muchos extranjeros, y en el barrio, menos.Terminado el partido salimos al Gården, que traducido sería la parte verde compartida con el vecindario. (Tipo jardín).

Si bien festejamos los resultados, nuestra intención era demostrar que al menos estos cabecitas negras, en el fútbol los suecos no nos ganaban.

La segunda, fue el triunfo de Lula en las elecciones de Brasil. No recuerdo la razón, pero tampoco en esta ocasión estaba en Uppsala.

Me había trasladado a Estocolmo, a casa de una compañera también oriental. Esta vez en un barrio poblado de extranjeros, Rinkiby.Estábamos preparados para el festejo. La familia de la compañera, con mucho amor por el candombe, siempre fueron muy musicales y buenos cantores.Sabiendo los resultados todos salimos cantando, bailando, al son de tambores y guitarras.

Lula, Lula, Brasil, Brasil ganó el pueblo!. Mezcla de sonidos, candombe y samba.

Al sonar contagioso de las lonjas, fuimos ganando adeptos que se sumaban al festejo. Junto a nuestras 'lonjas' se sumaron tambores africanos.

No tengo idea si los africanos sabían quién era Lula; pero comprendieron aquello de ganó el pueblo. Se emocionaron y alegraron con nosotros. Al fin y al cabo, en Brasil se esconde una parte de pueblos africanos. Aunque el brasa, se vista de blanco.

Fue pasando el tiempo. Comenzaron a salir ciertas 'cosillas' del PT. Y tampoco me convencía mucho las marañas religiosas que apoyaban a Lula.

Discutíamos algunas veces por teléfono o personalmente sobre estos asuntos con la compa. Se ponía furiosa conmigo. "Vos siempre buscando la quinta pata al gato", me decía. Algunas veces se enojaba conmigo. Burguesita de mierda me llamaba y colgaba.

Volvíamos a comunicarnos. Una reunión en Casa del Uruguay, una raviolada, o algún evento murgero o candombeada. Por aquellos tiempos, motivos no faltaban.

Ahora llegamos a donde llegamos. No fue sorpresa.

Claro que da bronca lo que pasa. Pero no podemos ser ingenuos. El PT, llegó al gobierno, no al poder.

La destitución de Dilma debe analizarse en un contexto histórico amplio. Como está sucediendo en muchos países hoy día, es la desestabilización económica y el empobrecimiento de la población por el neoliberalismo aplicado por diferentes gobiernos, incluido el PT.

Volvamos algunas páginas atrás en esta historia. Todos los que festejamos la victoria de Lula olvidamos o quizás ignorábamos que el PT fue cooptado por fuerzas neoliberales desde el primer momento. Es decir, el PT de Lula se rindió ante las demandas del FMI y Wall Street. El equipo económico nombrado por Lula estaba para servir los intereses del capital corporativo, acreedores externos incluidos.

La corrupción vieja enfermedad en Brasil y una economía mal trecha fueron los detonantes de las reformas macroeconómicas impuestas por el FMI. 

El neoliberalismo ha creado las condiciones para un 'cambio de régimen'.

La elección de Lula fue una esperanza no solo para Brasil también lo fue para toda América Latina, y su política antiglobalización aplaudida en todo el mundo. Como el fin del neoliberalismo.

Pero la realidad era verdaderamente otra. El gobierno de Lula era elogiado por los principales personeros del modelo neoliberal. Parte que nos negamos a visualizar.

En su momento el director del FMI, Henry Koeller sintió gran entusiasmo con la administración de Lula y afirmó que creía en él y en su 'formula' de crecimiento y equidad social. Sabemos muy bien lo que el FMI y el Banco Mundial entienden por 'crecimiento'. 

No levantó sospecha alguna dentro de las izquierdas las alabanzas del FMI, y como dicen: No hay peor sordo, que el que no quiere oír, ni peor ciego, que el que no quiere ver.Varias fueron las alabanzas del FMI sobre las reformas planteadas por Lula en sus primeros 100 días de gobierno, en una Conferencia de prensa en 2003.

Tampoco levantó sospechas el nombramiento para dirigir el Banco Central de Brasil por un hombre que jugó un importante papel como presidente del Boston Flota (Boston Fleet) y CEO, que su banco supuestamente estuvo implicado en lavado de dinero y en el colapso del peso argentino, el señor Henrique de Campos Meirelles. Este nombramiento no hace más que seguir la política monetaria de Wall Street.

Boston Flota (Boston Fleet) es uno de los bancos más grandes de EEUU, y es el segundo acreedor más grande de Brasil.Podemos decir con toda credibilidad que las posiciones claves fueron tomadas por personas nombradas por Wall Street.

Henrique de Campos Meirelles, mantuvo una política restrictiva, las medidas de austeridad generalizadas, altas tasas de interés y un régimen cambiario liberalizado, al igual que su predecesor. El régimen cambiario liberalizado conlleva a la especularización y a una deuda externa en espiral.

Las políticas macro-económicas adoptadas por Lula, resultaron en algo previsible, en el incumplimiento de la deuda y la desaparición de la moneda de la nación lo que lleva al país en camino a la 'dolarización'. Algo parecido a lo de Argentina. Esto significa que el dólar estadounidense se convertiría en la moneda de proxy de Brasil. Moneda proxy, la llaman la moneda del futuro, bitcoin.

Esto significa es que un país pierde su soberanía económica. Una política monetaria que se decidió por el sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Aún sin pertenecer al ALCA, la adopción del dólar estadounidense como la moneda común en América Latina se discute a puertas cerradas en Wall Street que tiene la intención de extender su control en todo el hemisferio, y con el tiempo desplazar o hacerse cargo de las instituciones bancarias nacionales.

El dólar ya se ha impuesto en cinco países, Ecuador, Argentina, Panamá, El Salvador y Guatemala. Con consecuencias desbastadoras. La Reserva Federal de EEUU y Wall Street controlan directamente la política monetaria.

El gobierno del PT no tomó en cuenta lo acontecido en Argentina donde la receta económica del FMI jugó un papel preponderante en el desencadenamiento del país en una profunda crisis social y económica.

El gobierno del PT se presentó como una alternativa al neoliberalismo, comprometido con la reducción de la pobreza y la redistribución de la riqueza, su política monetaria y fiscal está en las manos de sus acreedores de Wall Street.

Hambre cero, programa para luchar contra la miseria, se ajusta en gran medida las directrices del Banco Mundial sobre la 'reducción de la pobreza'. Estos requieren la aplicación de programas llamados 'selectivos', mientras recortan drásticamente los presupuestos del sector social, directrices del Banco Mundial en materia de educación, salud, requieren restringir el gasto social, con el fin de cumplir las obligaciones de servicio de la deuda.

El Banco Mundial también alabó el gobierno de Lula: "Brasil está llevando a cabo un programa social en negrilla con la responsabilidad fiscal".

El progresismo que pareció ser una alternativa, aceptó tácitamente a los 'globalizadores' que se creen con el legítimo derecho a gobernar y saquear el mundo en desarrollo.

Golpe a Dilma

Es verdaderamente un golpe, ya que la interrupción del mandato popular fue remplazado por un proyecto dictado desde Washington. Nada tiene que ver con la corrupción.

Temer, está dispuesto a seguir los 10 principios sagrados de Washington que son la aplicación de un sistema capitalista a nivel mundial basado en la libertad del mercado, donde los más 'aptos' predominan, y la vida social se concibe gobernada por las leyes de competencia y del conflicto, la supervivencia del más apto y la eliminación  del más débil. Conocido como Consenso de Washington

Consiste entre otras en una Disciplina fiscal: No más déficit fiscal, Presupuestos balanceados. A pesar que en ningún país del mundo (ni en los más desarrollados) se ha alcanzado el equilibrio fiscal. Este equilibrio se basa en la disminución del gasto público fundamentalmente en los sectores sociales; salud, educación, seguridad social, etc.

La inflación algo central para la economía. Las políticas de ajuste y reforma estructural tienen su origen en la crisis de la deuda. El control de la inflación es prioritario para los acreedores.

El gasto público. El Consenso de Washington opta por favorecer la reducción del gasto público. Los más ricos de Brasil saldrán más favorecidos con las políticas que promete Michel Temer, aunque signifique el fin de las reformas sociales del gobierno del PT, durante el mandato de Lula. No se conformaron con las reducciones implantadas por Dilma.

Inversión Extranjera. Algo muy característico en las últimas décadas de los gobiernos progresistas. Washington no ve con buenos ojos la restricción de la entrada de la inversión extranjera, incluso la considera una insensatez.

Privatizaciones. Se considera que la privatización de empresas estatales constituye una fuente de ingresos a corto plazo para el Estado. A largo plazo, argumentan, que el Estado se libera de la responsabilidad de financiar ulteriores inversiones. La eficiencia de la empresa privadas un dogma de fe para el Consenso de Washington.

Desregulación versus corrupción. Fue durante el período de Carter que se inició esta forma de promover la competencia, Reagan lo profundizó. En América Latina, las redes regulatorias son (eran) altamente reguladas, (en papel) y son administradas por burócratas mal pagos. Lo que da paso a la corrupción.

La actividad productiva puede ser regulada vía legislativa, por decreto gubernamental o por decisión tomando caso por caso. Esta última alternativa es muy conocida y malvada en América Latina, crea incertidumbres y provee de oportunidades para la corrupción. Es también discriminatoria en contra de los pequeños y medianos empresarios, que a pesar que son importantes fuentes creadoras de empleo, y que muy pocas veces tienen acceso a las esferas burocráticas.

En otros términos, Michel Temer, aplicará y profundizará lo que hoy se conoce como darwinismo social, que es lo mismo que el antihumanismo, ya que divide al género humano, azuzando a unos contra los otros, justificando la opresión y las guerras.

La aplicación del Consenso de Washington afectará a los sectores de ingresos bajos y medios, como al desarrollo del país en general.

En su artículo sobre Brasil de Raúl Zibechi, el autor preguntaba: por qué los grandes empresarios que habían apoyado a Lula y a Dilma rompieron con los gobiernos del PT y lanzaron una potente ofensiva hasta conseguir la destitución de Dilma?.

Su respuesta fue la intensificación de la lucha de clase, en particular de los pobres, negros y habitantes de las favelas.

Además, como explica Zibechi las manifestaciones se llevaron a cabo para denunciar la desigualdad que el PT no modificó, sino que aumenta incluso en los períodos de bonanza económica. Zibechi nos recuerda el récord de huelgas en el año 2013, en el que hubo 2.500 huelgas que a pesar del crecimiento cuantitativo no alcanza a mostrar los fuertes cambios registrados.

Lo tercero planteado en el artículo es la rebelión de los negros. Muchas veces, en  sitios alternativos se hace mención al racismo en Brasil.

Un racismo que asesina más que el de Estados Unidos, pero que preferimos ignorar.

Ligeros en denunciar, ligeros en solidarizar, con los negros asesinados por la policía imperial de Estados Unidos.

Pero la población negra brasileña no es la única que sufre del olvido de medios alternativos.Las masacres de indígenas, sus desplazamientos, etc., son igualmente ignorados.Las promesas de Lula hechas durante su primer mandato prácticamente no han sido cumplidas.

Somos muy rápidos en hablar o escribir del avance de las multinacionales, del daño ecológico causado por las mismas; olvidando que construye el desarrollo sobre tierras ancestrales.

Del mismo modo no somos capaces de reconocer la brutalidad policial ante las manifestaciones populares. Algunas veces, ciertos medios, lo plantean como que la brutalidad policial se da en estados que no son gobernados por el PT. Excusas.

Muy bien planteado por Zibechi, las clases coinciden con el color de piel, el clasismo y racismo característico de las sociedades coloniales. 

Sumando, debemos recordar que Dilma al igual que Lula eligió un ministro de Finanzas de derecha, que implantó el programa de ajuste.

Las decisiones de Dilma la llevaron a ella y al PT al lugar que hoy se encuentra.

Nos creímos el cuento del progresismo. Creímos que habíamos vencido al cuco.

Creímos que habíamos vencido al imperialismo, o al menos, le habíamos demostrado que 'no pasarán'.

Y ahora, qué?

Supongamos que llamen a elecciones, o que vuelva Dilma, cosa nada probable.

Quién se presentará por el PT, Lula?.

Me pregunto, está el pueblo brasileño dispuesto a enfrentar las luchas necesarias para cambiar el rumbo?.

Estamos los latinoamericanos dispuestos a la lucha contra el neoliberalismo, la injerencia estadounidense?.

Es innegable que lo que ocurra en Brasil jugará el futuro de toda América Latina y el Caribe.

Ya no se trata de una lucha por salarios. Se trata de una lucha por nuestra soberanía, por el derecho a decidir nuestro futuro.

En el plano global, una lucha contra la imposición de un gobierno global.No desestimemos, la guerra económica termina siempre en guerras destructivas, en masacres.

Estamos dispuestos?, estamos preparados?.

Lo dudo. El tiempo lo dirá. Pero falta mucho, mucho tiempo.

Desde una gélida primavera sin colores sueca, salud!