Hace unas cuantas postas pregunté si alguien sabía quién era el hombre del paraguas que se menciona en el libro Seregni-Rosencof. Mano a mano (2002 F. Butazzoni) Como no he recibido respuestas, voy a aclarar el misterio, si es que lo hay.
Pero antes quiero dejar aclarado que no me interesa su actuación más allá de lo que realmente significa, para mí y a estas alturas: para demostrar que no solamente el MLN sino que también la jueza Julia Staricco y la fiscal Stella Llorente han utilizado diferentes raseros para considerar mi actuación allá por 1972 y la de otros, que habiendo realizado las mismas acciones de las que se me acusa sin pruebas se han ido de rositas, mientras que yo he sido procesado hace diez meses, en tiempo récord.
Mientras Staricco y Llorente citaron a declarar a varios de los que yo mencionaba en Palabra de Amodio, -libro que le obsequié autografiado a Staricco, respondiendo a su solicitud y que utilizó como pieza del sumario- no lo hicieron con Píriz Budes, pese a estar citado, ni con el hombre del paraguas, pese a que yo lo señalo en la página 182.
El MLN ha tratado, dentro de lo posible, minimizar el papel de Píriz Budes, Mario Arquímedes,“Tino”, (y ha ocultado la participación de otros, de manera deliberada, para poder mantener la acusación que pesa sobre mí. Tal es el caso del hombre del paraguas, Donato Marrero, que ha sido confundido conmigo en varias oportunidades y del que no ha sido posible encontrar fotografías en los archivos de prensa. Han desaparecido.
Donato Marrero que estaba casado con una sobrina del coronel Ramón Trabal y que fue compañero de trabajo de una de mis hermanas en la compañía Cooperativa de Seguros Surco, durante unos cuantos meses; lo que derivó en una relación de amistad que incluyó a su esposa. Sin embargo, nunca le mencionó que fuimos compañeros en la columna 15 y que juntos formamos el comando general de Montevideo. Mi hermana se enteró leyendo el libro, en agosto de 2015.
Marenales, tan proclive a irse de la lengua, en el libro que le escribió Sergio Márquez Zacchino, así como quien no le da importancia, señala “lo que hizo Mauro” (Marrero), pero no aporta más detalles. Ya ha quedado establecido el interés de Rosencof en que su nombre no apareciera en el mamotreto de Butazzoni. Si alguien tiene dudas, dirigirse a Marenales y a Rosencof