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PERSISTENCIA DE LA IMPUNIDAD Y TERRORISMO DE ESTADO DEMOCRÁTICO

Segunda Nota

 

VERDADERO MONUMENTO A LA HISTORIA OFICIAL Y A LA IMPUNIDAD

Como se sabe los milicos y los Tupamaros hicieron un monumento a la paz social y la impunidad que es una excelente representación de la complicidad entre unos y otros. Pero aquí no nos referiremos a ese monumento físico que todavía no ha sido denunciado como es debido. Nos referimos a otro monumento mucho más espectacular a la historia oficial, a un repugnante video/ reportaje hecho por TELESUR y emitido en todas partes del mundo en mayo/junio 2016 titulado los “nueve locos” [1]

http://videos.telesurtv.net/video/549860/reportajes-los-nueve-locos

En dicho video, que por el momento no se atrevieron a reproducir en Uruguay, se toma como central el asunto de los “9 rehenes” Tupamaros.  Como se sabe internacionalmente la campaña “por los rehenes” fue decisiva en la reproducción de la mística Tupa, en el misticismo de la dirección de los Tupamaros como sinónimo de “guerrilleros heroicos”, en la perpetuación de la mentirosa mística oficial. En última instancia, fue a partir de ella, que se consolidó la carrera política de Mujica, Huidobro, Rosencof, Marenales y, por cooptación de, Topolansky, Brescia, Bonomi, Semproni, Rosadilla, Semproni, Sendic (hijo), Pérez, Domínguez…y de otros tantos trepadores, incluidos algunos de otra proveniencias (PVP, bolches…)

Hay que recordar que en ese momento de explosiones proletarias, contra las atrocidades del terrorismo de Estado en todo el continente, había que mostrarse algo “guerrillero” para aproximarse al poder: como Lula/Dilma, los sandinistas, la Bachelet y hasta los Kirchner. Los más siniestros personajes jugaron con ello y buscaron apoyos con el cartel de izquierdistas y de guerrilleros. La lavada de la jeta sanguinaria del Estado democrático requería mucho populismo izquierdista, los gobernantes tenían que mostrar algo de disputa frente a la dictadura. Solo así podrían gobernar los Vázquez y otros “civiles”, que desde el principio estuvieron a favor de los milicos, y hacer mucha alharaca (“festejen uruguayos”) como si fuesen a gobernar enterrando dictadores.

Por supuesto que esto de los rehenes fue decisivo para consolidar el mito del futuro presidente guerrillero y pobre, de su tronca señora y su renga perra [2], así como para redorar la imagen de heroísmo de los Huidobro, Rosencof, Marenales… La carrera política de la nueva patota del poder se basó en esa mística…., la magia del espectáculo había hecho que el pueblo (¡y no solo el uruguayo!) tomara a los 9 rehenes como símbolo de todos los presos y perseguidos políticos; a esas 9 personas, independientemente de su realidad como presos y que los identificara como representantes de la lucha heroica de todos aquellos que habían seguido peleando contra el poder.

Cabe agregar además que la característica central de los Tupamaros en su decadencia fue justamente la sustitución de la lucha real por la mística: luego de la derrota “La “Orga” solo siguió vigente como fenómeno fundamentalmente religioso. La continuidad misma entre los “guerrilleros heroicos” y los mierdas que están en el poder solo pudo mantenerse como fenómeno plenamente místico.

La Orga había sido una estructura cuya ideología fue la antiteoría, un grupo humano que no unía ningún programa revolucionario. Por eso la mística del aparato, la heroicidad espectacular, fueron los elementos claves en la unidad tupamara y la subsistencia de ese fenómeno social. Al capital mundial le vino como anillo al dedo esa religiosidad basada en los guerrilleros heroicos, sobre todo cuando comenzaron a comportarse como buenos ciudadanos demócratas. Ellos solo hablaban de las maravillas de la democracia, el pueblo democratizado se la creyó, los aplaudió y los votó. La posibilidad de la destrucción de esa mística de guerrilleros heroicos dejaría a los Huidobro, los Mujica y su banda sin ninguna cobertura y se verían como lo que son: inmundos trepadores vendidos al mejor postor, oportunistas y arribistas de la peor especie

También por eso es tan importante hoy denunciar el poder de la mentira, en la lucha contra la mentira del poder.

En realidad como todas las otras campañas para represtigiar a la dirección Tupamara en pleno, en el mito de los 9 rehenes, todo fue falso y ello por varias razones:

1)   primero que nada se esconde el periodo de colaboración y acción conjunta de varios de esos 9 presos y se pone a esos 9 presos como los más perseguidos, los más castigados, los que estaban en “condición de rehén”, “porque si se hacía algo los mataban”, cuando en realidad ni ellos estaban en las peores condiciones, ni ellos corrían más riesgos que los mataran que a los otros.En la práctica quedó demostrado que ellos no era más rehenes que los otros presos, que se trataba de una operación publicitaria.

2)   Ello equiparaba la situación de algunos de ellos que realmente hay constancia de que estaban en muy malas condiciones…con otros que al día de hoy no hay constancia de que estuvieran en esas mismas condiciones como Huidobro, Rosencof, Wassen, Marenales… dado que estos habían colaborado con los militares de diversas formas y eran objeto de consideraciones totalmente diferentes.

3)   La amalgama de los “9 locos” pone así en un mismo plano a quienes si los podían considerar como rehenes junto a quienes los militares consideraban como colaboradores decisivos de su triunfo y que además habían sido usados para convencer a los otros de capitular y colaborar con  las Fuerzas Conjuntas en su obra progresista. ¡De ninguna manera podían estar en las mismas condiciones!

Toda afirmación en ese sentido favorece a los grandes colaboradores de los militares: Huidobro y asociados. Además esconde los compromisos y acuerdos por las que estos defenderían con uñas y dientes, el silencio y la impunidad en el futuro.

4)   Por otra parte en esa lista de los 9 rehenes no se incluye a las compañeras mujeres que también se les aisló, se les  impuso condiciones particularmente degradantes y se las amenazó como rehenes: Alba Antúnez, Cristina Cabrera, Elisa Michelini, Flavia Schilling, Gracia Dri, Yessie Macchi, Lía Maciel, María Elena Curbelo, Miriam Montero, Raquel Dupont y Stella Sánchez. La campaña oficial desarrollada por los Tupamaros en todo el mundo sobre los “9 rehenes” omitía explícita y sistemáticamente la mención de las mujeres.

Como en todas las otras campañas oficiales Tupamaras quienes la contradecían diciendo que también hay mujeres rehenes o que había otros rehenes de otras organizaciones, eran tratados como “divisionistas”, “micros”, “fraccionalistas” y acusados de “hacerle el juego a la derecha” por no seguir “la línea de la Orga”.

Los oficialistas imitaron sin límites adentro de la cárcel y también afuera todos los vicios del aparatismo y el estalinismo y lograron imponerse con su fuerza propagandística. Solo algunos pocos militantes contra corriente en el exilio denunciaban el mito de los “rehenes” oficiales y en la lucha solidaria con los presos, no le hicieron el juego a esa campaña del oficialismo.

5)   En esos “rehenes” tampoco se incluye a otros compañeros que por haber sido considerados responsables de matar algún milico, torturador o profesor de torturas o en general haber realizado acciones muy pesadas… fueron tratados brutalmente y no como los Huidobro, los Rosencof, los Mujica… Me refiero expresamente a los compañeros más verdugueados durante años, que fueron muchos y que como ejemplo solo menciono a dos: Mas Mas y Ricardo Perdomo…Ellos fueron los verdaderos héroes de la lucha histórica de los Tupamaros y de una gran cantidad de estructuras militantes en las que se organizó el proletariado como clase. La historia oficial nunca los reconoció, pero los milicos sí. Dichos compañeros fueron torturados durante muchísimos años y los milicos hacían todo lo posible para volverlos locos y no dejarles ni un instante de tranquilidad. Como denuncia Ricardo Perdomo en su libro “Soy Rufo y no me entrego”, folleto escrito contra la capitulación, ¡los verdaderos rehenes  no eran los que se decía! Y al mismo tiempo, ¡los rehenes eran muchísimos más!

6)   También debiéramos agregar a muchos otros compañeros de otras organizaciones que estaban en ese mismo momento en la tortura total. Entre ellos algunos fueron ejecutados porque sus compañeros seguían actuando. ¡Eso dejó claramente probado que esos compañeros eran mucho más rehenes que los Huidobro y compañía!

No debe olvidarse que en ese momento se continuaban desapareciendo compañeros de todas las organizaciones y los Tupas oficialistas por el mundo copaban los espacios de “solidaridad” con su espectacular, sectaria y reaccionaria, “campaña por los rehenes”. Los oficialistas, que no realizaban ningún tipo de acción contra las Fuerzas Conjuntas, trataban de monopolizar “la solidaridad” que tanto necesitaban los compañeros que seguían luchando a brazo partido.

7)   En realidad el terrorismo de Estado era generalizado, el sistema entero de prisión, torturas, aislamiento, encapuchamiento, amenazas, privación sensorial, desapariciones…que había logrado destruir al proletariado, como clase en lucha en todo el Cono Sur de América, buscaba la destrucción misma de los seres humanos que luchaban contra el capitalismo. A todos los presos se los intentó quebrar, volver loco, destruir… haciéndole sufrir mil carencias destructivas de su físico y de su psiquis. A todos los que continuaban la pelea afuera (de la cárcel y del país) se los amenazó, se los controló, se los señaló…y en muchos casos las amenazas se concretaron en arrestos, torturas, desapariciones…y algo más.

La población misma era rehén de todo lo que pasaba, esa es la clave del terrorismo de Estado. En cambio esa puesta en escena de los” 9 rehenes” solo sirvió para privilegiar la imagen de esos, negando en la práctica que se trataba de todo un sistema generalizado que basado en el terror contra toda expresión humana.

8)   Cuanto más se espectaculariza a los “9 rehenes” más se esconde que era un sistema generalizado de terror de Estado. La historia de perdonar a los “pobres viejitos” también parte de ese ocultamiento del sistema social terrorista, del capital y su Estado actuando en coherencia total con su naturaleza criminal.  ¡Cómo si el asunto se redujera a una peleíta privada entre los pocos oficiales torturadores y los pocos oficialistas torturados y dispuestos a perdonarlos! ¡Cómo si todo hubiese sido una cuestión de individuos y dos demonios de “cuando éramos jóvenes”!

9)   Un hecho cualitativo confirmó que los 9 “rehenes” eran mucho menos rehenes que quienes continuaron la lucha contra la represión  Así cuando militantes revolucionarios ejecutan al representante directo de la Inteligencia militar uruguaya y jefe indiscutido de la tortura en Uruguay, el señor Trabal, los milicos uruguayos realizan un apriete sin precedentes en todos los cuarteles y cárceles, imponen plantones y dan palizas…y hasta matan a 5 militantes: Floreal García, Mirtha Hernández, Héctor Daniel Brum, María de los Ángeles Corbo y Graciela Estefanell.

Contrariamente a la mentira que luego construirá los milicos, Huidobro y en general el oficialismo, la inteligencia militar en pleno recibió un golpe muy duro con la liquidación de Trabal. Los servicios de inteligencia de todo el mundo supieron que no habían sido militares uruguayos quienes mataron al jefe de inteligencia, la noticia causó simpatía en filas revolucionarias de muchos países y por eso se lo hicieron pagar caro a quienes estaban presos llegando hasta asesinar compañeros.

10)    Los “rehenes buenos” como Huidobro y compañía, los hombres claves de la capitulación Tupamara no fueron inquietados, ni a la muerte de Trabal, ni en las numerosas acciones que siguieron realizando otros militantes y organizaciones, lo que prueba hasta el cansancio que los militares solo consideraron rehenes a los que continuaban la lucha y no a “los 9” como dice la historia oficial.

11)    La totalidad de esos elementos de falsificación chocaron con quienes siguieron en la lucha en diferentes circunstancias y países, así varias de las mujeres rehenes denunciaron el mito de la exclusividad machista de los 9 rehenes hombres. Ricardo Perdomo en varias oportunidades denunció que los entreguistas entre “aquellos rehenes” nunca estuvieron peor que otros presos considerados enemigos por las Fuerzas Conjuntas; Los “anarcos” (antes de alinearse con los oficialistas [3]), las distintas “micros”, otras organizaciones menores, y compañeros sueltos chocaron en el exterior con el mito de los 9 rehenes y se opusieron prácticamente a esa espectacularización exclusivista de “los 9 rehenes” que solo servía para mantener la confusión y disimular el carácter generalizado del terrorismo de Estado.

Por todo eso, es repugnante que ahora, que toda esa historia oficial se está descalabrando y va quedando en evidencia lo que realmente sucedió, con la Capitulación Tupamara y la cooptación de “La orga” por el Estado burgués, que TELESUR trate de  volver a hacer creíble la mentira de los “9 rehenes” con ese video de los “9 locos”, que explícitamente promueve su ascenso Estatal y con ello su defensa de la impunidad democrática.

Pero como se sabe las mentiras sobre Mujica, Huidobro, Rosencof, Topolansky….tan desgastadas ya en Uruguay, a pesar de que se sigan publicando algunos libros (¡como el de la guerrillera heroica de la tronca!!! y algunos otros), siguen circulando en el extranjero.

Aunque lo de la disminución de la pobreza se haya revelado como una gigantesca mentira y hoy haya más pobreza que nunca en la historia del país, la imagen, del presidente pobre y popular, goza de buena salud en el otro extremo del mundo. El capital internacional sigue necesitando presidentes populares y pobres, el mundo del espectáculo prefiere la historieta a la historia, no entiende de verdades, ni le interesa lo que pasó en realidad, prefiere la imagen que causa efecto en el pueblo espectador. Por eso se sigue encandilando con la pobreza del presidente, la perra renga y la legalización de la marihuana [4], y aunque ese verso haya sufrido mucho desgaste en la vida de todos los días en el Uruguay, uno sigue constatando, con desesperación, que sigue vivito y coleando adonde solo llega por internet y televisión.

El video de TELESUR es parte de la mentirosa historia oficial tanto por su contenido, como por la forma y busca darle mayor fundamento a la conciliación de clases y a la consecuente impunidad. La tesis central implícita es que aquellos que “más sufrieron” ahora gobiernan y perdonan en un “nuevo Uruguay democrático” por el bien de todos.

Se entrevista alternativamente a los más siniestros personajes del poder como Huidobro, Mujica, Marenales, con quienes nunca han roto demasiado con ellos, como Engler o Maneras, o con quienes, de una forma u otra han ido rompiendo (aunque en forma parcial y tardía) con el oficialismo tupamaro como Zabalza. Esa alevosa metodología de pegar pedazos de entrevistas de personajes que se han ido separando deja pegados juntos a compañeros con traidores, a gente que murió peleando (¡siempre evocan a Sendic!) con los que se subieron al Estado colaborando con los milicos y trepando sobre sus leyendas.

Lo que logra el mundo del espectáculo como mentira es que hasta la más grotesca de las mentiras se constituya como una parte de la realidad. TELESUR logra ese efecto y mucho más: todo parece tan natural que aquellos 9 “grandes luchadores” luego hayan sido conducidos al poder como héroes. ¡Y los héroes quieren perdonar! Como broche de oro que enlaza a Sendic con Mujica y a Zabalza con Huidobro como grandísimos compañeros, habla Engler de lo que sufrieron y su locura; y luego Maneras del compañerismo indestructible a pesar de todas las malas que pasaron, de la confianza entre los militantes y luchadores sociales.

Pisando fuerte en toda la cultura occidental y el misticismo judío cristiano el video construye la continuidad y legitimidad de lo que vino luego: fue en la cruz del sufrimiento que se forjó la solidaridad compañera indestructible, los rehenes aparecen fusionados para siempre como apóstoles de un nuevo cristianismo frenteamplista guiado por el perdón.

Ese mismo hilo conductor nos presenta a ¡los 9 héroes locos en su supuesta coherencia militante pasando de los pozos en los que estaban como rehenes, al gobierno democrático e impunidor del Frente Amplio!

Todo con música de epopeya, movilización de masas y banderitas frenteamplistas y uruguayas como las que se usan en las marchas militares y que usaba la Juventud Uruguaya de Pié. La explicación de la continuidad entre la lucha guerrillera y el poder actual está sólidamente demostrada gracias al realismo mágico (¡o mejor dicho la magia de modelar la realidad según la ideología del poder!) de TELESUR.

No me interesa discutir aquí lo mierda que es ese canal de televisión Estatal y milico, que se parece cada vez más a la CNN, con Maduro como perlita adicional (¡son todos iguales!), pero si me parece indignante que los compañeros que pretenden haber roto con la Contrarrevolución Tupamara dirigida por Huidobro/Mujica se hayan prestado para esto. Consultado Zabalza por haber participado en un video tan repugnante al servicio del capital y el Estado, responde que él no hizo nada, que él no sabía, que las entrevistas se las hizo TELESUR y que él no sabía que lo armarían así, que lo escracharían de esa manera junto a su exjefe Huidobro.

Sin dudas fue así, los reportajes hechos para el montaje milico que hace TELESUR parecen ser incluso de diferentes períodos, pero el montaje es perfecto, parece diseñado por el Ministro de Defensa Nacional y basado en sus sagradas escrituras.

¡Entonces, compañero Zabalza lo están utilizando para fines opuestos a los que usted defiende! Muy bien, pero entonces no se calle la boca, ni agregue agua al vino, como hizo con “carne podrida”

¡Denuncie abiertamente esa canallada!

Porque en ese video a usted lo dejan repegado, usted queda muy poco diferenciando de los grandes defensores de la impunidad, de quienes, al fin (¡más vale tarde que nunca!) usted califica de “traidores”.  

¡Y sobretodo no vuelva a utilizar la historia de la compartimentación junto a los oficialistas, para callarse y justificar lo injustificable como siempre hicieron los oficialistas! ¡Cómo hicieron todos frente a las cartas que dirigió Amodio, en su calibrada vuelta!

Tampoco sirve absolutamente para nada seguir haciendo declaraciones, como hizo usted y también hicieron muchos militantes frente al monumento de las armas fusionadas, “en nombre de nosotros no”. ¡Cómo si solo se hubiese dicho monumento en nombre exclusivo del aparato Tupamaro y bastase con una lista nominativa de los componentes de ese aparato para deslindarse! ¡El carácter nominativo de esas listas en donde cada uno como individuo del aparato se desolidariza de ese monumento sigue conteniendo aparatismo!

Olvida que la fusión entre milicos y Tupas se hace en nombre de todos los de abajo y no solo del aparato, ni de fulanito y menganito.

Los Huidobro y compañía nunca pidieron permiso para actuar en nombre de los de abajo, al contrario todo lo que hicieron para representar la dictadura del capital lo hicieron y lo hacen en nombre de “los de abajo”. El aparato es solo la mediación que requerían para poder ser cooptados por los de arriba en nombre de los de abajo, pero no hablan más en nombre del mismo sinoen nombre de “todos”, como representantes históricos de la “lucha del pueblo uruguayo” ¡Y justamente esa es la mayor de las canalladas, esa es la mayor de las traiciones!

No basta con salvar su nombre declarando en “nuestro nombre no” porque todo el oficialismo se basa en “todos nosotros”. Tampoco es suficiente con decir que Huidobro o Mujica son solo “traidores”; la puesta al servicio del Estado del aparato Tupamaro es mucho más trascendente e importante, desde el punto de vista social, que la historia de los individuos traidores.

Más todavía, si fueron tan bien cooptados por el capital y el Estado otorgándoles tanto puesto, prestigio y privilegios, fue porque al poner a los Tupas al servicio del Estado, eran capaces de convencer al pueblo de que era por su bien; porque hasta la más imponente de las traiciones la hicieron pasar como el mayor logro de la participación popular. Hace mucho tiempo que ya no actúan solo en nombre de los Tupas, hace mucho que actúan en nombre de “todos”.

¿Para qué carajo sirve declarar en “nombre mío no”, cuando ellos, mucho tiempo antes, habían renunciado al aparatismo para seguir trepando gracias a la “participación popular de todas y todos”, que los teóricos de la opresión han señalado como el mejor modelo de dominación democrática?

Si ocuparon, ocupan y ocuparán esos cargos (¡y promoverán herederos de la misma calaña!), no es por su linda jeta, tampoco es solo por haber enterrado a los Tupamaros en el Estado, sino precisamente porque en ese proceso lograron tanto éxito y buena acogida del capital y el Estado mundial, como representantes de “todos”. Entre los Tabaré Vázquez, Astori, Bordaberry, Larrañaga…y demás oligarcas, la banda de Huidobro/Mujica se distinguen por haber llegado ahí, nos guste o no, como los mejores representantes de la “lucha de todo el pueblo”.

¡No solo hay que escrachar a cada uno de ellos,  como se hace con Huidobro, sino a la historia oficial que ellos crearon, que es la clave de la persistencia de la impunidad, y a quienes siguen defendiéndola como, en este caso, TELESUR!

Ricardo

HABRÁ MÁS

La primera versión de estas notas circuló bastante entre algunos compañeros próximos, recibiendo una serie inimaginable de apoyos y aliento para publicar todo ese material lo más claro posible pidiendo que incluyera más citas y detalles probatorios, lo que me llevó a hacer modificaciones y explicar mejor algunos puntos. Pero también recibí críticas y opiniones distintas. Por un lado recibo críticas en el sentido de que hay que insistir más en la responsabilidad generalizada de todos los Tupas por un comportamiento promilico desde 1972 (¡y para algunos desde antes!) y particularmente jodido con respecto a las micros, organizaciones chicas y compañeros rebeldes, que no se sometían al oficialismo. Frente a eso también recibo críticas; de quienes dicen que al contrario “la mayoría de los Tupamaros no sabíamos ni la dimensión, ni las consecuencias de aquellas traiciones y como pudimos seguimos en la lucha, por eso toda amalgama entre nosotros y aquella traición es incorrecta y abusiva”.

Me resulta ahora imposible introducir esta polémica en esta nota o modificar el texto para dar cabida a esas opiniones que considero tan importantes y que se conocen tan poco,  por lo que he decidido reproducir las mismas, así como otras discusiones sobre el tema, en notas que serán publicadas después.

Toda contribución para clarificar la historia que nos es negada es bienvenida, así como toda la polémica sobre esta realidad. En cuanto a los testimonios la mayoría reivindican el mantenerse en el anonimato o firmar con seudónimo, lo que nos parece sumamente respetable y mantendré con total rigurosidad.

[1] Parece que parte del mismo circula desde hace más de un año, pero TELESUR anunció con bombos y platillos y presentó ese video como nuevo en mayo/junio del 2016.

[2] La historia oficial luego diría que a esa alcahueta de los milicos le dirían “tronca”, no por lo torpe y falta de dialéctica sino por “su fortaleza”.

[3] En particular la FAU, ROE, OPR….antes de irse diluyendo en el PVP, el populismo y el Frente Amplio chocaba con la versión oficialista, en ese tema como en todos los otros. Con la  brutal represión sufrida, la derrota y con el trascurrir del tiempo todas esas estructuras fueron desapareciendo y los “anarcos” fueron perdiendo toda referencia a la lucha revolucionaria y al pasado clasista, hasta terminar en el oficialismo junto a Bolches, Tupas y demás milicos.  La única excepción a esto es el grupo que se reivindica en continuidad con la FAU, pero la mayoría de quienes se llaman “anarquistas” en el Uruguay de hoy tienen otras referencias histórico/programáticas.

[4] Sobre esta otra “historieta” de la legalización de la marihuana aconsejamos la lectura del artículo: “Legal…represión” redactado por Ignis Addict y publicado también en Posta Portenia