Quizás haya que dejar de lado las palabras.
Dejar de lado
el sentimiento de impotencia,
el miedo a lo que pasará,
las justificaciones teóricas.
Y como homenaje a Daniel
sacar lo más oscuro
lo más primitivo
lo más salvaje
de este dolor acumulado
de esta rabia contenida.
Llenar el tambor del 38
y vaciarlo en el cuerpo
de algún milico torturador
para que la muerte
no lo sorprenda en la cama.
Abrazo,
Jorge
(envió el Sapayo)
Ha muerto un héroe: Rey Piuma
La vida, a veces, elije a individuos determinados para que la pauten. Daniel Rey Piuma ha sido uno de ellos y el espaldarazo de la historia habrá de reconocerlo como uno de los arquetipos de esa magnífica generación de jóvenes – principalmente montevideanos – que elijó inmolarse para construir UNA patria mejor. Sacrificio que no valió la pena porque el pueblo al que se destinaba ese impresionante martirio no lo merecía. Daniel murió muy joven, de tristeza y frustración, viendo que su grito de dignidad pidiendo justicia no era escuchado por nadie. Disfruté del privilegio de ser su amigo y de haberme brindado su confianza. Hace unos años en una de sus venidas a Montevideo trajo un cofre con los negativos de sus fotos macabras y me lo hizo entregar por su hermano junto con una carta para que se las llevase al primer torturado que le tocó conocer en sus jóvenes y sensibles años al que fotografió , y es justamente esa foto la que ilustra la carátula de su importante libro-documento UN MARINO ACUSA.- Buscaré en mi Blog esa carta y si la encuentro , la adjuntaré a éstas líneas que buscan exorcizar el dolor por la muerte de un héroe desconocido que como tantos , iluminó como un cometa fugaz ésta vergonzosa y amarga página de nuestra historia mezquina y mediocre.
MAU-MAU
Chau Daniel Rey Piuma
Falleció Daniel Rey Piuma en Rotterdam,,, Estaba internado desde hace unos días. No llegó a testificar en la Causa Cóndor en Italia. Su denuncia internacional y las fotografías que tomó a los cuerpos aparecidos en las costas uruguayas durante la dictadura, demostró los vuelos de la muerte argentinos y la complicidad uruguaya ("eran asiáticos", decían oficialmente).
Mi abrazo a su familia y amigos.
21/8/16 Del Blog de EL MUERTO
Se fue por el mar
Falleció el ex marino Daniel Rey Piuma, que dio a conocer el archivo fotográfico que prueba los vuelos de la muerte.
En las últimas horas falleció en Holanda, país donde residía desde hace 35 años, Daniel Rey Piuma, ex fotógrafo y perito de Inteligencia de la Prefectura Nacional Naval que desertó y se fue del país llevándose consigo un voluminoso archivo de esa dependencia sobre los hallazgos de cuerpos en las playas uruguayas durante la dictadura, que prueba que no se trató de marineros asiáticos que cayeron de los barcos fruto de sus habituales riñas y disputas, tal como lo presentó la prensa uruguaya de la época, sino de cuerpos de detenidos políticos argentinos que, luego de haber sido sometidos a torturas aberrantes, fueron arrojados al mar, atados, desde aviones militares, y que por el efecto de las mareas en el Río de la Plata terminaron apareciendo en las costas de Uruguay, principalmente en el departamento de Rocha, entre 1976 y 1979.
En una entrevista con la diaria (09/01/2012), Rey Piuma contó cómo salió en 1980 hacia Brasil, donde realizó sus primeras denuncias sobre violaciones a los derechos humanos en la Armada Nacional, y cómo luego debió irse a Holanda debido a que “en Brasil estaban operando los servicios de inteligencia de Brasil, Argentina y Uruguay”, y procuraron secuestrarlo tres veces y matarlo una. Antes, en 1982, consiguió declarar en Washington ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde entregó por primera vez las fotos y documentos que se llevó de Uruguay.
Esas mismas pruebas gráficas aparecieron en diciembre de 2011 entre los documentos desclasificados que recibió desde Estados Unidos el juez Sergio Torres, al frente de la megacausa ESMA (Escuela Superior de Mecánica de la Armada) en Argentina. En aquella entrevista con la diaria, Rey Piuma anunciaba que estaba dispuesto a entregar el resto del material que aún conservaba en su poder a esa investigación, y cuestionaba la conclusión de la Comisión para la Paz de Uruguay de que todos los cuerpos hallados en las costas uruguayas eran de argentinos, algo que él calificaba de “suposición no comprobada”. “Había algunos cuerpos que tenían ropas argentinas, otros estaban atados con cuerdas de cortinas.
Después de una pericia descubrimos que ese tipo de cuerdas no se vendía en Uruguay sino en Argentina, pero había otros cuerpos sobre los que siempre quedó la duda de si eran argentinos o uruguayos. La Comisión para la Paz dijo que los cuerpos que aparecieron en las costas uruguayas eran de argentinos, y eso no es verdad. En las pericias técnicas criminológicas hay que procurar la mayor exactitud posible, y en algunos cuerpos se podía decir eso con 90%, no había grandes dudas, pero de otros cuerpos no se podía determinar”, afirmó Rey Piuma.
Rey Piuma finalmente declaró en 2012 en la megacausa por las violaciones a los derechos humanos en la ESMA de Argentina, pero no llegó a declarar, aunque su testimonio estuvo previsto para ser incluido varias veces en el juicio por la causa Plan Cóndor, que transcurre en Roma, en el que uno de los imputados es el capitán de navío Jorge TRÓCCOLI.
Rey Piuma se hizo conocido en Uruguay luego de la publicación del libro Un marino acusa (Tupac Amarú ediciones, Montevideo, 1988), una primera presentación de las fotos y documentos que tenía en su poder. Sin embargo, el primer informe sobre sus hallazgos lo publicó la revista brasileña Veja. Vino a Uruguay varias veces durante su prolongado exilio, pero siempre se mantuvo oculto, ya que estaba convencido de que aún pesaba sobre él una sentencia de muerte establecida por los militares a los que había denunciado.
En las últimas horas se multiplicaron en las redes sociales los mensajes que lamentan su pérdida y recuerdan su valentía, su coraje. Ese del que carecen tantos otros que continúan escondiendo la verdad.
Luis Rómboli la diaria 23/8/16
De los silencios ha surgido históricamente
esta entelequia llamada "Uruguay".
Los huecos se han llenado de mitos y leyendas, y con ellos nos abrigamos.
Que hacemos si tiramos esta frazadita de mitos y leyendas a la mierda ?
Quedamos en bolas y qué tristes bolas !!
Para peor...hay tantos que ya no pueden hablar.
Y los que deberían, están gorditos y acomodados, mirando el fuego y jugando con los nietos.
Las excepciones confirman la regla.
LUIS F.
MUERTE Y OLVIDO PARA LOS TRAIDORES
Y que se mueran los lobos,
los que siempre se decían:
«El peso lo arregla todo».
¡Que se mueran, que se mueran!
Los que mataban sin culpas
al chico de la camisa
y exprimían al obrero
dejándolo seco en vida.
¡Que se mueran, que se mueran!
¡Que se mueran, que se mueran!
¡Que se mueran, que se mueran!
¡Que se mueran, que se mueran!
¡Que se mueran, que se mueran!
¡Que se mueran, que se mueran!
¡Por Dios, que se mueran!
(de "El hombre del mameluco" de José Carbajal - El Sabalero-)
Hoy he leído dos o tres "aportes" a la historia de lo que fuimos los Tupamaros en la Posta Porteña.
No puedo decir que es decepcionante, más bien que es atroz. La prueba más contundente de que ellos fueron vencidos.
Nadie puede saber por lo que luchamos y sentimos los que peleamos por nuestros ideales. Mal pueden historiar los que nos traicionaron, los que han confabulado, los que han negociado, los que se han entregado al enemigo, ya sea militarmente, o ideológicamente. Son adictos al poder!
Al poder de permanecer en los medios. De escribir sus historias, de mentir una y otra vez para que sus nombres salgan en algún periódico o los inviten como panelistas de alguna radio, o en alguna televisión. Estos no pasarán a la historia como revolucionarios sino como lo que son, meros traidores.
Han cometido delitos de lesa humanidad en una Organización defensora de los Derechos Humanos, han faltado a varias premisas revolucionarias que consisten en preservar la vida, el no hacer culto a la personalidad, han mentido, han entregado locales, han denunciado a compañeros, han mandado a muchos héroes a una muerte segura para tener mártires por los que levantar banderas de lucha.
Han hecho torturar a miles de ciudadanos uruguayos en la máquina de horror de los cuarteles.
Yo aseguro que nada tengo que ver con estos especímenes.
Nunca perdonaré el asesinato de nadie y mucho menos de nuestros propios compañeros. Nunca perdonaré el que se hayan entregado a compañeros para lograr la libertad, la reducción de condena o la libertad.
Nunca perdonaré que habiendo traicionado hayan utilizado nuestra historia -la historia que nosotros hicimos- para hacerse cartel y figurar en todas las entrevistas escritas, televisadas o filmadas, para elevarse en el poder burgués que nosotros combatimos.
Pensábamos que el poder corrompe, pero no sabíamos que el ansia de poder corrompe más. Para eso hay quienes han hecho torturar, asesinar, entregado a militantes, y han logrado sentarse en los las butacas parlamentarias o se han puesto la banda presidencial.
Hay que dejar de leer escuchar o leer a estos elementos, hay que olvidarlos. Algunos ya están siendo comidos por los gusanos y otros ya tienen su final muy cerca.
Nadie nos impide ser tan libres como queramos.
Que ellos hayan elegido ser prisioneros de sus ansias de poder no es cosa nuestra. Que la mayoría hayamos sido heridos, torturados y no quebrados, que sigamos firmes con nuestro amor por la libertad es la más grande victoria que jamás ha coronado a un revolucionario.
Siempre habrá otra chance para triunfar.
Patria para todos menos para los traidores! Muerte para los traidores!
Néstor Peralta Larrosa
(facebook)