y me iré tranquilo, me iré despacio,
y te daré todo y me darás algo,
algo que me alivie un poco nomás
Compañero Vasco, hacía un tiempito que no te veía en la Posta.
Tus reflexiones que ya pasan a ser de todos, o de muchos, fueron, son y serán los granitos de arena en el desarrollo de la conciencia y la ideología Revolucionaria, en particular dirigida a los jóvenes.
Sabiendo de tus andares hasta que perdí las pisadas, te pintan de cuerpo y alma, aún, en los pesares del tiempo cascoteado.
Como dice la canción de La Negra," yo vengo a ofrecer mi corazón".
Aguardando pronto contacto, fraternalmente,