Hace unos días leíamos en Acción un artículo en el cual nuestro presidente, el Dr. Tabaré Vázquez, (oncólogo él), opinaba que sobre contaminación de las aguas, y en especial sobre la posible contaminación que sobre nuestro Río Negro podría ocasionar la instalación de una tercera planta de Celulosa en Paso de los Toros, se debería escuchar a los entendidos sobre el tema.
De esa manera elimina de plano todas las opiniones de los “que no somos entendidos en el tema”, (ya que tenemos otras especialidades), y que de esa manera nuestras opiniones no deberían ser tenidas en cuenta.
Lo lamentable es que los que “se supone que saben” se olvidan de lo que aprendieron durante su aprendizaje.
En efecto, en nuestra opinión eso lo vimos hace unas semanas en un Encuentro Nacional que se llevó a cabo en la Sociedad Italiana de Mercedes en el cual se reunieron las diferentes Comisiones Departamentales sobre Medio Ambiente que cada Junta departamental del Uruguay.
Al mismo concurrimos cuando se trató el tema “Cuenca del Río Negro” con la esperanza de conocer la opinión del encuentro sobre la posible contaminación que podría provocar la proyectada planta de celulosa, a instalarse en Paso de los Toros, precisamente sobre el Río Negro.
Interminables charlas de especialistas que versaron sobre las miles muestras de agua que se efectúan al año, de qué manera y en dónde las efectúan, y sobre otros temas, que nada tenían que ver sobre el tema, imposibilitaron que se pudieran efectuar las preguntas que queríamos realizar.
Nada supimos entonces del estado en que se encuentra nuestro Río Negro, luego de haber escuchado durante cinco horas datos que “no iban al fondo de la cuestión”, y que en nuestra opinión fueron de esa forma intrascendentes.
A última hora de las exposiciones, tuvo su oportunidad de hablar el Dr. Ovidio Olivera, (quien es gran conocedor del Río Negro), y que vertió su opinión sobre el estado de las aguas del Hum.
Fue contundente, dijo lo que todos, o casi todos los mercedarios sabemos, nuestro río está muy afectado por la presencia de algas tóxicas que se desarrollan exageradamente gracias a altas concentraciones de fósforo.
Expresó su enorme preocupación sobre el tema y así también sobre la creciente aparición de cánceres hepáticos entre la población.
La abrupta culminación del encuentro, (que no permitió efectuar preguntas por parte del poco público que quedaba), y la extraña reacción de algunos ediles al término del mismo, nos dejaron la impresión de que las charlas fueron tan largas y tan fuera de tema que tuvieron como propósito de que no se hablara sobre tema contaminación, y menos aún sobre la planta de celulosa proyectada.
No sólo el Dr. Olivera dio su opinión sobre el estado del río, ya también el ex diputado y hoy director de UTE, José Ami, había presentado concluyentes estudios sobre el estado del Río Negro.
Lamentablemente, para nuestro presidente, ni Ami, ni Olivera, y menos aún quien escribe debemos ser escuchados o tenidos en cuenta cuando expresamos nuestras preocupaciones, según éste, no estamos calificados para tener opinión al respecto.
Pero en el programa Desayunos Informales del Canal 12 de Montevideo, en el día de hoy, (viernes 9 de Setiembre), entrevistaron al Ing. Daniel Panario, Grado 5 de la Facultad de Ciencias de nuestra Universidad de la República, quien entre sus méritos tiene un Doctorado sobre Calidad y Manejo del Agua.
Preguntado sobre la posible contaminación que podría provocar la planta de celulosa proyectada, su respuesta fue contundente, el Río Negro ya no tiene capacidad de depurar la contaminación existente y menos aun la que agregaría una industria que es considerada como la más grande del mundo en su tipo.
Concluyente, no hay nada más que hablar, el científico más importante en la materia que existe en el Uruguay dio su opinión, (que por “casualidad” coincide con la del Dr. Olivera, la de Ami, la de quien escribe, y de la gran mayoría de los que conocen nuestro río, en especial los pescadores).
Entonces, si la planta finalmente se instala, será una porfiada decisión que afectará nuestro futuro, y la historia finalmente acusará a los culpables, algunos de los cuales, hace unos años atrás, gustaba de bañarse y acampar en las orillas de nuestro querido río.
Dr. Horacio Zefferino de la Fuente