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Mitos del sistema-mundo capitalista/?moderno? parte 2

7. El desarrollo económico es posible alcanzarlo a nivel nacional

El desarrollo económico a nivel de los Estados que conforman el sistema interestatal del sistema-mundo capitalista, o lo que se ha dado en llamar desarrollo económico nacional, es la acción más perseguida, el hecho económico que mayor empeño a movilizado y la tarea a la que más energía se le ha dedicado de todas cuantas actividades se han llevado a cabo en la historia del mundo moderno; labor que ha sido intensa, sobre todo, en los últimos cien años.

No obstante, todo el derroche de recursos, tiempo y actividad política desplegada en pos de alcanzarlo los resultados han sido nefastos, precisamente porque lograr el desarrollo económico nacional dentro de los marcos de la economía-mundo capitalista es imposible, por tanto un mito; el que aún siendo así, sigue consumiendo una ingente e innecesaria cantidad de fuerzas hoy en día.

Pero, ¿por qué el desarrollo económico a nivel nacional es imposible alcanzarlo dentro de los límites de la economía-mundo capitalista?, ¿qué es lo que se desarrolla entonces?, ¿cómo considerar el salto, tanto cuantitativo como cualitativo, que algunos Estados experimentan en los principales indicadores económicos del momento y época dada?

El desarrollo económico nacional es imposible conseguirlo porque “es   inútil analizar los procesos de   desarrollo social de nuestras múltiples ‘sociedades’ (nacionales) como si fuesen estructuras autónomas, de   evolución interna, pues  fueron y son de hecho en primer lugar   estructuras creadas por procesos de escala mundial y moldeadas como reacción a   ellos…es el sistema-mundo y no las ‘sociedades’ separadas, lo que ha estado en ‘desarrollo’”/45

Sin embargo, hemos visto que en el sistema-mundo en los últimos 250 años se han expandido las zonas centrales (las más beneficiadas en la apropiación del excedente mundial producido) produciéndose cierto ensanchamiento de las mismas, ¿cómo interpretar ese fenómeno que algunos lo han visto posible sobre la base de, el país en cuestión,  haber creado un patrón encausado hacia las exportaciones o bien aislándose de forma autárquica?

Al respecto, en una extensa pero esclarecedora explicación Wallerstein dice:

“Pero antes de contrastar el modelo orientado a  las  exportaciones con  el   modelo  de  desvinculación,   preguntémonos   primero  si   este escenario  de  verdad  refleja   con   precisión  lo  ocurrido.   Existe  otra manera  de  entender  la  historia  mundial   de  1750-1950.   En  lugar  de verla   como  el   relato  de   una   sucesión  de   iniciativas   de   desarrollo nacional   exitosas,   podríamos  verla   como  el   relato  de  la  expansión secular   de   la   economía-mundo   en   su   conjunto.   Le   recuerdo   dos aspectos  de  tal   estructura  analizada:   una  polarización  de  las   zonas que  se  ha  acentuado  con  el   tiempo, y la expansión  constante de  las fronteras   exteriores  del   sistema.   Lo   que   ha   estado  sucediendo  me parece bastante sencillo. El incremento del alcance geográfico de las operaciones condujo  a  un aumento  en  las   poblaciones dentro  de  la economía-mundo. Se  las incorporó con el  fin de crear segmentos de bajo costo, generadores -pero no retenedores- de  plusvalor, de  las cadenas  de  mercancía  mundiales.   Dado  que  dichos  segmentos  crecieron de  manera absoluta.   Su  desarrollo  debía  significar que había un crecimiento paralelo de otros segmentos de  estas cadenas de mercancía.   Y  si   los primeros  segmentos  retenían  poca  plusvalía, en  consecuencia  los   demás   retenían  más.   Si   las   zonas  centrales  no  hubieran aumentado  su  tamaño (y por ende su  geografía) al   mismo  tiempo que  las  zonas  periféricas,   el sistema  no habría  sido  capitalista”.

“El   hecho  de  que  en   1950  muchos   más  lugares  geográficos   parecieran  haberse ‘desarrollado’ en comparación con  1750 no  es debido  a que  una  o  dos  decenas  de  estados hubieran  ‘desarrollado’  su economía ‘nacional’  Una  o  dos  decenas  llegaron  a  abarcar  los   frutos   principales   de   la   expansión   y   el   desarrollo   de   la   economía-mundo  capitalista en  su  conjunto.   Los estados de la OCDE no ‘alcanzaron’   su   ‘desarrollo   nacional’,   se   les   ‘impuso’.   Lo   que   se desarrolló  fue  la  economía-mundo  capitalista;   fue   como  si   hubiera una  mancha creciente de tinta de plusvalor acumulado que se  extendiera a  las  partes  cercanas del  secante.   Que  esto  se  registrara  en  las cuentas  nacionales  de  un  país en  vez  de  otro  no  necesaria  o  principalmente  se  debe  a  las   políticas de dicho  país”.

“La  situación de verdad  ha   cambiado en  la actualidad.   La  geografía  de  todo  el sistema ya  no  puede  expandirse,   por lo  tanto  el  alcance   geográfico   del   centro   tampoco   puede   extenderse.   Un   cambio notable  en  el   cual  las   áreas  geográficas  se  asemejen  a  las  zonas  centrales  requerirá  más que nunca un juego  donde  nadie  gane.   Si  entra una  nueva  zona,   una  zona  antigua  debe  salir.   Esto  siempre  fue   cierto  en  parte,   pero  sólo  en  parte,   debido  a  la  expansión  general  del sistema. Ahora es  completamente cierto.   Si  en  los  próximos   años China,   la  India o  Brasil de verdad  se  ‘nivelaran’,   un  gran  segmento del   resto de  la  población  de  este  sistema-mundo  tendría  que  decaer como lugar  de  acumulación  de  capital.   Esto  se  cumplirá  sin  importar si China,   la India o  Brasil  ‘se  nivela’   mediante la  desvinculación, la orientación  a  las  exportaciones o cualquier otro  método;  se  cumplirá  siempre  y cuando  los  estados,   a  manera  individual, busquen maneras de desarrollarse. Nivelarse implica  competencia y ésta  significa  que  el   desarrollo  de  un   país en  última  instancia será  a expensas  de  otro”/46

Y concluye tajante: “El desarrollo  nacional  es  hoy por hoy una ilusión,   sin  importar qué  método se  defienda y utilice”/47

En cuanto a la última pregunta que nos hacíamos, qué explicación darle a aquellos países que han operado saltos, a veces espectaculares, algunos incluso en lapsos muy breves de tiempo  en lo que ha dado en llamarse por antonomasia desarrollo, debemos decir que los mismos se han debido sobre todo a factores geopolíticos: ese es el caso de Japón, Corea del Sur y Taiwán.

En el caso de Japón, aunque hasta la segunda guerra mundial ostentaba un elevado nivel de desarrollo, no es menos cierto también que “¿A qué ritmo se habría recuperado la economía japonesa, si los Estados Unidos no se hubiesen encontrado reconstruyendo Japón como base industrial para la guerra de Corea y luego otra vez durante la guerra de Vietnam después de 1965? Los norteamericanos financiaron la duplicación de la producción industrial japonesa entre 1949 y 1953, y no es ninguna casualidad que 1966-1970 fuese para Japón el periodo de máximo crecimiento: no menos de un 14,6 por ciento anual”/48 ; y en el caso de los otros dos países alcanzaron tan altos niveles de desarrollo sólo en medio de feroces dictaduras militares, violaciones flagrantes de los derechos humanos, libertades civiles y un cercenamiento brutal de los derechos de los trabajadores, y todo ello sobre la base de hacer frente al pujante ejemplo que emanaba de la Revolución china y de la indómita Corea del Norte.

Esas han sido las verdaderas causas por las que estos países han logrado ingresar en el primer mundo y han sido, como se ha podido ver, tan excepcionales que tan insólito hecho no ha podido reeditarse por ningún otro país ni en la misma Asia ni en América latina o África.

 Con respecto a la ilusión que se han montado todos aquellos países que abandonaron el llamado sistema socialista /49, en cuanto a que, suplantando la planificación por los mecanismos de mercado alcanzarían más elevados niveles de desarrollo hay que decir que han extraído “falsas conclusiones, por cuanto que el mercado en líneas generales no resultará un instrumento de bienestar económico más eficaz para estos estados de lo que ha sido la planificación, puesto que las principales dificultades económicas de estos estados provenían ( y aún provienen) no de sus mecanismo económicos internos, sino de su posición estructural en la economía capitalista mundial”/50

Lo mismo puede decirse para los países del Tercer Mundo, donde también se extrajeron “falsas conclusiones” del impacto que tendría la desaparición del socialismo sobre sus expectativas y esperanzas de desarrollo ya que, “muchos interpretaban el colapso del leninismo como un debilitamiento decisivo de estos países en su lucha contra el dominio económico del norte, cuando en realidad la retórica soviética de los pasados cuarenta cinco años [Wallerstein escribe esto en 1991]sólo había contribuido de manera menor en la lucha de los países del Tercer Mundo. La debilidad de su posición actual se debe principalmente al funcionamiento continuado de la economía capitalista mundial, de manera secundaria a la ineficacia de sus estrategias de ‘desarrollo nacional’ y, sólo de manera terciaria, a la presente incapacidad (y a la mala disposición) de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas para apoyarlos” /51

En cuanto a la pretendida aspiración de las regiones pobres del planeta de conseguir el nivel de desarrollo alcanzado por el grupo de países que integran el centro de la economía-mundo capitalista, algo extensivo también a aquellas fuerzas progresistas y revolucionarias del mundo asimismo empeñadas en obtener para los sectores pobres y excluidos del planeta el mismo nivel de consumo de las clases medias occidentales hay que decir que, además de quimérica “la ‘apropiación periférica de la modernidad’ es un anzuelo envenenado, es la ilusión de reproducir los supuestos logros culturales de la civilización burguesa de manera independiente o enfrentando a Occidente, cuando el esclavo imita al amo o pretende regenerar a su comunidad adoptando-adaptando sus fundamentos ideológicos lo que consigue es bloquear la creatividad revolucionaria de su base social (así lo demuestra la experiencia histórica del siglo XX, desde los avatares burocráticos de la historia soviética hasta llegar al realismo burgués de los dirigentes chinos, pasando por los diversos nacionalismos más o menos ‘socialistas’ o capitalistas del Tercer Mundo), cree haber encontrado el hilo de Ariadna que le permitirá salir del laberinto, se aferra al mismo y marcha triunfalmente hacia la salida... en realidad se ha aferrado a la cola del diablo quien astutamente lo deriva hacia pasadizos aún más siniestros”/52

8. La existencia de tres ideologías: conservadurismo, liberalismo y socialismo, opuestas, contrarias e irreconciliables entre sí.

Las ideologías son un fenómeno del mundo moderno, surgieron en el siglo XIX cuando a raíz de la Revolución francesa  “…dos principios nuevos: la normalidad del cambio político y la soberanía del pueblo…arraigaron en la conciencia popular  en forma tan rápida y profunda  que ni el Thermidor  ni Waterloo pudieron reemplazarlos…pero estos dos principios, en sí y por sí, eran muy revolucionarios en sus implicaciones para el sistema mundial. Lejos de asegurar la legitimidad de la economía-mundo capitalista amenazaban con deslegitimarla  a largo plazo. Fue con el objeto de contener esas ideas subsumiéndolas en un todo mayor, por lo que los marcos del sistema mundial sintieron la necesidad urgente de elaborar e imponer una Geocultura mayor. La elaboración de esa Geocultura mayor adoptó la forma de un debate sobre ideologías…la trinidad de las ideologías que se desarrollaron en el siglo XIX –conservadurismo, liberalismo y socialismo- eran en realidad respuestas a una sola pregunta: en vista de la amplia aceptación de los dos conceptos de la normalidad del cambio y la soberanía popular, ¿cuál sería el programa político con más probabilidades de asegurar la buena sociedad?”/53

Posiblemente no haya existido un mito sobre el mundo moderno que haya echado tanto mantra sobre los objetivos, verdaderas intenciones y resultados en el accionar de la economía-mundo capitalista como aquel que dice que existen tres ideologías: conservadurismo, liberalismo y socialismo, antagónicas y antitéticas, contradictorias e incompatibles entre sí. En realidad ha existido una sola ideología, la liberal/54, ya que “con el tiempo, los programas tanto conservadores como socialistas, actuando por separado pero en formas complementarias, han sido los responsables de la aplicación del programa liberal, pero mucho más que los propios Liberales con L mayúscula. Es por eso por lo que al tiempo que la ideología liberal triunfaba los partidos liberales tendían a desaparecer”/55

¿Cómo se ha dado este proceso?

Pues a través de un proceso donde los conservadores se hicieron liberales (el llamado conservadurismo liberal) y los socialistas y radicales se hicieron liberales (el llamado liberalismo socialista). “Las alianzas entre conservadores y socialistas, más improbables, fueron originalmente simples tácticas pasajeras. Pero cabe preguntarse si no se podría pensar en los diversos ‘totalitarismos’ del siglo XX como una forma más perdurable de esta alianza, en el sentido de que instituyeron una forma de tradicionalismo que era a un tiempo populista y social. Si así fuese, estos totalitarismos serían una forma más en la que el liberalismo siguió ocupando el centro del escenario, como la antítesis de un drama maniqueo. Detrás de esta fachada de inmensa oposición al liberalismo se encuentra un componente central de las demandas de todos estos regímenes, la misma fe en el progreso por medio de la productividad que ha sido el evangelio de los liberales. De esta manera podemos llegar a la conclusión de que incuso el conservadurismo socialista (o el socialismo conservador) fue, en cierto modo, una variante del liberalismo…su forma diabólica. En cuyo caso, ¿no sería correcto llegar a la conclusión de que desde 1789 ha habido sólo una verdadera ideología –el liberalismo- que ha exhibido sus colores en tres versiones principales?” /56

No existe duda alguna que para los conservadores, pese a su retracción, era ganancioso aplicar el programa liberal, ya que una de las tendencias seculares que se desarrollaron paralelamente en el decursar del sistema-mundo moderno ha sido la del avance indetenible del proceso de democratización, por eso antes de permitir que las fuerzas antisistémicas transformaran el sistema en un mundo más igualitario y justo, era inteligente consentir una serie de reformas al mismo, aunque con “la máxima cautela, sólo cuando el clamor en su favor fuera  abrumador, y aún entonces emprenderlas con un mínimo de alteración”, lo cual era en síntesis la aplicación de los postulados liberales que se pueden sintetizar  como “ni muy rápido ni muy despacio, sino el cambio a la velocidad precisa…sin mucha claridad en el programa sino haciendo más bien su énfasis en el proceso” /57, pero que los socialistas (o radicales) que si estaban interesados en el cambio auténtico y en el desmantelamiento lo más rápido posible de las estructuras desigualitarias del mundo moderno llevaran a efecto el programa liberal era más inconcebible y desde luego inimaginable, pero han sido quizás los que mejor y con más vehemencia han aplicado la hoja de ruta liberal, en efecto así fue en el periodo comprendido entre 1945 y 1989 cuando en sus diferentes variantes ocuparon el poder prácticamente en casi todos los estados del sistema-mundo capitalista.

Son muchos los ejemplos, pero solo ilustraremos con algunos muy significativos que ha existido una sola ideología: el liberalismo.

1. El periodo comprendido entre el final de la segunda guerra mundial y la caída del Muro de Berlín en 1989, aunque hubo muchas guerras calientes y millones de muertos, se conoce como el periodo de la guerra fría. Esa etapa de la historia de la humanidad fue “vendida” a la opinión pública como el enfrentamiento entre la Unión Soviética que defendía a los pobres y marginados del capitalismo y EE. UU. que representaba a los ricos y explotadores. ¿Qué dijo en 2014 uno de los portavoces de los dueños del sistema-mundo moderno, el Secretario de Estado norteamericano John Kerry, precisamente de la guerra fría en tono añorante, comentando el atascadero geopolítico en que se había convertido la situación en Ucrania?  “Tal vez no era muy evidente para los grandes dirigentes de la época, pero durante la guerra fría todo era más fácil que hoy, digamos que era más simple” /58

¿Qué quiso decir Kerry? Que contrariamente a lo que se suponía, de que la Unión Soviética representaba a las fuerzas de izquierda en el mundo, después de la segunda guerra mundial ésta se coligó con EE. UU. acordando entre ambos respetar el status quo salido de ella, algo que quedó rubricado en los Acuerdos de Yalta, mediante el cual la Unión Soviética controlaba aproximadamente un tercio del mundo y EE. UU. el resto. Los dueños de la economía-mundo capitalista quedaron por fin a salvo de una tercera parte de las clases peligrosas del mundo, precisamente de aquellas que habían demostrado ser las más radicales, militantes e insurgentes, y el resto del planeta con una combinación de palo y zanahoria quedó sometido por la potencia hegemónica del sistema. Razón tenía Wallerstein cuando en 1991 afirmaba que “¡La guerra fría era la pax americana! La guerra fría ha terminado; por consiguiente, la pax americana ha tocado ya a su fin” /59

2. El otro ejemplo tiene que ver con unas recientes declaraciones del Sr. Marino Murillo integrante del selecto grupo que conforma el Buró Político del Partido Comunista de Cuba al frente de la implementación de la reforma económica cubana con una clara advertencia a todos los cubanos de lo que significará la “actualización del modelo socialista”, nombre que se le ha dado a la actual  fase de reestructuración de la economía en la Isla.

“Si la productividad del trabajo no crece, no se puede pagar [más]salario. Si no hay respaldo productivo no se puede pagar [más], si se reparte salario sin respaldo productivo prepárense para la subida de los precios. Si no se crea la riqueza no se puede pagar más.

(…) Las empresas tienen la costumbre de que cuando están con pérdidas, se viran al estado para que le dé el dinero, se acabó, solo se da en casos muy excepcionales.

Las empresas con pérdidas a veces se unen y si son dos con deudas, donde quiere que vayan tendrán sus deudas. Hay que producir con eficiencia, no hay otro modo de proteger la economía” /60

Si no se dijera que estas palabras fueron dichas por alguien que es miembro del Buró Político de un partido comunista, ¿cabría alguna duda que salieron de la boca de un competente y entendido capitalista que procura la máxima rentabilidad y eficiencia para su empresa y sabe cómo conseguirla?, ¿cuántas veces a lo largo de 500 años de existencia del sistema-mundo capitalista los trabajadores que han recibido un salario por el pago de una parte de su trabajo, han escuchado de la boca de su capitalista, razonamientos análogos a los que en la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, el ejecutor de la reforma económica cubana ha lanzado como mensaje a toda la clase obrera y trabajadora de la mayor de las Antillas?

Con esto no queremos demeritar el extraordinario papel de la Revolución cubana en la historia reciente y su gran contribución al acervo de lucha de los movimientos antisistémicos, pero lo dicho demuestra que  “Una vez que estos movimientos se han hecho con el poder político en las estructuras estatales, su comportamiento ha dejado más que desear, dado que las presiones sobre ellos para que cambien sus tendencias antisistémicas, tanto desde fuera como desde dentro de los movimientos, se han incrementado de forma geométrica” /61

Y para no abandonar Cuba, ¿por qué en el actual proceso de reincorporación de la isla a la economía-mundo capitalista, de la que fue parcialmente proscrita durante medio siglo, ha sido desechado para conducir dicho proceso unos elementos tan conocidos para el capital como la llamada disidencia, cuya incondicionalidad a los poderes económicos mundiales le ha valido dos Premio Sájarov, alguna de cuyas figuras (como las Damas de Blanco) tanto esmero y laboriosidad ha llevado su creación mediática?

¿Por qué unos radicales socialistas integrantes todos de un histórico partido comunista, ex guerrilleros de Sierra Maestra muchos de ellos (como Raúl Castro, Leopoldo Cintra, Ramiro Valdés y Marino Murillo) han sido preferidos por el gran capital como los interlocutores y ejecutores de la reinserción de Cuba al capitalismo mundial, en detrimento de leales conservadores al estilo Manuel Cuesta Morúa, Martha Beatriz Roque o Elizardo Sánchez Santa Cruz de reconocida probidad y sobre todo con un curriculum vitae de mayor credulidad para los dueños del mundo moderno?

Todo ello se debe a lo que hemos venido planteando, los conservadores y los socialistas (más que los propios Liberales) han sido los más sobresalientes en llevar a efecto el programa liberal de la burguesía mundial, y allí donde el conservadurismo liberal no ha estado mejor posicionado, ni ha sido el más indicado para llevar a punto el programa liberal, ha sido esa especie de liberalismo socialista los preferidos (la eminencia gris) de los grandes acumuladores de capital, para asegurar el orden y la tranquilidad que tan magna tarea sistémica exige.

Los socialistas liberales cubanos han demostrado  tal nivel de confianza para los dueños de la economía-mundo capitalista que la base aérea de San Antonio de los Baños, sede del insignia regimiento de cazas la Guardia Playa Girón, será gestionada por los operadores de esa economía-mundo en aras de la necesidad de atender centenares de vuelos adicionales que la demanda de millones nuevos turistas plantea ante una infraestructura actual insuficiente /62

3. El otro ejemplo es el accionar del Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR) hoy en día; un contundente caso que revela lo que hoy significa la que supuestamente es la más importante organización llamada a transformar el capitalismo en los antiguos países socialistas: “Anatoli Baranov, que trabajó para el PCFR, es el autor de una buena definición de este partido: ‘El Partido Comunista no es un partido comunista, es el monopolio de una licencia para proporcionar servicios de oposición a la población’. Si un grupo de ciudadanos quiere organizar una protesta contra el aumento del precio de los billetes de autobús, pongamos por caso, no recibirá autorización salvo que vaya al PCFR y lo haga a través de él [éste si recibirá autorización]. Pero el PCFR controlará la protesta” /63

Notas

1. Wallerstein, Immanuel. La decadencia del imperio. EE.UU. en un mundo caótico. Editorial Txalaparta. Tafalla. España. 2005. Página 255.

2. Wallerstein, Immanuel. La burguesía concepto y realidad. Capítulo XXI del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Editorial Akal.2004. Página 310. Negritas de Wallerstein.

3. Marx no estaba en desacuerdo con tal periodización; en el Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política solo introdujo a la misma el modo de producción asiático, una forma de esclavismo, pero colectivo, a diferencia del que floreció, por ejemplo, en Europa. “A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués”.

4. Marx, C.  Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política.   https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/criteconpol.htm

5. Ibídem

6. Lenin, V.I. Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo.

7. En 1986 el camarada Fidel Castro, una de las figuras más lúcidas de la segunda mitad del siglo XX, aún estaba convencido de ella: “hoy, como ayer, como mañana y como siempre, nada podrá detener la marcha de la historia, y ninguna fuerza en el mundo será capaz de encadenar indefinidamente la dignidad y la libertad humanas”. Castro, F. Discurso en la VIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados. Harare. Zimbabwe. 2 septiembre 1986. Negritas nuestras.

8. Wallerstein, Immanuel.El análisis de los sistemas-mundo. Capítulo VIII del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Editorial Akal.2004. Página 143. Negritas de Wallerstein.

9. Wallerstein, Immanuel. ¿La difícil transición, o el infierno en la tierra? Capítulo 2 de Utopística o las opciones históricas del siglo XXI. Versión revisada de las conferencias Sir Douglas Robb impartidas en la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, los días 16, 22 y 23 de octubre de 1997.

10. Ibídem.

11. Ibídem.

12.Wallerstein, I. El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Tomo I. Editorial siglo XXI. 2ª Edición. Madrid 2010. Pág. 94.

13. Aguirre Rojas, Carlos Antonio. Immanuel Wallerstein: Crítica del sistema mundo capitalista (Estudio y entrevista a Immanuel Wallerstein. Editorial Era, 2004. Negritas resaltadas tomadas del original. El autor desea agradecer la cordialidad y sobre todo la confianza que depositó en mí el compañero Aguirre Rojas al facilitarme dicha obra, cuando aún era un niño adolescente en el estudio de la perspectiva de sistemas-mundo y la obra toda del querido compañero Immanuel Wallerstein.

14. Wallerstein, Immanuel. El capitalismo histórico. Editorial Siglo XXI. España 2012. 2ª Edición. Página 59.

15. Ibídem. Página 72.

16. Wallerstein, Immanuel. Geopolítica y Geocultura. Ensayos sobre el moderno sistema mundial. Editorial Kairós. 2007. Página 10.

17. En 1991 precisamente Wallerstein junto a Terence K. Hopkins y Giovanni Arrighi titularon una ponencia con éste título 1989, la continuación de 1968 elaborada para el XI Coloquio Internacional sobre Economía-Mundo, Stamberg, 28 al 30 de junio 1991 y publicado en Review, Vol XV Nº 2. Primavera de 1992, una revista del Fernand Braudel Center.

18. Tortosa, José María. Sociología del sistema mundial. Editorial Tecnos. Madrid. 1992. Pág. 68. El autor desea dejar constancia del agradecimiento al profesor José María Tortosa por habernos enviado el libro de regalo y estimularnos al encuentro del otro gran seguidor de la perspectiva de sistemas-mundo, el también estimado y querido profesor Carlos Antonio Aguirre Rojas en nuestro afán de estudiar la obra de Immanuel Wallerstein.

19. Wallerstein, Immanuel. ¿El fracaso de los sueños, o el paraíso perdido? Capítulo 1 de Utopística o las opciones históricas del siglo XXI Versión revisada de las conferencias Sir Douglas Robb impartidas en la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, los días 16, 22 y 23 de octubre de 1997. Negritas resaltadas por el autor.

20. Jappe, Anselm. El absurdo mercado de los hombres sin cualidades. Editorial Pepitas  de Calabaza. Logroño. España. 2009. Página 38.

21. Wallerstein, Immanuel. El capitalismo histórico. Editorial Siglo XXI. España 2012. 2ª Edición. Página 88-89.

22. Wallerstein, Immanuel. Modernización: requiescat in pace. Capítulo VI del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal. 2012. Página 117. Subrayados de Wallerstein.

23. Wallerstein, Immanuel.¿ESTADOS? ¿SOBERANÍA? Los dilemas de los capitalistas en una época de transición. Discurso principal pronunciado en la Conferencia “State and Sovereignty in the World Economy”, Universidad de California en Irvine, 21-23 de febrero de 1997. El mismo forma parte del Capítulo 4 del libro Conocer el mundo, saber el mundo: el fin de lo aprendido. Una ciencia social para el siglo XXI. Editorial Siglo XXI. Primera edición en español 2001 (primera en inglés 1999). Páginas 67-87.

24. Wallerstein, Immanuel. La decadencia del imperio. EE.UU. en un mundo caótico. Editorial Txalaparta. Tafalla. España. 2005. Página 198.

25. Wallerstein, Immanuel. ¿ESTADOS? ¿SOBERANÍA? Los dilemas de los capitalistas en una época de transición.

26. Wallerstein, Immanuel. La burguesía: concepto y realidad. Capítulo XXI del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página. 313.

27. Wallerstein, Immanuel. ¿ESTADOS? ¿SOBERANÍA? Los dilemas de los capitalistas en una época de transición.

28. Wallerstein, Immanuel. Las tres hegemonías sucesivas en la historia de la economía-mundo capitalista. Capítulo XVI del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página 246.

29. Wallerstein, Immanuel. África en un mundo capitalista. Capítulo IV del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página. 73.

30. Wallerstein, I. El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Tomo I. Editorial siglo XXI. 2ª Edición. Madrid 2010. Página. 179.

31. Wallerstein, Immanuel. El análisis de los sistemas-mundo. Capítulo VIII del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página 145.

32. Ibídem. Página 146.

33. Wallerstein, I. El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Tomo I. Editorial siglo XXI. 2ª Edición. Madrid 2010. Página. 180.

34. Wallerstein, Immanuel. Las tensiones ideológicas del capitalismo: universalismo frente a racismo y sexismo. Capítulo XXII del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página 323.

35. Ibídem. Página 322-323.

36. Ibídem. Página 323.

37. Ibídem. Página 321.

38. Wallerstein, Immanuel. La cultura como campo de la batalla ideológica del sistema-mundo moderno. Capítulo XVII del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página  256.

39. Wallerstein, Immanuel. Las insuperables contradicciones del liberalismo: los derechos humanos y los derechos de los pueblos en la geocultura del sistema mundial moderno. Capítulo VIII del libro Después del liberalismo. Editorial Siglo XXI. México. 2011. Página 155.

40. Wallerstein, Immanuel. Las tensiones ideológicas del capitalismo: universalismo frente a racismo y sexismo. Página 323.

41. Wallerstein, Immanuel. El legado de Myrdal: racismo y subdesarrollo como dilemas. Capítulo 6 del libro Impensar las ciencias sociales. Límites de los paradigmas decimonónicos. Editorial Siglo XXI. Segunda Edición en español 1999.

42. Wallerstein, Immanuel. Las unidades domésticas como instituciones de la economía-mundo. Capítulo XV del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página 235-236.

43. Wallerstein, Immanuel. Las tensiones ideológicas del capitalismo: universalismo frente a racismo y sexismo. Capítulo XXII del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Página 323.

44. Resulta interesante la relación entre la unidad doméstica semiproletaria y aquellas regiones de la economía-mundo capitalista  con un mayor potencial revolucionario, así como el nivel de proletarización alcanzado en la unidad doméstica y la potencialidad revolucionaria del trabajador asalariado, pero se sale de los marcos del presente ensayo. Para una profundización mayor sobre el mismo recomendamos: en el primer caso, la Parte II. La capacidad de reemplazo de la fuerza de trabajo del magistral ensayo de Win Dierckxsens Población Fuerza de Trabajo y Rebelión en el siglo XXI. (Disponible en https://archive.org/stream/poblacionfuerzad00dier#page/84/mode/2up, a los interesados podemos facilitarles en formato Word el texto íntegro; y en el segundo caso el ensayo de Wallerstein Fanon y la clase revolucionaria. Capítulo 2 del libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Páginas 31-48.

45. Wallerstein, Immanuel. ¿Desarrollo de la sociedad o desarrollo del sistema-mundo? Capítulo 5 del libro Impensar las ciencias sociales. Límites de los paradigmas decimonónicos. Editorial Siglo XXI. Segunda Edición. 1999.

46. Wallerstein, Immanuel. Desarrollo: ¿Cinosura o ilusión? Capítulo 7 del libro Impensar las ciencias sociales. Límites de los paradigmas decimonónicos. Editorial Siglo XXI. Segunda Edición. 1999.

47. Ibídem

48. Hobsbawm, Eric. Historia del siglo XX. Editorial Crítica. Barcelona. 2009. p. 278. También Jorge Beinstein hace un gran aporte al esclarecimiento de la madeja que tanta confusión ha traído  con el ascenso mostrado por algunos países de Asia oriental y Extremo Oriente en las últimas décadas: “Desde los años 1970 se sucedieron las ilusiones referidas a las emergencias capitalistas no occidentales, desde el milagro japonés, pasando por los tigres y dragones de Asia (Corea del Sur, Taiwán, etc.) hasta llegar a China. En todos esos casos era evidente que las expansiones industriales-exportadoras que lideraban los desarrollos ‘milagrosos’ se apoyaban en las necesidades de los mercados occidentales o de mercados periféricos fuertemente dependientes de esas demandas por consiguiente el deterioro de dichos mercados golpea a los capitalismos no-occidentales”; y hoy en día “potencias periféricas como Rusia y China no están en condiciones de reordenar, en el sentido burgués del término, el desorden causado por la decadencia occidental desarrollando nuevos espacios capitalistas jerarquizados en remplazo de los viejos espacios agonizantes, no son fuerzas negentrópicas del sistema sino zonas capitalistas resistentes sumergidas también ellas en la decadencia global. Intentan frenar los manotazos que contra sus intereses lanza el imperio pero al resistir, contragolpear o avanzar sobre los flancos débiles del adversario contribuyen al ‘desorden’ general, bloquean las tentativas de recomposición del dominio occidental del mundo y de ese modo agravan la degeneración global capitalismo”.  Beinstein, Jorge. Del fin del comienzo al comienzo del fin. Capitalismo, violencia y decadencia sistémica. Disponible en http://beinstein.lahaine.org/b2-img/Beinstein_violencia.pdf

49. Extensivo también a los que dicen no haberlo abandonado, pero que, sin embargo, han abrazado también en mayor o menor medida más o menos disimuladamente los principios de oferta y demanda en su economía, como Vietnam y Cuba, por ejemplo.

50. Wallerstein, Immanuel. Geopolítica y Geocultura. Ensayos sobre el moderno sistema mundial. Editorial Kairós. Barcelona. Página 10.

51. Ibídem Pág. 10.

52. Beinstein, Jorge. Del fin del comienzo al comienzo del fin. Capitalismo, violencia y decadencia sistémica. Negritas del texto original. Disponible en http://beinstein.lahaine.org/b2-img/Beinstein_violencia.pdf

53. Wallerstein, Immanuel. Las insuperables contradicciones del liberalismo: los derechos humanos y los derechos de los pueblos en la geocultura del sistema mundial moderno. Capítulo 8 del libro Después del liberalismo. Editorial Siglo XXI. México. 2011. Página 149-150.

54. En su libro Capitalismo histórico y movimientos antisistémicos. Un análisis de sistemas-mundo. Página 396 Wallerstein da esta definición breve de qué es el liberalismo: “una ideología y movimiento de reformismo racional centrista, cuyo momento histórico de gloria quedó atrás”. Y en el acostumbrado comentario bimensual 329 del 20 de mayo de 2012 hace extensivo dicho análisis del liberalismo como la “vía media, el ‘centro vital’” al conjunto de los sistemas parlamentarios occidentales cuando dice: “En los sistemas parlamentarios occidentales, las elecciones siempre tienen que ver con el centro. La situación estándar es aquélla en que hay dos partidos dominantes –uno situado un poco hacia la derecha del centro y otro un poco hacia la izquierda del centro. Hay diferencias entre las políticas que estos partidos emprenden cuando están en el cargo, pero hay enormes similitudes. La elección nunca refleja una división política profunda. Más bien se trata de recentrar el centro –que debe considerarse el punto de apalancamiento en el subibaja entre partidos.

Es más rara la situación donde se repudia el centro, y por tanto hay un repudio de los dos partidos principales que giran en torno al centro. Un resultado así arroja la política nacional a trastornos importantes, y también tiene un impacto considerable fuera del país”

https://www.binghamton.edu/fbc/commentaries/archive-2012/329en.htm

55. Wallerstein, Immanuel. Las insuperables contradicciones del liberalismo: los derechos humanos y los derechos de los pueblos en la Geocultura del sistema mundial moderno. Capítulo 8 del libro Después del liberalismo. Editorial Siglo XXI. México. 2011. Página 152.

56. Wallerstein, Immanuel. El Moderno sistema mundial. El triunfo del liberalismo centrista, 1789-1914. Tomo IV. Editorial Siglo XXI. Primera edición. México. 2014. Página 43.

57. Wallerstein, Immanuel. Las insuperables contradicciones del liberalismo: los derechos humanos y los derechos de los pueblos en la Geocultura del sistema mundial moderno. Capítulo 8 del libro Después del liberalismo. Editorial Siglo XXI. México. 2011. Página 150-151.

58. Todo era más simple en la guerra fría: John Kerry. La Jornada, México, 23 abril 2014. Disponible en http://www.jornada.unam.mx/2014/04/23/mundo/023n3mun

59. Wallerstein, Immanuel. Geopolítica y Geocultura. Ensayos sobre el moderno sistema mundial. Editorial Kairós. Barcelona. Pág. 11. En su trabajo conjunto con Georgi Derluguian De Iván el Terrible a Vladimir Putin: Rusia en la perspectiva del sistema-mundo Wallerstein dice esto: “Desde el punto de vista geopolítico, después de 1945, la URSS pasó a ser esencialmente corresponsable –junto con EE. UU. – de la pacificación duradera de la Europa ya dividida, así como de Asia hasta cierto punto. Además, al inspirar y ayudar a fortalecer a una serie de Estados en desarrollo que prosperaron bajo el auspicio de la superpotencia en la era de la Guerra Fría, la URSS contribuyó de manera significativa a la contención de disrupciones violentas en la periferia, que hoy resurgieron bajo la forma de movimientos fundamentalistas, señores de la guerra y mafias transnacionales. De ahí que la Guerra Fría haya representado una era de paz y prosperidad para una parte creciente de la humanidad”. Revista Nueva Sociedad Nº 253. Septiembre-octubre 2014. http://www.rebelion.org/docs/191056.pdf

60. Marino Murillo: Creció la economía cubana 4,7 % en el Primer Semestre.

Sitio web Cubadebate 15 de julio 2015. Disponible en http://www.cubadebate.cu/noticias/2015/07/15/marino-murillo-crecio-la-economia-cubana-47-por-ciento-en-el-primer-semestre/#.V9LorTVDO1t

61. Wallerstein, Immanuel. El capitalismo histórico. Editorial Siglo XXI. España 2012. 2ª Edición. Página 89.

62. Anuncian concesión del Aeropuerto José Martí de La Habana. Diario cubano Granma 3 de agosto de 2016. Disponible en

http://www.granma.cu/cuba/2016-08-03/anuncian-concesion-del-aeropuerto-

jose-marti-de-la-habana-03-08-2016-15-08-41. Luis Toledo Sande denunciaba como los paletos y catetos dirigentes comunistas cubanos, llevaban en sus coches de “adorno” la bandera estadounidense; es decir no sólo la ostentan particulares en sus motos, vehículos de motor, indumentaria, etc., sino “también la llevan algunos vehículos del sector estatal, incluso de organismos centrales”. http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/09/21/se-trata-

de-simbolos/#.V-Pr_jVDO1s, y todo el mundo lo sabe la cuestión no es solo de símbolos. ¿Olvidaron los cuadros revolucionarios cubanos aquello que decía Pedro Albizu Campos sobre esa misma bandera: “Bandera de los Estados Unidos, yo no te saludo porque aunque sea cierto que tú eres el símbolo de una patria libre y soberana, en mi país representas la piratería y el pillaje”?

63. La sociedad rusa se encuentra en un estado de “tolerancia depresiva”. Entrevista Borís Kagarlitsky realizada por Ángel Ferrero. Revista Sin Permiso 9 abril 2016 Disponible en http://www.sinpermiso.info/textos/la-sociedad-rusa-

se-encuentra-en-un-estado-de-tolerancia-depresiva-entrevista