INDISCIPLINA PARTIDARIA, la columna de Hoenir Sarthou
Semanario VOCES - Montevideo, URUGUAY 27/10/16
De la larga vida de Jorge Batlle, me interesa destacar un momento muy preciso, tal vez porque en toda vida humana hay al menos un momento que define quienes somos. Pero antes de hablar de ese momento quiero contarles algunas cosas.
Anoche, cuando recién enterados del fallecimiento acordé con Alfredo García que me ocuparía del tema, sentía que tenía mucho para decir. ¡Hay en el país tantos recuerdos buenos y malos ligados al apellido Batlle y en particular a Jorge Batlle!
Pero hoy, martes de noche, no estoy tan seguro. A lo largo del día, oyendo los discursos y las declaraciones de sus amigos, de sus partidarios y de sus adversarios, sentí que los temas se me angostaban. Porque se habló mucho y muy acertadamente sobre él. Se recordaron sus ideas liberales, en política y en economía, su convicción republicana, su enorme vocación política, su inteligencia, cultura, capacidad de trabajo y curiosidad insaciable, su optimismo irreductible, las inagotables anécdotas y el sentido del humor, a veces irónico y hasta impertinente, que le sobraba. Tabaré Vázquez, por ejemplo, dijo algo que comparto: que era una de las personas más inteligentes que había conocido. Y Luis Antonio Hierro, en el cementerio, recordó la firmeza republicana con que, siendo presidente, enfrentó la que probablemente haya sido la mayor crisis económica en la historia del país.
Quizá no se habló tanto (los entierros tienden a ser adustos) de la personalidad lúdica de Batlle, de esa forma casi juguetona de ver y de vivir la vida, de ese divertirse y reírse a mandíbula batiente ante cosas que otros encaran con ceño fruncido y gesto admonitorio.
Hace cuatro años, lo entrevistamos por última vez con Alfredo para Voces, con Rodrigo López como fotógrafo. Los ex presidentes, supongo que aquí y en la China, suelen ser individuos un poco amargos. No se acostumbran del todo “al dolor de ya no ser”. El retrogusto del poder les queda en los labios y quema. No parecía el caso de Jorge Batlle. En algún momento de esa última entrevista, salió el tema de su presidencia y de lo mal que le había ido. “Noooo”, nos dijo, muerto de risa, “A mí me faltó tiempo. Si hubiera tenido un año más, me reeligen”. La frase, que lo pinta de cuerpo entero, parece disparatada. Pero basta pensar en la evolución de la economía al inicio de la siguiente presidencia (la primera de Tabaré Vázquez) para percibir que no era tan loco lo que decía.
Debo de haber hablado con él cuatro o cinco veces en mi vida. Dos de ellas entrevistándolo periodísticamente. De cada una de esas entrevistas salí con la cabeza hecha un bombo, como si me hubiera tirado por una montaña rusa empinadísima. En 1986, Jorge Lauro y yo lo entrevistamos por primera vez, con Roberto Estévez como fotógrafo. Entre muchas otras cosas, nos dijo: “El comunismo ya fue”, y agregó provocador, a las risas: “Sólo van a quedar comunistas en Albania y en Uruguay”. La Unión Soviética se disolvió en 1989, pero tres años antes él ya la daba por liquidada. Por supuesto, no le creímos.
Nos explicó que el fracaso de la producción de trigo condenaba a la Unión Soviética. Tampoco le creímos. Ese día, además de recitarnos fielmente la introducción de la “Historia universal de la infamia”, de Borges, nos vaticinó muchas otras cosas sorprendentes. Salimos del Palacio Legislativo (Batlle era senador) creyendo haber hablado con un loco. Pero, en el correr de los siguientes cinco años, todo lo que nos dijo se cumplió meticulosamente, empezando por la caída del “socialismo real”.
Siempre me han pasado cosas ambivalentes con Jorge Batlle. Como todos los militantes de izquierda de mi generación, nací considerándolo un enemigo. Era el infidente, el Partido Colorado, socio electoral de Pacheco Areco; para nosotros, era la voz política de la oligarquía, de la burguesía y del imperialismo. Al mismo tiempo, la historia de mi familia se entrelazaba de formas extrañas (el Uruguay es una aldea) con la su familia y con la de él mismo. Mi abuelo, Juan Sarthou, nacido en Argentina y llegado al Uruguay de niño, a principios del Siglo XX, fue uno de los tantos anarquistas que se convirtieron en militantes batllistas al influjo del fenómeno social que fue el batllismo de “don Pepe”. Después, en el conflicto entre las listas 14 y 15 (la primera de los hijos de don Pepe y la segunda de su sobrino, Luis Batlle) apoyó decididamente a Luis Batlle, de quien llegó a sentirse muy amigo. Fruto de esa amistad, mi padre frecuentó de niño la chacra de Luis Batlle, junto con el hijo del Dr. Capeletti, médico de mi familia y también gran amigo de Luis Batlle (por Chile anda Ricardo Capeletti, que no me dejará mentir). Allí jugaban de niños mi padre y Jorge Batlle. Años después se reencontraron en la Facultad de Derecho, en listas gremiales enfrentadas. Pero algunas noches Jorge “arrimaba” a mi padre hasta su casa en un jeep que tenía.
En la misma Facultad, Jorge reclutó para el batllismo de la “15”, de su padre, a varios jóvenes brillantes de su generación, el más destacado, Zelmar Michelini. Muchos años después, Jorge y mi padre volvieron a reencontrarse en el Senado, uno oficialista, medio disidente (era el segundo gobierno de Sanguinetti), y el otro opositor enconado. Se llevaban bien y, aunque votaban siempre lo opuesto, mi padre se divertía mucho con las pullas y comentarios malévolos con que Jorge “gastaba” a propios y ajenos. Se entenderá por qué, al pedirle una entrevista en 1986, aunque era la primera vez que lo veía, me parecía conocerlo de toda la vida.
Antes y después de eso pasaron tantas cosas… la dictadura, el complejo ajedrez de la salida democrática, en la que perdimos tanto, los triunfos electorales de Jorge en la interna colorada y sus fracasos en lo nacional, sus frases inolvidables, su presidencia, la Comisión para la Paz, la aftosa, el corralito, sus lágrimas en Buenos Aires.
Al final, mi principal discrepancia con él –aunque enorme- era la concepción económica. En política, Jorge era un liberal clásico. En economía no era clásico. Era un neoliberal, con toda la barba. Uno de los primeros a los que oí exponer el dogma neoliberal (otro fue Ramón Díaz, y más tarde Luis Alberto Lacalle, padre). ¿En qué se diferencian un liberal y un neoliberal? En que el liberal Identifica a la libertad con la libertad económica y a la intervención del Estado en la economía con una dictadura, sin preocuparse de si la libertad es gozada por quien no tiene qué comer ni dónde caerse muerto. En cambio, los neoliberales hablan de “eficiencia”. Están convencidos –y tratan de convencernos- de que la economía, dejada al libre juego de la oferta y la demanda, terminará generando riquezas abundantes que se derramarán por todos los niveles de la sociedad. Para el neoliberal, la intervención estatal (salvo para dar préstamos) no sólo compromete la libertad, compromete la eficiencia económica, que es su valor más sagrado. Que ningún país haya logrado la equidad por vías neoliberales, y que todos los experimentos neoliberales terminen concentrando riqueza en pocas manos y miseria en las del resto, no arredra a los neoliberales. Los neoliberales, parafraseando a Borges, “no son buenos ni malos, son incorregibles”
Bien, Jorge era un neoliberal. Y en eso seguí discrepando con él hasta el último día de su vida. Pero no sólo se vive de la economía. Y llego ahora al momento del que quería hablarles desde el principio.
Cuando Batlle asumió la presidencia, el país estaba atragantado, indigestado por un silencio atroz. Años de secuestros, de prisiones, de torturas, de violaciones, de asesinatos y de desapariciones sencillamente no existían. El discurso oficial se negaba a reconocerlos y acusaba duramente a quien osara recordarlos. Nombrar esos hechos era “tener ojos en la nuca”, “cultivar el odio y el resentimiento”, “negarse a mirar hacia adelante”
En eso, el gobierno de Jorge Batlle fue como una lluvia liberadora en un día pesado de verano. La Comisión para la Paz no logró la justicia y tampoco la reconciliación como “estado del alma”. Pero el sinceramiento, el reconocimiento de que en el país, y desde el Estado, se habían cometido crímenes terribles fue una verdad liberadora. Admitirlo y decirlo, desde la máxima jerarquía del Estado, cumplió una función sanadora. Porque es importante que la verdad se diga, aun cuando no se logre cambiarla. La inteligencia de darse cuenta se la debemos y se la deberemos siempre a Jorge Batlle. Creo que a eso se debe, entre otras cosas, la sensación de tristeza colectiva con que hemos recibido la noticia de su muerte.
Hoy estamos nuevamente atragantados con otras cosas no dichas, otros silencios, otras mentiras. Lo que se sospecha y se comenta en la calle es muy distinto de lo que se dice en los pasillos del poder y se declara en los comunicados oficiales.¿
Nos están haciendo falta nuevos actos de sinceramiento
La muerte de Jorge Batlle y la desmemoria
Jorge Batlle falleció el 24 de octubre. Abogado y político liberal, fue presidente de Uruguay entre 2000 y 2005 por el partido Colorado. Hijo de Matilde Ibáñez, argentina nacida en Buenos Aires, y de Luis Batlle Berres, quien fue presidente de la República entre los años 1947 y 1951. Batlle también fue sobrino nieto del ex presidente uruguayo José Batlle y Ordóñez
Por Juan Ranchos - Izquierda Socialista de los Trabajadores | LITCI
Tabaré Vázquez, en su discurso en el Palacio Legislativo, dijo que Batlle “Fue un político de élite, de estirpe, de fuste, y así honró y vivió su vida hasta el último". (…) "Hoy aquí tenemos que despedir a una de las personas más inteligentes que he conocido en la vida" (1)
¿Quién fue Jorge Batlle?
En materia de Derechos Humanos, recordemos que el poeta argentino Juan Gelman acusó a Jorge Batlle "de esconder a los asesinos" de su nuera María Claudia Irurueta. Rafael Michelini reveló que Batlle le comentó en el año 2000, que sabía quien había asesinado a la nuera de Gelman: el ex represor uruguayo Ricardo "Conejo" Medina. (2)
Luego de emitir en 2005 un decreto del gobierno del FA, ante el reclamo y la lucha de Familiares de Desaparecidos, se comenzó a investigar algunos pocos casos de la dictadura; Batlle dijo enfáticamente: “con este decreto reabre una profunda herida que no le trae entendimiento y armonía a la vida de una sociedad" y agregó que el decreto era "ilegal, inconstitucional e indigno" (3) Batlle quiso en todo momento poner “punto final” al tema de la dictadura y no juzgar ni a los golpistas ni a los torturadores.
La crisis económica bajo el gobierno de Batlle
La crisis del año 2002 bajo el gobierno de Batlle, dejó cifras devastadoras para el país.
Quiebra de bancos, (Banco Comercial, La Caja Obrera, el Banco Montevideo y el de Crédito) con lo cual se le quedaron con los depósitos a pequeños y medianos ahorristas.
El salario real de los trabajadores tuvo una fuerte caída y entre 2003 y 2004 obreros y jubilados perdieron el 22% de sus sueldos o jubilaciones respecto al año 2000. Por su parte, la tasa de desempleo llegó en 2002 al 17%, lo que equivalía a que casi 300 mil uruguayos estaban sin empleo.
Consecuencia de una situación insostenible: “[la tasa de] suicidios aumentó en Uruguay en un 12,6%, es decir que dos uruguayos se suicidaban por día y se registraban muchos casos de intentos de autoeliminación.” (4)
El gobierno de Batlle, y los niños que comían pasto
Si por algo fue tristemente famoso el gobierno de Batlle, fue por la situación denunciada en el barrio Conciliación. “Los maestros detectaron que muchos niños llegan a clase mareados, deprimidos, con dolor de barriga y diarreas frecuentes. Varios presentan trastornos de aprendizaje (…) Fue así que vecinos que colaboran con la escuela y los docentes, haciendo un seguimiento de la materia fecal de estos chicos, comprobaron que más de 80 de ellos de entre 4 y 7 años comen pasto y hojas durante los fines de semana, “porque no hay otra cosa para cenar” contó uno de los padres.” (5)
Este es el Batlle que murió, y al que la mayoría de los dirigentes del FA, junto a toda la derecha, e incluso algunos dirigentes sindicales, le rinden culto, olvidando que fue un verdadero defensor de los grandes capitalistas, y que gobernó reprimiendo a los trabajadores, llevando a las familias obreras y muchos jubilados a situaciones de miseria y penurias.
1) http://www.elpais.com.uy/informacion/velan-jorge-batlle-salon-pasos-perd...
2) http://www.granma.cu/granmad/2004/01/18/interna/articulo03.html
(4) http://www.infouruguay.com.uy/URUGUAY.htm
5) http://www.lr21.com.uy/comunidad/87201-maestras-detectaron-que-80-ninos-...
Para los jóvenes…
Para los desmemoriados…..
Para los hipócritas…..
BATLLE EL GENOCIDA
El gobierno de Jorge Luis Batlle Ibáñez, (2000/2005), se caracterizó por traer, generar, impulsar, promover, respaldar, LA MÁS TRÁGICA ESTAFA Y EXPROPIACIÓN AL PUEBLO TRABAJADOR EN TODA LA HISTORIA DEL URUGUAY. Y A LA MISMA VEZ, GENERAR UNA GIGANTESCA CASTA DE ULTRA RICOS – NO POR LA CANTIDAD DE PERSONAS – SINO POR LA CANTIDAD DE RIQUEZA QUE ACUMULARON DEL LOMO DE LOS TRABAJADORES. HASTA HOY DÍA, HABIENDO UN 1% DE LA POBLACIÓN (UNAS 30.000 PERSONAS) QUE POSEEN EL 50% DE LA RIQUEZA DEL PAÍS.
Esta brutal crisis, tuvo consecuencias inmediatas y algunas quizá para siempre en la clase trabajadora. Lo inmediato, fuimos, personas de entre 40 y 50 años, que por miles, cientos de miles, fuimos despojados violentamente de todo. Trabajo, salud, vivienda, pequeños campos, pequeños comercios, salario, jubilaciones, y un largo etc.
En esta franja etaria, cientos se suicidaron.
En esta franja etaria, más de 400 mil personas se autoexiliaron.
En esta franja etaria, 1 millón y medio de personas pasamos al inmoral y aberrante Clearing de informes.
En esta franja etaria, miles perdieron sus empleos ‘’calificados’’.
En esta franja etaria, 1 millón pasaron a la pobreza extrema, donde aún quedan 500 mil.
En esta franja etaria, miles tuvieron que salir a ‘’trabajos basura’’ para sobrevivir.
En esta franja etaria, miles de familias se destrozaron. Muchas, nunca más se recompusieron.
En esta franja etaria, creció exponencialmente las consultas a siquiatras y sicólogos.
En esta franja etaria, cientos de miles sufrieron grave depresión, angustia, desesperación, que en muchos casos trajo consecuencias irreversibles.
En esta franja etaria, las consecuencias no se olvidan, nunca más.
En esta franja etaria, tenían (teníamos) hijos de 13 a 20 años. Esos hijos, abandonaron estudios. No sintieron motivación. Los padres sintieron (sentimos) una grave culpa. Esos hijos hoy engrosan espantosamente una ignorancia tremenda. Una enorme falta de convicción para la lucha. Y un enorme ejército de trabajadores 15 mil pesistas. Y Fernando Pereira, fue a la ‘’congoja’’ generalizada de los hipócritas y manipuladores
Estas son algunas, - solo algunas – de las múltiples catástrofes que NOS DEJÓ BATLLE. QUE LÁSTIMA, MURIÓ TARDE, MUY TARDE
EN ESTE PAÍS DE IGNORANCIA Y MEMORIA FRÁGIL, HOY BATLLE, ES ‘’HONRADO’’ COMO UN HOMBRE DE PRINCIPIOS, UN HOMBRE DEMÓCRATA, UN HOMBRE LEAL. CLARO, TODO ESTO ‘’MAGNIFICADO’’ POR LOS HIPÓCRITAS PROGRESISTAS, BLANCOS, Y LADRONES DE TODA LAYA. Con el servilismo siempre complaciente de los grandes y masivos medios de ‘’in-comunicación’’
DEJÓ ‘’SERVIDO EN BANDEJA DE PLATA’’, UN PUEBLO TRABAJADOR PAUPERIZADO, CON LA AUTOESTIMA POR EL PISO, CON RECLAMOS A ‘’LA BAJA’’, MÍNIMOS. LA PRIMERA PASTERA – NOS DIJERON LOS PROGRES – HABÍA QUE HACERLA PORQUE LA HABÍA APROBADO BATLLE. PERO….LUEGO DOS MÁS…..Y QUIZÁ VENGAN MÁS. APLAUSOS PARA EL JEFE DEL PARTIDO MÁS GRANDE DE LA OLIGARQUÍA, QUE NO TUVO EMPACHO EN ARRUINAR SU PROPIO PARTIDO EN ARAS DE FAVORECER POR MUCHÍSIMOS AÑOS A UNA CLASE BURGUESA, QUE SEGUIRÁ SU SENDA DE EXPLOTACIÓN, GOBIERNE QUIEN GOBIERNE.
ESTE CÍNICO, IRRESPONSABLE, QUE TAMBIÉN ROMPIÓ RELACIONES CON CUBA – Y DESPUÉS LLORÓ COMO UN IMBÉCIL FRENTE A LOS ARGENTINOS – HOY APARECE COMO ‘’UN HÉROE’’
ESTA MUERTE 14 AÑOS DESPUÉS DE LA CATÁSTROFE, NO REPARA, NI EN LO MÁS MÍNIMO, LAS DECENAS DE MUERTES DE TRABAJADORES POBRES, QUE NO DESFILARON ‘’POR LOS PASOS PERDIDOS DEL PALACIO BURGUÉS’’, QUE NI SIQUIERA TUVIERON ‘’MANOS PARA LLEVAR SU FÉRETRO’’
Después de muertos, todos somos ‘’buenos’’. Lo vimos con la muerte de Germán Araujo, que lo echaron ‘’como un perro del senado’’, y luego todos los hipócritas y farsantes decían ‘’ fue un hombre bueno, un hombre de principios’’
La burguesía y el ‘’progrecapitalismo’’ lamentan su muerte. Y lo ‘’levantan’’ como hombre demócrata y de principios.
Los explotados, los pobres, los marginados, los familiares de las víctimas del batllismo no olvidamos nuestros muertos, exiliados, pauperizados. Y no hay pretextos para la miseria generalizada que el progresismo continuista pudo llevar adelante, casi, casi, sin resistencia. El progresismo del FA, aplicó, con una gran tranquilidad, lo que el ‘’batllismo’’ del primer gobierno del siglo XXI, le dejó. Una hermosa herencia de resignación, derrota, baja autoestima, depresión
Festejen uruguayos, festejen!!
Carlos Alberto Boga – 25/10/2016