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HAITÍ, SOLIDARIDAD CON CLARIDAD POLÍTICA Y DIGNIDAD

Hace unas semanas me metí en una polémica a propósito de la historia del MLN-T en la que? alguien, no sé ni quién, habló del "negro de Queimada". No es tan asombroso que lo que ocurre ahora en Haití haya sido anunciado en la película de Pontecorvo, 1969.

Lo pueden ver de 1:27 a 1:30 aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=JBrg5tcWMk4

O doblada al gallego con el audio un poco desfasado, de 1:16 a 1:19, https://www.youtube.com/watch?v=mCNkA6q1Rsk

Pero si no la vieron y están apurados les cuento. Una guerra contra el pueblo por parte de un gobierno títere de una multinacional agrava espantosamente la miseria, que ya viene dada por el régimen de explotación. Esa es la catástrofe. El gobierno quiere arreglarla repartiendo algo de pan. El pueblo desesperado asalta la carreta, y termina en matanza.

¿Qué ocurre en Haití? La ayuda humanitaria es usada como instrumento de dominación, represión y muerte incluida. Tan simple e indecente como eso

Todos sabemos cómo es esto. Las penurias del pueblo haitiano se deben a catástrofes naturales, más otras debidas a la intervención humana, intervenciones imperialistas. En algunos casos agresiones directas, en otros resultado objetivo de una irresponsabilidad criminal como la introducción del cólera por tropas de la ONU. Pero cuando son naturales, una cosa es la catástrofe en sí misma y otra el impacto agravado por la precariedad de infraestructura y la capacidad de respuesta ante ella. Esto lo vemos claramente en cada caso, comparando el terremoto de Haití con el de Chile, o los efectos del Matthew en ese país con los en otros. El problema principal no son las catástrofes sino la carencia de recursos ante éstas. Y esa carencia de recursos instrumentales es resultado del sistema de explotación, no de falta de recursos naturales.

Se habla también de la "debilidad institucional" de Haití. Sí, por supuesto, ese es el síntoma, pero ¿cuál es el diagnóstico? ¿Por qué Haití tiene gobiernos inestables y corruptos, "de dudosa juridicidad", como dijo Almagro refiriéndose a otro país, y soslayando este cuyo caso conoce perfectamente?

Porque han sido gobiernos sin bases sólidas. O bien son gobiernos títeres, o bien gobiernos que ante el menor intento de conducta autónoma se los derroca o se los intenta ahogar. El gobierno haitiano actual es un títere a medias, pataleando entre los piolines enredados porque hasta eso funciona mal. La "comunidad internacional" sólo quiere reparar el funcionamiento de los piolines.

La ayuda internacional para atender las catástrofes termina escandalosamente en manos de funcionarios que huyen del país con la plata, o de ONGs cuyo personal vive en barrios de lujo; el Fondo Bush-Clinton creado por esos dos ex-presidentes invirtió dos millones de dólares en un hotel para trabajadores humanitarios e inversores extranjeros.

Y no es muy diferente si escuchamos a los parlamentarios uruguayos fundamentando su voto favorable al envío de tropas como forma de que los soldados se hagan "una casita", mientras el déficit de vivienda en Haití se calcula en 700.000. La Cruz Roja de Estados Unidos recibió casi 500 millones de dólares para ese fin y construyó seis casas permanentes; si fuese por ellos el problema no se resolvería ni (literalmente, hagan la cuenta) ?en un millón de años.

Entonces, cuando algo de comida comienza a llegar en cuentagotas ¿qué tiene de extraño que la gente asalte los camiones? Porque hoy esa comida llega en camiones y no en carretas, ese es el progreso.

Ya ha habido dos adolescentes muertos por represión en disturbios en reparto de la ayuda, al menos en uno de los casos está implicada la MINUSTAH.

Vamos entonces al argumento que sin duda se pondrá también ahora: si se va la MINUSTAH los haitianos se matan entre ellos. Pues bien, si la policía haitiana mata. La MINUSTAH (supongamos generosamente que no ha sido ella) ¿qué debe hacer? ¿Disparar contra la policía haitiana? Eso sería de hecho dar un golpe en Haití. ¿Colaborar con la represión disparando balas de goma (según parece que hicieron)? Eso no es evitar la matanza, es participar de ella como los perros en la cacería del zorro, acorralar a la víctima. ¿Quedarse mirando sin hacer nada? En ese caso ¿por qué no se van?

Hagamos por momento al lado, por razones argumentativas, los actos de violación de derechos elementales por parte de la MINUSTAH, dejemos el caso del cólera, etc. ¿Cuál sería en el mejor de los casos y según la teoría de la ONU el rol de la MINUSTAH como fuerza militar? Una fuerza de disuasión y control. Pero si la realidad ha desbordado esa posibilidad, si ya no disuade, si ya no controla, ni siquiera para esa teoría la MINUSTAH tiene sentido.

Hoy nuevamente hay campañas de solidaridad con Haití. No tiene sentido repetir lo mismo, que ya se sabe como es. Si el pueblo se rebela nosotros no podemos dar el ejemplo contrario.

Cualquier campaña de solidaridad con Haití debe estar encabezada, con toda claridad, por el reclamo de RETIRO DE LAS TROPAS. Tiene que tener mecanismos de transparencia y control popular, y en lo posible destinada DIRECTAMENTE a las organizaciones populares haitianas.

Por supuesto, hay gente dispuesta a colaborar con una ayuda humanitaria que tal vez no comparta ese reclamo, eso no quiere decir que se negaría a colaborar si se encuentra con él, razón de más para aprovechar y explicar nuestras razones. Esa es la batalla política e ideológica a dar, a seguir dando. La solidaridad es urgente, la claridad de objetivos y planteos es importante. En nuestro país además ya hay posiciones definidas de casi todas las organizaciones populares por el retiro de las tropas. Ese es el piso, y la oportunidad para una campaña realmente solidaria, que incluya la profundización política.

En algún momento hay que empezar a hacer las cosas bien