Mis mascotas nunca sabrán lo que esto es. Perder la referencia, la voz que solía sacarme las dudas o la palabra escrita firmada por el que aclaraba o encaminaba una reflexión.
Nunca hemos estado en Cuba pero desde el final de la secundaria siempre fue una meta, fue mi utopía. Yo, burra detrás de la zanahoria, la zanahoria la Cuba de Fidel. En los últimos años incluso he soñado alguna vez un pretendido paisaje cubano donde me veía junto a Saskia, Freja y el Papo. A Loke seguramente no lo tenía en cuenta en el sueño por ser un poquito tarambana y por el temor de perderlo entre tantas hermosuras tropicales y no verlo más, ni jugar ni pelear con él como es habitual. (Drömmen om Kuba.)
Recibí la noticia el 26 en la mañana cuando escuchaba la radio sueca en el bosque con mis perritas. Llamé para casa donde ya estaban Alba y Claudio además de Luis. Luis atendió el teléfono y yo le dije, tratando de no asegurarlo, en todos los medios suecos hablan de la muerte de Fidel.
Nunca fue necesario decir el apellido. El Fidel del que nosotros hablábamos siempre, en todo tiempo fue el mismo, Fidel Castro Ruz, Comandante Supremo de la Revolución Cubana que triunfó el primero de enero de 1959.
Por radios, revistas, periódicos, libros, materiales de militantes, siempre buscamos estar al tanto de lo que decía. Sirvió para que nos formáramos en todo el mundo y fue siempre para nosotros honesto, valiente, sincero y confiable. (Ett ideal.)
Cuando empecé a buscar sus escritos era bastante pequeña como para no saber español. En la televisión se le podía escuchar la voz durante horas sin entenderla, dependía de una traducción a veces difícil de seguir. Con los años empecé a desconfiar de las traducciones.
Cuando aprendí español también había crecido y me era más fácil reaccionar. Recuerdo que pensé que las traducciones no eran malas. Hoy lo que me molesta mucho es casi todo lo que se difunde por los medios masivos de comunicación. Casi todo lo que escucho y lo que leo es en español. Casi todos los que hablan o escriben son gentes mayores de edad. Me pregunto entonces dónde debo buscar respuesta a las cosas que se dicen.
Ayer el Papo Luis me decía que escuchó al líder de una banda de rock que condenaba, con sonrisa simple, sencilla, que las voces oficiales de los pobres eran de gente rica. Los pobres no tenían derecho a decir lo que ocurría y lo que pensaban sino era lo mismo que decían los ricos. (Rätt)
Lo veo todos los días aquí en mi querido barrio del Cerro, invadido por la policía republicana que pide documentos y pone de plantón por el sólo hecho de ser joven, pobre y del Cerro. En otros lados arman y organizan a jóvenes de la misma edad pero que son ricos y por eso tienen derecho a matar. Aquí hasta yo sé donde nacen los problemas en el fútbol. Todos saben donde nacen, pero esto continúa. Veo a los culpables en la televisión diciendo que ellos no son culpables, que los culpables son los criminales, que sus cuadros de fútbol son inocentes y no deben pagar culpa alguna.
Soy hincha de Cerro. Al momento de las elecciones en Cerro el ambiente era de mafiosa impunidad. El que perdió no quedó contento. Al ganador y parte de su familia le dieron una paliza como para que no se acercaran más al club.
Nuevas elecciones y el perdedor las gana por ser la única lista que se presentó. No lo votó casi nadie y nosotros aquí en casa no iremos a ver a Cerro mientras él sea el presidente. Todos, diría que en el país, saben que este hombre responde al dueño del fútbol uruguayo. Las organizaciones del fútbol aceptaron como válidas las elecciones en Cerro y este presidente es aceptado y reconocido como el verdadero, legal y genuino, presidente de Cerro. (Skrämmande!)
Ahora desde España el presidente del país se muestra furioso con la violencia del fútbol uruguayo. Lo primero que hace, dentro de su furia, es limpiar de culpas a los culpables y prometer represión, mucha más represión. Sinceramente creo que la represión como siempre será para los cuadros de las barriadas pobres y en especial la de Cerro que además se asienta en un lugar que es codicia para Novick y su reciente partido, para todos los partidos del país y para la Intendencia de Montevideo. El Cerro de Montevideo es el que da nombre a la ciudad, además es muy bonito y el Rio de la Plata y la bahía se ven como cuadro hecho por el mejor pintor.
El partido de gobierno aquí en Uruguay parece querer robarle, a los partidos tradicionales, sus votantes y militantes de ultraderecha. En estos momentos el presidente está en Galicia. Fue a España en busca de inversores españoles. Como siempre promete el más alto índice de explotación de los trabajadores uruguayos. (Ute och fiskar.)
Por primera vez escuché en la televisión decir a un analista, a pago de los partidos tradicionales, que es muy probable que el partido de gobierno otra vez gane las próximas elecciones.
Pero yo no sé qué hacer con los que opinan, dan noticias, hacen escuchar su voz en todas las casas. A mí me suenan tan imbéciles.
Escucho lo que dicen presentándose como neutrales sobre la muerte de Fidel Castro y sus consecuencias. Escuché a Nogueira (de Buscadores de Gorzy) pataleando como niño mal criado gritando que Estados Unidos en 15 minutos, si quería, invadía a Cuba y la sometía. Por la manera como presenta la situación en Buscadores y también en otros espacios en otros canales, como el del rey del fútbol, donde él también tiene espacio, los destinos de una sociedad son los caprichos de sus gobernantes. Para él las clases sociales son grupos de amigos que comen asados y toman vino juntos. El programa de la revolución cubana fue el capricho de Fidel Castro, para Nogueira. (Tanketorka) A este idiota jamás lo escuché hablar de justicia y menos de defender a un pueblo que lo merece, ejemplo el palestino o el saharaui. Parece orgulloso de estar del lado de los poderosos que le prometen dejarlo festejar de un triunfo siempre fácil como si fuera propio y a sueldo.
Recordemos que Fidel abandonó hace algunos años los puestos de dirigencia que el pueblo con su voto en cada cuadra le asignó. Todos gritan que la revolución contra el burdel creado por EEUU en Cuba fue algo que estuvo bien, pero que después Fidel se apropió del poder y se hizo dictador. Eso es totalmente falso y es un invento de los que miran desde el punto de vista de los que tuvieron que repartir sus riquezas con el pueblo cubano. Estos hoy viven en Miami. Su voz en los medios es CNN y Radio Martí.
Para los pobres de Cuba eso significó escuela, salud y el asumir como cosa suya propia, los destinos de su país. Todo estado es una dictadura no porque a mí se me antoje, sino porque siempre responde a la clase que es hegemónica. En Cuba parece que no es la burguesía y eso molesta. Las partes más pobres y carenciadas en América Latina y África le deben al pueblo cubano el haber recibido maestros y médicos sin tener que pagarlos. Además, no sé cómo es ahora, pero hace relativamente poco tiempo que la Escuela de Médicos Cubana recibía estudiantes que no podían pagarse la carrera en sus propios países y allí en Cuba, se recibían de médicos becados por el pueblo cubano. Pueblo que tuvo por su voluntad como máximo dirigente a Fidel Castro digno comandante para un pueblo digno. (Grandiost)
Saskia está sentada y me mira fijamente cuando estoy terminando de escribir. Más atrás Freja con sus patitas hacia mí, está tirada a lo largo sobre el piso. Tiene los ojos tan negros que me cuesta darme cuenta que también me mira. Presiono una tecla y siento que está mojada. Estoy llorando. Mis perritas saben que estoy triste y se preocupan por mí. Del otro lado de la cortina escucho el grito de guerra de Loke “Cerro! Cerro! Carajo!” El Papo aparece en la puerta asombrado y gesticulando. Me dice “Ese tipo, el presidente del país, además de ser médico fue presidente del Club Atlético Progreso que en su época fue Campeón Uruguayo. Trata de limpiar de culpa a los dirigentes de los cuadros grandes. Parece que no supiera cómo funciona y se organiza el fútbol uruguayo y quien le paga y de qué forma a las barras bravas. Parece mentira. Espero que como médico funcione de otra manera.”
FIDEL CASTRO SIEMPRE FUE DE LOS IMPRESCINDIBLES!
SALUD Y R. S.