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Femicidio y Barbarie de Descomposición Social

"...un padre de familia violento sabrá ahora que la ley será más benévola con él si mata a su pequeño hijo que a su mujer. Se podría perfectamente parafrasear al coronel Kurtz y sus últimas palabras en el film Apocalypse Now: El horror"

 
Gabriel Pereyra, El Observador, abril 19, y el título de la nota es:"10 cosas que usted debería saber sobre la ley de femicidio, y bánquese la reacción"

¿Otro más? Hace dos semanas Elbio Rosselli en el Consejo de Seguridad citó también esas palabras de... ¡Marlon Brando, en la película de Francis Ford Coppola!

Me extraña mucho compadre que sea tan ignorante, dice la Payada de la vaca. Realmente es molesto que quien nos representa en la ONU (más que este periodista) no sepa que esa frase es nada menos que de Joseph Conrad en nada menos que "El corazón de las tinieblas"; la película -cualquiera lo sabe- es una versión libre de la famosa novela, y el coronel no era eso originalmente sino un agente comercial de una compañía belga de marfil en África

Pero esto es mínimo frente a lo que realmente importa, que no tengan la menor idea de a qué horror se refieren Conrad y Coppola en ese deliberadamente largo camino río arriba del Congo o el Mekong. Vamos a hacer nuestro propio camino río arriba, y, si algo no te gusta de esta nota, Gabriel, seguí el consejo del título de la tuya

"¡El horror, el horror!" es aquí -obviamente- el horror de los múltiples asesinatos de mujeres como prolongación de la opresión de género, y el horror de la liviandad con la que se trata el tema. Esta nota de Gabriel es un ejemplo increíble de esa liviandad, y por eso y no por otra razón es que la usamos

Gabriel cita distintas opiniones relevantes que sostienen que la ley no es fórmula mágica ni va a tener efecto de disuasión, y concluye que solamente sería una "señal" hacia el Poder Judicial. Quiero citar expresamente uno de sus puntos

"Particularmente el oficialismo incursiona en una contradicción a la hora de votar esta medida ya que por años cuestionó a los partidos tradicionales por impulsar el aumento de penas como forma de combatir el delito. Para ningún delito parece funcionar el aumento de penas ¿pero para este sí? ¿Por qué será que ingresan en esta contradicción sin hacerse demasiado problema?"

Sostiene luego que una motivación en esta conducta que considera contradictoria podía ser proselitismo electoral ante la"multitudinaria marcha que tuvo lugar el Día internacional de la mujer"

Dice también otras cosas referidas a rehabilitación, educación, trabajo psicológico, programas sociales específicos y medidas preventivas, que no tienen nada que ver con la polémica sobre la ley. Pueden ser compartidas por quienes estén a favor o en contra, no son excluyentes de ninguna de las dos posturas, son pertinentes en el tratamiento general del tema del femicidio pero no vienen al caso en "ley sí/ley no".

Hasta aquí, Gabriel.

Uno de los problemas principales en el combate a la violencia de género es la baja proporción de denuncias de las mujeres víctimas. Por miedo, sometimiento, cultura de aceptación o naturalización de la opresión, o falta de credibilidad en la acción policial o judicial. Y para esto último razones no faltan, un sonado caso reciente de asesinato cometido por un policía ocurrió luego de una denuncia de la víctima que fue ignorada por la institución policial


Me llama entonces la atención, si de contradicciones hablamos, que Gabriel haga un planteo general del tema orientado al carácter multicausal y complejo de la violencia de género y de la interacción entre factores, pero en cuanto a la ley, la reduce a un instrumento vertical que modela la conducta de las personas por acción punitiva, y nada más. En un momento la conducta humana es compleja y hay factores culturales, sociales, psicológicos. Al siguiente la conducta se fija a golpes desde arriba. La única señal en que piensa es hacia el Poder Judicial,y "... para qué? La Justicia debe aplicar la ley"

Redondearé este concepto, pero antes vamos a lo de la contradicción que hay según Gabriel habría, entre tener una posición contraria en general al aumento de las penas, pero proclive a eso en este tema. Varias cosas por decir

Primero, en abstracto, hay un error conceptual. Si se tiene un criterio general en un sentido y se hace lo contrario en un caso específico, puede ser o no una contradicción. Depende de si hay razones fundadas, válidas y claras para considerar el caso como excepción, o un apartamiento acotado de la norma. Vamos a poner un ejemplo hipotético, hablando de mujeres y cosas relacionadas con mujeres que nos pasan a los hombres, si Gabriel no se molesta

No conozco a Gabriel, pero tal vez sea una de esas personas que sanamente se resisten en general al uso de sicofármacos y prefieren otras formas de buscar un equilibrio emocional en la vida, que piensan que los sicofármacos no son una fórmula mágica ni una verdadera solución. Supongamos eso

Y supongamos que en determinado momento algo afecta su vida, por ejemplo una mujer amada lo abandona. Eso le produce un estado depresivo, y eso le trae a su vez consecuencias somáticas, por ejemplo una disfunción indeseada que afecte su autoestima masculina, provocándole así una depresión más profunda, y eso más disfunción, y así. No puede recurrir a la vieja receta de un clavo saca otro clavo porque no tiene con qué clavar.

Por prescripción médica, recurre entonces a un antidepresivo por un tiempo, corta el círculo vicioso, recupera su funcionalidad, eso le da estabilidad emocional, supera la depresión, y pude seguir adelante sin antidepresivos. ¿Ha sido una "contradicción" o el tratamiento específico de una situación específica?

Segundo, sería mejor que Gabriel no se ponga en Llanero Solitario y preste atención al trabajo de sus colegas y lo que dice ese mismo diario en que trabaja en esa misma edición. Una nota sobre la opinión de las organizaciones feministas que promueven la ley informa que:


"Las organizaciones feministas nunca hemos planteado el agravante de penas ni que pasaba la solución por agravar las penas... jamás se ha dicho ni creído que por la sola ley se va a revertir un fenómeno tan complejo"

¡Gabriel, antes de hablar podrías informarte! Eso dicen las organizaciones feministas, y no sólo ellas, YO TAMBIÉN estoy en contra del aumento de las penas, pero a favor de tipificar como un delito específico el asesinato de una mujer motivado en la prolongación de la opresión de género. (Prefiero mayor claridad al hablar y no el vago "por su sola condición de", que dejaría afuera "la maté porque me sirvió un mate frío, no por ser mujer")

Se puede estar a favor de crear esa figura delictiva, y dentro de eso estar favor de que eso implique un aumento de pena, o no. Y tal vez alguien piense que crear un delito como agravante pero no agravar la pena es una "contradicción", pero acusar de eso aquí sería contradictorio con acusar de lo mismo a lo inverso.

¡Qué lío! Para aclararlo, nadie mejor que esta misma persona que habla por un Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer, Ana Lima, una abogada experta en derecho penal, ¡y escuchen!


"Soy partidaria del derecho penal mínimo, sé que es el último recurso, pero en este caso creo que teniendo en cuenta el bien que uno tutela que es la vida, creo que vale la pena hacer el recorrido y creo que el mensaje tiene que ser muy claro de que no se va a tolerar más que se maten mujeres". Subrayados nuestros. ¿Hay alguna contradicción ahí? Y la palabra "mensaje" ¿podría significar algo parecido a "señal"? ¿Para quién? Ya voy a eso, antes terminemos lo otro.

Y en tercer lugar, hay ciertamente una contradicción en este tema del agravamiento de penas, pero en la otra vereda. Gabriel la emprende contra los que estamos en contra de agravar las penas en general, por si hay alguno (ni esa organización feminista ni yo) que quiera agravarla para este delito. Pero del otro lado están los que quieren agravar las penas como política general de combate al delito, y no le encuentran sentido a penalizar más el femicidio porque opinan que el aumento de penas no resuelve el problema del delito. Eso sí es flor de contradicción, porque es una opinión contraria a la eficacia de la penalización en general y una prédica sistemática -también en general- por aumentar las penas. Flor de contradicción, pero Gabriel no la ve

Vamos a lo que atribuye Gabriel de proselitismo electoral frente a la marcha del 8 de marzo. Si alguien forma un partido político y se presenta a elecciones, ¿está mal que al armar su plataforma política le preste atención a las demandas sociales?  Si hay una manifestación multitudinaria de mujeres al grito de "No nos maten más" ¿sería  una actitud política sana ignorar olímpicamente ese hecho?

Hay otras tonterías, como decir que esta ley sobre el femicidio no tiene en cuenta a los niños ni a los discapacitados. Sí claro, si hacemos una ley sobre los ciegos no tenemos en cuenta a los sordos, discapacitados hay varios.

Hasta aquí lo que tenemos que decir de Gabriel.

Señal o mensaje que puede dar la ley. ¿A quiénes?

En primer lugar, a las propias mujeres víctimas. No estás sola, animate a denunciar

En segundo lugar, a los funcionarios policiales, ojo con cajonear la denuncia que esto no es pavada. También a los jueces, ¿por qué no, tienen coronita? A los niños implicados en la violencia doméstica, que tanto preocupan y con razón, explicitando este problema en su educación temprana. Y también a los varones machistas, es un disparate decir que eso es inútil, ¿cómo lo saben?

En octubre pasado Heriberto Prati fue asesinado en Carrasco Norte por un rapiñero. La víctima del intento de rapiña era una mujer. El asesinato no era necesario para llevar adelante la rapiña, al revés, la mujer ofreció el dinero sin resistencia y el asesino huyó luego de dispararle a Prati, sin poder robar. Fue una ejecución en frío de un hombre por otro hombre, que dejó de lado a la mujer. Y fue un acto de violencia de género, como muchos otros similares que vienen ocurriendo. Fue debido a la actitud desafiante de Prati (Qué me vas a matar, marica, si no tenés huevos), el asesino lo mató por eso. El machismo también cobra víctimas masculinas.

Y no me vengan con eso de la "sociedad patriarcal", y el "problema cultural". Es como creer el metarrelato de las actuales telenovelas turcas en las que hay espantosas "costumbres ancestrales" que serán superadas por la penetración y desarrollo de la sociedad de "capitalismo democrático" que trae la civilización, la educación, la cultura de convivencia y la igualdad de oportunidades. ¡Vean la Turquía real! ¡Vean el Uruguay real! ¿Qué oportunidades? Ya Conrad se encargó de remontar en aquel tiempo el río Congo para mostrar el verdadero corazón de esa "avanzada del progreso".

El horror que hay allí no es el horror de un resabio bárbaro pre-capitalista, es el horror que ha llevado allí el capitalismo y que lleva y apuntala día a día la opresión para la explotación "desigual y combinada". Pero no sólo eso.

Además, esa "civilización" está hoy en descomposición. Varios de esos asesinatos o intentos de asesinato de mujeres siguen en el suicidio del asesino. Suicidio, nunca intento de suicidio. La decisión ¿será posterior o previa? ¿Es por resistencia a aceptar la igualdad de oportunidades, o por haber perdido toda oportunidad? ¿Es resabio del pasado o ausencia de futuro?

Creo que al menos en parte, ese recrudecimiento del machismo bárbaro es producto de la descomposición civilizatoria. No encuentran, antes de partir, otro modelo identitario que el más atávico. Como ha dicho nuestro pionero en el tema en el país Arnaldo Gomensoro, en nuestra sociedad la mujer es educada para servir al hombre, y el hombre para servir a un modelo.

Y también la reacción ante los cambios inevitables. "Mientras la mujer conquista centímetro a centímetro posiciones en el rango de oficios, empleos, profesiones y espacio político, como si de un peaje se tratara, sigue pagando con muerte como si de un tributo se tratara cada avance consagrado en leyes de una cultura anclada en prejuicios ancestrales", dice el comunicado de FUMTEP para el 8 de marzo.


El recrudecimiento machista y el castigo sobre la mujer es una reacción ante ese avance que viene con los cambios inevitables, pero no se trata solamente de los prejuicios ancestrales.

El desarrollo de la sociedad capitalista y además su descomposición, las dos cosas superpuestas,"... hacen que el obrero use harapos compuestos y que su miseria tenga los colores de la civilización. Reaparece la barbarie, pero engendrada en el propio seno de la civilización, la barbarie como lepra de la civilización". (Marx, "Salario", 1847).

.....

Antes de cerrar. Gabriel termina así:

"Es altamente probable que, de acuerdo al nivel de tolerancia social imperante, esgrimir alguno o todos estos argumentos le hagan a uno ganarse el mote de machista".

Pobre Gabriel, que sufre la intolerancia. De vez en cuando lo leemos, y no en todos los temas es un reaccionario. Es en éste que le sale empecinadamente el cavernícola. No es el único cavernícola con todas esas contradicciones.

¿Etiquetarlo de machista? ¡No! ¿Para qué? Ya está, dejala ahí.

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http://mural.uv.es/deladel/El%20corazon%20de%20las%20tinieblas.pdf