"Trazar dos líneas divisorias. Primero, entre la revolución y la contrarrevolución, entre Yenán y Sían... Segundo, dentro de las filas de la revolución es necesario hacer una clara distinción entre lo justo y lo erróneo, entre los éxitos y las deficiencias, y, además, poner en claro cuál de los dos aspectos es el principal y cuál el secundario".
Eso lo dijo Mao en 1949, Métodos de trabajo de los comités del Partido. No es tan fácil trazar la línea divisoria entre esas dos líneas divisorias, porque la cosas se mueven y las cabezas de desorientan, la línea se tuerce y vuelve enredo y el enredo un nudo gordiano. Pero la complejidad no es excusa, hay que hacerlo. Conflictos diferentes implican métodos diferentes, no se pueden resolver las dificultades de la relación política con la población recurriendo a los métodos de la guerra abierta contra el enemigo.
En noviembre de 2013 comenzaron en Ucrania protestas contra el gobierno de Yanukovich reclamando un acuerdo de asociación con la Unión Europea, cuando el gobierno se inclinaba a un acuerdo con Rusia. Siendo un gobierno oligárquico, corrupto, autoritario, y la situación económica del país muy difícil, las protestas fueron ganando a las masas aun teniendo un contenido claramente de derecha. ¿Qué hacés cuando la "protesta social" es reaccionaria?
Hubo concentraciones grandes y prolongadas en la plaza Maidán, y enfrentamientos violentos con la policía que reprimió con violencia. Los grupos neo-nazis aprovecharon para ocupar edificios públicos y secuestrar funcionarios. En febrero 2014 hubo 200 entre muertos y desaparecidos, 15 mil heridos. El parlamento destituyó al presidente, que huyó. Tenía una mansión con campo de golf, helipuerto, zoológico, y baño con grifería de oro.
En ese proceso algunos sectores de izquierda se sumaron a las protestas, que también ganaron simpatía entre sectores importantes de la izquierda europea; líderes de larga tradición anticapitalista y antiestalinista vieron al gobierno de Yanukovich como el principal enemigo.
Lo que sobrevino luego de la caída de Yanukovich hasta hoy en Ucrania, es una guerra civil y un gobierno cada vez más fascista. Gran parte de su muy fértil tierra es hoy de Monsanto, la deuda externa es impagable. Hubo una resistencia en Ucrania del este, Crimea se escapó del problema incorporándose a Rusia, en el resto se pudieron crear dos pequeñas "repúblicas populares" que apenas sobreviven. La guerra lleva 20 mil entre muertos y desaparecidos, y otros 20 mil heridos, 2 millones y medio de desplazados y refugiados.
El gobierno de Yanukovich era indefendible, iba a caer y lo merecía. El problema es cómo. Ahora vengamos a Venezuela.
Los términos de Mao, "revolución" y "contrarrevolución", no nos sirven de mucho aquí, no hay ninguna revolución y lo que está comenzando es una guerra entre dos contrarrevoluciones, pero no son dos contrarrevoluciones equivalentes.
El chavismo jamás fue "socialista, ni en su intención. Solamente nos hizo un corto favor al recuperar ese concepto olvidado para adornar por un momento su ajuste redistributivo y asistencial al capitalismo extractivista y rentista de Venezuela, que no dejó de ser tal. Podríamos usar el oxímoron "revolución por arriba" o "revolución pasiva", que no nos servirán de mucho. O podríamos aplicar el viejo término "populismo" si logramos explicar qué es. Pero aun teniendo éxito en esa aventura intelectual, solo estaríamos explicando lo que fue, y ya no es más. Hoy el chavismo es una ruina.
Y por supuesto, el imperialismo es un actor fundamental en este drama, pero el protagonista de su ruina es el propio chavismo. "El mundo entero es un teatro y todos los hombres y mujeres simplemente comediantes", pero también ni el mundo es teatro ni nosotros comediantes, ni hay mayor tragedia que creerse su propia comedia.
Sobre el chavismo y sobre el ciclo de los mal llamados "progresismos" en América Latina (dentro de los cuales está) venimos hablando desde hace tiempo, han surgido algunas polémicas. Pero los que nos vienen dando la razón son los hechos.
Hoy el problema es el POST-CHAVISMO en Venezuela, en sus dos formas. El chavismo "maduro" que se pudre, y el fascismo en ascenso. Hemos usado la comparación con Ucrania porque Yanukovich nunca podría compararse con Chávez, pero precisamente por eso el ejemplo ilustra el enorme peligro.
La responsabilidad criminal del chavismo en descomposición, es enorme. Desaprovechada totalmente la oportunidad de la bonanza rentista, liquidadas las alternativas, el gobierno enfrenta la protesta -que es aprovechada por la derecha- con la represión. No puede convocar a elecciones porque las perdería, la constitución democrático-burguesa avanzada que es su obra está anulada por su propia actividad destructiva. La base social que tuvo se erosiona cada día, solo resta la traición de las fuerzas armadas, como ocurrió por ejemplo contra Perón cuando bombardearon Plaza de Mayo en junio de 1955, o el golpe de Pinochet.
Lo peor no es su muerte sino su agonía, porque un sector de la izquierda latinoamericana está preso por la combinación de dos factores: las ideas equivocadas del pasado que no han sido sometidas a la crítica, y actitud defensiva primaria que la hace aferrarse a ellas. Atándose la soga al cuello y el bloque de cemento en la otra punta, la defensa incondicional del chavismo lleva a la muerte sin remedio. Cuanto más dure así la cosa peor, peores serán sus secuelas y más difícil la reconstrucción.
Pero como "las líneas divisorias" están entreveradas, no sólo del lado pro-chavista hay una confusión ideológica suicida. Alineada del lado de la oposición burguesa venezolana está la derecha "liberal" del continente. Pero también aquí -como pasó en Ucrania- vemos sectores de izquierda que se oponen al chavismo sin tener el suficiente cuidado de no favorecer, en última instancia, al fascismo. Porque cuando caiga el chavismo ¿qué va a pasar? ¿Una reconciliación de la sociedad venezolana? ¿Una tranquila democracia liberal? ¿Un gobierno de izquierda verdaderamente socialista?
Cuando decimos favorecer al fascismo, veamos primero por qué hablamos de fascismo. El capitalismo "normal" en Venezuela, extractivista, dependiente y extranjerizante en su forma pre-chavista, será restablecido por la violencia abierta, no hay otra forma. Y el fascismo usará mañana como excusa la represión chavista de hoy; como siempre ha pasado.
Y por qué decimos que hay actitudes equivocadas en algunos sectores de la izquierda que critican al chavismo
< En primer lugar, es un grave error criticar exclusivamente al chavismo, sin decir nada sobre el fascismo en ascenso
< Es un error además hacer la crítica desde el punto de vista de la democracia liberal burguesa. Ese no es nuestro programa, y además esas banderas en manos de la derecha liberal son sólo una mentira. Venezuela no va a ser reconstruida en forma de un régimen democrático burgués
< No hay ninguna posibilidad en el corto plazo de derrocar al chavismo por la izquierda, si esa es la intención de las críticas. No se saca de la galera una revolución, menos en estas condiciones.
Por lo tanto, lo que tenemos que poner en escena es una estrategia defensiva. La táctica que se tenga ante el chavismo surge de eso.
El chavismo es una corriente política burguesa con ropaje de izquierda, hoy se enfrenta a una ofensiva fascista. El primer problema que tiene es que pierde aceleradamente el apoyo de las masas, con el que ha contado hasta hace poco tiempo. ¿Es la primera vez que vemos una coyuntura de este tipo?
Prueba rotunda de esto es que hoy la oposición "liberal" convoca a la movilización las masas, y el chavismo hace una demostración de las fuerzas armadas.
El chavismo ha usurpado nuestras banderas todo este tiempo, pero ha hecho algo peor que eso. Las ha desprestigiado, vaciado de contenido. Las ha vinculado a prácticas indefendibles haciendo un daño muy severo. Y ahora, mucho peor, las mancha con sangre.
Pero el chavismo no es el enemigo principal, y además se termina. Hay que pensar en el día después.