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Es el asiento el que moldea el culo (V)

Para la fecha de ese documento, junio de 1977, Fernández Huidobro tenía 35 años de edad, llevaba 16 en la militancia política y casi cuatro de preso en condiciones “especiales” de rehén. Bastante joven para un análisis tan lúcido y detallado sobre las peculiaridades de sus compañeros, demasiado viejo y curtido como para no saber que describir a una persona como alguien, por ejemplo, que “anda siempre armado hasta los dientes” era condenarla a muerte. En los dos portales donde se publicó el documento se armó un debate interminable –sigue, hasta el momento de la escritura de este libro–, en el que emergieron palabras como “traición”, “vendidos”, “execrables” y un larga lista de anécdotas concretas de hechos del pasado, así como un largo rosario de insultos.

También preguntas, dudas, interrogantes acerca del origen del documento, los motivos de su aparición en esa fecha, las intenciones de quienes operaban desde las sombras. Interrogantes bastante típicas en las redacciones periodísticas, donde se sabe que la filtración de documentos siempre persigue un objetivo espurio, pero al mismo tiempo la experiencia enseña que solamente quienes “estuvieron ahí” pueden dar cuenta de hechos que ocurren en ámbitos cerrados. Es decir: ningún informante es inocente ni actúa por amor a la patria, pero su información no necesariamente es falsa ni obligatoriamente conlleva una trampa.
María Urruzola


No sólo en las redacciones periodísticas. Descartaríamos la mitad de las fuentes documentales de la Historia si no todas, si no es lícito prestar atención a lo que sale a la luz por motivaciones interesadas y tendenciosas, o lo que fue confeccionado por esas razones. Edward Snowden ha revelado documentos elaborados por la CIA y por eso lo andan persiguiendo todavía, Julian Assange algo parecido y sigue encerrado en la embajada. El origen de un documento no determina su veracidad ni falsedad

Este es:“Información existente en el Departamento II DEL E.M.E, procedente de la DE. IV”, “Conceptos emitidos por el detenido en Medidas Especiales ELEUTERIO FERNÁNDEZ HUIDOBRO, hacerca (sic) de actuales integrantes del M.L.N.”, junio de 1977. Se hizo público en abril de 2009. Por brevedad lo llamaremos “Conceptos emitidos”

Ante los que dijeron que esto atribuido a EFH fue “arrancado bajo tortura” digamos algo en su favor: Ni ellos creyeron que fuese así. Veamos que tan arrancado bajo tortura parece esto:

“NAVILLAT ODRIOZOLA, Ruben Mario: No es del M.LN. Estuvo vinculado al principio pero siempre en una relación accidentada, llena de choques. Al final, estaba radicalmente en contra del M.L.N. difícil: la Policía lo ficha como el Jefe Máximo del M.L.N. El está peleado con el M.LN. y con casi todas las organizaciones. Se va: es un teórico puro. Pero por encima de todo es una personalidad difícil de encuadrar. Vive soñando. En las nubes. Es incapaz de organizar algo, y de organizarse en algo. No puede pasar de la teoría a la práctica. Anarquista por naturaleza (no ideológico), no admite disciplina de ningún tipo. Variable, inventa una teoría distinta cada semana y vive contradiciéndose. Cae en la esterilidad absoluta. Es agudo en sus análisis críticos, pero no va más allá. A lo último estaba creando una organización (eso es habitual en él, aunque la mayoría quedan en el papel). No tiene capacidad militar ni organizativa ni práctica en ningún aspecto. Tiene sí capacidad teórica. No era, ni creo que pueda ser jamás, del M.L.N. porque sus choques con él llegaron a niveles que hacen imposible un acercamiento. Le gusta su profesión –médico- tanto como la política y parece que tenía futuro científico en ella. Por lo que si encuentra un “hábitat” donde pueda ejercer su profesión a fondo se va a entregar a ella totalmente”

Hasta para descargar antipatías personales daba lo arrancado bajo tortura. Hay varias cosas parecidas. No he sabido de ningún análisis de estilo que permita decir si esto pertenece o no a EFH. Tampoco una confrontación de los datos sobre esta extensa lista de militantes conocidos para ver si son ciertos o falsos, y si EFH podía conocerlos en ese momento. “Para varios tupamaros que conocían las opiniones de Fernández Huidobro sobre algunos de los mencionados, no había duda de que eran suyas”, escribe María.

Estos son “los sonidos del silencio”, y hacen mucho ruido. Nada dijo EFH que no se dio por enterado, nada dijeron los que lo defienden. Tal vez porque “Conceptos...” se difundió en medios de alcance limitado, pero ahora ya no es así. ¿No tienen nada para decir?  Si polemizo con algo dicho por otros y encuentro algo que se puede refutar con hechos documentados, se los tiro por la cabeza. Si los hechos no se desmienten no tiene ningún valor salir con si esto beneficia a tales o perjudica a cuales, si la editorial que lo publica es esto o lo otro, etc. Todas sin evasivas que CONFIRMAN lo que se quiere negar.

“Conceptos emitidos” sería un formulario llenado por EFH a pedido de los militares. Hay otro elemento más, y es el testimonio de Jorge Zabalza sobre un intento de los militares de obtener algo similar de la terna de rehenes en la que él estaba junto con Sendic y Marenales.

“Cuatro rigurosas horas a cada uno. Tenían agendados los interrogatorios. No hubo golpes. Sólo presión. El sargento-pastor Benítez nos trajo papel y lápiz por si nos arrepentíamos de nuestro silencio y queríamos escribir lo que habíamos callado. Los tres le devolvimos las hojas en blanco”. A menos que Zabalza mienta en esto -y por qué hacerlo- no fueron torturados.

Tal vez los militares tuviesen criterios diferentes en cada dependencia a cargo de las terna y ni se comunicasen entre ellos, Mujica-Marenales-EFH era otra terna. No hay un documento de este tipo de Mujica.

En cambio María da cuenta de: “Otra de las vidas de Rosencof”, difundido en 2009 que sería, de ser cierto, de origen muy anterior al de EFH. María subraya el detalle del apellido “Rosencopf” notoriamente tomado de la cédula de identidad y luego cambiado a Rosencof, que permite suponer que su fuente es un documento policial: “A fines del año 1972 y principios de 1973, Marcos Rosencof Silverman, actual Director de Cultura de la Intendencia Municipal de Montevideo, fue interrogado detalladamente acerca de sus actividades como integrante del Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros)...”, y sigue el texto supuestamente de enero de 1973, “Conceptos... “ es del 77. También contiene datos detallados, tampoco parece arrancado bajo torturas, tampoco ha habido respuestas sobre su contenido o lo que fuese.

Y otro documento más, “el 18 de enero del 2010, el coronel Orosmán Pereyra hizo pública una carta a Lucía Topolansky, escrita en términos de claro chantaje. Le recuerda su detención, la de Mujica, que ella entregó según coinciden múltiples fuentes tupamaras consultadas para este libro, y otros detalles que pretenden certificar la autenticidad del remitente pero que de hecho divulgan datos no conocidos públicamente. Tiene forma de saludo, pero es la tercera advertencia del año”.

El año que María llama el largo 2009, víspera de la llegada a la presidencia de Mujica:“... los operativos llevados adelante durante el largo 2009 por los mercaderes de lo oculto vuelven inevitable pensar que el gobierno de Mujica nació “bajo advertencia”. ¿De qué? ¿Qué más cosas podían revelar los represores del pasado, dueños en la sombras de los archivos de Inteligencia? ¿Había un pacto que venía desde el Batallón Florida? ¿Había nuevos hechos que podían comprometer la presidencia de Mujica? Un código Morse iba y venía entre algunos tupamaros y algunos militares, mientras el pueblo festejaba ruidosamente la llegada al poder del “presidente más pobre del mundo”.

María, al menos en estas páginas de la primera parte de su libro, no agrega nada que no fuese conocido. Lo que sí agrega es el silencio y las evasivas de las personas involucradas. Su hipótesis es que estos documentos son dados a conocer como parte de un mecanismo extorsivo de algunos militares para prevenir contra posibles "desbandes" de los tupamaros en el gobierno. Si es así, los documentos son ciertos, y se apoyan mutuamente en su credibilidad, chantajear con falsedades no daría resultado. Si es así, hay otros documentos más pesados en el cajón, nadie pega un tiro de advertencia vaciando el cargador. Y si es así, el chantaje dio resultado. Si no fuese así hubiese tenido el resultado contrario, los falsamente amenazados hubiesen salido a la caza de los que amenazan.

Toda la conducta del elenco tupamaro en el gobierno avala esa hipótesis, pero si no alcanzase con ello lo confirma la forma en que reaccionaron ante la publicación del libro. NADIE HA DESMENTIDO UN SOLO HECHO.

El libro en sí mismo es la mejor prueba de que dice la verdad.


Quiero agregar una cosa. En lo personal sólo he conocido UN CASO de alguien que fuese torturado, hablase, y luego saliese a decir públicamente: fui torturado, hablé, y acusé falsamente a otras personas

Un caso. No me pregunten quién, revisen la prensa