Envíopostaporteñ@ nº 628

PRIMERA RESPUESTA A JORGE MAIKI

Sobre el 3º Congreso de la TCC

 

En los números 618 y 620 de la Posta Porteña, el compañero Jorge Maiki, militante de la organización guevarista PRO-UNIR desarrolla una serie de opiniones críticas sobre la Declaración General y la Declaración sobre el 11 congreso del PIT-CNT que resolviera nuestro 3º Congreso finalizado el pasado 28 de agosto.

Como bien dice Maiki, nos encontramos permanentemente en reuniones, marchas y actos, y también nosotros apreciamos mucho a éste compañero que es de los pocos que siempre está dispuesto a debatir y que además lo hace con un grado de respeto y fraternidad que no es usual en nuestro espacio, infectado de sectarismo.

Aunque hubiésemos preferido instalar un debate con los militantes sindicales de Pro-Unir, de todos modos aprovecharemos estos comentarios críticos para desarrollar mejor los aspectos de la Declaración del 3º Congreso mencionados por el compañero, y de la política de la TCC.

Yendo al tema, debemos decir con honestidad, que cuando terminamos de leer los dos artículos nos sentimos francamente decepcionados.

En primer lugar porque Maiki dedica sus principales críticas a posiciones que NUNCA SOSTUVIMOS (ni en las resoluciones del Congreso, ni en nuestra prensa, ni en nuestra práctica permanente) y que además no solo no aparecen en la Declaración General sino que sobre algunos temas la declaración DICE EXACTAMENTE LO CONTRARIO.

Además, ¿porqué ceñirse solo a lo que dice una declaración general (que debe ser necesariamente sintética y no puede profundizar en todos los temas) sin tomar en cuenta la práctica y el discurso de la TCC en ésta última etapa de reorganización que arrancó en el 2006 y que el compañero conoce bien?

Y en segundo lugar no entendemos por qué, en buena parte de los dos artículos (sobre todo del primero) Maiki no polemiza con nosotros sino con EL FRENTE SINDICAL DE ASAMBLEA POPULAR Y CON LA CONFERENCIA SINDICAL.

Tiene derecho a polemizar con esa corriente política y su frente sindical, pero, ¿ para que utilizar nuestra declaración?

Para no aburrir a los lectores iremos contestando las críticas de Maiki (que seguramente suscriban otros militantes), dedicando un artículo a cada tema.

El 3º Congreso de la TCC, después de 4 jornadas de deliberaciones, llegó a un diagnóstico sobre la actualidad del Movimiento Sindical uruguayo que en lo sustancial sostiene lo siguiente:

a)          El actual modelo de acción sindical, al que denominamos “sindicalismo tripartito” ha caducado como estructura adecuada para contener al conjunto de la clase trabajadora tal como está conformada hoy.

Las actuales estructuras, con sus formas organizativas y sus ejes de acción, absolutamente dependientes de la institucionalidad capitalista, pueden contener y dar respuestas levemente satisfactorias apenas a una cuarta parte de la clase.

El resto, la abrumadora mayoría de los trabajadores, quedan librados a su suerte o las “políticas sociales” instrumentadas desde la órbita estatal o para-estatal.

b)                  El ciclo de unidad sindical iniciado el 1964 (CNT, PIT, PIT-CNT) se ha cerrado a partir de la plena integración del PIT-CNT a la institucionalidad capitalista desde el advenimiento del progresismo al comando del gobierno.

La estructura superior del sindicalismo ha dejado de ser un terreno en disputa con las corrientes reformistas, a partir de la subordinación plena a un proyecto abiertamente capitalista y su actuación permanente como una especie de “ministerio de asuntos laborales”.

Este diagnóstico fundamenta, en lo inmediato, la resolución de no participar como corriente sindical en el próximo congreso del PIT-CNT, y en lo sucesivo darle prioridad absoluta al desarrollo del sindicalismo de base en todos los Sindicatos y en todos los lugares de trabajo.

De este diagnóstico y estos lineamientos estratégicos que pautarán nuestro accionar en la etapa que se viene (con los cuales, naturalmente se puede discrepar), Maiki saca la conclusión de que hemos resuelto…abandonar los sindicatos existentes!!!

Habla, por ejemplo de “…cierto discurso, que minimiza la posibilidad de construir mayorías clasistas en los sindicatos existentes (no solo ni principalmente electorales)…”

Dice que minimizamos “…la posibilidad de que en algunos (sindicatos) se puedan dar luchas confrontativas contra el modelo de política privatizadora…”

Respecto a los paros parciales dice que “…en lugar de impulsar una estrategia que permita aprovechar esas jornadas…e incluso impulsar de hacerlas aún mas activas…, se emplea un discurso de “no sirven para nada y por lo tanto no tenemos que intervenir”…”

Más adelante se pregunta (polemizando quién sabe con quién)

“…Y porque no tratar de desplazar a tales dirigentes en una asamblea o en las siguientes elecciones y así no debilitar a los trabajadores frente a la patronal con la presencia de dos sindicatos?...”

Podríamos citar muchos otros párrafos similares, pero sería llover sobre mojado ya que todos abonan la misma confusión, la supuesta posición de la TCC de abandonar los Sindicatos.

Por el contrario, ni nuestro discurso ni nuestra práctica (ni la declaración del 3º Congreso) minimizan la posibilidad de construir mayorías clasistas en los sindicatos. Esa es la impronta de nuestro trabajo en el SAG, AFCASMU, ADEOM, UTHC, AFUTU, AUTE, ADES, ADEMU, UNTMRA, por nombrar algunos de los sindicatos “existentes” en los que tenemos presencia.

En ellos intentamos articular el trabajo de los distintos núcleos del clasismo (si hubiese mas de uno) y damos la pelea para lograr mayorías clasistas en los ámbitos mas democráticos (Asambleas y plenarios de Delegados).

 Donde se puede, también tratamos de que una mayoría clasista desplace a los dirigentes reformistas en las elecciones sindicales.

Mayoría clasista que es una realidad hace años en un sindicato “existente” como el SUATT, mayoría clasista en la cual tiene un gran peso nuestra corriente.

No minimizamos la posibilidad de dar desde los sindicatos, luchas confrontativas contra las políticas privatizadoras.

Por el contrario, aún sabiendo de lo pequeña de nuestra incidencia, estamos empujando la lucha contra las PPP (incluyendo los militantes de la TCC que van a ir al congreso del PIT-CNT) y mas allá de lo que salga del congreso oficialista, apostamos a una coordinación de Sindicatos, agrupaciones y militantes que se ponga a la cabeza de esa lucha (cosa que hicimos en todos los intentos de privatización desde los ’90).

En los paros parciales, nos planteamos hacer justamente lo que Maiki dice que no queremos hacer, es decir darle el contenido más combativo posible, tener presencia visible (en la movilización de los gremios de la educación, la TCC fue la única corriente que llevó una pancarta) y eventualmente hacer una actividad diferenciada en otro lugar, cosa que hicimos en la famosa marcha contra Lacalle del 2009 (que el PIT-CNT la llamó marcha de la esperanza) donde hicimos un Acto en la explanada de la universidad en defensa de la independencia de clase alternativo al acto oficialista en Plaza del Entrevero.

Si en algún paro no tuvimos presencia fue por deficiencias organizativas, y también hay que decir que no tenemos posiciones monolíticas y hay militantes que legítimamente consideran que movilizarse en esos paros “no sirve para nada”, pero no es la posición mayoritaria de la TCC.

El último párrafo que citamos es sencillamente absurdo.

 No está planteada en ningún lado la presencia de dos Sindicatos como cuestión inmediata.

 El único lugar donde se ha dado esa situación (y no fue una política deliberada de la TCC, sino un hartazgo de las bases) es en la Cooperativa Magisterial donde se formó otro Sindicato (ECOS) y donde los militantes de la TCC tienen un peso importante. Allí, lejos de debilitar a los trabajadores frente a la patronal; la presencia de un sindicato clasista y combativo, diferente al sindicato oficial (ECMA), fortaleció la posibilidad de que las demandas de los trabajadores se vean satisfechas.

Para finalizar éste primer artículo queremos precisar algunos conceptos expresados en la Declaración general, que por ahí pueden haber inducido a la confusión del cro. ,Maiki, más allá de que (insistimos una vez más) la práctica cotidiana de la TCC no deja lugar a dudas.

Cuando se habla de que la lucha “en las súper-estructuras del sindicalismo oficialista tendrá en general un carácter absolutamente secundario”, o que “la tarea central no es ser parte de las súper-estructuras”; nos referimos esencialmente a los ámbitos del PIT-CNT (Congreso, Mesa Representativa, Secretariado, Comisiones, Etc.)

Es en esos ámbitos donde, en general, no disputaremos con las corrientes conciliadoras, en función del diagnóstico de nuestro 3º Congreso.

También la resolución podría aplicarse en el corto plazo, en las súper-estructuras de algunas de las grandes “federaciones” (FUM, FUS, FUECYS, FFSP) donde la formalidad establecida habilita un funcionamiento de las filiales con bastante autonomía, que ha generado en la base muchos cuestionamientos, amagues de expulsiones, amagues de rupturas, y en general una creciente fuerza centrífuga que puede poner en cuestión la disputa en esos ámbitos.

Pero ninguna de estas definiciones implica abandonar los Sindicatos sino todo lo contrario. Los lineamientos estratégicos definidos, plantean con claridad que la lucha se centrará para nosotros en el sindicalismo de base, en los Sindicatos existentes y en los lugares donde no hay organización sindical también.

Y naturalmente que no vamos a concentrar la lucha en los Sindicatos para reproducir el sindicalismo establecido sino para empujar un nuevo ciclo de construcción sindical.

 Es decir, la lucha por un nuevo modelo de sindicalismo y por una forma de UNIDAD superior que retome nuevamente la lucha por una sociedad sin explotación ni opresión.

Por ahora la dejamos por acá.

 

Chara

 

Militante de la TCC en el Sindicato de Artes Gráficas