Boris Kagarlitsky- Rabkor.ru . 29/06/2017 - http://rabkor.ru/culture/2017/
Desde hace algún tiempo las ideas de análisis del sistema mundo se han convertido en nuestro país en algo no sólo popular, sino también casi oficialmente aceptado.
Fue en la década de 1990 cuando, salvo unos pocos críticos de izquierda a la restauración, todo lo referido a Wallerstein se ignoraba o era objeto de burla, que argumentamos que es imposible construir un capitalismo "correcto" en Rusia según el modelo de Suecia o Estados Unidos sin importar lo que parezca, ya que semejantes esperanzas contradicen la lógica del sistema capitalista mismo- Nos explicaron que el problema era simplemente los rusos no encajaba en el mercado mundial, pero la privatización resolvería automáticamente todos los problemas
Luego, cuando los problemas se hicieron aún mayores, empezaron a sonar diferentes ideas tales como: Solamente con la propiedad privada no es suficiente. Necesitamos instituciones. Democracia, derecho y funcionarios que no roben. Cómo es que un sistema democrático fiable y funcionarios honestos aparecen en los países avanzados, sigue siendo un misterio para la intelectualidad liberal y los docentes que instruyen a la juventud. Probablemente sea necesario copiar sus instituciones, y también poner en orden a la burocracia. Estimular a los buenos, castigar a los malos, y todo quedará en su lugar.
La teoría del sistema mundial, analizando el capitalismo no como un conjunto de casos particulares países "exitosos" y "fracasados", sino como un todo global, mostró sin embargo, que mantenernos en el marco de este sistema y jugar con sus reglas, nos condena a reproducir los mismos problemas en muchos y diferentes niveles. El capital aspira a la concentración y centralización, acumula sus ganancias en un polo y sus problemas en el otro participante en el sistema mundial. Nosotros estamos participando en este proceso de mundial acumulación, ocupamos un determinado lugar en él, lo que determina en gran medida nuestros problemas y contradicciones.
Por supuesto, no todo y no del todo es así, pero sí lo suficiente para poder concluir: sin un cambio radical en las reglas del juego a nivel local y global, no será posible resolver las contradicciones.
El capitalismo periférico tiene sus propias especificidades socioeconómicas que predeterminan sus problemas y contradicciones. No es una cuestión de atraso que pueda ser superada por esfuerzos desesperados, poniéndose al día en materia de líderes, sino que es la misma lógica de la acumulación la que requiere la exportación de fondos al exterior y la redistribución de los recursos en favor del centro del sistema. El gobierno que sirva a este proceso no puede ser consecuentemente democrático o efectivamente patriótico. Su preocupación por el interés nacional termina donde comienzan las compañías offshore. y si queremos corregir la situación primero en que hay que pensar no es el castigo de políticos y funcionarios corruptos, que por supuesto no deben ser dejados impunes, sino sobre la nacionalización de los recursos y las empresas que generan los beneficios necesarios para el desarrollo de la economía nacional.
Sorprendentemente, la teoría del sistema mundial desarrollado por Immanuel Wallerstein, Andre Gunder Frank y Samir Amin, fue aceptada con entusiasmo en Rusia a finales de la década de 2000 por los círculos conservadores, lo que lleva a una un tanto extraña conclusión. Si nada cambia en el sistema no vas a tener éxito, entonces no es necesario cambiar nada. Sólo es necesario criticar a Norteamérica y los países de Occidente que constituyen el "centro" del sistema capitalista mundial y esperar, reclamando que por fin compartan con nosotros no solamente las ganancias sino también el poder. Tal como lo dijo un gobernante ruso, queremos conseguir un asiento en el Consejo de la Corporación Tierra.
Lo que realmente escribió Immanuel Wallerstein en ese contexto ya no era importante. Y las referencias estúpidas a la autoridad de estudiosos occidentales se han convertido en un lugar común en las discusiones de aficionados, tanto en la izquierda como en la derecha.
Sin embargo, leer la obra de Wallerstein es extremadamente útil, precisamente para entender cómo su teoría surge a partir de un análisis de los hechos y procesos históricos. El "corpus de textos" clásicos constaba de los tres volúmenes de "El moderno sistema mundial", que por mucho tiempo sólo eran parcialmente accesible para nuestros lectores. Estos tres volúmenes, que cubren la historia del desarrollo de la economía-mundo capitalista desde sus inicios en el siglo XVI a su apogeo en el siglo XIX, representan una inmensa riqueza no sólo en términos del análisis teórico, sino también en términos de materiales empíricos recogidos y utilizados por el autor. Posteriormente, se añadió un cuarto volumen, dedicado al "largo" siglo XIX. Este "largo siglo XIX" comienza con la gran revolución y francesa y termina con la Primera Guerra Mundial.
El lector de Rusia recibió los 4 volúmenes hace relativamente poco tiempo gracias a la editorial "Universidad Dmitry Pozharsky" Lo que es característico, también, no es una editorial de izquierda. Aunque, como se suele decir quejándose del pecado: Un proyecto tan caro no hubiese sido posible para la mayoría de los editores de izquierda que simplemente no pueden permitirse eso.
Las preferencias ideológicas de los editores, quizás, afecten la forma en que el título de la libro fue traducido. "El moderno sistema mundial" se ha convertido en el sistema del "mundo moderno". En otras palabras, Wallerstein inesperadamente se encontró adhiriendo a las teorías de moda que sustituyen el concepto de capitalismo con la noción social y económicamente sin sentido de "modernidad", que convierte las contradicciones de clase y contradicciones políticas en "reglas" culturales. De hecho, Wallerstein tenía en mente precisamente el sistema-mundo "moderno", el orden capitalista en el que vive lo mismo que sus contemporáneos, lo que demuestra que esta orden no surgió hace mucho tiempo, sino que se fue desarrollando naturalmente través de los siglos.
Sin embargo, espero con ganas que el lector ruso educado de alguna manera se maneje con el título y rompa a través de él llegando al contenido de la obra. Sin embargo, si realmente se quiere tener la oportunidad de una discusión teórica seria en el entorno más amplio posible, necesitamos para ello textos accesibles.
Nota: Estos son los tomos de esa obra de Wallerstein, no pude encontrarlos a menos de 30 euros cada uno:
https://www.traficantes.net/
Este es un resumen breve hecho por el autor, gratuito:
404030%20An%C3%A1lisis%20de%20sistemas%20mundo.pdf
Gratuito tenemos: "Impensar las ciencias sociales", entero:
https://www.sigloxxieditores.
https://www.traficantes.net/
http://repository.unad.edu.co/bitstream/10596/7643/1/
https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnxyZXBvc2l0b3Jpb