En febrero de 1973, la dirección tupamara en Chile, resolvió realizar una reunión de militantes con el fin de analizar principalmente las causas de la derrota de la organización. Los temas tratados, según el propio documento emanado del Simposio, son: Análisis de la etapa anterior (años 70-72); Cuestiones ideológicas; Estrategia político- militar de la organización; Política de alianzas; Acerca del Partido; Estructura de la organización; Política internacional; Política de cuadros; Acerca de nuestros compañeros prisioneros; Varios/49
A partir de ello, había que buscar una nueva vía política y organizativa, planteando nuevos objetivos y una nueva estrategia. El nuevo camino, estaría dado por rearmar el movimiento, ahora sobre las bases del marxismo leninismo. Según la historiadora Clara Aldrighi, el MLN que surge de Viña del Mar es una nueva organización política.
Efraín Martínez Platero, relata con respecto a las resoluciones del Simposio
(…) nos declaramos incapacitados de la labor de masas. Y que todo había fracasado por eso. (…) adoptar un centralismo democrático no quería decir, que éramos un partido comunista, adoptar un centralismo democrático quería decir que era una forma de organizarse, era una forma de poder desarrollarse, de estructuras organizativas, pero de ninguna manera que eso ideológicamente te marcara. (…)/50
Luis Alemañy/51, también acuerda en la influencia que tuvieron el MIR y los cubanos para que el MLN-T se declarara marxista leninista:
La adopción del marxismo leninismo en febrero de 1973 –decisión con la que estuve de acuerdo desde Uruguay, donde me encontraba, pero con matices – dependió de nuestra relación con el MIR, pero fundamentalmente de la relación con los cubanos (Aldrighi y Waksman, 2006:67).
Varios protagonistas señalan, que la idea de crear un partido marxista leninista, estaba planteado en la interna de la organización, incluso antes del Simposio. Ana Casamayou, dice al respecto: Cuando Viña del Mar ya estaba en la organización toda la discusión sobre la formación del partido marxista y todo eso, la línea política de masas, se discuten muchas cosas. Yo siento que la organización ya estaba muy como desmembrada por la cantidad de gente presa que había, porque salíamos a una realidad, que era Latinoamericana que la teníamos presente pero tampoco nos integrábamos a la realidad de otros países, entonces se vuelve una organización, que como que había que mantenerse (…)/52
Aníbal De Lucía, señala en la misma línea: No amaneció ahí en Viña del Mar. (...). Ya se venía conversando desde la derrota eso. Fundamentalmente la gente que estaba en Chile y en Argentina influenciados por el PRT/ 53
Otro protagonista señala, en entrevista con Clara Aldrighi, que el MIR ejerció una influencia decisiva y que las tesis fueron elaboradas previamente por Lucas Mansilla con el aporte de Andrés Cultelli y Kimal Amir. En el Simposio participaron unos 30 militantes que provenían de distintos regionales del MLN (Chile, Montevideo y Cuba), pero no eran delegados de sus respectivas organizaciones, sino que fueron seleccionados por los dirigentes de Chile. De las distintas entrevistas realizadas, pudimos ubicar algunos de los participantes de este simposio, Andrés Cultelli, Kimal Amir, William Whitelaw, Giocondo Ravagnolo, Aníbal De Lucía, Jorge Selves, Efraín Martínez Platero, Floreal García y Mirtha Hernández
Fernando Butazzoni, señaló, que del grupo donde él participaba en Chile, ni se discutieron los documentos previos, ni participaron luego de la realización del Simposio. Yo del Simposio me vengo a enterar, ya estando en Cuba /54
Ana Julia Herrera, sin embargo plantea con respecto al simposio: me acuerdo muy vagamente, pero si se participa en todas las discusiones, absolutamente en todas, creo que iba un compañero por cada grupo /55
Según Efraín Martínez Platero: El clima era positivo, porque por primera vez teníamos la posibilidad de discutir (…). El simposio, es simplemente un escalón para tratar de interpretar la derrota (…)/56
El documento aprobado por los participantes enunciaba algunos principios generales sobre el destino del Uruguay y del MLN, basados en la teoría marxista leninista.
Como introducción al simposio se realizó una revisión crítica de la historia del MLN. La decadencia del movimiento había tenido su punto de partida en agosto de 1970, con la captura de Raúl Sendic y otros 23 dirigentes. Desde entonces el MLN no había ofrecido respuestas valederas, ni en el terreno político ni en el de la lucha armada(Aldrighi y Waksman, 2006:68)
El planteo central, era que en la raíz de las desviaciones militaristas que habían llevado al MLN-T al fracaso en el plano militar, se encontraba una mayoría numérica de militantes de clase media –fundamentalmente estudiantes- y el abandono de la ideología marxista leninista
En este sentido, el mismo documento señala:
XII. En lo militar: se comienza en abril lo que se llamó el accionismo. Es decir, el accionar constante de grupos, sin un correcto análisis político de la situación. El accionar por el accionar mismo, no como forma de lucha combinada con la lucha política, principio fundamental de la guerrilla. Esto nos lleva a deformaciones en la línea y deformación de los compañeros, el militarismo. (…) Se quiso meter al pueblo en la organización y no la organización en el pueblo /57
Por otro lado, se destacaba la presencia de obreros en el primer grupo fundacional de la organización, en contraste con el posterior ingreso de estudiantes y pequeño burgueses. De aquí la necesidad de enmarcarse en la teoría revolucionaria del marxismo leninismo.
Mario Córdoba, recibió las resoluciones del simposio estando en Montevideo. Con una visión optimista con respecto a este proceso señala:
Para nosotros caer con el simposio, era completamente distinto que haber caído en derrota. Ahí ya no estábamos en derrota, estábamos formando algo. Y para nada estábamos echando culpas, para nada estábamos hablando contra el Bebe [Raúl Sendic] y para nada estábamos maldiciendo. Es nada más que una etapa de síntesis, de evaluación y de autocrítica, para mí en Montevideo se vivió así, yo te puedo decir donde yo estuve para adelante, es decir, así vale la pena hasta caer, así vale la pena enfrentar porque hay camino para adelante. Para nosotros eso fue un alivio, caer así fue un alivio, haber caído en derrota con gente que cantaba, con traidores, eso es no entender que no, que había algo ahí que teníamos que corregir, que de lo que habíamos hecho había cosas que estaban muy bien, cosas que históricamente habían servido, y que teníamos todo un camino para adelante. (…). Y más adelante, agrega: transformamos una derrota en esperanza. Construimos a través de esa discusión, de esa profundización compañeros caídos en compañeros parados. Compañeros destruidos por la máquina, valoraron de qué valió la pena el sufrimiento de esas cosas, porque vieron futuros caminantes. (…)/58
El documento final del encuentro en Viña del Mar, también refiere a los orígenes del MLN-T,
Llegamos a crear la organización por un análisis de clase y no por un simple sentimiento patriótico. Se creó la organización por aquellos sectores del pueblo que participan activamente en el desarrollo de la lucha de clases y porque en esta lucha estamos al lado de los explotados y de los obreros, asumimos su causa y con ella sus principios, su estilo de vida y su ideología /59
Por ello, se advertía la necesidad de reclutar militantes entre los obreros fabriles, los asalariados rurales, los trabajadores manuales e incluso los marginados. Esta consolidación ideológica, aplicada también en lo organizativo y en lo militar, hacía posible la transformación del MLN-T en un partido “vanguardia de la clase obrera”. Si bien, su planteo era basarse en una ideología dura, exhortaban a la militancia a no caer en esquematismos, analizar la realidad en forma global y profunda y aplicar la línea con flexibilidad.
Los participantes del simposio destinaron varias páginas del documento final a recomendar normas de comportamiento. El nuevo partido necesitaba cuadros que fueran a la vez agitadores, propagandistas, organizadores y combatientes. Para ello era necesario combatir las “deformaciones” y cultivar las “virtudes”, terminar con los chismes y el amiguismo y no abusar de la “confianza política”
Los típicos compañeros individualistas funcionan más gustosamente en forma personal. La falta de humildad, el hacer misterios con la tarea individual (…) destruyen el grupo. Algunos compañeros pensaban en su individualismo que eran unos genios del equipo. La Orga ha hecho una verdadera escuela para mantener en todos los problemas una actitud modesta. La falta de modestia (…) es el quebrantamiento de un conjunto de normas ideológicas. Admitir sus errores ante los demás y criticar los de otros. (Aldrighi y Waksman, 2006:70)
Para la historiadora Clara Aldrighi, este intento de refundación de la organización, en lugar de aportar oxígeno al MLN, condujo a la renuncia de su identidad y contribuyó a la fractura ocurrida en noviembre de 1974 en Buenos Aires, que dio origen a Nuevo Tiempo /60
A partir de ello, se fundaron también otras dos grandes fracciones: la Tendencia Proletaria y la denominada “Ortodoxa” o “Centrista” que permanecieron, aunque con graves contrastes, dentro del MLN luego de la separación de los renunciantes.
La idea de rearmar al MLN-T sobre bases marxistas leninistas, no respondía solamente a la necesidad de explicar la derrota y de generar una nueva estrategia, sino que también respondió a la necesidad de igualar los planteos con las organizaciones aliadas, aceptar la integración de la organización a la Junta Coordinadora Revolucionaria (que en sus estatutos admitía exclusivamente a las organizaciones que cumplieran con estas exigencias ideológicas), y afianzar el camino para lograr el compromiso del partido cubano con la organización.
De hecho, los participantes de Viña del Mar reorganizaron el MLN adoptando una estructura en todo similar al PRT. Se creó una dirección colegiada –el comité central- de quince miembros, elegidos entre los treinta congresistas. En su interior fueron jerarquizadas una comisión política (integrada por Mansilla, Martínez Platero, Amir y Alemañy) y otra militar (con Aníbal De Lucía en operaciones, Whitelaw en logística, Giocondo Ravagnolo en inteligencia y Gabino Falero en funciones no especificadas)”(Aldrighi y Waksman, 2006:72)
La comisión política se hallaba dispersa en los distintos frentes, pero la militar funcionó unida en Buenos Aires. Efraín Martínez Platero, acuerda con esta visión con respecto a la presión que ejercieron las guerrillas aliadas en estos temas:
Las presiones brutales que se recibían en Viña y que se recibieron en todo el contexto del exilio fueron clarísimas, no. Incluso en Cuba, con respecto a una autocrítica rápida, cosa que también la hicimos y la hicimos tan rápida que fue bien superficial, pero que alcanzaba a contentar a los aliados que teníamos. (…)/61
Otro de los aspectos de discusión del Simposio de Viña del Mar, fue el asunto del retorno a Uruguay. En el Simposio, parecería que se hubiera acordado acerca de la necesidad de tomar cierta distancia con respecto al tema de volver a Uruguay. Producido el golpe de Estado –el 27 de junio de 1973- y el aumento de la detención de cientos de militantes en nuestro país, generó que la dirección que se encontraba en el exterior, comenzara a dudar acerca de la posibilidad de volver a Uruguay rápidamente. Se acordó que en primer lugar, los militantes que se encontraban en Chile, saldrían para Argentina o para Cuba, y luego se discutiría la viabilidad de regresar a Uruguay. Como veremos más adelante, la política de sacar a los militantes de Chile, no fue clara y cientos de exiliados quedaron bastante aislados en dicho país, fundamentalmente hasta el momento del golpe militar
La proletarización
Como hemos visto anteriormente, entre las definiciones del Simposio de Viña del Mar, estaba la de comenzar a reclutar militantes con origen obrero. Esta definición, claramente cuestionaba, a aquellos miembros de la organización provenientes de la clase media, y fundamentalmente del movimiento estudiantil. La manera de salir de esta situación, era mediante la reeducación en centros fabriles, la vida en comunidad y fundamentalmente el estudio del marxismo leninismo.
Efraín Martínez Platero, relata con respecto a este proceso: Nosotros ya en Punta Carretas teníamos eso, la tendencia de ver a los peludos e incluso a la clase obrera uruguaya como manera a seguir, más que por lo problemas de carácter ideológico, te diría yo que por la forma de ser y de actuar dentro de la organización y de actuar frente algunos acontecimientos. Era eso más que nada, despojar un poco aquella brutal cantidad de conceptos de carácter ideológicos que podían definir a un ser humano que actuaba de una manera que era mucho más acorde con lo que nosotros queríamos hacer en el Uruguay. (…) Eso que después en el simposio de Viña se tradujo en la actitud proletaria ante la vida. (…)”/62
Obviamente, este tipo de decisiones, generó muchísimas discusiones en la interna de la organización. En el documento final de Viña del Mar la proletarización era presentada como la punta de lanza en el gran combate contra los problemas ideológicos que habían llevado a vacilaciones, empujando al movimiento a su derrota militar. Como “acto de justicia”, le llamaron a este proceso “peludización” en reconocimiento al papel que habían jugado los cañeros fundadores del MLN.
Eleuterio Fernández Huidobro puntualiza algunas críticas, con respecto a este proceso. En primer lugar, cuestiona “el proceso llamado de ‘recaracterización de los militantes’” (Fernández Huidobro, 2001:18), que implicaba la creación de un “fichero” con información sobre los integrantes de la organización. Ello a su entender era nefasto para el movimiento en virtud de que empezaban a quedar registrados los datos de los militantes lo que constituía un riesgo desde el punto de vista de la seguridad/63
En segundo lugar, critica el proceso de homogeneización ideológica, que se basó en la construcción de “Escuela de Cuadros”. Para Fernández Huidobro estas eran trituradoras [por dónde] debían ir pasando los pobres tupamaros para ser cortados parejito sacándoles, como en máquina de picar en carne, las densas nervaduras pequeño- burguesas ‘causantes de la derrota del 72’. Y en tercer lugar, se detiene a criticar el proceso de proletarización de los militantes, que estaba destinada, según Huidobro, a dar cabal cumplimiento a la ‘autocrítica”
Sobre este último aspecto añade además la polémica surgida entre los propios militantes en torno al uso de la terminología “proletarización” versus “peludización”. De este modo señala,
Debe decirse que la palabra “proletarización” dio lugar a una polémica “de fondo” en el seno de la brillante Dirección que nos conducía. Finalizada la misma, que fue larga y tendida, emitieron el veredicto: En el “Partido”, la palabra que debía utilizarse era “peludización”. Gracias a esa genialidad, el proceso pasó a llamarse entonces “proceso de peludización de los militantes” y las profundas razones y significación de tal cambio fueron, para que nadie se animara a sonreír tan siquiera, eruditamente fundamentadas en largas diarreas teóricas abarrotadas de citas clásicas… (…). Pero, la “peludización”, esa cosa, no quedó reducida a libros: la militancia debió pasar por un dantesco proceso físico. “Peludizarse” era vestir, comer, cortarse el pelo de cierta manera, en especial las compañeras, realizan mucho trabajo físico y de ser posible vivir en colonias anaerobias… (Fernández Huidobro, 2001:18).
En oposición a lo planteado por Fernández Huidobro, otro militante del MLN- T, Mario Córdoba, expresa un punto de vista distinto en torno a las discusiones procesadas por aquel entonces: A mí me duele tanto ese libro del Ñato [Fernández Huidobro], “En la nuca”, porque yo no conozco lo que él está hablando, conozco lo que yo viví, cuando hablamos de peludización, era para ayudar a los compañeros a entender porqué la forma de vida del proletariado tiene todas las condiciones para desarrollar valores de socialización, de responsabilidad individual con mentalidad colectiva, la capacidad de organización y de subordinarse a organizaciones superiores (…). La diferencia de clase que había en ese momento en la lucha de los trabajadores en Uruguay. (…) De porqué el cañero no tenía nada para perder y todo para ganar. Entonces con la peludización no estábamos haciendo una idolatría del peludo, una idolatría del proletariado, no era nada más que para empezar a trabajar en valores. (…) Eran como los valores ideológicos básicos de los tupas. (…). Nunca es para ridiculizarlo así. A nosotros nos sirvió mucho como parte de la formación. (…)/64
Más adelante, en la misma entrevista Efraín Martínez Platero señala:
Se habló muchísimo de la peludización en los años 1974 y 1975 en Buenos Aires. Se habló muchísimo, tanto se habló que se impuso a uno de los cañeros en la dirección del MLN, que hacían Juan [Juan Bentín] y Pedro [Bandera Lima], que eran los cañeros, me iban a ver a mi, que yo ya estaba afuera del MLN, para que les enseñara a ver como se dirigía al MLN. Que te quiero decir con esto, que no era solamente la peludización, ni la proletarización, porque ellos eran tremendamente queridos y lo siguen siendo y son una imagen de lo que nosotros, más o menos los viejos militantes exigíamos de los compañeros, entrega total, sacrificio de un montón de cosas en aras de la revolución, yo te diría un idealismo como el que planteaba el Che Guevara, que la organización lo tuvo y lo tuvo muy fuerte”/65
En Cuba, y a través de la organización de las colonias de trabajo voluntario, es donde los tupamaros pudieron llevar adelante más claramente este proceso de proletarización.
La proletarización yo la pude llevar en Cuba, con más de cuatrocientos muchachos y muchachas, a partir de la creación de los lugares de trabajo voluntario, en las colonias de trabajo voluntario que se formaron allá. Y fueron dos los motivos por los cuales la impulsé, porque vi realmente que en Cuba querían entrenar a todo el mundo, sin justamente darle ese espacio de período de tiempo necesario para que un poco se hicieran hombres primero y después empezaran a pensar en agarrar un fierro y enfrentar la muerte o a matar a alguien. (…). Se formaron más de once colonias en Cuba (…). La idea no surgió de mí, la idea surgió de un compañero que murió en Bolivia, era un gurisito [Enrique Lucas López]. (…)/66
La salida de Chile: Buenos Aires y Cuba
Este exilio en Chile, fue breve, debido a que consumado el golpe militar el 11 de setiembre de 1973, la opción más segura comenzó a ser Argentina, que estaba viviendo una “primavera democrática” con la asunción de Héctor Cámpora como Presidente, el mismo año. El exilio de Chile duró tres años (1970- 1973), un plazo similar al que luego se daría en Argentina (1973- 1976)
Debido a las fuertes presiones de la derecha, los militantes uruguayos comenzaron a avizorar el golpe de Estado y advirtieron que los extranjeros serían los primeros perseguidos. En varias reuniones tanto con el MIR, como con miembros del gobierno se comenzó a planificar la salida de Chile. En julio de 1973, en un informe del Regional Santiago se señala:
En esta etapa debido a los planes y a la inestabilidad de la situación chilena se decide acelerar la evacuación del Frente. Hay un problema viejo que se arrastra y que en esta etapa hace crisis que es la seguridad. Esto afecta a todos los organismos del frente. (…). Afecta tanto al sector logístico, como al político, y en este último por la situación como se encuentran las embarazadas y niños lo que aumenta la debilidad del sector. Esto implica que en el sector debido al enlentecimiento de la evacuación, mala documentación y a la situación de los locales se decide: la búsqueda de nuevas infraestructuras, para lo que se crea un equipo con un fondo de dinero encargado de ello.
El 11 de setiembre de 1973, ya consumado el Golpe de Estado, la primera salida, es utilizar los apoyos que brindan algunas embajadas y refugios, como la de Suecia y Argentina, ya que la embajada de Cuba fue expulsada de Chile ese mismo día.
Ana Julia Herrera, finalmente se asila con su bebe en la embajada de Argentina,
El camino a la embajada fue espantoso, sentimos ametrallamientos, gente muerta en la calle tapada con cartones, con diarios, y nosotros esquivando (…) y en la esquina de la embajada, me dice Tencha, Ana bájate y corre, porque venían los tanques, rodeando la embajada. Y ahí me bajé, y con los gritos de los chilenos, bajé, agarré a mi hijo y empecé a correr (…). En la embajada éramos 1500, con un hacinamiento total (…). El ser humano en momentos difíciles puede convertirse en una bestia (…), había mercado negro y éramos todos latinos. (…) Hubo mercado negro, la gente que tenía plata pasaba mejor, porque les pedían a los funcionarios de la embajada y se surtían de chocolates, etc. (…). Porque éramos muchos y empezó a faltar la comida, comían los niños y el resto de vez en cuando.” 67 Y más adelante agrega “cuando sacan a los uruguayos del Estadio van para allá, que los largan todos desnudos, envueltos en una frazada, eso fue espantoso. Muy mal, anímicamente, y muchos de ellos tenían a las mujeres embarazadas dentro de la embajada. (…) Finalmente nos sacan con asilo en tránsito para la Argentina. (…)/68
Ya desde antes del golpe de Estado, los tupamaros acordaron un plan que incluía la salida para Cuba de varios militantes, para entrenarse militarmente y volver a Buenos Aires. Algunos viajarían directamente a Argentina.
El MLN, resolvió también mandar a la Argentina a algunos/as pero, en ese caso, seleccionando a los/las que pensaba introducir, a veces para morir, en Uruguay nuevamente. No se quería transformar Argentina en un problema similar al de Chile (Fernández Huidobro, y Jorge, Graciela, 1993:41)
Dicho país ofrecía la ventaja adicional de que su posición geográfica le permitía transformarse en una retaguardia estratégica para acciones que tanto bolivianos, como chilenos y uruguayos pudieran planificar desde allí
En el caso del MLN, por lo demás, fue una opción aconsejada por altos funcionarios del gobierno de la UP –por considerar que, en la situación de tensión que se vivía, la presencia de los tupamaros podía ser comprometedora- y también por dirigentes de distintos partidos de izquierda, incluido el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) (Aldrighi y Waksman, 2006:35).
Luego de que la organización decidió evacuar Chile, comenzaba la importante tarea de contactar a los cientos de militantes que se encontraban en el país, y que por diferencias con la dirección, habían perdido contacto
Al principio ello consistió en salir con uno o dos vehículos a recorres ciertas calles de Santiago y “encontrar” gente. Se hacían de diez a doce “encuentros” casuales por día y se trataba de “aislar” a esos compañeros/as que muchas veces eran familias con niños(Fernández Huidobro, y Jorge, Graciela, 1993:43)
La decisión de trasladarse para Argentina, no fue para nada arbitraria, sino que respondió a la decisión política de comenzar a acercarse al país, con la perspectiva de dirigir el Regional Uruguay y participar en las acciones de la recién constituida JCR
El Golpe de Estado y los presos en el Estadio Nacional
Desde el día mismo del golpe, los latinoamericanos que se encontraban fundamentalmente en Santiago de Chile, comenzaron a ser duramente perseguidos, detenidos y trasladados al Estadio Nacional de Chile.
La hostilidad latente en la población de derecha se manifestó en toda su crudeza: muchos señalamientos a las fuerzas de seguridad provinieron de los vecinos, en especial de las zonas de residencia de la burguesía. No obstante, algunos fueron auxiliados por chilenos opositores a Allende (Aldrighi y Waksman, 2006:81).
Ana Julia Herrera, señala por ejemplo,
Después del golpe, el primer discurso es contra los extranjeros, que a presentarse, y ahí empiezo a tener las amenazas de los vecinos (…). Una mujer esposa de un militar, por ejemplo te digo un caso, hubieron muchos, que ese fue muy fuerte porque yo creo que ella lo iba a hacer, que no podía tener hijos, y siempre me había dicho, hay la Ana María, que linda guagua que va a tener con lo linda que es ella, (…) y cuando ella se entera que me ve ahí con el bebe y (…) que están llamando a los extranjeros, le dice a la dueña de casa (…) si ella no se presenta, yo la voy a denunciar porque yo me quiero quedar con el niño/69
La dirección del MLN-T en Chile en ese momento, decide
Hacer una recorrida por todo el frente para conocer la situación de los compañeros, de los locales y materiales de la organización, globalidad que en ese momento no se logra tener por la imposibilidad de conectarse con toda la gente. Los compañeros que venían trabajando en el MIR se integran a sus lugares de combate que tenían establecidos antes del golpe, la gran mayoría de ellos quedan sin dirección en cuanto a qué hacer y otros compañeros que esperan en sus lugares sin que lleguen las armas para actuar/70
Para el caso de los uruguayos, el 11 de setiembre de 1973, fueron trasladados al Estadio Nacional 64 personas: 55 hombres y 9 mujeres. La mayoría de los extranjeros –que no pudieron salir de Chile- fueron detenidos en días cercanos al golpe de Estado. Como veremos más adelante, los nueve uruguayos desaparecidos en Chile, fueron detenidos y posiblemente asesinados los primeros días después del golpe
Entre los 64 uruguayos presos en el Estadio Nacional, había personas de distinta procedencia política,
La mayoría eran disidentes del MLN, esto es miembros de la organización que discrepaban con su dirección; había también integrantes oficialistas del MLN, cuatro comunistas, dos socialistas, varios independientes y algunos más que ni siquiera habían tenido nunca algo que ver con la izquierda (Aldrighi y Waksman, 2006:85).
Muy importante fue en este período, el papel que jugó el embajador de Suecia en Chile, Harald Edelstam, por la libertad de los uruguayos detenidos en el Estadio. Las autoridades de la cárcel, deciden que todos los extranjeros serían enviados a las embajadas y trasladados a sus países de origen. En el caso de los uruguayos, ello implicaba, años de prisión en las cárceles de la dictadura en nuestro país. Luego de varias tratativas, ante ambas embajadas, el embajador sueco logra que en el caso de los uruguayos, sean trasladados a Suecia, en calidad de refugiados.
Por otra parte, cuatro días después de consumado el golpe de Estado, los miembros del Regional Santiago del MLN-T logran reunirse con el grupo dirigente del MIR, y estos señalan
Con respecto a los extranjeros sus planteos son: imposibilidad de bancarlos por lo que implicaba en cuanto a su seguridad y su incapacidad de poder ofrecer una infraestructura para esto. (…) A partir de este momento y viendo que la única posibilidad era la evacuación masiva de los compañeros, se empieza a ver su instrumentación /71
Tupamaros desaparecidos en Chile
Más allá de la decisión de evacuar a los militantes tupamaros que se encontraban en Chile, antes del golpe de Estado, por diversos motivos hay algunos que permanecen allí. De los nueve uruguayos que desaparecieron en Chile durante la dictadura militar, siete eran militantes tupamaros. Ariel Arcos, Juan Ángel Cendán Almada, Julio César Fernández, Alberto Mariano Fontela Alonso, Arazatí López Lopez, Julio Enrique Pagardoy, Juan Antonio Povaschuk Galeazzo, fueron secuestrados y desaparecidos por la dictadura militar chilena/72
En setiembre de 1973, son detenidos en la zona de Cajón del Maipo, Ariel Arcos Latorre, y Enrique Pagardoy Saquieres. Ambos estuvieron detenidos, en la Comandancia del Regimiento de Ingenieros Ferrocarrileros de Montaña en Puente Alto. Pocos días después, el 29 de setiembre de 1973, es detenido también en el Cajón del Maipo, Juan Antonio Povaschuk. Era estudiante de Ciencias Económicas y estuvo detenido, en la Comandancia del Regimiento de Ingenieros Ferrocarrileros de Puente Alto.
Según la Investigación Histórica sobre Detenidos- Desaparecidos de la Presidencia de la República, los tres junto con otros exiliados uruguayos vivían en la localidad de El Ingenio; luego del golpe de Estado, decidieron cruzar por la cordillera de los Andes hacia la República Argentina. El grupo se dirigió hacia la localidad de El Volcán en el Cajón del Maipo. Mientras Arcos y Juan Povaschuk (uruguayos) se adelantaron para reconocer el terreno, los demás integrantes, entre los que estaba Enrique Julio Pagardoy, se refugiaron en una mina abandonada que había cerca del lugar. Al día siguiente fueron sorprendidos por Carabineros y conducidos a la comisaría de la localidad donde se los interrogó y sometió a malos tratos. En horas de esa misma noche fueron sacados por militares del llamado Regimiento de Ingenieros Ferrocarrileros de Puente Alto y conducidos hasta el cuartel, donde volvieron a ser interrogados y golpeados, ahora por personal de inteligencia vestidos de civil. Allí vieron que también estaban detenidos Ariel Arcos y Juan Povaschuk (Presidencia de la República, 2007:532)
La misma investigación señala que, posteriormente los militares separaron al grupo y a los hombres de las mujeres. Tres integrantes fueron conducidos en autobús al Estadio Nacional mientras Ariel Arcos, Enrique Pagardoy y Juan Povaschuk permanecieron en el Regimiento. Desde entonces no se volvió a saber más de ellos. Probablemente, Ariel Arcos, falleció a fines de setiembre de 1973. Sus restos aún no han sido ubicados. Según la Investigación Histórica sobre Detenidos- Desaparecidos citada anteriormente, Juan Povaschuk, falleció a comienzos de octubre de 1973. Enrique Pagardoy, fue visto con vida por última vez la última semana de setiembre del mismo año. Sus restos aún permanecen desaparecidos
El 12 de setiembre de 1973, son detenidos Juan Ángel Cendán Almada y Alberto Fontela. El primero era empleado del Hotel Tupahue en Santiago de Chile y tenía una hija recién nacida en Uruguay. Alberto Fontela, era empleado del restaurante Nahuel también en Santiago, y estando en preso en Uruguay se amparó al recurso constitucional que le permitía salir del país, viajando a Chile. Estuvieron detenidos en la Escuela Militar "Bernardo O´ Higgins"; y posteriormente son trasladados al Regimiento de Artillería Nº 1 “Tacna”, en San Ignacio. Según la Investigación Histórica sobre Detenidos- Desaparecidos de la Presidencia de la República, posiblemente fallecen el 13 de setiembre de 1973, arrojados al mar frente a las costas de San Antonio, (según Informe de las FFAA. y Carabineros de Chile)(Presidencia de la República, 2007:568)
El 14 de setiembre de 1973, es detenido en su domicilio de Santiago de Chile, Arazatí Ramón López López. Entre el 24 y el 26 de octubre, su cuerpo aparece en la vía pública, con señales de disparos de arma de fuego. Los trabajos realizados por la Comisión de Verdad y Reconciliación encargada por mandato del Poder Ejecutivo Chileno de investigar las denuncias sobre violaciones a los derechos humanos permitieron en noviembre de 1994,
Tras las exhumaciones realizadas en un cementerio clandestino de Santiago, conocido como Patio 29, así como en virtud de los estudios llevados adelante por antropólogos forenses, determinar que uno de los restos inhumados en ese lugar eran los del uruguayo Arazatí López. En ese lugar habían sido sepultados sus restos junto a los de otras 123 personas (Presidencia de la República, 2007:512)
El 17 de diciembre de ese mismo año, fueron repatriados e inhumados en Montevideo. Este caso, fue el del primero uruguayo desaparecido de quien se supo su destino final.
Un mes después, el 11 de octubre de 1973, es detenido en su domicilio de Santiago de Chile, Julio César Fernández. Había llegado a Chile en agosto de 1972, donde se había integrado al MIR. Es detenido en la Escuela de Paracaidismo de Colina (FACH); y luego trasladado luego al Campamento Nº 2 de Prisioneros del Regimiento Escuela de Ingenieros Militares de “Tejas Verdes” en Santo Domingo. Según la Investigación histórica sobre Detenidos- Desaparecidos de la Presidencia de la República, posiblemente fallece el 1º de noviembre de 1973, arrojados al mar frente a las costas de San Antonio (según Informe de las FF.AA. y Carabineros de Chile) (Presidencia de la República, 2007:568).
Estas historias, se unen a la de los muchos uruguayos que permanecieron detenidos en varios regimientos de Santiago, y son una parte importante de la suerte que los militantes tupamaros vivieron en la tierra de Allende, luego del golpe de Estado
Bibliografía y fuentes
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Aldrighi, Clara. Memorias de insurgencia, Montevideo, Banda Oriental, 2009.
Aldrighi, Clara y Waksman, Guillermo. “Chile, la gran ilusión”. En: Dutrenit Bielous, Silvia (Coord.) El Uruguay del exilio. Gente, circunstancias, escenarios, Montevideo, Trilce, 2006.
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Dutrenit Bielous, Silvia (Coord.) El Uruguay del exilio. Gente, circunstancias, escenarios, Montevideo, Trilce, 2006.
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Presidencia de la República.Investigación histórica sobre Detenidos Desaparecidos, Montevideo, IMPO, 2007. Tomo III.
Rey Tristán, Eduardo. A la vuelta de la esquina. La izquierda revolucionaria uruguaya, 1975- 1973, Montevideo, Ediciones Fin de Siglo, 2006.
Vescovi, Rodrigo.Ecos revolucionarios, Montevideo, Editorial Noos, 2003.
Fuentes inéditas
Archivo del Centro de Estudios Interdisciplinario Uruguayo (CEIU), Colección David Cámpora
1 - Carta de Uruguay. Chile. (Publicación interna del MLN-T en Chile) Nº 1, 11 de setiembre de 1972 al Nº 34 de agosto de 1973
2 - Documento final Simposio de Viña. Chile. Febrero 1973
3 - Circular interna Nº 1. Regional Santiago. 05 de junio de 1973
4 - Balance partidario del Regional Santiago. Setiembre 1973.
Prensa chilena
Revista Punto Final. Chile. Nº 111 del 18 de agosto de 1970, no. 116, 27 de Octubre de 1970 y Nº 173 de setiembre de 1972.
Entrevistas
Aníbal De Lucía, realizada el 10 y el 12 de diciembre de 2008.
Efraín Martínez Platero: 1. Realizada el 16 de diciembre de 2008. 2. Realizada en febrero de 2008, por Aldo Marchesi. 3. Realizada en julio de 2006, por el equipo de la Colección David Cámpora.
Ana Casamayou, realizada el 20 de marzo de 2009.
Mario Córdoba, realizada el 7 de abril del 2009.
Fernando Butazzoni, realizada el 18 de agosto del 2009.
Ana Julia Herrera, realizada el 24 de agosto del 2009.
Pablo Blanco, realizada el 27 de agosto del 2009.
Carlos Sanz, realizada el 28 de agosto del 2009.
1 Licenciada en Ciencias Históricas, Centro de Estudios Interdisciplinarios Uruguayos, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.
2 Ana Casamayou ingresó al MLN-T siendo una joven estudiante de la Facultad de Química. Fue detenida en 1971, participando de la fuga de la Cárcel de Cabildo. Durante su exilio vivió fundamentalmente en Chile, Cuba y México. Actualmente vive en Montevideo y se dedica a la fotografía.
3 Entrevista a Ana Casamayou, realizada por Jimena Alonso, Magdalena Figueredo y Carla Larrobla.
4 Ana Julia Herrera fue militante tupamara. Estuvo exiliada en Chile, Argentina y luego Francia. Durante su exilio en Santiago, nació su hijo. Actualmente vive en Montevideo y dicta clases de francés.
5 Entrevista a Ana Julia Herrera, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
6 1972 es señalado por varios autores, como el año de la derrota militar del MLN. El 14 de abril de ese año, en un duro enfrentamiento militar fueron asesinados por los tupamaros cuatro miembros del llamado “Escuadrón de la muerte”. En respuesta, las Fuerzas Armadas asesinaron a 8 tupamaros. A partir de allí, se produjo la detención y la salida del país de cientos de sus militantes.
7 Efraín Martínez Platero, estuvo vinculado al MLN-T desde 1963, en los primeros orígenes del Coordinador. A partir de 1969, se incorporó a la dirección del movimiento. Fue detenido en dos oportunidades, fugándose en ambas del Penal de Punta Carretas. Como miembro del MLN-T participó de la fundación de la Junta Coordinadora Revolucionaria (JCR), viajando por Europa, Cuba y Argelia. Luego de producido el golpe de Estado en Argentina se exilió en Suecia. Regresó al Uruguay en 1996.
8 Carlos Sanz ingresó al MLN-T a fines de la década de 1960. Estuvo exiliado en Chile, Argentina y Europa. Su hermana –Aída Sanz- y su madre –Elsa Fernández de Sanz- fueron desaparecidas en Argentina a fines de diciembre de 1977. Su sobrina, Carmen Gallo, nació en el Centro Clandestino de Detención “Pozo de Banfield”. Fraguada su identidad, fue adoptada por un matrimonio argentino que ignoraba su procedencia. Fue recuperada por Abuelas de Plaza de Mayo en 1999. Carlos Sanz, actualmente vive en Montevideo y se dedica a la fotografía.
9 Entrevista a Carlos Sanz, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
10 Ibíd.
11 Pablo Blanco ingresó al MLN-T a comienzos de la década de 1970. Detenido en Montevideo, comenzó su exilio en Chile. Actualmente vive en Montevideo y se desempeña como docente en la Facultad de Odontología.
12 Debemos aclarar, que algunos militantes del MLN-T llegaron a Chile desde 1969, escapando de la prisión y del ascenso represivo en nuestro país.
13 Entrevista a Pablo Blanco, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
14 Ibíd.
15 Jorge Selves se integra al MLN-T a comienzos de la década de 1970. Estuvo exiliado en Chile, reingresando luego al Uruguay. El 19 de agosto de 1973 fue detenido junto a Gerardo Alter y Walter Arteche y conducidos al Batallón Florida de Infantería N° 1. Horas más tarde, sus dos compañeros mueren a causa de los castigos recibidos. Jorge Selves fue trasladado al Penal de Libertad, y tras una larga condena fue liberado en 1984. Actualmente vive en Montevideo.
16 Testimonio de Jorge Selves, tomado de Marchesi, 2008:13. La misma es de Aldrighi y Waksman, 2006.
17 Fernando Butazzoni, comienza su militancia en la década de 1960, vinculado en primera instancia a las organizaciones del movimiento estudiantil. En 1971 se integró al MLN-T debiendo exiliarse al año siguiente. Durante el exilio, estuvo en Chile, Cuba, Nicaragua y Suecia. Regresó al Uruguay en 1985. Tras una vasta labor en el campo de la Literatura, fue designado en 2008 como Director de Promoción Cultural de la Intendencia de Montevideo. Actualmente vive en Uruguay, y fue designado por el Primer Mandatario como Presidente del Consejo Directivo del SODRE.
18 Entrevista a Fernando Butazzoni, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
19 Entrevista a Pablo Blanco, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
20 Ibíd.
21 William Whitelaw ingresa al MLN-T a fines de la década de 1960, siendo estudiante de Medicina. Detenido en Montevideo en varias oportunidades, se exilia primero en Chile y luego en Argentina. En 1974 integra el grupo de los “renunciantes”, fundando en 1975 la organización “Nuevo Tiempo”. El 20 de mayo de 1976, es asesinado junto a su compañera Rosario Barredo, Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz.
22 Raúl Rodríguez ingresó al MLN-T en 1970. Fue actor de teatro en Uruguay y en Argentina. Estuvo exiliado en Chile, dónde fue detenido el día del golpe de Estado y recluido en el Estado Nacional. Fue expulsado a Suecia, y regresó a Buenos Aires en 1974. En 1975 ingresó clandestinamente al Uruguay con el fin de reorganizar el movimiento. Fue detenido hasta 1985. Actualmente desarrolla una amplia actividad política en la organización Asamblea Popular.
23 Entrevista a Carlos Sanz, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
24 Entrevista a Pablo Blanco, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
25 Archivo del Centro de Estudios Interdisciplinario Uruguayo (CEIU), Colección David Cámpora. Balance partidario del Regional Santiago. Setiembre 1973. P.6.
26 Entrevista Fernando Butazzoni, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
27 Hugo Wilkins era militante de la Juventud Socialista. A los 18 años se vincula al MLN-T. Estuvo exiliado en Cuba, formando parte de la dirección del movimiento hasta su división en 1975. Actualmente es empresario y reside en Uruguay y en Cuba.
28 Recordemos que en agosto de 1972 diez argentinos pertenecientes al PRT, a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y a los Montoneros, se fugaron del cuartel de Trelew y se refugiaron en Santiago. Los dirigentes tupamaros les brindaron asistencia y estrecharon amistad con Mario Roberto Santucho, Enrique Gorriarán Merlo y Domingo Menna, entre otros.
29 Andrés Cultelli, comenzó su militancia en filas del Partido Socialista, siendo uno de los primeros ediles que tuvo la izquierda en nuestro país. A comienzos de la década de 1960 fue administrador del diario Época. Fundador del MLN-T, en octubre de 1969 participa de la “toma de Pando” en dónde es asesinado su hijo. Estuvo un año detenido en el Penal de Punta Carretas y en 1972 se exilia en Argentina. Es detenido en Buenos Aires, y luego se exilia en el Chile de Allende. Cuando el golpe de Estado, viaja a Australia y en 1985 regresa a Uruguay. Fallece en Montevideo, a los 81 años el 14 de agosto de 2003.
30 Entrevista a Efraín Martínez Platero, realizada por Aldo Marchesi.
31 Archivo del Centro de Estudios Interdisciplinario Uruguayo (CEIU), Colección David Cámpora. Balance partidario del Regional Santiago. Setiembre 1973. P. 6.
32 Entrevista a Pablo Blanco, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
33 Entrevista a Ana Julia Herrera, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
34 Archivo del Centro de Estudios Interdisciplinario Uruguayo (CEIU), Colección David Cámpora. Balance partidario del Regional Santiago. Setiembre 1973. P. 3.
35 Entrevista a Carlos Sanz, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
36 Entrevista a Fernando Butazzoni, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
37 Archivo del Centro de Estudios Interdisciplinario Uruguayo (CEIU), Colección David Cámpora. Balance partidario del Regional Santiago. Julio 1973. P. 3.
38 Aníbal De Lucía fue fundador del MLN-T. Se exilia en Argentina, desde dónde dirige la organización. En 1979 debe refugiarse en Suecia. Actualmente vive en Montevideo y no participa de la actividad política.
39 Entrevista a Aníbal De Lucía realizada por Jimena Alonso, Magdalena Figueredo y Carla Larrobla.
40 Entrevista a Ana Casamayou, realizada por Jimena Alonso, Magdalena Figueredo y Carla Larrobla.
41 Entrevista a Efraín Martínez Platero realizada por Aldo Marchesi.
42 Mario Córdoba ingresó al MLN-T a comienzos de la década de 1970 siendo estudiante de Medicina. Fue detenido en Montevideo en 1972 y recluido –entre otros centros- en el Penal de Libertad hasta 1985. Actualmente es Médico, se encuentro vinculado al Movimiento de Participación Popular y se desempeña como Presidente de ASSE del gobierno de José Mujica.
43 Entrevista a Mario Córdoba realizada por Jimena Alonso, Magdalena Figueredo, y Carla Larrobla.
44 Entrevista con Fernando Butazzoni, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
45 Julio Baráibar comenzó su militancia a los 17 años vinculado a organizaciones sindicales. Entre 1962 y 1964, integró la dirigencia de la Agremiación de Funcionarios de Cooperativas de Consumo. En 1965 fue delegado del Congreso del Pueblo. Se exilio en diciembre de 1972, en el Chile de Salvador Allende. Estuvo detenido en el Estadio Nacional de Santiago, desde dónde salió hacia el exilio. En 1974, llegó a Suecia, donde se recibió de Licenciado en Pedagogía de Familia. Volvió al Uruguay en 1990. Entre 1999 y 2002, integró la Mesa Representativa del PIT CNT. De marzo de 2005 a julio de 2009, estuvo al frente de la Dirección Nacional de Trabajo. Desde el 15 de junio de 2009 ocupó la Subsecretaría del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Actualmente se desempeña como Embajador Itinerante del gobierno de José Mujica.
46 Archivo del Centro de Estudios Interdisciplinario Uruguayo (CEIU), Colección David Cámpora. Balance partidario del Regional Santiago. Setiembre 1973. P. 3.
47 Entrevista a Ana Julia Herrera, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
48 Entrevista a Fernando Butazzoni, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
49 Archivo del CEIU. Colección David Cámpora. Simposio de Viña (Chile 1973). P. 1.
50 Entrevista a Efraín Martínez Platero realizada por Jimena Alonso, Magdalena Figueredo y Carla Larrobla.
51 Luis Alemañy ingresó al MLN-T con 21 años. Fue detenido en 1971, y al año siguiente se exilió en Chile. En 1974, renunció a la organización, junto con Lucas Mansilla, Kimal Amir y William Whitelaw, fundando al año siguiente el grupo “Nuevo Tiempo”. En 1975 se exilió en Francia, y se vinculó al sector wilsonista del Partido Nacional. Actualmente vive en Montevideo.
52 Entrevista a Ana Casamayou, realizada por Jimena Alonso, Magdalena Figueredo y Carla Larrobla.
53 Entrevista a Aníbal De Lucía, realizada por Jimena Alonso, Magdalena Figueredo y Carla Larrobla.
54 Entrevista a Fernando Butazzoni, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
55 Entrevista a Ana Julia Herrera, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
56 Entrevista a Efraín Martínez Platero realizada por Aldo Marchesi.
57 Archivo del CEIU. Colección David Cámpora. Simposio de Viña (Chile 1973). P. 2.
58 Entrevista a Mario Córdoba, realizada por Jimena Alonso, Magdalena Figueredo y Carla Larrobla.
59 Archivo del CEIU. Colección David Cámpora. Simposio de Viña (Chile 1973). P. 7.
60 En noviembre de 1974 en Buenos Aires, los entonces miembros de la dirección del MLN-T en Argentina (William Whitelaw, Lucas Mansilla, Luis Alemañy y Kimal Amir), renuncian a la dirección y forman una nueva organización denominada “Nuevo Tiempo”. Las diferencias fundamentales, entre esta nueva organización y el MLN-T era su renuncia a la lucha armada y su apuesta a la creación del partido de la clase trabajadora, el partido marxista leninista. Finalmente, los miembros de Nuevo Tiempo se exilian en Europa, y se adhieren la mayoría de ellos al Partido Nacional, al sector wilsonista.
61 Entrevista a Efraín Martínez Platero realizada en julio del 2006 por el equipo de trabajo de la Colección David Cámpora.
62 Ibíd.
63 Para Fernández Huidobro, “esa peligrosísima papelería infame fue a parar, no podía ser de otra manera, a una oficina densamente poblada de, no podía ser de otra manera, burócratas que, no podían ser de otra manera, procedían a recaracterizar detrás del mostrador.” (Fernández Huidobro, 2001:18).
64 Entrevista a Mario Córdoba, realizada por Jimena Alonso, Magdalena Figueredo y Carla Larrobla.
65 Entrevista a Efraín Martínez Platero realizada en julio del 2006 por el equipo de trabajo de la Colección David Cámpora.
66 Ibíd.
67 Entrevista a Ana Julia Herrera, realizada por Jimena Alonso y Carla Larrobla.
68 Ibíd.
69 Ibíd.
70 Archivo del Centro de Estudios Interdisciplinario Uruguayo (CEIU), Colección David Cámpora. Balance partidario del Regional Santiago. Julio 1973. P. 9.
71 Ibíd.
72 Nelsa Gadea Galán, era una uruguaya militante del Partido Obrero Revolucionario y del MIR en Chile, también secuestrada y desaparecida por la dictadura chilena. Estuvo detenida en el Regimiento de Ingenieros Tejas Verdes. Según la Investigación Histórica sobre Detenidos- Desaparecidos de la Presidencia de la República, fallece posiblemente el 20 de diciembre de 1973, “arrojada al mar frente a las costas de San Antonio. (Según informe de las FFAA y Carabineros de Chile).” Tomo III, P. 582. Sus restos aún no han podido ser ubicados. En el año 2008, fueron ubicados en el desierto de Arica, los restos de otra ciudadana uruguaya, afiliada al Partido Comunista en Uruguay. Nos referimos a Mónica Benarroyo Pencu, uruguaya desaparecida en Chile, durante el período de la dictadura militar.