> Una opinión personal
Fernando Moyano
Varias cosas se escriben sobre Cataluña. Me importan algunos análisis de destacados marxistas que sigo regularmente y de los cuales aprendo. Me parece que algunas cosas que ocurren están desencontradas con las ideas. Me recuerda el mito de la Caverna de Platón.
Estamos en una caverna, lo que vemos en sus paredes son proyecciones de lo que ocurre afuera, pero si salimos e intentamos ver directamente la luz nos cegamos. El mundo de los hechos es un producto del mundo de las ideas.
Esto que vemos en Cataluña debe interpretarse como una manifestación del nacionalismo, y comenzamos con la interpretación marxista del nacionalismo como fenómeno histórico burgués.
Uno de estos destacados marxistas es Rolando Astarita. En una de sus notas trae a colación un texto de Lenin de 1922 en que habla de una posible “solución irlandesa” al problema de las pequeñas naciones, Astarita sostiene que algo parecido podría plantearse en relación a Cataluña.
Me hacer recordar un relato de Frederick Forsyth, aunque la solución que se sugiere es lo contrario a esa que aparece allí, pero igual copio un fragmento:
Bernadette yacía inmóvil, pero yo sabía que estaba despierta. Y en qué pensaba. En lo mismo que yo. En aquella espléndida primavera de 1916 en que, en domingo de Pascua, un grupo de partidarios de la entonces impopular idea de que Irlanda debía ser independiente de Gran Bretaña habían asaltado la oficina de Correos y otros importantes edificios. En los cientos de soldados enviados para sofocar el motín con fuego de fusil y de artillería... En el humo y el ruido, y los cascotes en las calles y los muertos y los moribundos, irlandeses e ingleses. Y en los rebeldes que al fin fueron sacados de la oficina de Correos vencidos y desprestigiados. En la extraña bandera tricolor verde naranja y blanco que habían izado en lo alto del edificio y que fue vergonzosamente arriada y sustituida de nuevo por la Unión Jack británica
Desde luego, ahora no lo enseñan en los colegios pues no forma parte de los mitos necesarios pero sigue siendo un hecho; cuando los rebeldes fueron llevados encadenados a los muelles de Dublín para embarcar a la cárcel de Liverpool, los dublineses y entre ellos muchos católicos les repudiaron y maldijeron por causar trastornos a Dublín.
Probablemente la cosa habría terminado allí de no haber sido por la estúpida y loca decisión de las autoridades británicas de ejecutar a los dieciséis líderes del levantamiento entre el 3 y el 12 de mayo en la cárcel de Kilmainham. En el término de un año cambió todo el ambiente; en las elecciones de 1918 el partido de los independentistas triunfó en todo el país. Y después de dos años de guerra de guerrillas se logró al fin la independencia.
Más allá de lo que diga FF de los estúpidos y locos ingleses,no son los únicos estúpidos y locos de este mundo. Los ingleses solamente hicieron lo que tenían que hacer para aplicar las leyes vigentes y defender el orden de ese entonces, 1916. Es lo mismo que dice Rajoy ahora. Ese cuento se llama "En cumplimiento del deber", un galés medio imbécil había participado en el pelotón de fusilamiento sin saber un carajo lo que está haciendo. No tenía por qué saberlo. Rajoy parece que tampoco, en cumplimiento del deber. Acusan de sedición al comandante de un cuerpo policial por no reventar a la gente a cachiporrazos o a gases. Meten presos a dos dirigentes. Un portavoz del gobierno español dice a los catalanes que puede pasarles como a Luis Companys, gobernante catalán fusilado en 1940 por el franquismo. Solución irlandesa
Un rey sale a dar lecciones de democracia, y no es en lo único en que la realidad funciona al revés. Todo funciona al revés. La realidad está totalmente equivocada.
La idea de “solución irlandesa” la toma Astarita de Lenin, instrucciones a la delegación soviética a la Conferencia de Ginebra en abril de ese año en la que los países europeos negocian, luego de la guerra, un nuevo orden internacional. La idea para el conflicto España-Cataluña es llegar a una solución negociada del tipo del que planteó Lenin en aquel momento, con carácter general, tomando el ejemplo del tratado que se acababa de firmar entre Inglaterra e Irlanda, que acordaba para ésta una soberanía limitada.
“Este programa debe ser pacifista burgués... no presentamos allí el único programa comunista correspondiente a nuestras ideas... [sino] una posición de principios diferente, una serie de paliativos y medidas de tipo reformista... [que] podría, no obstante, aliviar la difícil situación actual (cuya salida sólo puede estar asegurada rompiendo definitivamente con todas las bases de la propiedad capitalista). La relación aproximada de los puntos fundamentales de este programa puede ser la siguiente: (1) anulación de todas las deudas; (2) aplicación de la solución "irlandesa” a todas las colonias, países y naciones dependientes; (3) revisión radical del Tratado de Versalles; (4) concesión de empréstitos en condiciones de privilegio a los países más devastados por la guerra...”.
Traer lindos textos de Lenin sin ver el contexto histórico de hace un siglo, lo que terminó pasando en los hechos y lo que el tiempo ha cambiado, me sigue sin gustar
Las potencias capitalistas europeas no le dieron ni bolilla a la delegación soviética. No hubo “solución irlandesa” para nadie más, y en Irlanda ese tratado de autonomía limitada fue superada por la independencia completa apenas unos meses después, independencia que además había sido declarada unilateralmente por los irlandeses? tres años antes y tuvieron que hacer esa guerra que cuenta Forsyth.
En una nota sobre los posibles problemas de una independencia catalana llamada “Rebelión de ricos” dice otro muy destacado marxista, Boris Kagarlitsky:
“Aproximadamente lo mismo se observó en Europa a comienzos del siglo XX, cuando Rosa Luxemburgo advirtió a otros izquierdistas sobre los peligros de coquetear con el nacionalismo pequeñoburgués de las naciones pequeñas. En la mayoría de los nuevos estados formados sobre la base de imperios desintegrados, se establecieron regímenes reaccionarios y semi-fascistas (la única excepción feliz fue Checoslovaquia, que pronto fue despedazada por vecinos, no sólo Alemania sino también Polonia y Hungría)” (Rebelion de ricos. Boris Kagarlitsky)
“Otros izquierdistas” quiere decir los bolcheviques y Lenin. Y “coquetear con el nacionalismo pequeñoburgués de las naciones pequeñas” eral a solución irlandesa. Los independentistas irlandeses, en verdad,no eran todos nacionalistas pequeñoburgueses. James Connolly -uno de aquellos fusilados- representaba una corriente obrera socialista marxista, opuesta a la guerra de 1914. Era internacionalista, dentro del movimiento independentista. Y tan dentro que lo fusilaron.
Agrega Kagarlitsky que “si Madrid en vez de prohibiciones y amenazas contra Barcelona comenzase a movilizar a una mayoría hispana en la región, lograría el mismo resultado [que los británicos obtuvieron permitiendo un referéndum en Escocia que ganó el NO].Pero el gobierno extremadamente conservador y reaccionario de España claramente no quería la movilización de la clase obrera catalana. Decidió recurrir a la violencia policial”
Kagarlitsky lamenta que la izquierda se ponga del lado de los independentistas, al mismo tiempo es la derecha la que levanta la bandera anti independentista que sería la correcta, pero favorece a los independentistas con su política represiva. Como Forsyth, “de no haber sido por la estúpida y loca decisión de las autoridades...”
Termina diciendo “si queremos cambios progresistas en Cataluña, no debemos separarlo de España, sino luchar por cambios en todo el país”
Rolando Astarita opina igual que Kagarlitsky, la independencia catalana rompe la unidad de la clase obrera. Desarrolla esa idea en varias notas: “La división de la clase obrera en torno a líneas nacionales no tiene absolutamente nada de progresista, sino todo lo contrario”.
Esta es, en su opinión, “una discusión sobre impuestos” que se transformó “en un combate por la 'liberación nacional' [que] no dejará de potenciarse si enfrente tiene la reacción bestial de una derecha centralista a lo PP... Catalunya no es un país colonial, ni semicolonial, ni particularmente oprimido en lo cultural-lingüístico. Sin embargo, la construcción ideológica-política de un 'problema nacional' ha prendido”
Astarita y Kagarlitsky, dos marxistas de sólida formación e indiscutible inteligencia - tomo a dos entre muchos otros, muy destacados que además opinan sin conexión entre sí- se encuentran ante esta situación: Hay un movimiento de masas con raíces de izquierda apoyando una causa anti obrera, y la derecha española burguesa reaccionaria equivoca la táctica con la que podría derrotar a la derecha catalana burguesa también reaccionaria. “Es un conflicto estrictamente burgués, del cual la clase trabajadora, española o catalana, debería tomar distancia”, dice Astarita.
No hay aquí una base económico-social que justifique un conflicto de nacionalidades, dicen. Entonces, para explicar esa realidad política, recurren al concepto de retraso subjetivo. Astarita toma al marxista argentino contemporáneo Leopoldo Mármora sobre la nación como fenómeno complejo en el cual a la base material -que se señala en los textos marxistas-, se agregan aspectos históricos, culturales y subjetivos. Sin quitar mérito a Mármora, esa idea la planteó a principios del siglo XX el austromarxista Otto Bauer. Pero lo que importa es cómo se la aplica en este caso.
Cataluña TUVO una situación de opresión nacional, en otro tiempo. Al ser una de las regiones de España que más desarrollo capitalista moderno ha tenido y mejor provecho sacó de ello, esa situación desaparece y el nacionalismo entra en decadencia. Pero la crisis del proyecto europeo ha traído muchas tensiones. En algunos casos prenden entre los trabajadores actitudes reaccionarias, xenófobas, nacionalismo exacerbado. A su vez hay entre la burguesía centralista española y la catalana un conflicto menor, que el gobierno reaccionario del PP no ha sabido manejar. Y esto ha hecho que esa rémora ideológica de otro tiempo, sin base material real hoy, cobrase una dimensión inusitada. Tal, la explicación de estos destacados marxistas.
Podríamos extendernos en muchas cosas interesantes que dicen, semejanzas y diferencias. Kagarlitsky se maneja mejor, en vez de Lenin recurre a Rosa Luxemburgo, aunque ambos citan una de las partes de aquella polémica y olvidan la otra.
El concepto complejo de nación es bien conocido, pero resulta insuficiente. En cuanto al argumento de retraso subjetivo ha sido usado en numerosos casos, porque es un fenómeno general en la dinámica social; aquí, bien podría aplicarse al revés.
El 12 de octubre celebraron el Día de España, día en que empezó el genocidio. Los “unionistas” hicieron un acto en Barcelona tomando la ocasión para su campaña contra el nacionalismo catalán. Llevaron gente de varios lados de España. Terminó en una batalla campal entre dos barras bravas de equipos rivales de fútbol.
Tenemos también a un rey dando cátedra de democracia, a lo franquista. El nacionalismo acá es el español, reaccionario y propio del museo. Y es el único argumento unionista, además de esa “legalidad” de que tenés derecho a la autodeterminación pero no podes autodeterminarte si yo no te autorizo.
¿Qué pasa en España, qué pasa en Cataluña? ¿Es este el conflicto de un nacionalismo extemporáneo? ¿Debe la clase obrera “tomar distancia”? Si veo a varios policías cazando de los pelos a una mujer y tirarla rodando por la escalera ¿es un conflicto entre dos nacionalismos, o entre dos estatismos como dicen los anarquistas?
Me operé de cataratas y ahora la luz del sol no me encandila como antes. Tal vez aquellos griegos sufriesen de cataratas y por eso se encerraban en la caverna. No pienso como Platón que los hechos sean reflejos externos de las ideas, y que lo que ocurre en Cataluña sea un reflejo de la idea nacionalista. Creo que las ideas son abstracciones racionales construidas a partir de los hechos. Eso funciona por ensayo y error. Si los hechos no se corresponden con tu idea, repensá la idea. Y ya hay varias empresas capitalistas que repensaron el tema de los impuestos y se van de Cataluña.
Hay acá un nacionalismo fuera de época. El nacionalismo español. Además, es un nacionalismo que nunca tuvo esa condición “progresiva” que señala Astarita siguiendo a Lenin respecto a algunos nacionalismos de otro tiempo. Nunca le sirvieron a la clase obrera y no le servirán ahora, estoy de acuerdo con Astarita y Kagarlitsky. Primero hay que denunciar al nacionalismo español
Un historiador hispanista estadounidense, Thomas Harrington, resume así el discurso de Mario Vargas Llosa en el acto de los unionistas: El nacionalismo es una enfermedad maligna que apela a nuestros instintos más primitivos y básicos y que se asemeja en mucho a las peores y más opresivas formas de religión. Divide a la gente y conduce inexorablemente a la violencia. Por lo tanto, no tiene cabida en la sociedad moderna y desarrollada como España.
Los asistentes a ese acto levantaban la bandera española. Comenta Harrington:
“Si hay alguna bandera en la comunidad de 'democracias' de Europa Occidental que esté más ligada a la irracionalidad y la capacidad de desencadenar la violencia del nacionalismo agresivo y la superstición religiosa, no la conozco”.
?(Mario Vargas Llosa es el rostro perfecto para un poster unionista español)
Quiero agregar solamente una cosa. Dice Kagarlitsky:“Muchos recuerdan las palabras de Antonov-Ovseyénko, quien estuvo en España durante la guerra civil de los años treinta y llamó a Cataluña "la Ucrania de España" Ucrania se escapaba siempre del control ruso como Cataluña del control Español. Hoy Ucrania está dividida, y en el Este sobreviven intentos progresistas, acusados de “separatistas” por los nacionalistas ucranianos de ultraderecha, uno de los investigadores que más me ha aportado sobre esa realidad es Boris Kagarlitsky.
Vladimir Antonov-Ovsenko, revolucionario ruso internacionalista de los “Interdistritos” integrado a los bolcheviques en 1917, encabezó la toma del Palacio de Invierno el 7 de noviembre. Es esa figura rara, melenudo de lentes con cadenita, sombrero de ala ancha y sobretodo “maxifalda” que vemos en Octubre de Eisenstein, entra donde está funcionando el gobierno provisional y dice: “¡Daos presos!”
Era cónsul soviético en Cataluña durante la guerra civil. El régimen estalinista no pudo tolerar la “tolerancia” que tuvo con las corrientes revolucionarias en Cataluña que no se sometían al gobierno de Madrid que el estalinismo había llegado a controlar. Lo llaman a rendir cuentas a Moscú, los amigos le hace una despedida porque ya saben lo que va a pasar. Fue fusilado en 1939
Antón Antonov-Ovsenko, su hijo, historiador y escritor. Le dijeron que su padre había sido un traidor, después descubre la verdad. Lo metieron 13 años en campos de trabajo forzado. Es autor de varios libros, uno es “El tiempo de Stalin. Retrato de una tiranía”. Reúne información única, y refleja un cierto grado de odio.
No tiene nada que ver con el tema, disculpen. Pero uno tiene su “corazoncito nacionalista”
(Notas previas mías sobre este tema en mi blog:
Amb el diari de dillunsl a ma - Con el diario del lunes
??Cataluna, el derecho al divorcio y la "unidad de la familia obrera" )
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??Noticia fresquista:?
Las empresas abandonan Cataluña y ponen en riesgo miles de empleos en la región
Fuete: la diaria ?https://ladiaria.com.uy/artic
"La posibilidad de que se declare la independencia en Cataluña y los cambios en materia jurídica que esa eventualidad traería consigo generó este mes una fuga masiva de empresas de la comunidad autónoma, que ya supera las 500 compañías, entre ellas, grandes corporaciones financieras como CaixaBank y Banco Sabadell. ... Lo que más preocupaba a estos grupos económicos era que un proyecto independentista llevaba a Cataluña a salir del euro, lo que complicaría seriamente el acceso al crédito comunitario, algo que empresas y bancos privados no quieren enfrentar... Además, la independencia supondría la creación de institutos y organismos de gobierno propios, entre ellos una nueva Hacienda paralela a la española, lo que alarmó a los gestores de patrimonios".
Yo diría que lo de poner "en riesgo miles de empleos en la región" es una extorsión directa y descarada de la burguesía europea contra la clase obrera catalana, lo que podría poner en riesgo una separación de Cataluña es la solidez (hasta ahora) del Estado supra-nacional de la Unión Europea contra la clase obrera, creo que el ejemplo más claro fue el caso de Grecia donde también hubo un referéndum cuyo resultado atentaba contra esa solidez de la dominación capitalista, y fue totalmente desconocido. Yo diría que eso es la ESENCIA de lo que pasa, y que toda la perorata nacionalista es la APARIENCIA, y "si la esencia coincidiese directamente con la apariencia la ciencia seria innecesaria" (estoy citando a Marx de memoria).
Puse hace unos días un comentario en el blog de Astarita sobre este tema, me contesta:
"Comprendo de todas maneras que usted no me pueda comprender. Cuando se ha reemplazado el enfoque basado en la lucha de clases por la conciliación nacional, los razonamientos son imposibles de conciliar. Para bajarlo a tierra: usted dice que la adhesión nacionalista de la clase obrera al Estado catalán debilita al Estado catalán. Yo sostengo exactamente lo contrario. .... No veo cómo puede haber alguna síntesis entre dos enfoques tan opuestos."
?No sé de donde habrá sacado Astarita que yo adhiero al nacionalismo. Lo que dije es que la separación de Cataluña del estado burgués español debilitaría el poder burgués en Cataluña y el sostiene "exactamente lo contrario". Me queda claro.
¿Qué "sostienen" los hechos? Los hechos no hablan por ese asunto de esencia y apariencia. Nosotros hablamos. Hablo y digo que hay dos enfoques opuestos: lo que pasa en Cataluña es producto de la lucha de clases; lo que pasa en Cataluña es producto de la idea equivocada del nacionalismo, que es un retraso subjetivo etc. etc., si la clase obrera catalana fuese internacionalista todo esto no estaría pasando y el estado burgués español sería más débil y la dominación burguesa en la UE también más débil.
Yo diría, para ver las cosas, salir de la caverna