Simón Rodríguez Porras (PSL) 25/10/17
El gobierno se adjudicó 18 de las 23 gobernaciones en las elecciones del 15 de octubre.
¿Logró Maduro un milagro al invertir el resultado de las elecciones parlamentarias de 2015 en medio de la peor crisis económica en la historia de Venezuela y pese a tener un repudio popular superior al 85%? No. Lo que explica este insólito resultado es un colosal fraude electoral.
Las elecciones, que debían realizarse el año pasado, fueron convocadas por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), no por el organismo electoral. Al momento de la convocatoria, unos cincuenta partidos habían sido despojados de su tarjeta electoral, como el caso del Partido Socialismo y Libertad (PSL), y decenas de dirigentes políticos estaban inhabilitados, prófugos o encarcelados. La ANC incorporó al proceso electoral condiciones arbitrarias como la exigencia de “cartas de buena conducta” y se abstuvo de convocar a la elección de los parlamentos regionales. Además, la ANC se invistió a sí misma con el poder para cambiar las leyes y la Constitución en todo lo referido a las gobernaciones y para destituir a cualquier autoridad. Tal fue el carácter abiertamente fraudulento de la convocatoria a las elecciones.
En el camino se fueron sumando más maniobras tramposas por parte del gobierno. Hubo una campaña masiva de extorsión política planteando que los portadores del “carnet de la patria” (requisito para adquirir alimentos en las redes de distribución estatales) serían excluidos de este mecanismo si no votaban por el gobierno.
El ventajismo mediático fue total. Y es que el gobierno, pese a alardear de un falso socialismo, ha profundizado la “democracia para ricos” al no haber cuotas de difusión gratuita en los medios para todos los candidatos ni topes en el gasto de campaña. Pocos días antes de la elección, miles de votantes fueron reubicados a centros de votación remotos para obstaculizar su derecho al voto. El día de la elección, miles de agentes del PSUV tomaron los centros de votación con la complicidad de los militares, imponiendo el “voto asistido” a numerosos personas en contra de su voluntad.
En otros casos hubo ataques a centros de votación por parte de los grupos de choque del gobierno, como ocurrió en Mérida. Tampoco se utilizó la tinta indeleble con la que tradicionalmente marcan un dedo a los votantes para impedir que voten más de una vez, y hay denuncias en el estado de Bolívar de inconsistencias en las actas.
Lo más grueso del fraude fue que al no haber fiscales opositores en muchos centros de votación -en Miranda, Carlos Ocaríz, candidato de la MUD, admitió que faltaban en el 30% de las mesas- las autoridades de mesa y militantes del PSUV agregaron al chavismo votos de personas que se abstuvieron y falsificaron sus firmas y huellas dactilares. O sea, en sitios donde la abstención fue de 60% o 70% se pudo sumar un 20% de votos al chavismo y quedó un 40% o 50% de abstención. Los resultados oficiales, construidos sobre la base de todos estos elementos fraudulentos, son opuestos a los que indicaron las encuestas a boca de urna, que adjudicaban a la oposición la mayoría de las gobernaciones. Además los resultados oficiales son inconsistentes con las elecciones, también fraudulentas, de la ANC, en las que el gobierno dijo haber obtenido 8 millones de votos hace menos de tres meses. La población utilizó el mecanismo del voto castigo a través de la MUD para repudiar la miseria y el hambre resultantes del plan de ajuste de Maduro, así como la represión. Pero el voto popular fue escamoteado.
Cuatro de los cinco gobernadores opositores electos se presentaron para ser juramentados ante la ANC, en un acto de genuflexión total. Este es el más reciente en una larga cadena de complicidades.
En 2016 entregaron el derecho a realizar el referendo revocatorio, enfrascándose en un proceso de negociaciones que culminó con una declaración en la que se comprometían a apoyar al gobierno, “luchando” contra la llamada “guerra económica”.
En 2017 se vieron obligados a llamar a algunas movilizaciones para no ser totalmente rebasados por la población que se rebeló contra el hambre y la represión, pero siempre con la intención de impedir que la rebelión triunfara, meramente utilizándola para ejercer presión sobre el gobierno para negociar. Sus llamados a una supuesta “hora cero” y a un “gobierno de transición” durante las protestas fueron rápidamente reemplazados por la aceptación de las elecciones regionales fraudulentas.
Todo esto le ha valido a la MUD el justo desprecio de millones de trabajadores y jóvenes luchadores. Al respecto ha planteado el PSL en una reciente declaración que “(la de la MUD) no es la ‘unidad’ que nos interesa como pueblo. Esa es la unidad de los conciliadores, corruptos y patronales. Necesitamos la unidad de los de abajo. De los trabajadores, de los habitantes de las comunidades y los jóvenes. […] La MUD no cuestiona el paquete de ajuste del gobierno de Maduro, ni el pago de la deuda, ni las empresas mixtas petroleras, ni los acuerdos con las transnacionales y los banqueros. […] Por eso en la lucha contra el gobierno del PSUV y por un cambio de fondo se necesita una alternativa política de los trabajadores, el pueblo y de la juventud. El PSL lucha por esa alternativa llamando a unir a sectores del chavismo crítico y de izquierda, a la juventud y a todos los que se movilizaron durante las protestas recientes”.
Negociación pronta:
Rusia se queda con refinería de Amuay y China con el Cardón
Octubre 17, 2017 de Revista SIC de caraota digital
Debido a lo que sería la “incapacidad” del Gobierno en la gestión y mantenimiento de las refinerías de Amuay y el Cardón, que forman parte del Centro Refinador Paraguaná (CRP), ya estaría lista la negociación con Rusia y China como nuevos responsables de las operaciones de las plantas de combustible advirtió Iván Freites, secretario de trabajadores y técnicos del Sindicato de trabajadores petroleros y gasíferos del estado Falcón
Lenin Danieri
Rusia se encargará de la refinería de Amuay y China de Cardón, no se sabe qué pasará con los trabajadores venezolanos que muchos de ellos cobran 50 mil bolívares semanales – dijo- a lo que agregó que el contrato con los asiáticos ya estaría elaborado. “La relación que se manejará será así, 20 % de las acciones Venezuela y el resto los extranjeros”, una decisión que a juicio de Iván Freites no es nada nacionalista.
Las refinerías de Amuay y Cardón, conforman el Centro Refinador de Paraguaná (CRP) hasta hace unos años se refinaban 960 mil barriles de crudo diarios, se operaba al 80 % de la capacidad instalada y se importaba el 50 % de la producción y el resto se dirigía para el mercado interno del país.
La negociación se daría debido a que en la actualidad se refinan menos de 410 mil barriles al día. “De las 84 plantas que se tienen, 70 están inoperativas, por eso se compra gasolina a otras naciones que cuesta en promedio 70 dólares por barril, el gasto que representa al país es enorme, amén de que esta sería la verdadera razón de las colas en las estaciones de servicio”, explicó Freites.
“No refinamos ni la gasolina que se necesita en el país advierten sindicatos petroleros”. El centro refinador de Paraguaná es incapaz de abastecer el mercado interno nacional y por eso en la actualidad se importa combustible a precios internacionales”, puntualizó.
Aseguró que un simple cálculo matemático evidenciaría el daño patrimonial al país, un barril de gasolina cuesta 70 dólares y almacena 159 litros, un poco más de 0,40 dólares por litro, a dólar no oficial, ubica el carburante cerca de los 10 mil bolívares.
A los gremios sindicales les preocupa la actual situación debido a que hay momentos que en almacén del centro refinador, solo hay combustible suficiente para medio día del consumo nacional, aunado a que los retrasos en los pagos de los fletes empeoran aún más el abastecimiento interno.
25/10/17
Comentario de Antonio Morles,
Me causa asombro de ver que luego de una nacionalización, de nuestra principal Industria Petrolera, data de años anteriores, con producción inmensa de barriles de petróleo, con cuotas de importación, moderadas reguladas por la OPEP, se desplome y que sea este Gobierno el causante de todo este desastre y de paso disponga muy elegantemente, una negociación con Gobiernos Europeos, la entrega de las misma, sin previa consulta con el Soberano o Pueblo Venezolano, sobre estas negociaciones. yo lo califico como TRAICIÓN A LA PATRIA, es inaudito, 18 años de Gobierno y acabaron con este País rico, en minerales y su principal Industria Petrolera, que en 48 años de Democracia, entre Adecos y Copeyanos, comieron, mepecos, comunistas, masistas, bueno hasta este engendro llamado PSUV, que salió de todos los partidos, habidos por haber bien sea por mala conducta o resentimiento haya acabado con este Soberano Pueblo Venezolano, no digo que todos los que están en el Gobierno son malos pero en su gran mayoría sí; ya se termino la pesadilla, de que toda la culpa la arrastra la cuarta República, ya que con la imposición de la Asamblea Nacional impuesta por el Gobierno y un CNE y estas elecciones de Gobernadores, no han podido con el HAMBRE, la SALUD, MEDICINA y DELINCUENCIA, todo esto en tan solo 18 años, es preocupante y demasiado grave lo que vivimos los Venezolanos en día a día, me perdonan si ofendo, pero es la pura realidad.
Análisis de elecciones regionales en Venezuela
> Darío Azzellini
El chavismo ganó 18 de 23 gobiernos regionales, la oposición ganó 5. El gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y los partidos aliados ganaron en los estados de Amazonas, Apure, Aragua, Barinas, Bolívar, Carabobo, Cojedes, Delta Amacuro, Falcón Guárico, Lara, Miranda, Monagas, Sucre, Trujillo, Yaracuy y Vargas. La alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) ganó 5 estados: el partido Acción Democrática (AD) ganó Anzoátegui, Mérida, Nueva Esparta y Táchira; Primero Justicia ganó el estratégico estado fronterizo noroccidental de Zulia. Mientras que los resultados para 22 estados se anunciaron unas horas después de que se cerraran las urnas, los votos en Bolívar se recontaron debido al pequeño margen entre el ganador Justo Noguera Petri de la coalición de fuerzas gubernamentales y el candidato opositor Andrés Velásquez. Petri finalmente ganó con 276,655 votos, mientras que el candidato MUD reunió 275,184 votos.
Según el Consejo Nacional Electoral (CNE), el 61,14 por ciento del electorado venezolano participó en las elecciones regionales, el segundo mayor porcentaje de votantes en las elecciones regionales después de la participación del 65,45 por ciento en 2008. El PSUV y sus aliados ganaron el 54 por ciento del total de votos a nivel nacional, marcando una recuperación importante desde su gran derrota en las elecciones parlamentarias de 2015 cuando ganaron solo el 40.8% de los votos. La coalición de oposición de derecha MUD ganó el 45% de los votos.
En las elecciones parlamentarias de 2015, la participación fue del 75%. Mientras que el PSUV ha mantenido más o menos a su electorado en números absolutos, la oposición perdió 2,2 millones de votos en relación con 2015.
En las elecciones regionales de 2012, los partidos gubernamentales ganaron 20 de las 23 regiones. Pero la mayoría de los medios y las encuestas esperaban que perdieran muchos más estados que ellos. La crisis económica desde 2014, las protestas violentas de la oposición que causaron 140 muertes, la presión de Estados Unidos y el boicot económico y financiero internacional de Venezuela, alta inflación, escasez de alimentos, medicinas y otros bienes básicos (debido a la especulación, contrabando, precios altos, boicot, pero también a la corrupción, la mala gestión del gobierno y el fracaso de las políticas económicas y financieras) había reducido significativamente el apoyo popular al gobierno y algunos sectores políticos y ex políticos chavistas habían retirado su apoyo al gobierno de Maduro mientras el descontento estaba generalizado. Pero las encuestas que predicen la victoria de la oposición en casi todos los estados hace seis meses comenzaron a cambiar rápidamente hacia una victoria chavista en los últimos dos o tres meses.
¿Qué pasó?
- Primero, es importante afirmar que no hay evidencia de fraude, como afirman algunos políticos de la oposición y muchos medios internacionales y políticos sugieren. Venezuela tiene un sistema de votación electrónica y el voto también se imprime para que pueda haber un recuento manual. El correcto funcionamiento de las máquinas electorales fue verificado y aprobado por los representantes de la oposición antes de las elecciones. El sistema electoral solicita una auditoría manual del 54,4% de los votos, sin embargo, el presidente Maduro pidió al consejo electoral llevar a cabo una "auditoría del 100%" de todas las papeletas de votación del domingo. Los observadores internacionales estuvieron presentes durante las elecciones y confirmaron que no había evidencia de fraude o incluso de la posibilidad de fraude.
- La estrategia de la oposición para extender la violencia y el terror en las calles enajenó a una buena parte de su propio electorado, especialmente porque las barricadas y la violencia se concentraron en gran medida en los bastiones y barrios de la oposición. Barrios enteros fueron literalmente tomados como rehenes por grupos violentos que hicieron imposible para los residentes vivir una vida normal. Y cuanto más duraban las violentas protestas, más las tomaban las pandillas y grupos que obligaban a las personas a pagar cuando querían pasar las barricadas para ir a trabajar o comprar alimentos. Finalmente, la estrategia no mostró el resultado esperado de derrocar al gobierno de Maduro.
- La oposición está dividida. Las facciones radicales de la oposición no estaban de acuerdo con participar en las elecciones regionales y llamaron a un boicot.
- Las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) del 30 de julio, con una asistencia de más de ocho millones de personas, recuperaron la paz y volvieron a poner a la ofensiva a la tropa chavista después de años de parálisis, desesperación y actuación defensiva. La oposición llamó a boicotear las elecciones ANC, y luego dijo que hubo un fraude masivo y que la participación fue mucho menor de lo que dijo el gobierno. Se negó a reconocer los resultados. Sin embargo, parece que saben que la participación fue tan alta como el gobierno anunció: después de las elecciones ANC, inmediatamente detuvieron la movilización violenta para derrocar al gobierno y la mayoría de la oposición acordó participar en las elecciones regionales, algo que no hubieran hecho. Si realmente creían que el gobierno había perdido casi todo su apoyo y que su derrocamiento era inminente.
- Las elecciones para él la ANC resultaron ser una buena idea, aunque creo que la manera en que sucedió no fue tan buena: el debate público no fue el suficientemente amplio y la máquina electoral del PSUV impuso a los candidatos del partido sin dejar mucho espacio para el chavismo radical y los candidatos de movimientos sociales. Sin embargo, las elecciones de la ANC revitalizaron el chavismo de base que se había paralizado en los últimos años para no provocar una confrontación violenta con la movilización de la oposición. Con el llamado a las elecciones a la ANC, y desde entonces, los movimientos, activistas de diferentes sectores (barrios, mujeres / feministas, comunas, campesinos, trabajador, ecologistas, etc.) una vez más han comenzado a reunirse, debatir, movilizarse y presionar alrededor de la ANC. El sentimiento generalizado de desesperación, de no poder hacer nada, la sensación de tener que esconder la propia identidad chavista, se desvaneció. La ANC también devolvió al chavismo muchos Partidos de base que había dejado de apoyar al chavismo del gobierno en el pasado. Tengo varios amigos como amigos de Facebook, por ejemplo, trabajadores de la industria pesada de Bolívar, que dieron la espalda al chavismo gubernamental debida a la corrupción y la oportunidad perdida de transformar el sector de las industrias pesadas, que de repente comenzaron a movilizarse por la ANC.
El resultado también es un problema para el Gobierno. Perder Zulia, Táchira y Mérida lo ponen en una situación difícil. Los tres estados del noroeste, fronterizos con Colombia, son la puerta de entrada para el paramilitarismo y el principal corredor para el contrabando y la extracción de alimentos y gasolina subsidiados en Venezuela. Los tres estados también son la base de una posible estrategia de "media luna" formulando por algunos sectores de la oposición en el pasado: seguir una estrategia secesionista y declarar un Gobierno paralelo. Zulia es también la región con la mayoría de los campos petrolíferos. Después de haber perdido la opción de ganar también las elecciones, la otra opción también estará disponible a negociar con el Gobierno y en su lugar tratar de movilizar más apoyo internacional para el control económico y financiero y el aislamiento internacional de Venezuela. Es muy probable que los gane, que EE. UU., Canadá, la UE y la derecha en América Latina sigan y apoyen estos llamados de los sectores de oposición de extrema derecha en Venezuela.
A pesar de las Importantes victorias en algunos estados clave, la alianza opositora MUD se negó a reconocer los resultados electorales
- pero acepta sobre Propias victorias
- y acusa al Gobierno de fraude. El líder de la campaña de MUD, Gerardo Blyde, rechaza el resultado y dijo que no era confiable. Acusando al Gobierno de haber provocación la derrota de la oposición y criticando al CNE por reubicar 334 centros de votaciones, principalmente porque aparecieron como áreas de oposición y fueron blanco de la violencia durante las elecciones de la ANC, y señalaron que algunos candidatos retirados de la oposición todavía figuraban en las boletas. Las acusaciones son ridículas, la reubicación se hizo hace semanas y se hizo por una buena razón. Además, se instaló el transporte para llevar los votantes a nuevos sitios electorales. Y muchas personas de vecindarios pobres que han tenido que viajar en transportes organizados como en todas las elecciones pasadas y votaron. La oposición nunca se quejó de eso. El hecho de que algunos candidatos de la oposición aún figuraban en las boletas se debía simplemente al hecho de que no cumplieron con la fecha de vencimientos para retirarse oficialmente.
Algunos candidatos de la oposición también admitieron su derrota, como Henri Falcón, ex gobernador de Lara, quien perdió por un margen de 17 puntos a su contrincante del PSUV Carmen Meléndez. Y el candidato opositor de Carabobo también reconoció su derrota. El ex gobernador opositor de Delta Amacuro, que no volvió a postularse para un cargo, culpó a la oposición, sus divisiones y su elección de candidatos, por haber perdido las elecciones. Y el líder de AD Henry Ramos Allup, un jugador principal en la alianza de la oposición, especialmente ahora que su partido tiene 4 de los 5 gobernadores de la oposición, pidió al agresivo secretario general de derecha de la Organización de Estados Americanos (OEA) Luis Almagro que deje de dar asesoría externa a la oposición venezolana.
El resultado es una gran victoria para el Chavismo y lo coloca en una posición de fortaleza, después de haber estado 3 años contra la pared. La crisis económica y política había empujado al gobierno a reducir la participación, confiar en la centralización y las decisiones de arriba hacia abajo, y abrirse al capital transnacional. El gobierno ahora tiene que lidiar urgentemente con la situación económica y financiera, combatir la corrupción de manera efectiva, democratizar el PSUV y volver a la política participativa que marcó la era de Chávez, fortaleciendo nuevamente las comunas y los consejos comunitarios y volviendo a apoyar el control de los trabajadores y a sí mismo -administración. Si el gobierno no hace esto, parece poco probable que pueda repetir su victoria en las elecciones presidenciales de 2018.
[Darío Azzellini,Goethe University Frankfurt am Main, investigador asociado, departamento de investigación política y desarrollo en el Instituto de Sociología de la Universidad Johannes Kepler de Linz (Austria), autor y documentalista. Sus estudios se centran en procesos de transformación social, movimiento, planificación democrática, democracia participativa y empleo y gestión laboral.Numerosas publicaciones de libros sobre Italia, Colombia, México, Venezuela, privatización de servicios militares, migración y movimientos sociales, traducidos a varios idiomas.]Enviado por Fernando Moyano