Informamos que el viernes 21 de octubre de 2011, falleció la Compañera Daría Oroño Martínez en la ciudad de Montevideo a los 78 de años de edad.
Daría “Pelusa” Oroño estuvo detenida en varios cuarteles durante el período del Terrorismo de Estado.
(“Pelusa” era la compañera de Raúl Vernengo)
El colectivo de CRYSOL rinde homenaje a esta auténtica protagonista de la lucha del pueblo uruguayo y hace llegar sus sinceras condolencias a sus familiares, sus compañer@s y amigos.
¡¡ Hasta siempre, Pelusa!!
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LOOR PARA KHADAFI Y PARA TODOS LOS HÉROES Y MÁRTIRES EN LAS LUCHAS DE LIBERACIÓN DE TODOS LOS PUEBLOS DEL MUNDO. MALDICIÓN PARA EL ENEMIGO, SUS COLABORADORES, LOS TIBIOS Y TITUBEANTES.
Nos llena de odio e indignación el asesinato del líder Libio Cnel. Muammar Al Khadaffi, por parte de los invasores de la OTAN y sus aliados.
Este crimen, como todos los que cometen los imperialistas, cuyo objetivo es someter a pueblos y territorios a la voracidad de sus saqueos, cuenta con el apoyo de los esbirros locales y un sin fin de estúpidos que se acoplan a los calificativos sobre los perseguidos.
Se convierten en indiferentes o en opinadores de ocasión, porque, en definitiva, en algo andarían los perseguidos. En este caso, Khadaffi, buena pieza sería.
No pensarían lo mismo si en la televisión mostraran a un joven norteamericano con el zócalo rezando, “este es el joven que remató a Bush” o “a Obama” o “a Sarkozy”, o “a Berlusconi”.
Y están los que presumen de neutrales y centrados “...yo no celebro la muerte de nadie” o su otra versión “...También esos son una porquería”, con cierta pretensión Discepoliana, por aquello de todo es igual, nada es mejor.
Khadaffi fue asesinado como un héroe, permaneciendo junto a su pueblo en la lucha aún pese a la desigualdad de fuerzas. Junto a la lealtad de algunos y frente a la traición de otros.
Será un ejemplo mas para quienes levantamos las banderas de liberación.
Durante su liderazgo, Libia, país soberano y rico en petróleo, fue un bastión de los No Alineados, a la par que mostraba muy bajos niveles de desocupación y un superávit educativo.
No se plegó a las políticas de relaciones carnales ni a los dictados del consenso de Washington.
Estas líneas ya no tienen el contenido de vivas y apoyos, como otras anteriores, porque Khadaffi, lamentablemente, está muerto.
Simplemente son nuestro testimonio de bronca e indignación, con la esperanza que en un futuro próximo ese territorio hoy invadido y saqueado, con el vergonzoso silencio de la comunidad internacional, nos anuncie que nuevamente ese suelo ha sido la tumba definitiva del imperialismo.
Buenos Aires, 20/10/11
Hernán Jaureguiber
Bernardo Alberte (h)