Reflexión sobre libro de María Urruzola
Por Héctor Amodio Pérez
buen día Uruguay Montecarlo TV
http://www.montecarlotv.com.uy/…/h%C3%A9ctor-amodio-p%C3%A9…
Los cuentos de hadas del Poder
Abril 25, 2017
Los Charrúas eran unos indígenas que pelearon con Artigas por el Uruguay, los gauchos eran unos que se quedaron junto a los estancieros para ir a las criollas y servirles por siempre por la tradición de ser alcahuetes…
El Partido Comunista no carnereó nunca en el Cerro o quiso imponer el servicio militar obligatorio junto con el Partido Colorado. Tampoco vio con buenos ojos los comunicados de los milicos y no tuvieron que desobedecer a sus dirigentes aquellos que salieron a la calle a ejercer la acción directa en la huelga del ’73 contra la dictadura…
El Poder y sus aspirantes necesitan de cuentos de hadas. Muchísimos cuentos deben ser contados para que la democracia representativa, burguesa o como se le quiera decir sobreviva…
Borronean el pasado para debilitar el presente, debilitan el presente para gobernarnos en el futuro o seguir gobernándonos…
En estos días el PIG-CNT y otras empresas (privadas, estatales o paraestatales) llamarán a la “fiesta del trabajo” y nos van a decir “feliz día”
¡El capitalismo puede y debe ser combatido!
“Nada se parece tanto a un representante de la burguesía como un representante del proletariado”
Sostienen una estructura paraestatal que se mantiene al servicio del orden establecido. Defienden la tortura como en el caso de Joselo López, apoyan las organizaciones de los cuerpos represivos del Estado como los sindicatos policiales, son empresarios… políticos.
Últimamente han querido ampliar el negocio juntándose con sionistas como antes con otros empresarios, mandatarios internacionales o quien les monte una festichola…
Del otro lado, en el de la autoorganización de la lucha, debe estar el reconocimiento del enemigo.
Por el fin de la esclavitud asalariada, por el fin del mundo de la dominación y la explotación, ¡viva la acción directa!
¡El capitalismo puede y debe ser combatido!
Periódico anarquía
Querida historia reciente:
Tenía que ser una mujer quien agarrara todo esto y lo pusiera en orden y lo contara como es. Uno es machista moderado, pero y sin tortura me declaro colaboracionista con el otro bando, la mujer. Ni vos Shakespeare criollo estas en descuerdo con ella (c.e.r.) .Los dos pibes que le hicieron la entrevista a María Urruzola parecían dos perritos al lado de esa hada, que les impartió varias máximas sobre periodismo. No eran hombres para esa hembra. Sin embargo los toreó con compasión y grandeza perdonando su pequeñez para reflotar la reflexión. Los periodistas de la televisión son livianos.
En la mitad de lo que brillantemente ella iba exponiendo, el de barba con nombre de crá, le salía con cosas de minguito. Por favor.
Yo después de haber leído y visto todo lo que hay sobre este libro (menos el mismo), agradecería si alguien lo linkeara) me veo obligado y con gusto a sacar mi conclusión lo más sintetizada posible. No sin antes decirle a c.e.r. que no se ridiculice con el uso de la primera persona del plural. Cuando todos intuimos que está más solo que la una. Un ejercicio vano de desprecio de su ego.
Está todo dicho y entendido, luego, como dice Moyano la cuestión nunca va estar cerrada del todo por suerte, y está el tiempo para ordenar mentiras y verdades que conformen holísticamente la historia reciente. Los milicos jugaron y siguen jugando hasta hoy perversamente con la gente, como juega el gato maula con el mísero ratón (EFH y otros)
Y si se pudiera esperar una consecuencia positiva de esta última desempolvación de los hechos. Sería la puesta en marcha rápida y eficaz de las fiscalías para terminar con las prerrogativas que los militares vienen usando como parapeto para su asquerosa impunidad
Pica todos detrás de la historia. Que al Pepe ni se le ocurra seguir con la locura de la presidencia, que desaparezcan todas las tupas del panorama. Por mi están todos perdonados , ya se comieron demasiada cana para pagar los hechos ilícitos .Pero que se quiten de en medio para que la justicia no esté atada de manos y puede complacer a tantas almas agraviadas y darles descanso por fin .además de condenar a los cobardes culpables y sus acólitos a su merecida divina comedia . Hasta que todas las tupas no se salgan, no podrá haber acción punitiva libre de coacciones.
El Uruguay libre, el Uruguay del futuro del que nadie habla, no puede nacer nunca sin arrancar el doble tumor tupa milicos. Nada de los dos demonios, que nadie me venga con esa, la cuestión no es tan simple, aquí hubo, como queda demostrado que la teoría tiene cientos de demonios y han estado colocados transversalmente.
DANIEL IRIGARAY
Pueblo chico
Soledad Platero - la diaria - 28 de abril de 2017
Unos 150 militantes “ultras” serían los que la Dirección General de Información e Inteligencia Policial (DGIIP) habría detectado en Uruguay, de creer en la información publicada el miércoles, con firma de Eduardo Barreneche, en El País. La nota no define con precisión su objeto, pero queda claro que la expresión “militantes ‘ultras’” se refiere a militantes anticapitalistas, ambientalistas, anarcos y otros inadaptados con poca vocación de ejercer el republicanismo y respetar los buenos modales democráticos.
Más precisamente, los 150 “ultras” que circulan por la capital y sus alrededores están vinculados, dice la nota, a La Solidaria (con participación de “40 radicales de distintas edades”), a otra casa también ubicada en Montevideo alrededor de la que circulan “otros 40 militantes” (¿se repetirá algún nombre o serán facciones independientes y tal vez enemigas?
El radical destruye la unidad, como todos sabemos), a un colectivo de “50 participantes” que ocupan terrenos en Neptunia norte y, finalmente, a una biblioteca del Cerro que congrega a unos escasos diez entusiastas que dan curso a su pasión ambientalista.
Este prolijo mapa de la militancia “ultra” fue proporcionado, dice el artículo, por la DGIIP a la Justicia penal, a propósito de la causa que se sigue tras el desalojo de La Solidaria, ocurrido el 21 de marzo. Para los que no lo tengan presente, el día del desalojo del local (que estaba vacío cuando ingresaron las fuerzas de seguridad) fueron detenidas dos personas que viajaban en un ómnibus y a las que se acusó de “entrar en desacato”. Durante los días siguientes hubo otras detenciones y se produjo el allanamiento del local de Casa de Filosofía, de donde la Policía se llevó computadoras, libros, cámaras de fotos y materiales de todo tipo. En esa casa, dice El País, “viven cinco individuos en una especie de comunidad”. Un escándalo
Sin embargo, más allá de lo hilarante de la retórica periodística que da cuenta de la existencia de personas con militancia antisistema (perdón, no puedo resistir la tentación de transcribir íntegramente el párrafo en el que se explica lo que se hacía en La Solidaria: “En los primeros años funcionó en el local una guardería para niños y una biblioteca. Posteriormente, se anexaron nuevas actividades: un café, presentaciones de libros de poesías y se dictaban conferencias. Por ejemplo, una de ellas se tituló: ‘Cómo cambiar el mundo’”); más allá, decía, del ridículo de esa mirada pueblerina sobre las actividades políticas y culturales, lo que debería llamarnos la atención es la vigilancia de la DGIIP sobre estas personas y colectivos. Y tal vez más debería preocuparnos que en el marco de una investigación penal se interrogue a los indagados sobre sus convicciones políticas. ¿Es delito estar en contra de la propiedad privada? ¿Es delito ser anarquista, ser ambientalista o defender una posición antisistémica? ¿Cuándo fue que empezó a ser materia de indagatoria penal la ideología de los interrogados?
La investigación del espionaje en democracia a organizaciones sociales y militantes políticos -puesta en evidencia una vez más cuando se recuperó el archivo del coronel Elmar Castiglioni, que se sumó al recuperado por Azucena Berrutti en dependencias militares cuando fue ministra de Defensa Nacional- todavía no ha mostrado resultados. Las amenazas del Comando Barneix también siguen impunes
A la resignación (o la indiferencia) con que aceptamos estos hechos debemos sumar la naturalidad con que asimilamos que sean objeto de inquisitoria la ideología anticapitalista o la militancia antisistema. Con parecida tranquilidad aceptamos, no hace mucho, que El Observador nos dijera que la organización Plenaria Memoria y Justicia había sido infiltrada, y con la misma pasmosa tranquilidad aceptamos, al día siguiente, que tanto el Ministerio del Interior como Plenaria nos dijeran que era mentira.
Y al chisporroteo de unas horas en las redes o en la tele se reduce el debate sobre los límites de la persecución o de la vigilancia, sobre el derecho que tiene todo ciudadano a oponerse al sistema en el que vive, y sobre la persistencia con que instituciones como la Policía o las Fuerzas Armadas (ambas involucradas en episodios delictivos gravísimos a lo largo de la historia, sobradamente probados y escasamente punidos) intervienen en la vida democrática, persiguen o amenazan. Si un artículo periodístico puede apelar a la ñoñez de sus lectores para inquietarlos con la invitación a una conferencia titulada “Cómo cambiar el mundo” es porque el correlato de la disponibilidad tecnológica para comunicarnos es un retroceso a lo más mezquino del comportamiento provinciano: miro el ataque terrorista en París y me estremezco con la existencia de ambientalistas en el Cerro. La aldea global será un villorrio, pero por suerte tenemos quién nos cuide
Soledad Platero