(A propósito de las elecciones internas)
Con 31 años de edad participé en todo el proceso de su fundación. Al menos una foto histórica que alimenta mi orgullo, así lo testifica. Era militante del trotskismo posadista y lo fui hasta diciembre del 71.- Seguí luego sus vicisitudes como afiliado al comité Viviendas e Hipotecas, que cumplía la tarea de reivindicación del viejo Banco Hipotecario, al servicio de la vivienda social y de la ley 13.728 del 17 de diciembre de 1968.
Luego la dictadura y su historia, mi afiliación al Partido Comunista para colaborar en la lucha contra ella. Luego la implosión del Partido del 92, en que no me quedé, ni me fui.
La vida interna del Frente con sus respectivas iglesias me fueron alejando cada vez más, luego ya en el gobierno del país la verdad fue más dura pues empezó a regir el “como te digo una cosa te digo la otra”, común prácticamente a todos los dirigentes, que actuaban en la administración. Seregni y los dirigentes históricos parecían de otra galaxia.
No son hechos nuevos en la historia del país.
He examinado en distintas notas lo que fue el batllismo de don José Batlle y Ordóñez, como lanzó la constitución de los “clubes” políticos como una herramienta de los militantes, como nucleó a favor de su proyecto a formidables anarquistas como Domingo Arena. Luego la vida y la burocracia los fue transformando en agencias de colocaciones para cargos públicos.
El llamado primer batllismo como el actual Frente Amplio han sufrido las vicisitudes que el sistema provoca cuando flaquea la ideología política.
El actual Presidente Mujica, lo dijo en “Pepe Coloquios” atribuyendo al Partido Socialista haberse transformado en una agencia de colocaciones. La vida se tomó su revancha y hoy el MPP, es lo más parecido a ello.
En este marco las elecciones internas son para marcar el poder de cada grupo. Razón por la cual solo compiten los “autorizados”. Flaco favor le hacen al Frente como tal, y la gente así lo registra.
El Frente es mucho más que las innumerables agrupaciones que lo integran. El Frente es una necesidad de respuesta frente a la crisis del sistema capitalista, es un instrumento para administrar en las actuales circunstancias, pero también para proyectar con una idea de cómo afrontar la actual crisis en beneficio de la gente.
Permanecí muchos años luego de la crisis del 92 y la liquidación del comité Viviendas e Hipotecas, sin ninguna afiliación; resistía la idea de cumplir un papel absurdo en algún comité al no tener afiliación sectorial. Las cosas las cocinan las agrupaciones políticas.
Hoy la crisis mundial del capitalismo está poniendo a dura prueba a todos los instrumentos políticos con que la sociedad cuenta.
¿Qué hacer entonces?: Reafiliarme y votar en blanco.
Voy a acompañar a prestigiosos compañeros que siempre lo dieron todo por la causa, y ello no es ningún demérito para los que acompañan honestamente a sus organizaciones políticas. Tampoco a los valiosos compañeros que se postulan y tienen todo el derecho de hacerlo por sus organizaciones políticas.
Es en los hechos un llamado a todos a reforzar la militancia política y a hacer de los organismos de base verdaderos bastiones para llevar adelante la política frentista.
Parecería utópico lo que planteo, sin embargo la crisis está ahí, amenazando, y cuando ella se desate lo más importante es la gente, es esa gente la que va a encontrar en los comité base un instrumento idóneo para afrontarla.
El voto en blanco reconozco no es por la positiva en sí mismo, es una expresión, de un formidable valor, como lo fue cuando la dictadura pretendía que el Frente no se manifestara.
El voto en blanco tendrá entonces todas las imágenes, las autorizadas y las no autorizadas, de los compañeros, de hoy y de siempre en la construcción de esta herramienta de unidad popular.
A la mañana siguiente, como gustaba decir el General, expresada la voluntad frenteamplista, la tarea de construir deberá ser redoblada ante una crisis del sistema en el mundo, irreversible, y para la cual las expresiones programáticas del Frente son insuficientes
Montevideo, 24/4/12