Al sur del conurbano bonaerense en un lugar llamado Berazategui, un pueblo de trescientos mil habitantes, desde hace el ocho años los vecinos vienen gestando una lucha desigual para evitar la puesta en marcha de una subestación eléctrica y su cableado habida cuenta que dicha planta transformadora al igual que su hermana en la localidad vecina de Ezpeleta son generadoras no sólo de electricidad sino de un electromagnetismo que supera los límites aceptados por el cuerpo humano.
Teniendo como ejemplo la lucha de los vecinos de la subestación Sobral de Ezpeleta, donde a la fecha hay ciento sesenta y nueve muertos y un número relativamente parecido de enfermos de cáncer, leucemia y otras enfermedades, todas en ese rango de mortalidad; es que los vecinos de Berazategui centran su lucha en la resistencia pacífica pero activa.
Es difícil resumir tantos años de lucha en unos pocos párrafos pero a la fecha la obra está casi culminada, y los vecinos más activos que nunca ya que en estos años la mayoría de ellos ha aprendido tanto del electromagnetismo y sus consecuencias que podrían tener una charla con un científico experto en el tema y dar su opinión sin temor a errores.
Durante estos años se ha recurrido a toda instancia legal posible, se han solicitado entrevistas con todas las personalidades políticas responsables en algún grado desde presidencia de la nación hasta los concejales pasando por los entes reguladores, ministerios, ONG y personalidades del mundo de la política, cultura, religión y que pudiera mediar o dar solución a esta problemática.
Se está llevando cabo una tarea que debiera estar en manos de los políticos a los que se ha votado para tal fin, sin embargo son los vecinos los encargados de solicitar informes de impacto ambiental, estudios epidemiológicos, registros fotográficos y fílmicos de la evolución de la obra y todo lo concerniente al ente regulador (ENRE ente regulador de electricidad) a quien todavía esperamos por el barrio que vengan a controlar la obra, ya que hasta el momento no lo han hecho pero sí han venido al barrio para dar charlas en las escuelas para contar las bondades de la subestación, poniéndose en el lugar de voceros de Edesur a quien deberían estar controlando.
ELECTROMAGNETISMO:
Los seres vivos somos energía, el sol, la tierra, el aire, el agua, nuestro cuerpo la contienen.
El electromagnetismo es el nuevo asesino traído de la mano del progreso, es sumamente letal y tiene a su favor la ignorancia de la gente, que debería saber pero no es económicamente conveniente para las multinacionales, además de no ser visible, no tener olor, ni color ni sabor, ni ser perceptible sin instrumentos de medición adecuados, en Berazategui cuenta con la pésima ejecución de la obra que en muchos casos es registrada por los vecinos a fin de ser comparada con los proyectos de ejecución de obras que constan en las normativas del ENRE.
Las subestaciones transformadoras de energía eléctrica tienen la función recibir la energía que llega a ellas por un cableado de alta tensión y la transforma en media y baja tensión para el uso doméstico.
Mundialmente hay un consenso y muchos estudios científicos de reciente data que aconsejan no superar el límite de 0,3 microteslas (es el valor de medición de este tipo de energíal, tesla (símbolo T), es la unidad de inducción magnética o densidad de flujo magnético).
Estos estudios científicos aseguran que pasado ese valor, el riesgo de leucemia infantil en los niños se duplica como así también otras enfermedades cuyas primeras víctimas son niños y ancianos.
La legislación Argentina data de mil novecientos noventa y siete, año en que el menemismo privatizaba las empresas y vaciaba el país con la misma voracidad.
Esta ley, lejos de asesoramientos sanitarios, estudios, mediciones provenientes de algún ministerio relacionado a la salud o al medio ambiente nace en el Ministerio de Economía donde el ministro Domingo Felipe Cavallo, en la urgencia de privatizar decide un tope de 25 microteslas.
LA LUCHA
Un científico de la universidad de Córdoba de la cátedra de biología evolutiva llegó hace unos años a Ezpeleta para hacer un estudio epidemiológico que demostrara fehacientemente que la subestación estaba matando los vecinos de cáncer y leucemia.
El Dr. Raúl Montenegro constató que la subestación superaba ampliamente el límite de 0,3 microteslas, llegando en algunos lugares a medir 6.8 microteslas.
Fue entonces que los vecinos apelaron a la justicia y está decidió, años de lucha y muertes después que la subestación debía ser trasladada a una zona no poblada. Hasta el día de hoy esa subestación sigue funcionando en las mismas condiciones y del mismo modo.
El mismo juez que ordenó el traslado de esa subestación es quien autorizó la obra en Berazategui, tiempo después.
Los vecinos de Berazategui se organizaron, acudieron a la justicia y al municipio.
En 2006 el intendente Juan José Mussi les dijo a los vecinos que si la justicia fallaba en contra de los vecinos él mismo los acompañaría a pedir ayuda internacional. Muy poco tiempo después ese decreto que firmó con los vecinos sería dado de baja y sería reemplazado por uno que autoriza la obra.
Desde entonces los vecinos luchan contra el poder político local y su patota, el gobierno provincial y su sordera, el gobierno nacional y su indiferencia, el ente regulador y su ausencia, la prensa local oficialista comprada, la prensa nacional y su pretendida independencia y una multinacional con su dinero que ha comprado la represión policial y que se respalda el gobierno local.
Al día de la fecha los vecinos han sido salvajemente reprimidos en cuatro oportunidades.
Como respuesta a cada represión se han organizado festivales, marchas, actividades culturales, murgas, charlas de concientización y toda actividad que sirva para la reflexión y el entendimiento de la problemática.
EL PRESENTE
Es probable que pronto esta máquina de muerte comience a funcionar a pesar de que hemos alertado a las autoridades en muchísimas oportunidades sobre los defectos de la obra que no cumple los parámetros mínimos de seguridad (los cables que llevarán 2 ternas de 132.000 cada uno=264.000 volt deberían estar soterrados a 2,20 metros de profundidad, deberían tener entre cada terna arena y sobre ellos una capa de hormigón otra de arena y una malla aislante, deberían tener una distancia considerable de las instalaciones de agua y cloacas, pero en algunos lugares están a 1,07 metros sin ninguna protección, a centímetros de las cañerías de agua, y a menos de 3 metros del caño maestro de gas que cruza Berazategui de Oeste a Este.
En las veredas de la escuela Santa Cecilia los caños solo pasarán a 60 centímetros de nuestros niños) pero los vecinos, lejos de abandonar la lucha están dispuestos a conseguir el traslado, a conseguir una ley sanitaria que regule los campos electromagnéticos en todo el territorio nacional, a conseguir que las víctimas tengan la atención médica que merecen y una calidad de vida decente hasta el final.
Sin importar el cansancio, el frío, el calor, las circunstancias los vecinos tenemos en claro que no hemos perdido, por el contrario, hemos ganado ocho años de vida.
De no haber estado ahí en la esquina de 145 y 21 durante estos años la subestación se hubiera cobrado cientos de víctimas y habría cientos de enfermos; pero no los hay gracias a los Vecinos Autoconvocados de Berazategui y Las Madres de la Luz por la Vida (grupo de mujeres que defienden la vida de sus hijos del electromagnetismo generado por subestaciones eléctricas y antenas de telefonía celular, estas Madres llevan un pañuelo color naranja en sus cabezas, al igual las Madres y Abuelas de plaza de Mayo quienes aún buscan a sus hijos y nietos luego de la dictadura cívico-militar 1976-1983).
Es importante destacar que los Vecinos han sido acompañados por el Encuentro por la Memoria, Verdad y Justicia de Berazategui, el Foro en Defensa de la Niñez, Infancia y adolescencia de Berazategui, el foro en Defensa del Río de a la Plata, Salud y Medioambiente de Berazategui y muchas organizaciones del arco social, político y religioso de nuestra localidad y el apoyo de todas las asambleas con las que estamos comunicados a lo largo y ancho de todo el país, también contamos con los medios de prensa alternativos quienes levantan nuestra información que luego se publica por internet y medios no convencionales.
La asamblea es independiente no recibe dinero ni donaciones de ningún partido político o empresa es autogestiva y abierta a toda persona de bien.
La única lucha que se pierde es la que se abandona
Para más información: www.fueralasubestacion.blogspot.com