Nos habíamos propuesto no salir por un tiempo a la Posta para no fatigar a los lectores y más después de cinco colaboraciones con mis opiniones sobre el tema Estrategia
Pero en el última edición, me encuentro con la reproducción de un artículo del cro Julio Louis (por lo que se señala del blog SURda) donde defiende la necesidad de crear un polo revolucionario dentro del FA y realiza diversas apreciaciones críticas hacia la izquierda radical en general y algunos exponentes de la misma en particular.
Hay que reconocer, de acuerdo a la formación política y experiencia de este cro, que el articulo constituye una de las mas esmeradas defensas que he leído acerca de esa posición, sin faltarles para nada las oportunas citas El trabajo es largo y refutar los puntos con los que no estoy de acuerdo, si soltamos la mano, podría llevar mucho Así que seremos sintéticos todo lo que podamos.
Reproducimos una primera cita textual:
Avancemos por el camino de las reformas todo lo que se pueda, sabiendo que el imperialismo y sus aliados cerrarán esa vía siempre que también puedan (Honduras y Paraguay recientemente).
Por lo tanto, las clases, sectores, fuerzas partidarias e individuos ubicados en la vanguardia ideológica y política deben bregar por profundizar las transformaciones que transitan al socialismo
El error de esta apreciación es que en el caso de Uruguay, Argentina y Paraguay (para tomar algunos países a título de ejemplo) no hay ninguna reforma. Lo que hay son variantes más o menos socio liberales por las cuales se le da continuidad a una política macroeconómica y social capitalista neoliberal.
El caso de Uruguay es aun más patente, pues la aplicación de la continuidad neoliberal es aun más ortodoxa que en Argentina
En Argentina y sin salir de los cauces del neoliberalismo, los gobiernos kirchneristas han reestatizado las AFJP ( equivalentes a las AFAP del Uruguay), pero al solo efecto de hacer caja (la mejor prueba es el incumplimiento de la reivindicación del 82% móvil para los jubilados), aplicaron retenciones móviles a la soja con el mismo fin( lo que provoco al principio poco menos que una revuelta de los sojeros, pero al volver las aguas a su cauce, las superficies de plantación de soja han seguido creciendo, lo mismo que las ganancias de los sojeros, que ya ni hablan contra las retenciones)
Pero aquí en Uruguay ni eso. Las AFAP siguen campantes después de siete años de gobierno “dereformas” y ni siquiera se les ha ocurrido aplicar a los sojeros, arroceros, forestales, etc. (que están ganando, como nunca antes gano alguien) siquiera unas detracciones (que ya existieron en el pasado con los gobiernos del neobatllismo y que el finado Nardone atacaba en su reaccionaria audición en Radio Rural)
¿De qué reformas nos habla pues Julio?
Tal vez los Consejos de Salarios. Es cierto que por la vía de su formación se mejoraron algo los salarios de muchos trabajadores, pero la comparación que hace el gobierno y el propio PIT-CNT es con el año 2002, cuando estábamos en un pozo
Es cierto también que la existencia de los mismos ha aumentado el número de afiliados a los sindicatos, ha promovido algunos nuevos en sectores sobre todo del comercio y servicios y ha aumentado la afiliación al PIT CNT de 120 a 350 mil trabajadores; eso para que vea Julio que algunos “radicales”, al menos vemos ciertos matices.
Pero una cosa es ver una hoja y otra es decir que ya tenemos un bosque. A pesar del aumento de la afiliación, el movimiento sindical uruguayo NO tiene más poder frente a las patronales que antes del 2005
La mayor parte de las luchas siguen siendo defensivas (para mantener algo que se conquisto) y la gran mayoría se pierden A ello contribuye la propia concepción de los sectores mayoritarios hegemónicos, reformista y colaboracionista del gobierno.
En realidad los Consejos de Salarios no son novedad de los gobiernos del FA, existían antes de la dictadura y existieron en el primer gobierno de Sanguinetti
Durante este periodo la economía uruguaya experimento un cierto crecimiento económico y hubo una recuperación salarial, debida, no al amor de Sanguinetti por los trabajadores y los humildes, sino al hecho de que la capacidad de movilización y fuerza del movimiento sindical (recién emergido de las postrimerías de la dictadura) le arrancaba al gobierno y patronales aumentos superiores a los que ambos hubieran concedido por sí mismos.
¿Los frenteamplistas de ese entonces y Julio Louis aplaudimos a Sanguinetti por ello?
¿Dijimos acaso que era un gobierno “de reformas” “progresista”?
¿Cuál es la diferencia en ese terreno con lo que hace el FA actualmente?
Pero prosigamos con las “reformas”. Veamos el Sistema integrado de Salud (SNIS). Cuando se analizan los últimos datos vemos que la cantidad de gente que se atendía en ASSE paso desde la implementación en el año 2008 a la actualidad del 50% a solo el 25% (datos de hace pocos días).
O sea que la atención privada pasó del 50 al 75%, con el cobro del aporte personal y familiar de cada usuario asegurado por el Estado, a través del BPS.
Una perfecta reforma capitalista y neoliberal, para darles aun más dinero que ganar a las sociedades de lucro en que se han convertido las mutualistas y al empresariado medico y no medico que las dirige
Todo lo que el FA está haciendo de supuestamente “progresivo”, o lo hicieron otros gobiernos a los cuales no les escatimamos criticas, llamándolos (con razón) entreguistas, reaccionarios, etc. por los acuerdos con el FMI, el pago de la deuda externa, las privatizaciones...todo lo cual lo está haciendo el FA y en los dos primeros puntos, a una escala aun superior a los gobiernos de los Partidos tradicionales.
O lo está haciendo solo el FA, pero no precisamente de carácter popular, como la ya aludida del SNIS.
No hablemos pues de revoluciones, ni de rupturas:
¿De qué reformas “que transitan al socialismo” (sic) nos habla Julio?
¿Acaso hemos asistido, por ejemplo, a nacionalizaciones, como en el caso de Venezuela, donde se han realizado cientos?
¿Acaso se ha comenzado una reforma agraria, aunque sea en pequeña escala?
En siete años solo se han distribuido 30 mil has y no hurguemos mucho a quienes se la dieron, porque seguramente hay más de una sorpresa. Eso sí, se ensañaron en particular con un colono que debía la “fortuna” de 4 mil dólares.
¿Acaso se hizo algo para recuperar lo privatizado por los gobiernos anteriores?
Ni una sola actividad reestatizada, al contrario mantienen las AFAP igual que antes Hasta estamos en eso por detrás de Argentina, que tampoco tiene nada de revolucionario, ya Cristina dijo que quiere un “capitalismo en serio”, que según ella, no existe en estos momentos en Europa ¡ Vaya!
Más aun, este gobierno “nada revolucionario, pero de reformas”, (según Julio) ha reprivatizado el Banco Comercial, ha aprobado la ley PPP, ha liquidado PLUNA (primer gobierno en la historia del país que disuelve un Ente Público), está liquidando aun más al Ferrocarril (es una vergüenza pasar frente a la otrora hermosa estación de AFE y ver el estado en que esta)
¿De qué reformas estamos hablando?
Pero sigamos con las citas de Julio.
Cita un pasaje de los consejos que Lenin les daba a los comunistas británicos de esa época:
Desconocen que Lenin rebatía a los comunistas “de izquierda” británicos la postura “sin compromisos” frente al naciente Partido Laborista que enfrentaba a los liberales y conservadores, señalando que del hecho que la mayoría de los obreros esperara resultados positivos de ese Partido, obligaba a los comunistas a ayudarlo a vencer.
Nosotros ayudamos al FA a vencer, militando muchos años desde la izquierda del mismo, lo mismo que Julio, a quien conozco desde esa época.
Luchamos, tratando de mantener en su seno la mayor independencia posible y en tanto vimos que podían haber posibilidades no solo de revertir el rumbo procapitalista que desde ya hace varios años éramos concientes que llevaba, sino también porque valorábamos que (al igual que Lenin con relación a ayudar a los laboristas a triunfar) el FA debía llegar al gobierno, para que se viera lo mas plenamente posible en los hechos de gobierno, el rumbo marcado cuando todavía era “oposición”
Por eso, con los cros de la Agrupación ProUNIR, que militábamos en la Corriente de Izquierda, nos quedamos hasta el año 2008, así sucedió también con el 26 M. Otros grupos y cros ya se habían ido antes.
Julio no quiere ver que lo que queda de izquierda en el FA, para dar la "disputa”, no existe en términos orgánicosNo me cabe la más mínima duda que quedan cros militantes de base y adherentes honestos, con sensibilidad e incluso ideas de izquierda, aunque muy confundidos.
Ello es inevitable, porque en el FA ya se mato hace mucho tiempo el debate y solo el debate es lo que esclarece y forma El debate está hoy sustituido en el FA por el caudillismo, el “vamo, arriba” y la adhesión puramente emocional.
¿Tiene esperanzas de formar un polo revolucionario con el Partido Comunista, con socialistas, etc.?
Pues bien, vinieron los Navy SEALs y solicitaron al Parlamento permiso para que ese cuerpo de pretorianos del imperialismo genocida entrara al país.
¡Yel parlamento por unanimidad se la dio, sin que un solo comunista, ni tupamaro, ni socialista, ni PVP expusiera y levantara la mano en contra!
¡Y así con las PPP y en otras muchas ocasiones, incluido el bochorno de no votar una comisión investigadora de PLUNA, solo porque lo habían presentado los blancos!
¡Con estas personas completamente amoldadas al poder, va a constituirse un polo revolucionario! ...No sueñen...
En sus análisis Julio mezcla procesos en realidad diferentes a los que engloba con el termino poco esclarecedor de “progresistas” Pero no es lo mismo Ecuador, Bolivia y sobre todo Venezuela que Uruguay, Paraguay (de Lugo), Chile, Brasil y Argentina Por algo los tres primeros están con Cuba y otros en el ALBA y los demás no lo están ni piensan estarlo.
En Venezuela podemos decir que hay un verdadero proceso reformista con posibilidades a mi entender de encarar en algún momento una ruptura con el orden burgués capitalista (esta posibilidad real existe, si se llega a dar o no es harina de otro costal) Dependerá de muchas cosas, incluida la voluntad del líder
En Venezuela al menos hay una confrontación con el imperialismo, que ya ha producido varios intentos de desestabilización como el que intentaron con el golpe del 2002 y la entronización por 48 horas de Carmona, el “paro petrolero” posterior, la infiltración de paramilitares, el asesinato de campesinos por sicarios, en torno a la lucha por la tierra (hay 4 millones de has que han pasado a manos de comunidades campesinas y colonos y más de 170 campesinos asesinados), etc.
Hay una confrontación con la oligarquía tradicional de Fedecamaras y otros sectores. Por supuesto que hay empresarios que apoyan al gobierno y que Venezuela sigue siendo capitalista, aunque es el país de A Latina que recibe menos inversión extranjera, en gran parte por las nacionalizaciones efectuadas. También hay una lucha en el interior del PSUV, Patriótico y organizaciones sociales entre los que quieren profundizar el proceso en un sentido verdaderamente socialista y de Poder popular y los burócratas y boliburgueses que también tienen mucho poder en Alcaldías, gobernaciones y aparatos.
Aquí al contrario, tenemos un gobierno que no solo no confronta con el imperialismo, sino que es expresamente elogiado por cuanto enviado de EEUU llega a estas costas
¿Acaso Venezuela, Ecuador y Bolivia mandan todavía a sus oficiales militares a especializarse en la Academias militares yanquis, suscriben acuerdos al respecto de colaboración militar como lo hicieron los gobiernos de Vázquez y Mujica?
El hecho de que Uruguay haya apoyado la incorporación de Venezuela al MERCOSUR (que reconozco como positivo) no quita la realidad de que lo hizo, luego de que la Presidenta brasileña y la argentina lo llamaran a solas y lo “presionaran”, como todo el mundo se dio cuenta y comento, a lo largo y ancho del país. Antes Mujica vacilaba y el propio Canciller Almagro había hecho declaraciones oponiéndose al ingreso de Venezuela, escudándose en el procedimiento empleado.
¿Dónde están las reformas, donde está la confrontación que incluso un proceso de reformas suele generar?
Julio Louis nos dice que no se puede implantar inmediatamente el socialismo, como supone que exigimos los “radicales” y en realidad en lo que a mí respecta, no pienso que el socialismo se implante en un periodo breve, por la sencilla razón (que expuse en artículos anteriores) que el socialismo completo y desarrollado, no se puede concretar en el marco de un solo país y menos mientras exista el imperialismo (capitalismo) en el resto del mundo o al menos en los principales países.
En ese sentido estoy de acuerdo con su definición de transición en sentido restringido y en sentido amplio, así como sus reflexiones acerca de los distintos componentes del Poder, su énfasis en la hegemonía ideológica y cultural (¿no hablaba de eso el Che en Cuba, después de la toma del poder y mientras se edificaba una nueva economía, de una nueva forma de vivir, un nuevo hombre con nuevos valores solidarios?)
Está claro que después de la toma del poder” en sentido restringido” (pero necesaria) sigue un largo periodo, sobre todo para los países de la periferia capitalista, donde existe el riesgo de volver atrás y fracasar.
Pero el mismo J. Louis nos presenta la verdadera resultante de esos procesos y como los llamados gobiernos “progresistas” terminan operando como simples paréntesis entre gobiernos de derechas
Más aun, terminan reciclando a la derecha. En un virtual “reformismo sin reformas”:
En cambio en Chile el gobierno de la Concertación se resignó a administrar el Estado del gran capital, hasta ser barrido por la derecha ante la indiferencia de las clases populares
Destino similar ha tenido el gobierno de Lugo en Paraguay –con apoyo de masas pero sin el poder ni la hegemonía- que fue tumbado aun sin promover reformas radicales, por el mero entorpecimiento a las multinacionales, a los terratenientes y a los planes militares de EE. UU
En síntesis: el progresismo avanza (sorteando, entre otros, escollos internos) y enfila al socialismo o es barrido por la reacción triunfante abiertamente en Chile, Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras, Paraguay
Aquí en Uruguay puede terminar pasando lo mismo, incluso en la próxima elección, sobre todo si los efectos de la crisis mundial capitalista se manifiesta con fuerza en nuestras costas, cosa que por ahora no ha sucedido.
No se culpe de ello a la izquierda radical... como muchos han culpado a los revolucionarios “ultraizquierdistas” chilenos de la caída del gobierno de Allende y como se toma a la izquierda "radical” como cabeza de turco para sacarse la responsabilidad de los propios fracasos.
La izquierda radical tiene sus propios pecados, a ello nos hemos referido en el último artículo que enviamos, pero no nos endilguen pecados ajenos y menos aun nos inviten a volver al FA.
Contra lo que Louis sostiene, pudiéramos tal vez decir que si (a pesar del carácter del gobierno del FA) se hubiera producido un avance de la conciencia política de los trabajadores y las grandes masas del pueblo hacia la izquierda, estos gobiernos del FA no habrían sido en vano. Serian un escalón por los que hubo necesariamente que pasar.
Pero ese avance no se ha producido Los gobiernos del FA no solo han continuado las grandes líneas de gestión de la derecha, sino que han capitulado en su discurso. Y han logrado, paradójicamente, que la sociedad se vuelva más conservadora, con su pensamiento débil y capitulador.
Un Mujica que afirma que:
“No me voy a disfrazar de capitalista, digo lo que pienso, pero vivo en un país capitalista y el capitalismo es el motor que mueve la economía y cada mañana el afán de lucro que tiene mucha gente que sale a tratar de multiplicarlo, es la fuerza principal que está empujando la economía y esta tiene sus reglas” ( Brecha 29-8-2009)
O Julio Baráibar, ex Director Nacional de Trabajo:
“Si en este momento les entregáramos los medios de producción a los trabajadores fundiríamos el país” (Crónicas Económicas 11-10-2009)
¿Qué tipo de conciencia se puede crear cuando el pueblo todos los días recibe mensajes de este tenor de la “izquierda” y más aun de los “revolucionarios armados” del pasado?
De ahí la gran satisfacción de los ideólogos de la derecha, de ahí la ola conservadora que se manifiesta en nuestra sociedad, el retroceso de los valores clasistas, el avance del consumismo, la banalidad, la ausencia de una intelectualidad critica al capitalismo?
¿Todo esto lo creo solo la vieja derecha?
¿Es solo el resultado de la desestructuración que el capitalismo ha creado en la clase trabajadora?(a que alude Julio, como único factor)
¿O también años de predica “progresista” ha terminado de reciclar, ya no solo futuros gobiernos, sino la propia ideología de la derecha y del capitalismo?