Envíopostaporteñ@ 845

Transgénicos y Glifosato: toxicidad y otras yerbas

 

TRANSGÉNICOS, ROUNDUP Y SALUD HUMANA

Algunas reflexiones con motivo de un trabajo científico

23 de septiembre de 2012

Publicado en agosto del presente año en la revista “Food and Chemical Toxicology” hemos tenido acceso, previo pago de 31,5 dólares de EEUU, al trabajo “Toxicidad de largo plazo de un herbicida Roundup y un maíz genéticamente modificado resistente a Roundup”.

Los autores del trabajo están encabezados por Gilles-Eric Seralini del Instituto de Biología de la Universidad de Caen, Francia.

Trataremos de resumir con precisión las numerosas conclusiones que emanan de la lectura del mismo, así como, terreno más arriesgado, plantear algunas hipótesis de trabajo respecto a la importancia práctica de aquellas en relación a la salud humana en general y en particular a sus implicancias para nuestro país y sus habitantes.

El trabajo, de gran importancia por el cuidado con que, de acuerdo a lo que su lectura atenta permite colegir, fue realizado; implica el uso de 200 ratas de una cepa bien definida seguidas a lo largo de dos años. Se trata de la trayectoria completa de vida de los roedores. O sea, todos ellos murieron durante, o fueron sacrificados al final del ensayo.

Los investigadores formaron 10 grupos de ratas hembra y 10 grupos de ratas macho que fueron, al azar, asignados según el siguiente detalle:

1 grupo de control por cada sexo; se le suministró una alimentación balanceada estándar con maíz no transgénico similar al que se usó en los grupos que comieron maíz GM (genéticamente modificado).

6 grupos (3 por cada sexo) recibieron respectivamente 11%, 22% y 33% de su alimentación como maíz GM del tipo Monsanto NK 603*. En la mitad sólo, y en la mitad tratados con Roundup.

3 Grupos fueron alimentados con maíz no GM, pero al agua que tomaron se le administró, respectivamente, 1,1 * 10 -8 of R, (la cantidad de contaminante presente en algunas muestras de agua de la canilla), 0,09% de R (la mayor cantidad admitida de glifosato en comida GM en EEUU) y 0,5% de R (la mitad de la concentración utilizada para dosificar el campo).

MORTALIDAD

Los machos de control (sin maíz GM ni Roundup) sobrevivieron un promedio de 624—21 días, mientras las hembras lo hicieron 701+-20 durante el experimento. Más, en cada caso, las 5 semanas al comenzar y las 3 semanas del período de estabilización.

Después que pasó el promedio de supervivencia, las muertes fueron consideradas mayoritariamente debidas  a envejecimiento

Antes de este período, 30% de los machos de control (3 en total) y 20% de las hembras (solo 2) murieron espontáneamente. En los grupos conteniendo alguna forma de maíz GM lo hicieron hasta a 50% de los machos y 70% de las hembras.

Sin embargo, la tasa de mortalidad no era proporcional a la dosis del tratamiento, alcanzando un umbral a la concentración menor (11%) o intermedia (22%) de maíz GM en la dieta equilibrada, con o sin la aplicación de R en la planta

Se debe señalar que los dos primeros machos que murieron en ambos grupos GM debieron ser sacrificados debido a tumores de Wilms en sus riñones que pesaban más del 25% del peso corporal

Esto fue a aproximadamente un año antes de la muerte del primer animal de control. Aclaremos aquí que, por razones éticas, se estableció, al comenzar el estudio el sacrificio de los animales que presentaran tumores con un peso superior al 25% del corporal.

La primera muerte en una hembra ocurrió en el grupo 22% GM y resultó de un fibroadenoma mamario 246 días antes de la primera muerte en el control.

La máxima diferencia fue, en machos, de  5 veces más muertes  en el grupo con 11% GM y en hembras 6 veces más mortalidad durante el 21 mes en el grupo 22% GM con y sin R. en la cohorte femenina hubo 2 a 3 veces más muertes en todos los grupos tratados comparados con los controles hacia el final del experimento y más temprano en general. Las hembras fueron más sensibles a la presencia de R en el agua de beber que los machos como lo muestra su menor tiempo de vida

Las causas generales de muerte representadas en los histogramas están ligadas en general a grandes tumores mamarios en hembras y otros problemas orgánicos en machos.

DISCUSIÓN:

Este trabajo describe el primer experimento en ratas durante toda su vida investigando los posibles efectos tóxicos que surgen de una dieta con maíz GM y formulaciones completas de herbicida R.

Nuestra información muestra que como suele suceder en las enfermedades hormonales, las alteraciones en este estudio no fueron proporcionales a la dosis de maíz GM con o sin R.

Los efectos fueron similares  y se vieron en este estudio desde las dosis más bajas a las más altas, sugiriendo un efecto umbral.

Esto corresponde a niveles que surgirían probablemente del consumo o la exposición ambiental tanto a 11% de maíz GM en la comida o 50 ng/l de glifosato en la formulación R que pueden ser encontrados en algunas aguas potables de la canilla contaminada, todas las cuales caen dentro de límites permitidos.

El tiempo de vida del grupo de control correspondió al nivel medio de las ratas, pero, como es común también en humanos, fue mayor en hembras; excepto para alguno de los grupos de hembras tratados.

Todos los tratamientos en ambos sexos aumentaron la incidencia de grandes tumores 2 a 3 veces en comparación con los controles.

Los primeros tumores grandes, detectables ocurrieron recién a los 4 y 7 meses dentro del estudio, en machos y hembras respectivamente, lo cual demuestra la inadecuación de las pruebas estándar de 90 días para evaluar las cosechas GM y la toxicidad de la comida.

La eutanasia inducida por el sufrimiento y muertes correspondieron mayormente en hembras al desarrollo de grandes tumores. Estos parecen claramente relacionados con los varios tratamientos comparados con los grupos control.

Estos tumores son generalmente conocidos por ser mayormente dependientes de estrógenos. Observamos una llamativamente marcada inducción de tumores mamarios por el R sólo, un pesticida formulado muy común; aún a la dosis más baja administrada.

Es interesante destacar que  en los grupos de animales alimentados con el NK603 sin R se observaron efectos similares en cuanto a incidencia de tumores y mortalidad.

Una posible explicación para esto es la producción de compuestos específicos in los animales alimentados con GM que son, o directamente tóxicos y/o causan la inhibición de caminos que a su vez generan efectos tóxicos crónicos.

Esto, a pesar de que la variedad de maíz GM usada en este estudio era juzgada por la industria y los reguladores como sustancialmente equivalente al correspondiente maíz no GM isogénico. Como la composición química total del MGM no puede ser medida en detalle, el uso de la equivalencia de sustancias es insuficiente para resaltar potenciales tóxicos desconocidos y por lo tanto no puede reemplazar los ensayos de alimentación de largo plazo para los OGM.

Como se esperaba, los tumores mamarios en machos ocurrieron mucho menos que en hembras. La muerte en las ratas macho fue mayormente debida al desarrollo de insuficiencias hepatorrenales severas, confirmando los primeros signos de toxicidad observados en los ensayos de alimentación de 90 días con maíz HK603.

Las alteraciones encontradas en los hígados de los machos son características de una intoxicación crónica, confirmadas por alteraciones en los parámetros bioquímicos de hígado y riñón.

En conclusión, era ya sabido que el consumo de glifosato en el agua por encima de los niveles autorizados puede provocar fallas hepáticas y renales.

 Los resultados del estudio presentado aquí demuestran claramente que niveles menores del glifosato en su fórmula completa a concentraciones muy por debajo de los límites de seguridad establecidos inducen alteraciones hormono-dependientes severas en mamas, hígado y riñones.

Otros efectos mutagénicos y metabólicos no pueden ser excluidos.

Algunas conclusiones prácticas:

1)   Está claro que, tanto el maíz transgénico estudiado, cuanto el Roundup (herbicida a base de glifosato fabricado, al igual que el maíz NK603 por la empresa MONSANTO), solos o mezclados, tienen un efecto negativo en la salud de las ratas a largo plazo.

Se puede argumentar, con razón, que las ratas no son seres humanos. Al mismo tiempo está claro, que se utilizan porque tienen suficientes similitudes metabólicas con los humanos como para que el resultado de los ensayos tenga sentido. Desde un punto de vista científico se podrían insinuar tres hipótesis:

 A) que los transgénicos y/o el Roundup tuvieran un efecto nocivo menor en humanos que en ratas (incluyendo la posibilidad que no tuvieran ninguno).

B) que tuvieran un efecto similar.

C) que tuvieran un efecto mayor.

2)   También está claro que los efectos tóxicos aparecieron después de lo que, expresado en humanos, serían no menos de 10 años de consumo continuado de maíz GM y/o de Roundup. Esto coincide con la aparente ausencia de estudios (aparente porque nosotros al menos no hemos visto ni oído de ninguno) que demuestren toxicidad en humanos. El uso masivo de alimentos transgénicos (el primero fue la soja) se remonta a no más de 20 años.

3)   El aumento de la mortalidad en las ratas “tratadas” no debe correlacionarse automáticamente con el equivalente para una población humana con acceso a asistencia médica. En este caso la mayoría de los tumores observados (si sus características fueran similares) hubieran podido ser tratados con éxito, evitando así la muerte de los pacientes.

 Lo cual no significa en absoluto que, de haber existido los tumores, estos fueran irrelevantes.

4)   Lo más alarmante del estudio, en nuestra opinión es la constatación de toxicidad para las ratas que consumieron agua con cantidades de Roundup menores a  las admitidas.

 Dado el uso masivo de glifosato formulado como Roundup o de múltiples formas distintas, pero todas ellas conteniendo diversos “adyuvantes” o sea, productos químicos que favorecen la adhesión del agente activo a las plantas, en la agricultura, la ganadería y aún la jardinería en nuestro país, es harto probable que el agua que ingerimos contenga aquel.

Se impone investigar si la OSE está midiendo la concentración de glifosato y adyuvantes en el agua potable y si es así, cuales son los resultados de los ensayos.

 5)  el tema del uso de transgénicos tiene, además de connotaciones de riesgo sanitario, todo  un efecto económico negativo sobre el país.

 Aún nuestro presidente, tan comprometido con el actual modelo agrícola lo admitió  recientemente.

La dependencia de tecnología importada en manos de un puñado de empresas trasnacionales  extranjeras es una entrega de soberanía.

Más aún implica un perjuicio directo para el país porque se trata de un permanente drenaje de dinero (trabajo humano condensado) hacia el  exterior.

En nuestra opinión no debería descartarse a priori ninguna arma del arsenal tecnológico con vistas al desarrollo equitativo, humano y sostenible del país.

Pero una cosa es  el uso de tecnologías después  que se conocen sus efectos negativos sobre el ambiente y el ser humano, y se ha calibrado en forma acabada y transparente la necesidad y conveniencia de  aquella después de un período de tiempo adecuado. Y otra muy distinta es lo que se está haciendo, o sea, autorizar, como en este caso en forma prácticamente automática, basándose en las autorizaciones en países desarrollados, particularmente los EEUU, múltiples eventos transgénicos.

Cosa ésta que no sorprende en absoluto dada la política de entrega de soberanía al gran capital trasnacional que es marca en el orillo del sistema político desde hace ya muchas décadas.

 6)  El uso de glifosato como herbicida es parte imprescindible de la técnica conocida como “labranza cero” o “siembra directa”.

 Ésta tiene, en relación a la labranza tradicional, dos ventajas:

 A) si se la usa correctamente es menos erosiva del suelo que la tradicional.

  B) la siembra directa utiliza varias veces menos energía que la  labranza tradicional. Lo cual trae aparejadas ventajas, tanto económicas cuanto ambientales. La alternativa en forma de labranza tradicional es volver al uso en formas masivas de los animales de tiro.

 Opción que significa un descenso marcado de la productividad del trabajo humano en el campo y consiguientemente un desplazamiento masivo de población desde la ciudad.

Demás está decirlo el análisis exhaustivo de esta opción es tema que excede largamente las posibilidades y objetivos del presente trabajo.

*El maíz GM NK 603 fue aprobado para su comercialización en Uruguay en junio de 2011. (2)

2) http://www.semanario-alternativas