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VISITA AL 300 Carlos (el infierno) y ACTITUD del Ministro de Defensa...de los MILITARES

 

Estimados compas:

Hace un rato llegué de la inspección ocular que hizo la jueza Mariana Mota al 300 Carlos y de la cual fuimos testigos varios compañeros de nuestro grupo, aunque fuimos citados por la denuncia que hizo Rodolfo Porley.

Les cuento. Fuimos Ferrujo, Martha Valentini, Dari Mendiondo, Mario Morelli, Beatriz Weissman y yo.

Al principio se complicó porque entramos por el portón del 13 de Infantería y llegamos a un punto que no nos dejaron cruzar un alambrado porque dividía ese predio con el del Servicio de Mantenimiento y Armamento. Ahí se tuvo que retirar Dari porque tenía marcada una intervención en la Junta Departamental. Volvimos y entramos por la puerta de al lado, que correspondía al SME.

Entonces sucedió algo insólito: según informaron a la jueza, por orden del propio Ministro Fernández Huidobro impidieron que la Policía Técnica registrara fotográficamente el lugar, lo cual, de ser así, significó una interferencia con la labor judicial desde el Poder Ejecutivo. Algo gravísimo

Comenzamos la recorrida y a unos doscientos metros y pico de la entrada encontramos el galpón, que está identificado con el número 4.

Está prácticamente todo igual, salvo que construyeron una pared que lo divide en dos partes, quedando separado el sector donde estaban las sillas. Por lo demás, la misma escalera con 17 escalones, la misma distribución de piezas arriba donde nos torturaban, la baranda de la cual nos colgaban, el baño de abajo prácticamente igual y también los de arriba.

Cada uno fue recordando lo que le hicieron en cada lugar y comentándola a la jueza Mota. Dónde estuvo de plantón, dónde colgado, dónde el submarino, donde tiraban al piso sobre colchones a los que estaban en recuperación, la ventana de un baño de arriba desde la cual se veía una caseta de vigilancia, etc., etc. Todo coincidía con lo que ya habíamos declarado antes de ir a ese lugar.

La recorrida duró unas dos horas y resultó algo tranquilizador y reconfortante espiritual y emocionalmente, aparte del efecto judicial que pueda tener. Porque fueron 37 años imaginando cómo era esto o aquello de ese lugar, basados en las sensaciones que obtuvimos estando encapuchados, que hoy pudimos reconstruir con todos los detalles.

Ya no es ningún misterio. Aunque no pudimos registrar imágenes, quedó confirmado que la cueva del terror es un barracón al que pudimos acceder y reconstruir algo de todo lo tenebroso que allí ocurrió.

Esperemos que un día se haga justicia.

Un abrazo a todos,

Clarel

 

Queridos todos:

Como muy bien relató Clarel, ayer concurrimos como testigos varios compañeros a la inspección ocular que hizo la Jueza Mariana Mota al “Infierno o 300 Carlos”, a instancias de la denuncia global que hizo el compañero Rodolfo Porley.

En principio, empezó mal: entramos por “el 13” que no era el lugar denunciado. El lugar identificado eran los galpones del fondo que pertenecían y pertenecen al Servicio de Material y Armamento (SMA).

Desde “13”, a los fondos, veíamos los cuatro galpones que esperábamos ver. Después de recorrer más de 200 metros solicitamos autorización para entrar al SMA.

Al entrar por la puerta principal ya tuvimos la primera sensación de que era el lugar al ver que en el piso había unos alcantarillados que sonaban de una manera especial al pasar sobre ellos cualquier vehículo. Llegamos a los galpones caminando; mientras nos acercábamos dudábamos sobre cuál de ellos era.

No bien llegamos, nos acercamos y vimos el primero que tenía un portón corredizo cerrado. Miramos a través de los vidrios y todos, absolutamente todos, tuvimos la certeza de que era el lugar.

Abren el portón y fue nuestro regreso a 37 años atrás. Salvo pequeños cambios (como pozos en el piso que habían sido rellenados) estaba todo como en formol. La mayoría de las cosas en su lugar como testigos crueles.

La escalera de 17 escalones, los baños tanto abajo como arriba y las piezas de todos los interrogatorios y torturas. Todos, sin excepción, sin contradicciones, marcamos los lugares donde fueron torturados cientos de compañeros.

Estábamos en el mismo lugar donde habían asesinado a muchos compañeros, varios de los cuales seguimos buscando. Al estar en el lugar, además de todo lo denunciado, recordamos nuevas cosas que constan en actas y que fueron totalmente verificadas por los Magistrados. Sin duda, un paso muy importante en nuestro objetivo de Verdad y Justicia.

Desde que entré al lugar, me sentí siempre acompañado por todos ustedes; sentí muchísimos fuerza en mi interior y recordaba mucho a los que seguimos buscando. Efectivamente, ya no hay un misterio, no hay imágenes pero pudimos confirmar todo lo denunciado por más que hayan intentado ignorarlo o silenciarlo.

Capítulo aparte fue el triste papel, y en mi opinión peligroso, del Ministro de Defensa Nacional.

Este fue consultado desde el SMA por la Dra. Mariana Mota acompañada por la fiscal Ana María Tellechea, quienes reclamaban el respeto de sus fueros para poder sacar fotos en la escena para sus registros y peritajes por parte de la Policía Técnica, negándose al pedido.

Él argumentó la existencia de “armamento secreto”.

El secreto que vimos fue el lugar por el que tanta gente pasó para ser torturada, muerta y desaparecida. No es ésta la primera vez que obstruye el trabajo de la Justicia.

El último ejemplo anterior fue cuando dijo que el Coronel Juan Carlos Gómez, procesado por el asesinato de Gomensoro “puede ser inocente”, según una investigación de sus “asesores”.

Realmente me pregunto para qué programa de gobierno trabaja.

Y, por último, mi mayor interrogante es si es casualidad que le haya sido negado esto a la Jueza Mariana Mota quien, desde su cargo, ha sido abanderada en la defensa de los Derechos Humanos siendo objeto de todo tipo de ataques tanto desde la oposición como de gente del gobierno.

Creo que merece todo nuestro apoyo.

Un abrazo,

Ferrujo

 

Nota enviada por CRYSOL al

Sr Ministro de Defensa Nacional Don Fernández

 

Montevideo, 2 de octubre de 2012

Sr. Ministro de Defensa Nacional.

 Eleuterio Fernández Huidobro.

 

Estimado Eleuterio:

 

Por medio del presente correo electrónico nos dirigimos a Ud. para expresarle que deploramos la decisión adoptada la semana pasada que impidió que se tomaran registros fotográficos durante la inspección realizada por la jueza Mariana Motta en las instalaciones del Batallón de Infantería N° 13 en la ciudad de Montevideo.

La misma supone a nuestro entender una arbitraria e injustificada obstaculización del proceso judicial que están promoviendo decenas de ciudadanos que fueron sometidos a graves violaciones a los DDHH en dicho centro.

Como es de su conocimiento, durante el terrorismo de Estado, dicho lugar fue donde funcionó el centro clandestino de detención conocido como “300 Carlos” o “Infierno Grande”.

Investigar y esclarecer todas las graves violaciones a los DDHH cometidas durante ese período sangriento y doloroso de la historia nacional, identificar y sancionar penal y administrativamente a los autores de ellas, es una obligación del Estado para afirmar la institucionalidad democrática e impedir que ellas vuelvan a ocurrir en el futuro.

Dicho desafío involucra esencialmente al Poder Judicial. Es también una responsabilidad de todas las autoridades gubernamentales contribuir activamente para que surja la verdad de los hechos.

Por lo mismo solicitamos a Ud. a que revea la decisión, autorice al Poder Judicial a que lleve a cabo todas las actividades que considere pertinentes en los lugares bajo su mando y adopte el compromiso de colaborar activamente, dando las órdenes pertinentes, a que resplandezca la verdad, se identifique a los autores intelectuales y materiales de los crímenes de Lesa Humanidad.

Lo saludan atentamente,

 

Gastón Grisoni                                       Uberfil Martínez

Presidente                                                Secretario