Envíopostaporteñ@ 847

LA TORRE DE BABEL

 

Un tema que nos preocupa...

 

Según nuestro mataburro, BABEL es lugar de gran confusión y desorden. Su origen es bíblico, donde según su narración (Génesis XI, 1-9) los habitantes del Valle de Senaar en Babilonia,  pretendían construir una torre alta hasta el cielo y Dios castigó su orgullo produciendo la confusión de lenguas, a tal punto que nadie entendía a nadie y desistieron de su proyecto. Más allá del hecho anecdótico o cierto, queremos traerlo a la realidad nacional actual.

En nuestro diario vivir de relaciones, han surgido diversas formas de comunicación que nos ayudan a intercomunicarnos. Ayer y hoy, es para nosotros el alfabeto castellano y con esa raíz se han formado miles y miles de acepciones (palabras) que tienen su significado concreto. Esas palabras pasan a ser códigos de comunicación entre nosotros y cada una de ellas representa una o más cosas definidas en el aprendizaje que hemos hecho a partir de la escuela, y para quien no la frecuentó, el hogar.

Al medio oral y escrito se han sumado con la tecnología moderna, la radio, la televisión, el teléfono, los celulares con sus diversas formas para poder expresarse, creando distorsiones de las palabras  con los mensajes, fundamentalmente en manos de nuestra juventud.

Nuestro idioma español es uno de los más ricos en vocablos, pero no siempre lo sabemos usar adecuadamente y cambiamos, interesadamente o no, los códigos, no permitiéndonos entender, sino más bien creándonos confusión y hasta desinteligencia.

Y no se trata sólo de un problema intergeneracional, entre el joven y el adulto, que sí existe y no se puede negarlo, sino en el uso inadecuado de las palabras, que desvirtúan el concepto cuando las usamos y queremos expresarnos. Esto se da con frecuencia tanto en la vida familiar, como en nuestras relaciones sociales y en el campo político.

A este último es a lo que queremos referirnos hoy, donde los términos fueron perdiendo su sentido original, profundo por aquello de que “como te digo una cosa, te digo la otra”, frase significativa en el uso político y en las campañas políticas, donde se ofrecen todas las soluciones habidas y por haber y luego en los hechos concretos sólo se encuentran justificaciones a lo que no se hizo.

A modo de ejemplo citemos algunas palabras de las tantas, muy comunes y en boca de muchos:

Paz, justicia, política, democracia, libertad, poder, ideología, izquierda, derecha, socialismo, comunismo, progresismo, socialdemocracia, desarrollo, descentralización,  políticas sociales, seguridad, medio ambiente, Uruguay Natural, pobreza, trabajo, empleo, tecnología, país de primera, asentamientos precarios, violencia, salud, entre otras tantas.

Palabras estas que, muchas veces, por desconocer sus conceptos vuelven sectaria y excluyente a mucha gente, y a veces hasta irracional, pues dividen y enfrentan tanto a los políticos como a nuestra gente en su propio concepto.

Con estas palabras se han dicho montones de cosas y escrito chorros de tintas, a tal punto que hoy estamos en un estado de confusión tal que nadie entiende a nadie.

Ahora entiende el porqué de nuestra relación con “La Torre de Babel”, donde más de las veces se usan los términos, olvidando su auténtica acepción, creando confusión interesada.

Llegó la hora de abandonar este camino de confusión y reencontrarnos con sus orígenes. Tomaremos tres de estos términos intencionalmente, como muestra, porque muchas veces han sido manoseados: paz, política y democracia.

¿Qué entiende usted por paz?, ausencia de guerras, tranquilidad, bienestar, o cómo piensa Obama, presidente de los Estados Unidos. “hacer la guerra para lograr la paz”, o es ante todo obra  de justicia, donde  todos los hombres y no sólo algunos, puedan realizarse como personas, donde su dignidad como ser humano sea respetada,  sus legítimas aspiraciones sean satisfechas y su libertad garantizada, o para usted tal vez signifique otra cosa? (1).

Tomemos otra palabra, que siempre está en boca de todos “política”.

¿Se preguntó alguna vez qué es la política para usted, que siempre discutey hasta se enerva a causa de ella?

¿Se identifica usted con aquellos que piensan “es cosa de los políticos”, o “la política es una farsa”, o “no me hable de política ni de políticos, son todos iguales”, o “no creo en la política”, o “una actividad de los que aspiran al poder para regir los destinos un país, o simplemente piensa en una actividad, no en provecho propio, sino de servicio a la comunidad, donde lo que debe primar es el compromiso de la ciudadanía? (2)

Y por último pregúntese que entiende usted por democracia.

¿Usted cuando habla de democracia, se identifica con los que piensan que es tener la posibilidad de votar, de elegir, o de poder “despotricar” contra los políticos, o de opinar libremente, o con los que creen sólo en el modelo de democracia representativa actual, o cree más bien que se trata de una posibilidad de participación de la ciudadanía en una democracia directa, donde el ciudadano tenga arte y parte en las decisiones de gobierno, que son asuntos que le compete a toda la ciudadanía? (3)

Su respuesta importa para poder salir de esta Torre de Babel en la cual estamos sumidos, donde todo es igual para todos, donde inclusive en la vida política se llegó a pensar que hay un partido único, que gobierna, porque en nada se diferencian entre sí mientras cada partido reivindica sus propiedades; mientras otros piensan que habría que terminar con esta división de partidos políticos y unificarse (ej. Brescia con respuesta de Gandini); cuando se dice  que hoy no se sabe qué es el socialismo (Astori); cuando se afirma que hay un capitalismo bueno y uno malo (Mujica); cuando se afirma que en la derecha están todos los malos, los fascistas, y en la izquierda todos los buenos o viceversa.

¿Y qué decir del uso y abuso que se hace del poder, de los intríngulis de los políticos(4), llamando “descentralización” a lo que es un desparramo de servicios (con los centros comunales y luego con la creación de los “intendentitos”) (5) y llamando “políticas sociales” al simple asistencialismo que se hace (6);  “desarrollo” a la inversión extranjera (7) y  “cargos de confianza” a la Asesoría letrada?: “asentamientos precarios” a los cantegriles. 

¿Y qué decir de las frecuentes mentiras que se dicen a nivel político para justificar el fracaso de gestión, tergiversando datos como de la baja de la pobreza, de la inflación etc.?

¿Qué es esto sino un lenguaje confuso que se maneja en nuestra sociedad dónde cada vez nos cuesta más entendernos?

Bien decía el dicho romano “divide para imperar”·

Quizás ahora pueda entender el porqué del título de nuestra nota, y para intentar aclarar le invitamos a leer en nuestra próxima intervención, qué es lo que entendemos por SALUD.

Proponemos a los lectores y ciudadanos en general que opinen y se comuniquen por puntoapuntoredaccion@yahoo.es o por el tel. 2514 3319.

Notas

1) Ver que le ofrece como reflexión Punto a Punto, sobre PAZ, nº 3, p. 11.

2) Sobre POLÍTICA, nº. 7, p.9; 57, p.1; nº 64, p.19; nº 70, p.1; nº78. p.4; 79, p.25; 80.25; 81 p.27.

3) Sobre DEMOCRACIA  nº 42, p.14; nº 75 p. 8 y 10; 78, p.4;  79, p.25; 80, p.25 y 81 p.27.

4) Sobre INTRÍNGULIS DE LA POLÍTICA, nº 67, p.1; 78, p.26.

5) Sobre DESCENTRALIZACIÓN, nº 31, p.15; nº 38, p.21; nº 54, p.3; nº 62, p. 19; nº 71, p.22

6) Sobre POLÍTICAS SOCIALES, nº 44, p.18; nº 69, p.1; nº 76, p.27

7) Sobre DESARROLLO, nº 5, p.10

UN agradecimiento a Posta Porteña por la publicación.

Saluda Rogelio Snaider, director de la revista Punto a Punto.