Envíopostaporteñ@ 895

ENTRE ?DIMES Y DIRETES? SEGUIMOS APORTANDO AL DIÁLOGO

 

Una reflexión necesaria

Amigos y lectores de Posta:

Aclaro desde el vamos para evitar toda alusión equívoca, que esta nota nada tiene ver con el “dimes y diretes” de Gabriel-Saracho-Carbajales” escrito en uno de sus parágrafos finales de su artículo “BLANCO, NULO O ABSTENCIÓN – BNA”, en Posta 893 del 7/01/2013.

Es que el título ya estaba decidido como una síntesis del texto. Nobleza obliga la aclaración. De todas maneras nos pareció por demás interesante la conclusión de la nota de Saracho y nos parece que entramos en un espacio de identidad en el tema “voto”. Nos tenemos que juntar, los ciudadanos, porque sólo nosotros encontraremos soluciones alternativas que nos contemplen a todos

A lo nuestro.

Trataré de ser cortito como patada de chancho, porque no quiero abusar del espacio que se me o se nos concede y porque al buen entendedor pocas palabras bastan.

Tengo miedo que estemos entrando en un juego que no sirve a nadie y menos aún a nuestros ciudadanos, que son los que importan.

Espero que nuestra nota “dejad que los muertos entierren a sus muertos”, publicada en Posta 890 del 1/01/ 2013, se haya entendido bien el alcance de la misma.

Para evitar toda suspicacia, más allá de ser una crítica a nuestro proceder, -bien interpretada en su nota “DIALOGO por JCI, aunque pienso que no se trata sólo de juntar cabezas- y en otras de Dante el Gringo, en intervenciones varias-  no tuvo otra pretensión que ser sólo una propuesta: empezar a construir nuestro futuro.  La frase, acuñada en la biblia “dejad que los muertos entierren a los muertos”, -sin detenerme en el texto literal, sino en la hermenéutica-, cuestiona los procederes del ser humano.

Se tenga muy en claro que soy respetuoso de los muertos y de sus seres queridos y fundamentalmente de quienes dejaron sus vidas por un ideal, pero no podemos estar atados a un pasado, cuando la vida transcurre sin pedirnos permiso, cuando nosotros no somos capaces de adelantarnos a ella.

Todos, de una forma u otra tuvimos un camino hecho sobre piedras, tropezando una y otra vez, pero tratando que “camino sólo se  hace al andar” y nunca reculando en chancletas, porque no se trata de decir, que esto dije y que esto no lo dije, (POSTA 890, 891 –Maiki vs. Moyano), porque si no se entiende es porque no sabemos decir. No se trata de “ser inteligentes o no”, sino de saber decir las cosas para evitar toda confusión. No hay peor cosa que generar confusión, porque “como te dije una cosa, te digo la otra”.

Si lo que decimos no es entendido por el lector da lugar a que se interprete de diversas formas y puede dar la sensación de que se está jugando a la escondida. Somos pocos y nos conocemos mucho. Cuidemos las espaldas, sí, porque contiene muchas enseñanzas, pero nunca miremos hacia atrás, salvo para aprender de la historia, que cuando está bien escrita, enseña siempre, o si se quiere, aprendamos de la vida.

Posta se prestó para nuestros juegos, aún en las diatribas política partidarias, pero mi nueva propuesta hoy, sin abandonar la del colectivo de Punto a Punto (CAMBIAR LA CONSTITUCIÓN, PORQUE SIN ESE PASO NO ES POSIBLE AVANZAR EN EL CAMINO DE LA DEMOCRACIA, QUE DEBEMOS CONSTRUIRLA DÍA A DÍA), es que  los lectores de POSTA tomen la iniciativa de expresarse y proponer un proyecto común, de modo que nos saquen de  la inercia en la cual hemos caído, en ese tran tran de lo mismo para autoconvencernos.

No me preocupa tanto que no nos entendamos entre nosotros, sí me preocupa que nuestra gente no entienda hacia donde apuntamos y que pretendemos de ella, si son simples vagones de cola a nuestro servicio o son la locomotora que impulse los cambios.

Somos conscientes que el cambio de la Constitución no es la PANACEA, pero es un camino que no debe desecharse, aún sin tener el poder en las manos, dadas las circunstanciales actuales, a diferencia de otros países hermanos que han aprovechado del poder político para hacer un cambio constitucional para lograr los objetivos y para ello, más que discutir entre nosotros, hay que informar, organizar, agrupar, movilizar y hacer partícipe a nuestros ciudadanos de nuestras propuestas para que SE APODEREN  de los cambios propuestos, si así lo entienden convenientes.

Conseguir las firmas, no es un dato menor, lo sabemos, pero no imposible (art.331 A de la actual Constitución).

Ahora bien, esto prevé sin duda alguna, antes de convocar a un Plebiscito.

Una serie de preguntas a la ciudadanía para saber qué piensa, por ejemplo:

-  sobre la explotación de los recursos naturales ¿deben estar en manos de multinacionales o del Estado?;

-  sobre la reforma agraria ¿se continuará con la extranjerización de tierras para los agronegocios, o la tierra para quien la trabaja?;

- sobre nuestra educación, ¿seguiremos formando técnicos robotizados para las demandas de las multinacionales o jóvenes críticos educados para que sepan enfrentar la vida en sociedad?;

-  sobre el sistema previsional, ¿con las AFAP, se prefiere este sistema privado que maneja los destinos de los jubilados o un BPS auténticamente solidario?;

-  sobre la salud, ¿se prefiere un sistema privado donde la salud es una mercancía, a un sistema nacional de salud que involucre a todos los ciudadanos?;

-  sobre el modelo de gobierno que tenemos, ¿seguirá en manos sólo de los políticos (Poder Ejecutivo y Poder Legislativo), para que tomen sus decisiones, desconociendo la voluntad ciudadana, o se prefiere que ante problemas que nos atañen, se nos dé participación activa a través de la consulta?;

-  sobre el Presidencialismo, continuismo de la figura del caudillismo, ¿se prefiere que sigamos con la figura presidencial (omnipotente, prepotente, autoritario) o la de un Primer Ministro controlado por un parlamento?; 

-  sobre la existencia de las dos cámaras con un altísimo costo de mantenimiento, ¿queremos mantener el senado que fue creado como un simple control burocrático de los diputados o preferimos la sustitución de las dos Cámaras por una, con menor cantidad de diputados, que sean auténticos representantes de la ciudadanía y no dependientes de los partidos políticos?;

-  sobre la continuidad de los 19 departamentos ¿Qué sigan tal como funcionan hoy con una infinidad de cargos jerárquicos o preferimos la sustitución de los departamentos por tres Regiones con sus respectivas comunas, como organismos deliberativos de las verdaderas necesidades de los lugareños?

Esto entre otras tantas modificaciones que podrían incluirse en la discusión, antes de convocar a una Constituyente, todas implícitas en nuestra propuesta, porque siempre entendimos que en la ciudadanía radica el poder de decisión y cesa ante nuestros intelectuales, que siempre debe estar al servicio de ella.

Hasta una próxima, si amerita. Por el colectivo de la revista Punto a Punto, un abrazo fraterno, Rogelio

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