Aclaraciones Previas
Quiero referirme a la propuesta de Rogelio sobre una Reforma Constitucional. La idea fue lanzada inicialmente desde la revista Punto a Punto, y en una nota llamada "Entre dimes y diretes seguimos apostando al diálogo " (Posta Porteña Nro.895), agrega:
"... convocar a un Plebiscito. Una serie de preguntas a la ciudadanía para saber qué piensa, por ejemplo:
- sobre la explotación de los recursos naturales ¿deben estar en manos de multinacionales o del Estado?...". Y continúa con otros puntos de su propuesta.
Una reforma constitucional sobre temas sociales y estructurales puede ser mucho más interesante, a mi modo de ver, que una referida solamente a reformas en las formas político-institucionales, como parecía ser la propuesta inicial.
Sin embargo una reforma democrática de las formas institucionales también es importante, y lo dice alguien que no cree en estas instituciones democráticas.
Pero que sí cree en la fecundidad de la lucha popular por avances en ese terreno.
He destacado ese primer punto de Rogelio, que entiendo es implantar por norma constitucional el monopolio estatal de explotación de recursos del subsuelo, porque es un objetivo correcto y además es un tema ya presente en la lucha social actual, la lucha contra la megaminería a cielo abierto.
Como método, me parece que en una enumeración de temas posibles para una reforma constitucional, hay que darle prioridad a aquellos que ya hoy tienen presencia en la lucha de masas, porque de eso se trata todo esto:
usar un mecanismo previsto en las instituciones existentes (el plebiscito constitucional) para llevar adelante un trabajo político de masas que busca objetivos que trascienden esas instituciones.
Trato de decirlo así, en forma desnuda, para evitar confusiones.
Para mí, un plebiscito constitucional es una herramienta para el trabajo político, y corresponde usarlo cuando hay condiciones para realizar ese trabajo político.
Y eso no tiene nada que ver con si el plebiscito gana o pierde, o si es un tema que pueda o no pueda plebiscitarse por razones de principios (que no serían mis principios, porque no tengo objeciones de principios al plebiscito en ningún caso).
Un posible plebiscito constitucional AHORA contra la explotación minera por parte del capital extranjero es un planteo que COMPARTO, y me sumo a la propuesta de Rogelio.
Lo dejo para otra nota, no es de eso que pensaba hablar en esta, pero era necesaria esta referencia.
Ahora quiero referirme a esas "cosas menos importantes", las formas institucionales de la democracia burguesa.
Serán menos importantes, pero ocurre que precisamente ahora, querámoslo o no, van a estar ocupando la cabeza de la gente.
Y no vamos a sacárselos de la cabeza diciéndoles que miren para otro lado. Es exactamente al revés.
Es AHORA que tenemos que aprovechar la visibilidad del tema para mostrar el contenido de clase de esas formas institucionales. (A eso apuntaba en todo caso, por si no quedó claro, la idea del "partido de la silla vacía").
Pero no es con discursos ideológicos - o no SOLO con eso - sino con PROPUESTAS POLÍTICAS CONCRETAS, que no sean para que la gente las lea, o escuche, o vea por televisión, sino para que PARTICIPE ACTIVAMENTE y haga su propia experiencia. Las reformas políticas que propone Rogelio (parlamentarismo, supresión del senado, etc.) son importantes -en mi opinión- si se usan en ESE sentido.
Y entonces quiero agregar TRES, del mismo tenor.
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Eliminación del veto presidencial.
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La "regla mexicana", todo ex presidente queda EXCLUIDO DE POR VIDA de volver a ocupar un cargo electivo, ¡qué se jubile, por favor!!!, a ver si sacudimos un poquito esta gerontocracia.
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Eliminación de la OBLIGATORIEDAD DEL VOTO.
Los inteligentes lectores se darán cuenta que estas son reformas "interesadas" y no "inocentes", importan por sí mismas y son avances democráticos, pero importan también porque tocan a ESTOS posibles candidatos y nos permiten discutir con la gente estos temas, no en abstracto sino a partir de la experiencia vivida y sufrida.
Es decir, son oportunas. No traicionamos ningún sagrado principio proletario si usamos estos instrumentos para que la gente piense. "Hacer política" quiere decir también ¡hacer quincho en la política!
Por eso, queridos compañeros de BNA (blanco-nulo-abstención), dejemos clara una cosa.
La abstención electoral es una opción que puede ser correcta o no según las circunstancias. Pero la abstención política SIEMPRE es equivocada.
Y cuando la gente es convocada a las urnas, o encontramos la forma de usar las urnas (tal vez organizando el voto en blanco o haciendo cosa) o encontramos la forma de quemar las urnas. Es una o la otra. Y si no estamos en condiciones de hacer lo segundo, tal vez eso nos esté diciendo que no estamos en condiciones de despreciar lo primero.
Y eso no significaría perder la dignidad.
Al respecto hay una nota muy interesante de Saracho: BNA, un fenómeno cuya esencia está por verse, pero que no recula así nomás,
Coincido con casi todo lo que allí se dice, mi discrepancia está en lo que no se dice. Tal sea injusto por mi parte y eso que Saracho no dice, piensa decirlo en una nota próxima.
Saracho hace lo que he llamado "sociología", una constatación y interpretación de lo que podría ser un comportamiento de masas emergente, tratando de ver allí sus causas, su contenido social. En ese sentido es un aporte valioso.
Pero no vemos el "segundo piso" de su planteo, la política.
Coincido también con el rechazo a tomar partido frente a este fenómeno únicamente desde el punto de vista de que nos jode una estrategia electoral que ya teníamos armada.
Ese tipo de planteos "de vanguardia revolucionaria" que Saracho critica, pueden resumirse así (y los hemos visto en acción muchas veces, aquí y no hace mucho también, con consecuencias terribles):
Nosotros, la organización de vanguardia, hemos definido una ACCIÓN. ¡Que no vengan ahora las masas a arruinarla!
De modo que discrepamos, igual que Saracho, con a esa actitud pretendidamente de vanguardia y en realidad de retaguardia ante un posible fenómeno de masas emergente.
Pero sigue faltando nuestra propia respuesta política, qué hacemos. Por eso hemos incluido ese tercer punto en nuestras propuestas hacia una posible reforma constitucional sobre las formas político-institucionales también: Eliminación de la obligatoriedad del voto.
Esto, que está para discutirse también (y sí, no hay más remedio, a desarrollar en otra nota), es una idea para, a partir de un fenómeno social emergente (en este caso un comportamiento electoral espontáneo), hacer una acción política.
Y acción política no significa conseguir votos (que en este caso sería la tontería de conseguir muchos votos para que haya menos votos en las elecciones).
Los votos no nos interesan, nos interesa el aprovechamiento político del voto, igual que cualquier otra cosa.
Hechas estas necesarias aclaraciones previas, quiero referirme exclusivamente al primero de esos puntos,la eliminación del veto presidencial.
Pero prefiero tratar este tema en otra nota y terminar esta aquí.
Estas aclaraciones previas son hablando entre nosotros. Y aunque no creo que eso vaya a cambiar en lo que sigue porque mucha audiencia no habrá, igual es cuestión de estilo tratarlo por separado, para no privarnos de una mayor amplitud...
FERNANDO MOYANO
MOYANO el bueno ¿?
Si, de acuerdo con Moyano (el uruguayo, con el argentino están ahora de acuerdo muchos izquierdistas, pero no este servidor). Tabaré es el candidato (con Astori, De los Santos, Carámbula y varios etc.) de la derecha del FA (más o menos la mitad del electorado en la interna) y de la derecha social para ese partido; después tiene esta los tradicionales, claro, estrategia con la que gana siempre.
La izquierda, además de desarrollar su programa (reforma constitucional como síntesis) y sus fuerzas extraparlamentarias, a constituir con trabajadores y minorías ninguneadas de muchos tipos que compatibilicen sus reivindicaciones, a mi modesto entender debe impulsar una fórmula electoral alternativa dentro del FA, a comprometer al menos con lo fundamental de aquel programa.
Y como viene pintando hasta hoy, y por supuesto a cuenta de todas las críticas que seguramente demolerán no sólo estos nombres, sino “la idea misma” al decir de Davidson, mi fórmula es: Constanza Moreira – Conde (el vice de RREE)
Un abrazo para todos
Salud!
José Pedro Lopardo