El pasado viernes, el ministro de Planificación y Finanzas, de Venezuela, Jorge Giordani, anunció que la tasa cambiaria pasó de Bs. 4,30 a Bs. 6, 30 por dólar y que esto se haría efectivo el primer día bancario después de Carnaval, es decir, este miércoles.
Esta es la cuarta devaluación del bolívar que se realiza durante los gobiernos bolivarianos, desde que Hugo Chávez llego al gobierno en el año 1998.
A pesar de la cuantía apreciable de la misma (más de un 46%) no es la más grande realizada: ya hubo hace unos años una devaluación de un 100% del signo monetario venezolano.
Entre los analistas de izquierda se registran variadas opiniones, que se ven recogidas de manera parcial en el sitio Aporrea : algunos la critican ferozmente (incluso partidarios del proceso bolivariano) llamándola “paquetazo” y señalando que la misma, perjudicara a los que tienen ingresos fijos, fundamentalmente la inmensa mayoría de asalariados y que no detendrá el proceso de ataques especulativos a la moneda venezolana, el desabastecimiento programado por los grandes sectores de la burguesía comercial y los grupos que controlan la importación y comercialización de alimentos.
Otros señalan que la medida era necesaria, para reducir la brecha entre el valor real del dólar en el mercado negro ( que llegaba a 16 y hasta 20 o más bolívares) y la cotización anterior, contribuyendo así a limitar esa brecha por la que se despilfarraban socialmente miles de millones de dólares entregados a “importadores” por el propio CADIVI ( organismo encargado de regular el uso de las divisas) Señalan al mismo tiempo, las limitaciones de los controles e incautaciones realizadas por el Estado en las semanas anteriores, en que se decomisaron decenas de miles de toneladas de alimentos acaparados, lo cual no sirvió de todas maneras, para evitar que la escasez, carestía y acaparamiento de alimentos y otros artículos esenciales continuase.
En ambas visiones hay algo de cierto
Es indudable que la devaluación es un golpe a los asalariados y ello se incrementa en una economía con alta dependencia de importaciones y con una burguesía que no produce “prácticamente nada” para exportar y demanda muchos miles de millones de dólares, para realizar la plusvalía, por la vía de la importación de todo tipo de bienes (esenciales y suntuarios).
Por otra parte y en la medida en que el gobierno bolivariano no se decida a sustituir la primacía de la burguesía en el comercio interior y exterior, la devaluación va a seguir siendo el peaje que el proceso tendrá que pagar al predominio en ese ámbito de las relaciones capitalistas.
Pero dejemos que lo diga en términos claros, el propio responsable del Ministerio de Economía Jorge Giordani:
¿Quién produce las divisas en el país? –pregunta, y se responde–. De las exportaciones totales, que casi llegan a 97 mil millones de dólares, 95% las produce PDVSA .El sector privado produce apenas 3 mil millones de dólares, pero demanda 30 mil millones. La renta no la produce nadie, sino que se capta del exterior.
Este gobierno, tampoco la produce, pero trata de distribuirla y eso es lo que les molesta a algunos que antes se quedaban con esa renta. Dicen que estamos desangrando a PDVSA, porque destinamos una gran porción de los ingresos a lo social. Lo que querían era seguir desangrándola, pero para ellos.
Si el presidente Chávez tuviera un solo mérito, ese sería el redistribuir esa renta socialmente. Son 500 mil millones de dólares redistribuidos hasta ahora. Lo que pasa es que mucha gente quiere su parte de la renta, pero de un modo egoísta, individual.
¿Entonces de qué estamos hablando, de un socialismo rentístico? Eso es una contradicción en los términos. Lo que tratamos de hacer –recapitula– es que la renta mejore el nivel de vida de la mayoría, que no se la apropien minorías para seguir acumulando depósitos en el exterior. A eso apunta la medida cambiaria”.
— ¿Por qué el control de cambio no ha logrado detener esa fuga de divisas?
—Porque siempre hay filtraciones y siempre las habrá. Por ejemplo, se creó un mecanismo como el Sitme (Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera) que nació genéticamente perverso. Ahora hay que hacerle una anatomía patológica para saber cómo eran sus perversidades. Cuando creas un sistema de administración de divisas, el otro polo (la gente que quiere burlarlo y sacar provecho) nace automáticamente.
Puedes perseguirlos, pero siempre le buscan la vuelta: la sobrefacturación, los containers llenos de piedra… trucos para lograr su meta: comprar barato y vender caro. Pero el régimen de administración se mantiene firme, no lo vamos a cambiar. Por ahí hay un señor, revolucionario él, que propone eliminar Cadivi y dejar todo libre.… Bueno, si hacemos eso, las reservas internacionales noduran tres días.
Reproducimos una buena parte de esa entrevista publicada en Aporrea, porque es transparente y no tiene desperdicio. Ella demuestra (mas allá de lo que opine el propio Giordani):
a) Que el propio Estado fue responsable (¿la burguesía burocrática? a la que se refería el Cte. Chávez en sus últimas intervenciones) del despilfarro de dólares, que termino favoreciendo las maniobras especulativas y fraudulentas de sectores de la burguesía comercial, industrial e incluso bancaria. Lo hizo cuando entrego a los “importadores” grandes sumas a cambio favorable, que fueron destinadas a importaciones inexistentes o ficticias y se desviaban para obtener ganancias vendiéndolas en el mercado negro.
Lo hace, incluso cuando se ha denunciado el fenómeno de mucha gente que vivía viajando hacia el exterior y demandaba miles de dólares, que luego solo gastaba una parte en esos viajes y al volver a Venezuela, canjeaban en el mercado negro
En Venezuela hubo incluso un periodo, en el que se practico un sistema de cambios múltiples (un dólar a determinada cotización para transacciones corrientes y otra a cambios diferenciales según fuera para la importación o exportación de productos.
Aquí en Uruguay, cuando existía ese sistema (me decía hace años una persona que tenía una empresa) una de las maneras de especular, era comprar dólares a baja cotización, para una supuesta importación, que luego no se realizaba o se realizaba parcialmente y la totalidad o parte de esos dólares se vendían en el mercado al cambio corriente, recuperando con los pesos una considerable ganancia
b) Que la creación de un mercado negro paralelo es el mecanismo que encuentra la burguesía para incrementar sus beneficios, a costa de los sectores populares ¿Cual es la condición para la creación del mercado negro de divisas?
Respuesta: el libre uso de las divisas por los particulares Cuando ello ocurre, como pasa aquí en Uruguay, donde la compraventa de inmuebles rurales y urbanos, automóviles y otros artículos de valor se hace en dólares, la capacidad de regulación por parte del Estado del manejo de toda esa masa monetaria de hace ilusoria; en todo caso el Estado solo maneja una pequeña parte de las divisas que circulan.
La única solución radical para ello es el total monopolio del Estado en el uso de las divisas, lo cual va incluso más allá de la también necesaria nacionalización (estatización) del comercio exterior.
Significa que nadie podría poseer divisas, fuera del Estado y que las mismas se destinen al atesoramiento como reservas cuando y en la proporción que corresponda, a las necesidades de importación de productos (percibiendo el Estado la totalidad de las mismas) y con ciertos límites muy precisos, para quien desee viajar al exterior como turista o para los funcionarios que tengan que hacerlo, también con límites claros
Esto implica la más radical “desdolarización” de la economía.
C) Por lo tanto, es totalmente ilusorio pensar en la creación de mecanismos de “control del capitalismo” por parte del Estado, tal como sugiere que hay que continuar haciendo con mayor eficacia, el propio Ministro Giordani Paradójicamente, el mismo sugiere que la clase capitalista siempre tendrá la capacidad de burlar tales controles, mediante las trampas de la falsa contabilidad, de las triangulaciones financieras y de otras operaciones complejas.
Cuando se identifica un “modus operandi determinado” y se toman las medidas para contrarrestarlo, se inventa otro; la misma transnacionalización de la economía facilita enormemente ello y revela el carácter “ilusorio” a mediano o largo plazo, de regular al capital
El proceso antiimperialista bolivariano se encuentra así en una nueva encrucijada; donde los indudables avances que han supuesto los triunfos electorales en las elecciones nacionales y estaduales y una recuperación de la capacidad de movilización e iniciativas populares en el campo político, contrasta con el impasse en el terreno decisivo de la economía.
Se juega también el futuro del proceso revolucionario, en la necesidad de profundizar el control de la Economía por el Estado y las nuevas entidades comunales creadas y sobre todo, por la intervención de los trabajadores organizados en el control obrero de las empresas nacionalizadas. Es urgente nacionalizar la totalidad de la Banca y estatizar todo el comercio exterior
Solo así se comenzaran a poner piedras sólidas sobre las cuales edificar una economía socialista, con desarrollo del poder comunal, que supere el actual carácter rentista y quiebre el poder, tanto de la burguesía burocrática (incluida la “boliburguesia) como el de las restantes fracciones de la misma.