SURda
Nuestra opinión 22/2/13
(Una rectificación pertinente: en un reciente artículo anterior “Uruguay está condenado a la Impunidad”, se han juntado dos errores: una cita a Galeano que es y no está, y el nombre de la jueza Mota que no es Susana, sino Mariana,pedimos a nuestros lectores las disculpas correspondientes)
(NdeR: publicado en postaporteñ@ 915 - 2013-02-20)
Si la jugada de la SCJ hubiera logrado imponerse sin movilización popular masiva y ciudadana, no hubiera habido “amagues” de protesta de las esferas políticas.
Pero como los chirimbolos electrónicos funcionan, sean estos teléfonos portátiles u otros útiles de comunicación en tiempo real, hay más de un avisado que decide ponerse a tiro y captar, en lo posible, popularidad.
Son los vicios, de la “politiquería criolla”, fecunda en ardides, pero sin sacar los pies de la palangana.
Más de una vez hemos señalado que “la procesión va por dentro” al seno del “progresismo” gobernante (1). Lo demuestran las declaraciones de cierto parlamentario del oficialismo en ocasión del debate sobre Haití y lo demuestra recientemente, cierto diputado que le vaticina al EME-Pepismo un despertar electoral amargo en el próximo evento electoral. No creemos de manera alguna que estos sean hechos aislados.
Debe existir más de un “representante” que está por el momento obligado a tascar el freno, amargarse para adentro y evaluar qué hará en el próximo futuro, hasta cuando aguantará esta larga agonía de ideales.
En el caso de los partidos políticos, hay partidos que tienen que marcar el paso al ritmo que determinan otros que forman la mayoría.
Una cuestión es más que evidente: existe una dirigencia frentista que está divorciada de su electorado en el tema de los derechos humanos conculcados. Pero esos mismos partidos o grupos no han debido pagar un precio político por esa constante actitud.
Evitan también hacerlo abiertamente, porque saben que en ese caso su impopularidad sería evidente. Un repaso a la reciente encuesta “Yo si estuve” demuestra los argumentos de las bases frentistas.
Entonces se hacen públicas cosas que se ventilan en ciertos ámbitos pero que no hay prensa que la recoja. Más de un observador tiene memoria y capacidad de raciocinio, más que alerta, pero esos conocimientos particulares forman un sustrato personal, que no se hace colectivo.
Y no se hará, a menos que rompamos el muro del silencio, tanto en los ámbitos sociales como en los sindicales. Imponiéndolos u obligando a considerarlos.
Ya hemos dicho que en el reciente incidente de la SCJ, la alta burocracia estatal del poder judicial, es un poder “independiente” de mentira. Nunca lo ha sido, porque sus nombramientos se hacen políticamente en el ámbito Legislativo y así ha sido siempre. Lo mismo pasa con las altas esferas de la corporación militar.
Pasan un filtro político, pero lo pasan los que ellos quieren y eso es objeto de chalaneos, acuerdos, tomas y dacas de los partidos que la ciudadanía desconoce. Ignora totalmente.
Los “representantes” en cambio tienen todo el tiempo libre del mundo para estar bien enterados y se mueven en un ámbito donde los temas se discuten todos los días en corredores y salas y pueden seguirlos constantemente.
Los más avisados de esos representantes saben perfectamente –por años de ejercicio de la profesión política- a donde tira la cabra. La ciudadanía en cambio, está en inferioridad de condiciones.
Es la trampa de la denominada democracia representativa. Trampa que en el tema de los derechos humanos se muestra en toda su extensión.
Producida una pueblada, como la que se produjo recientemente en la SCJ, salen parlamentarios particularmente a participar de la misma (el caso del diputado Puig) e, inclusive, se promueven acciones como la que prohijó el senador Rubio (llamar a la SCJ al Parlamento) que otros “doctos” desautorizan (el socialista Korzeniak). Inclusive “la mesa del Frente Amplio” saca una declaración rimbombante, “severa”, de “reacción” pero todos sabemos que esos son meros saludos a la bandera, indignaciones y tormentitas en un vasito de agua. Inclusive las referencias del senador Lorier a “las vacas sagradas”.
El traslado ya está hecho, a la jueza Mariana Mota la sacaron de la Troya, y los tiempos futuros nos mostrarán porqué y para qué. De eso no tiene nadie la menor duda, aunque por el momento no pueda afirmarlo con certeza. Justamente, porque pertenece al futuro.
Hemos también señalado porque nos negamos a centrar las baterías sobre los vejestorios de la SCJ, no creemos en “la táctica” de acumular “conciencia”, particularizando la(s) cosa(s) ora en un “enemigo del pueblo” ora en otro (2). Aquí hay que elevar la mira y ver la generalidad.
No es casualidad el saboteo al plebiscito en las últimas elecciones. No es casualidad lo que sucedió en el Parlamento con el “episodio Semproni” en el tema de la Ley de Caducidad.
No es casualidad la voluntad de romper lanzas “humanitarias” por los “pobres viejitos” que son todos ellos criminales múltiples.
No es casualidad, el reciente episodio de la SCJ. Todos estos elementos están concatenados, responden a una voluntad política que ha copado las altas esferas gubernativas frentistas, todo su aparato dirigente y gubernamental.
Incluyen al Sr. Astori y todo su grupo político, incluyen todo el EME-Pepismo actual, incluyen al CAP-L, incluyen al futuro candidato Tabaré Vázquez, e incluyen también por complicidad , a todas las otras formaciones políticas o sindicales que callan y otorgan en las diferentes esferas de su accionar (3) . Son el núcleo central de la gerontocracia gobernante.
Ese mismo núcleo, en conjunto con la corporación militar y los partidos burgueses, forman parte del poder que cierra filas cuando se trata del tema de los derechos humanos.
Con ser importante, sin embargo, es una minoría con respecto a la opinión pública tanto frentista como de sus propias bases como lo demuestran todas las encuestas. Frenan y contienen a esa mayoría a través del sistema de partidos, la democracia representativa, el juego de las denominadas “instituciones” y hasta de la paparrucha de “la separación de poderes”.
Observan con mucha preocupación lo que sucede en la otra orilla del Plata, en la República Argentina, donde los gobernantes conducen y empujan esa misma lucha por los derechos humanos con dignidad y tesón.
Y saben perfectamente bien los efectos políticos que han tenido entre la juventud argentina donde la militancia juvenil florece.
Saben además que de ese optimismo generalizado y militante salen “derrames” que se extienden a otras actividades sociales y hasta políticas.
En Argentina la militancia juvenil florece, crece y se ramifica. En Uruguay la mata el frentismo gubernamental de nuestros gobernantes sin coraje cívico.
En Uruguay permitimos que las gerontocracias agotadas nos conduzcan y no nos atrevemos a romper con ellas abiertamente. Llevando inclusive el debate a fondo al seno de las organizaciones sociales y sindicales.
Ese debate debemos lanzarlo ya, y debemos canalizarlo a través de movilizaciones independientes. De la misma forma que se hizo en los “ramblazos”. Apoyándonos en la prensa alternativa, para la comunicación de actividades y resoluciones que manifiesten claramente esa voluntad independiente de imponer nuestro programa en el tema de los derechos humanos conculcados.
Lo contrario es la movilización puntual que después vuelve todo a un punto muerto.
El poder frentista, como parte de todo el poder del Uruguay, espera que nos pasivizemos. Calmarnos con declaraciones, jueguitos parlamentarios e intervenciones ante la prensa para manifestar que ellos están “con nosotros”, cuando en realidad no lo están. No son consecuentes.
Cuanto más confiemos en esas palabras, mas frustraciones acumularemos. Actúan como cosmética y sucedáneo, pero nos están engañando. Las cosas hay que verlas como son, fríamente, y a la luz de toda la experiencia acumulada en la materia. Esto es un FRAUDE Amplio, y hay que decirlo y repetirlo en todos los ámbitos posibles.
El Frente pudo crearse cuando –en medio del pachequismo- un grupo de personalidades –Quijano en primera fila- llamaron a crear una alternativa política a la derechización en ciernes y en avance. Señalaron los peligros que acechaban. Quizás éste, nuestro momento actual, tenga similitudes con aquel. Aquí también hay que señalar el divorcio que existe con nuestras autoridades progresistas en el tema de los derechos humanos.
Aquí en lugar de “nacer una esperanza” nos están matando todas las ilusiones.
Estos gobernantes actuales son los sepultureros de todos los ideales por los que luchamos. Y eso hay que decirlo de una vez por todas, terminando con las paparruchas de “la democracia avanzada” que a la vista esta es solo una mera repetición de caminos que la historia nacional ha demostrado cerrados antes.
(1 Es imposible presionar, pretender obligar, excluir y ningunear a tantos representantes como se ha hecho desde que el Fraude Amplio es gobierno (y aún antes) y algunos querían imponer la “cultura gubernativa”, sin que las conciencias personales de los afectados, su ética, su moral personal se resienta ante tantos manoseos. Pasó con Zabalza en la Junta Departamental, pasó con Chifflet, paso recientemente con la senadora Constanza Moreira, y pasó con múltiples diputados.
En su momento, todos estos manoseos y desaires llegarán al punto de saturación, que se aproxima a pasos agigantados a medida que crece el descontento de las bases frenteamplistas y todos vemos claramente que nuestro Fraude Amplio, es una entidad más del mantenimiento del orden tradicional y del sistema de capitalismo dependiente.
(2) El concepto de “las etapas” que pertenece a una de las rémoras más duraderas del estalinismo, encierra “la táctica del salamín” que como todos saben no puede comerse de un tirón sino que hay que yantarlo en rodajas.
Aplicado a la política implica acumular campañas de odios y enemigos del pueblo, sucesivos, evitando con ese método que la mayoría eleve su punto de vista a la generalidad.
En Uruguay esto se practica tanto en el movimiento social y sindical, en parte por limitación de los propios dirigentes embrutecidos en las prácticas del quehacer gris y cotidiano.
En parte por consideraciones políticas: hay quienes quieren salvaguardar la posibilidad de que el electorado frentista vuelva a votar al Frente.
Después nos llamarán “a la lealtad”, a la mística, a la fe en los dirigentes y en que “vamos por buen camino”, como lo hizo recientemente el Sr. Tabaré Vázquez en el acto del 42 aniversario.
(3) La “retirada” del PIT-CNT, de la reciente concentración ante la SCJ, precedida por el “peseteo” de algunos de sus funcionarios a los dirigentes de las organizaciones sociales, cuestión que se ha ocultado en todas las asambleas de evaluación pero que presenciaron muchos militantes de la organización convocante inicial CRYSOL, es una muestra de esta política de tensionar sin romper con el poder, pero rompiendo con los manifestantes y convocantes.
La táctica equivocada una vez más, que pretende servirse del pueblo y no servir a éste
(ndeR: VER "las Tías" en- postaporteñ@ 913 - 2013-02-17 )