Envíopostaporteñ@ 923

¡POR FIN DISCUTIMOS!

 

Violencia Política en Uruguay, los ’60 y ‘70


La dinámica de la discusión nos permite volver sobre el tema de la experiencia guerrillera en Uruguay, tratando de comprenderla dentro del análisis histórico y la lucha de clases, en lo que hasta el momento ha habido grandes carencias.

Aprovecho entonces una oportunidad que se presenta.

Posta Porteña Nro. 914 publica una nota de Luis E. Sabini  llamada "La engañosa objetividad. Violencia Política...", http://postaportenia.blogspot.com.ar/2013/03/la-enganosa-objetividad.html

En que el autor responde a  mi anterior "Gracias por el fuego. Violencia política...". (Posta Porteña 907, y SURda (http://www.surda.se/ArticulosEnPortada/Uruguay%20Gracias%20por%20el%20fuego.htm)

Debo agradecerle a Sabini sus coincidencias y sus críticas, y la oportunidad de continuar esta discusión con la seriedad que el tema merece.

Antes que nada debo salvar un error de esa nota mía, en la que hice un comentario del libro  “A la vuelta de la esquina. La izquierda revolucionaria uruguaya, 1955-1973”, de Eduardo Rey Tristán.

Al hablar de su amplia bibliografía señalamos  "algunas ausencias, no esperaríamos el milagro de ver allí el trabajo inédito y clandestino "El Foco" de Raúl Cariboni, 1972...".

Una lectura más atenta nos mostró el "milagro" de un trabajo exhaustivo e inteligente de parte de este autor. Ese material efectivamente está entre los consultados, aunque figura con otro nombre (COPEY) y es atribuido a un autor anónimo de la FAU. 

No entraremos para nada en la controversia FAU-PVP por la reivindicación de aquel tramo de nuestra historia, y las confusiones que de eso resultan (como la mía, explicada pero no excusada por esa doble catalogación) son problemas menores.

En cambio son mayores los aportes de este trabajo de Cariboni en base a la discusión de un colectivo, hecho en caliente, en el ojo del huracán, desde una posición de absoluto compromiso, y desarrollando por primera vez un análisis marxista de los problemas de la guerrilla uruguaya. De eso sí queremos hablar.

Ese material, que recomendamos muy especialmente, puede ser consultado por los lectores en el sitio de la FAU:


1ra. Parte: http://federacionanarquistauruguaya.com.uy/2011/04/27/copei-1a-parte-documentos-de-fau-1972/


2da. Parte: http://federacionanarquistauruguaya.com.uy/2011/04/27/copei-2a-parte-documentos-de-fau-1972/

Los temas que trata Cariboni son precisamente estos de los que hablamos hoy Rey Tristán, Sabini y yo, sin que logremos -en mi opinión- superar lo que aquel autor dijo en su momento.

De modo que aprovecharemos también este cambio de ideas con Sabini para introducir esos aportes en el debate. Haremos más adelante un comentario general sobre ese trabajo, ahora solo tomaremos de allí algunos conceptos para esta polémica concreta.

Veamos qué nos dice Sabini sobre nuestra "Engañosa objetividad". Comienza citando mis palabras:

"La violencia represiva provoca muertes de militantes antes de que la acción de los llamados grupos guerrilleros se hubiese planteado ese grado de violencia".

Y a continuación lo que dice Rey Tristán que yo comparto de manera explícita:

“...la hipótesis del crecimiento y desarrollo de esos últimos gracias a la radicalización social y política del Uruguay, algo en cuyo inicio las organizaciones armadas no tuvieron responsabilidad directa".

A esto contesta Sabini:

"Los primeros mártires estudiantiles acaecen en 1968 y proseguirá la sangría al menos en 1969 y 1970. Líber Arce, Susana Pintos, Hugo de los Santos, Heber Nieto. Pero sepamos que en 1966 (claro que por un azar a partir de un procedimiento policial callejero), muere enfrentando a la policía Carlos Flores. E inmediatamente en el allanamiento consiguiente, Mario Robaina. Son los primeros muertos tupamaros a manos de la represión. 1966. Y allí también muere un policía, Silveira Regalado, aunque las versiones periodísticas dirán entonces no a manos de  tupamaros sino de 'fuego amigo', lo cual es factible y hasta probable.

Un más preciso eslabonamiento cronológico sería: en 1966 enfrentamientos y muerte de tupamaros y policías; en 1967, sobrevienen también enfrentamientos a tiros, en los cuales, sin embargo, no se registran muertos ni guerrilleros ni policías.

Pero sí heridos.  Esto, obviamente, es producto del azar y no refleja profundización ni de la revolución ni de la represión; 1968, mártires estudiantiles a manos de la represión oficial… pero no antes, entonces, 'de que la acción de los llamados grupos guerrilleros se hubiese planteado ese grado de violencia'”. (Subrayado por nosotros).

No entiendo bien en qué consistiría el error, y tampoco el concepto de Sabini.

Si esas muertes -que mi trabajo registra, no pasa por alto- se produjeron en enfrentamientos ocurridos por azar y no por profundización voluntaria y consciente de la lucha revolucionaria, es precisamente porque los grupos revolucionarios no se habían planteado todavía ese grado de violencia. El azar salió al cruce, y provocó esas muertes prematuras.

De más está decir que en cualquier actividad militar, el azar puede conducir a situaciones no deseadas. Por esa razón se toman las más cuidadosas precauciones, y aun así nadie está libre. 

Pero esta diferencia de opiniones que ni entiendo, sería en todo caso, un problema muy menor. Si ese es el tema no valdría la pena seguirla.

Sin embargo, creo que rozamos un tema mucho más importante, que podría expresarse en esta pregunta:

Aquel avance de conciencia de un sector de la militancia, e incluso de las masas, ¿se debió directamente al accionar de los aparatos armados, o se debió al desarrollo propio de las condiciones sociales, de la lucha política de masas, del crecimiento de las organizaciones de masas, del enfrentamiento político con el reformismo en los frentes de masas, de la lucha ideológica y programática, es decir de todo aquello que la guerrilla foquista NO QUERÍA HACER?

Así lo planteo en mi trabajo "Gracias por el fuego":

"Acá tenemos dos hipótesis.

"Una es la hipótesis mesiánica, órgano-centrista.Unos personajes políticos pensaron en un camino armado, crearon organizaciones, se lanzaron a la acción, y lograron reunir tras de sí una tropa de varios miles.

"La otra, la hipótesis social. La violencia política fue producto de las condiciones históricas y sociales, tuvo varias formas de expresión que se combinaron sobre sobre la marcha y se alimentaron mutuamente.

El encuadre político-organizativo es una forma de satisfacer la demanda social de la acción, y muchas veces no es suficiente.

"Queda claro que la HISTORIA OFICIAL sostiene la primer hipótesis".

En cierta forma el propio Sabini adelanta una respuesta cuando coincide conmigo en criticar la estrategia planteada en aquellos documentos del MLN escritos por Fernández Huidobro, alguno incluso que estaba todavía en discusión y que nunca fue formalmente aprobado, en que se planteaba más o menos esta jugada:

En vez de desarrollar toda esa lucha política de masas, se proponía el atajo de iniciar inmediatamente la lucha armada, eso desencadenaría la represión sobre el pueblo y sobre todas las organizaciones de izquierda, sindicatos, etc., y de esta manera, por un lado esto despertaría la conciencia de las masas, y por el otro las organizaciones reformistas deberían o bien quedar al margen de la lucha, o ponerse a la cola del movimiento guerrillero.

En eso consistía la CONCEPCIÓN FOQUISTA en sentido estricto, más allá de los matices e importantes adaptaciones que sin duda las hubo.

Y sobre esa concepción, lo que pesa no son las críticas mías o de Sabini, pesa el juicio de los hechos. Y queremos introducir además, como adelanto al comentario que haremos, las críticas de Raúl Cariboni.

"Porque el resultado -decíamos en "Gracias... "- fue exactamente al revés.

El fracaso del MLN, que ya se veía, sumado al nivel creciente de represión, dio nueva vida al reformismo, y fue la organización armada la que terminó marchando a la cola de la táctica electoral de la que antes se mofaba. 

"El vacío dejado por la derrota del MLN no pudo ser llenado por las organizaciones menores, y esto se debe a varias causas. No en todos los casos fue solamente por incapacidad propia...".

Cariboni señalaba ya en aquel tiempo que esa estrategia rudimentaria del foquismo no tuvo en cuenta el carácter SELECTIVO de la represión:

"La selectividad de la represión que zarandea y golpea, ocasionalmente al reformismo, pero, en definitiva, lo “perdona” tiende a:

Premiar, ahorrarles el castigo, a quienes se mueven políticamente dentro de las pautas previstas por el sistema.

Dejar abierta una salida, un escape legalizado y controlable, a las tensiones sociales. Golpeando selectivamente a los revolucionarios, se beneficia políticamente al reformismo. Es por esa vía, parece indicar la represión, que debe tramitarse la lucha de clases".

Hoy sabemos que esto no fue tan así.

Es decir, fue así al comienzo, cuando el papel del reformismo abogando por la lucha exclusivamente electoral y legal pudo ser útil en algún grado al enemigo para contribuir a socavar la inclinación de masas hacia las organizaciones armadas.

Hasta allí llegó el relativo "perdón" de que nos habla Cariboni. Muy relativo, porque si bien les permitió actuar legalmente en política, ni podía eximirlos de la represión sobre las acciones de masas radicalizadas en las que participaban (los primeros mártires estudiantiles son militantes de la UJC), ni tampoco los dejaba fuera de la represión selectiva más dura (asesinato de los mártires da la 20, todavía en "democracia").

Pero una vez consolidada la dictadura militar, pasado el momento en que las negociaciones de la CNT con los golpistas les podían servir a éstos como maniobra de distracción, la represión se desencadenó contra el PCU con la misma dureza que contra las organizaciones armadas, la que había ocurrido contra el MLN ya desmantelado pero que continuó en prisión y en el exterior -incluyendo secuestros y ejecuciones-, y la que siguió durante varios años contra los grupos menores que continuaban operando y que nunca negociaron con los golpistas.  

Una cosa es cierta, sin embargo, y en eso Sabini y yo estamos de acuerdo.

La suposición foquista de que la simple aparición de la lucha armada alcanzaría para cerrar todo espacio al reformismo y ganar automáticamente a las masas para la revolución, era desacertada. POR EL CONTRARIO, fue al MLN quien se vio arrastrado a una política electoral de medias tintas, con lo que:

a) desdijo su propia teoría,

b) fue a la cola del reformismo sin presentar una batalla consecuente contra él en el terreno político, c) por ese camino se vio arrastrado también a una política legal con muchas fisuras y puntos débiles que terminó socavando su actividad armada.

Esto no ocurrió porque sí, ocurrió porque -como los hechos lo demostraron- las condiciones políticas y el grado de desarrollo de la conciencia de las masas eran aún INSUFICIENTES como para ignorar olímpicamente el terreno de la política legal

. Desde el punto de vista de los mecanismos reales del poder de clase la dictadura terrorista ya estaba montada entre bastidores y la democracia parlamentaria era una cáscara vacía. Pero desde el punto de vista de la política de masas, faltaba mucho aún.

Aquí tenemos lo que dice Sabini:

"Porque ése es el otro gran ausente del análisis de Moyano y/o Rey Tristán: la voluntad revolucionaria, el papel de la subjetividad humana en la historia. Con tantos numeritos, nos pasamos por alto el entusiasmo que disparó la Revolución Cubana prácticamente en toda América Lapobre, tal vez por mejor decir en toda la militancia de izquierda de nuestra América".

No discrepo con Sabini si en la importancia del factor subjetivo en la historia (al menos no tengo diferencias en planteo general) ni en la importancia que tuvo el impacto de la Revolución Cubana en el continente. Y si sobre esto último alguno piensa que no he recalcado lo suficientemente, será en todo caso para mí la crítica pero no para Rey Tristán que destaca plenamente esa influencia.

Pero quiero detenerme en el primer factor, el PAPEL DE LA SUBJETIVIDAD HUMANA EN LA HISTORIA, o dicho de otra manerala CONCIENCIA.

Y no entendemos la conciencia como contemplativa sino activa, o, como lo dice muy bien Gramsci:

“Instrúyanse, porque necesitaremos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse, porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitaremos de toda nuestra fuerza.” (Acápite de L'Ordine Nuovo, http://it.wikipedia.org/wiki/File:L%27Ordine_Nuovo.jpg)

Pero ¿de la subjetividad de quién o de quienes estamos hablando, de QUÉ sujeto de la historia? ¿Instrucción, inteligencia, conmoción, entusiasmo, organización y fuerza de QUIÉN o quiénes? 

De nuevo, no para hacer acá un rosario de citas, sino porque hay que usar lo que se dijo si de dijo muy bien, prefiero decirlo con Rosa Luxemburgo.

"El socialismo es el primer movimiento popular del mundo que se ha impuesto una meta y ha puesto en la vida social del hombre un pensamiento consciente, un plan elaborado, la libre voluntad de la humanidad... está ligado por leyes históricas inalterables a los miles de peldaños de la escalera del pasado...

Pero jamás se logrará si la chispa de la voluntad consciente de las masas no surge de las circunstancias materiales que son fruto del desarrollo anterior". (El Folleto Junius, http://www.marxists.org/espanol/luxem/index.htm).

Cuando vi este texto quise saber cómo se dice "chispa" en alemán, se dice "funke". De modo que sería algo así:

Para que FUNKE el motor de la historia se necesita la FUNKE de la conciencia de las masas.

DE LAS MASAS

La subjetividad del sujetos histórico que son las masas, el entusiasmo, la organización y la fuerza DE LAS MASAS.

No ignoro en absoluto el papel de los círculos de militantes, si no tomase en cuenta su importancia no escribiría aquí en una página destinada a pequeños círculos de militantes. Esto no es un medio de masas.

Por el contrario, es mucho más importante hablar sistemáticamente hacia pequeños círculos de militantes, que andar robando cámara en televisión un minuto para "llegar a las masas".

El tema es COMO se inserta ese pequeño o gran círculo de militantes en el trabajo de masas.

Si pensamos que el sujeto histórico son las masas de trabajadores, lo que importa será desarrollar la inteligencia, el entusiasmo, la organización de las masas, desde dentro de la lucha de masas, que tiene sus propias leyes, ligazones, y esos miles de peldaños.

Cada problema habrá que verlo en su situación concreta, y por cierto son mucho más importantes los problemas del presente y del futuro que volver a estos del pasado.

Pero no podemos dejarlos atrás porque hay muchos temas sin resolver los cuales no se puede avanzar.

Aquel intento de carambola para saltearse el trabajo político entre las masas: acción armada -- represión -- indignación del pueblo -- el reformismo queda descolocado -- el grupo armado se desarrolla -- etc., no funcionó.

Para abordar este tema con la profundidad y respeto que merece, quiero aportar en una próxima nota ese comentario sobre el texto de Cariboni que hoy recomiendo.

Porque parte de esos problemas, en otro contexto hoy muy diferente, siguen.

"La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos" (18 Brumario, http://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/brumaire/brum1.htm).

¡Qué cierto es esto también para nosotros hoy, alcanza con mirarnos!