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INCOHERENCIA FUNDAMENTAL -2-

 

Continuando con el antifascismo como política de la burguesía tomemos  la España de  la revolución y la contrarrevolución de la década del 30. En efecto, la “actualidad” de la llamada “guerra civil española” a unos 80 años de los hechos no deja lugar a dudas. 

Las razones son evidentes de porqué, desde el fondo del pasado, las luchas sociales contra el capitalismo de la década del 30 hoy vuelven a primera plana. Pero el gran problema es que aquellas luchas sociales vienen falsificadas, deformadas y no como sucedieron en realidad.

Para sintetizar la gran mentira es reducir “la cuestión española” en los años 30 a una lucha entre el fascismo y el antifascismo a una “guerra civil” entre la república y el fascismo

 Es el gran camuflaje histórico, impuesto por las potencias imperialistas clásicas y el Estado estalinista (URSS), que en realidad era tan capitalista como los otros[1]

 Ese camuflaje consiste justamente en haber contado la historia en base a esa polarización secundaria y creada por el capitalismo: “fascismo/antifascismo

 El objetivo es primero ocultar la realidad histórica en donde el enfrentamiento principal fue entre la lucha por la revolución social y por el otro el capitalismo y el Estado burgués a secas. Segundo imponer una polarización en donde ambos polos son burgueses e imperialistas.

En realidad el asunto del antifascismo y el fascismo como oposición no existe en España al principio de la represión del proletariado en los años 30, sino que se va constituyendo como forma de transformar la lucha social en lucha interburguesa y consecuentemente en guerra imperialista

 La represión proletaria es efectuada, en la España de entonces, como en todas partes, por el Estado republicano que asume cada vez más el terrorismo de Estado. Exactamente como sucedió en Uruguay en los momentos más altos de la lucha social, es decir en los años 1968 al 72.

En España, cuando objetivamente se constituye la oposición entre fascismo y antifascismo, ambos actúan de concierto contra la lucha proletaria y constituyen un frente adonde llevar y masacrar proletarios en una lucha ajena a sus intereses. Ambos bandos son dirigidos por potencias capitalistas e imperialistas. La contrarrevolución triunfante en Rusia fue decisiva en dicho camuflaje.

Objetivamente el antifascismo y el fascismo no son más que expresiones terminológicas e ideológicas con las que se presenta el Estado burgués para enfrentar al proletariado

 Cuando el capital y el Estado mismo es cuestionado hasta en sus fundamentos, este responde con la ideología y el terror de Estado imponiendo, al mismo tiempo, una repolarizacion en la que gana por todos lados. La liquidación de la lucha por la revolución social y su sustitución por la guerra entre el antifascismo y el fascismo es socialmente un triunfo de la contrarrevolución

 Fue a nivel internacional lo último que le faltaba al capitalismo mundial para imponer la guerra entre potencias capitalistas a nivel mundial y enviar al matadero a millones de seres humanos.

 La “Segunda Guerra Mundial” fue su consecuencia directa. En la misma no había ningún bando de la libertad, sino que como guerra de destrucción de la humanidad fue un gran banquete (¡y negocio!) para el capitalismo mundial y simultáneamente una carnicería de 60 millones de seres humanos que diezmaría al proletariado mundial.

Y después de dicho banquete, quienes salieron abanderados como triunfadores contra el nazismo fue el estalinismo que tenía en sus campos de concentración a millones de seres humanos (¡y en sus cofres el oro de la república española!), el Estado Yanqui, el Inglés…que seguirían siendo los criminales de siempre

Gran camuflaje que es también común al Uruguay

Es una caricatura decir que la lucha de la década del 60, fue una lucha por la defensa de la democracia y contra el fascismo como dicen Mujica y el resto de los contrarrevolucionarios

 Sabemos o debiéramos saberlo que fue la democracia que aprobó la congelación de salarios, que funcionó permanentemente con medidas prontas de seguridad, con suspensión de garantías individuales y que aprobó parlamentariamente hasta la guerra interna que implicaba la militarización de todo el conflicto contra la lucha social

La función de dictadura abierta que fue asumiendo la democracia tuvo por objetivo indiscutido el aplastar a todo movimiento de resistencia, contra la política burguesa y los planes del Fondo Monetario Internacional. La dictadura siempre está contenida adentro de la democracia, sólo que muestra sus sanguinarias fauces cuando se cuestiona al sistema social mismo como hicimos en aquellos años.

Es una mentira gigantesca decir por ejemplo que la represión la hizo sólo la “dictadura”, porque la gran represión de la época de Pacheco fue avalada por la democracia y todos los partidos políticos que votaron la ley de seguridad del Estado y hasta la guerra interna.

Compañeros, es exactamente el mismo tipo de camuflaje, falsificación y distorsión que el que se hace sobre España cuando se dice que la lucha allá fue entre fascistas y antifascistas.  ¡De ahí la importancia de esta denuncia! Como en España se busca hacernos creer y sobretodo hacerle creer a las generaciones actuales que sólo se luchaba por más democracia y ocultar que la lucha de entonces cuestionaba al capitalismo mismo.

Volvamos a la incoherencia fundamental.

¿Cómo se puede entonces denunciar a los Mujica, a los Huidobro, los Bonomi y otros pedazos de mierda contrarrevolucionaria cuando se reivindica “la lucha antifascista en España”?

 

[1]  "El gran camuflaje”

 “Aunque el estallido de la guerra civil española en julio de 1936, fue seguido por una amplia revolución social en la zona antifranquista - más profunda en algunos aspectos que la revolución bolchevique en sus primeras etapas-, millones de personas de criterio [= politizada] que vivían fuera de España fueron mantenidas en la más completa ignorancia, no sólo en su profundidad y alcance, sino incluso de su existencia, gracias a una política de duplicidad y disimulo, de la que no existe paralelo en la historia" .

Cita de la página 17 del libro de Bolloten  La revolución española (sus orígenes, la izquierda y la lucha por el poder durante la guerra civil 1936-1939) de Burnett BOLLOTEN Barcelona, Grijalbo, 1980, 739 pp.