Envíopostaporteñ@ 935

AUTENTICO y DESINTERESADO

 

 Veo que el trabajo de William Yohai circula por los hilos invisibles  de muchas redes.  Dado su nivel y erudición, procuraré responder respetuosa y detalladamente según mi entender.

Hay un análisis de clase que los orientales todavía nos debemos:el de la sociedad pastoril ganadera que va desde inicios del siglo XVIII hasta el alambrado de los campos de 1870

 El gaucho no fue allí un elemento marginal: fue una clase social, compuesta de pequeños productores independientes que proveían al mercado capitalista manufacturero de mercancías semi-elaboradas como cuero y sebo

Dentro de los poseedores legales de tierras, tenían sus enemigos de clase en los grandes estancieros ausentistas ("malos europeos y peores americanos") a los que Artigas intentó expropiar, pero tenían aliados entre los hacendados "cimarrones" que vivían en el campo y cuya seguridad Artigas procuró garantizar.

El proletariado rural de las zonas ganaderas se sintió heredero del gaucho; no así el proletariado urbano, usualmente de memoria inmigrante.

Confusamente, las fuerzas que siguieron a Aparicio en 1897  buscaban aquella identidad perdida, "el regocijo abajo" de gente discriminada que exigía "la dignidad arriba" para que hubiera "patria para todos".

 El proletariado urbano no lo entendió, Batlle lo convenció de que se trataba de un alzamiento de  latifundistas, y se perdió así una magnífica oportunidad para forjar la alianza obrero-campesina en que a veces, en otros países sometidos,  participó el "campesinado medo" pues como decía Engels, el canto obrero sin el coro campesino sólo puede ser un canto fúnebre.

El razonamiento falaz de Yohai empieza cuando habla de "todos los terratenientes..." como un mundo homogéneo

Si se refiere a los latifundistas todo lo que afirma es  verdad, pero cuando afirma "los intereses de los terratenientes  son objetivamente contrapuestos a los de los obreros" e incluye allí a todos los "perceptores de renta"  hay que concretar más, por si acaso se habla de los terratenientes no latifundistas:

¿En qué sentido son contrapuestos sus intereses  y en qué sentido y cuándo no lo son? 

Yohai tiene una capacidad didáctica innegable pero dudo que camine tanto por el campo como yo, y que conozca a la gente de campo como la conozco yo, porque si no, habría advertido que al cúmulo de hacendados pequeños y medianos que resisten ARATIRÍ se les suma el cúmulo de hacendados pequeños y medianos que desde la ruta 27 hasta Rocha, desde Paysandú a Cerro Largo  maldicen el monocultivo forestal.

Mientras los latifundistas de la Federación Rural lucran con el agronegocio, y se ponen de rodillas ante las trasnacionales junto a Mujica, en cambio los pequeños y medianos productores se suman a agricultores y apicultores fumigados criminalmente por culpa de la soja transgénica en una protesta del campo que es a veces más aguda que la resistencia actual obrero estudiantil, la cual,  aunque crece, todavía está controlada en parte por la burocracia PIT-CNT-FEUU.

Es cierto (claro, no cuestiono su versación) lo que dice Yohai: aproximadamente 800 000 asalariados urbanos gana menos de 11 000 pesos en la mano; sin embargo el pequeño detalle para Yohai de que "según la antigua concepción marxista" (¿antigua?) en su inmensa mayoría "no generan plusvalía" es clave para evaluar su capacidad de paralizar la economía capitalista.

 Podrá hacerlo en el futuro, estoy seguro;el campo ya puede hoy ¿No debemos sumar fuerzas contra el modelo entreguista y saqueador?

No creo que hacendados pequeños y medianos se sumen a la campaña de finanzas de la Unidad Popular; ojalá lo hicieran, porque ellos son parte interesada de esta primera fase de la lucha contra el saqueo ambiental

Pero me parece desubicado que Yohai ironice sobre este análisis y lo insinúe como algo mentiroso e interesado, cuando dice: "Claro, en la hora de la campaña electoral los proletarios...no tienen plata para poner."

Por mi parte en cambio, aclaro que siempre pensaré que el generoso apoyo de Yohai a los peludos fue auténtico y desinteresado.